19 may. 2016

Sergio Jiménez: "Este Fuenlabrada ha recuperado el espíritu y la ilusión de la gente"

El entrenador del Araberri, en su primer año lejos del Fernando Martín, acaba de ascender a LEB Oro, repasa la excepcional temporada del equipo vitoriano. "Fuenlabrada siempre será mi club", comenta sobre el club donde se formó, jugó como canterano y luego fue entrenador durante 17 años. "Ojalá se metan en playoff, es lo que deseamos todos".


Sergio Jiménez (Salamanca, 1980) comenzó en el baloncesto siendo jugador de la cantera del Baloncesto Fuenlabrada, donde estuvo seis años, dos en etapa infantil, dos en cadete y un par más en junior. Cuando acabó esa etapa, rápidamente comenzó su carrera como entrenador, iniciándose con un equipo infantil de una cantera fuenlabreña dirigida por entonces por Jesús Trueba.

Desde ahí, hasta enero del año pasado, Sergio Jiménez siempre estuvo trabajando como técnico en el Fuenlabrada, siendo ayudante de Luis Guil en la ACB, en la temporada 2008/09 y después asumiendo como principal en el Illescas, vinculado del Fuenlabrada por donde pasaron jugadores como Bismack Biyombo o Gustavo Ayón. Más adelante fue ayudante de Porfi Fisac, Trifón Poch, Chus Mateo y Luis Casimiro.

Luego de salir del club por decisión propia en enero del 2015, el verano pasado asumió en el Saénz Horeca Araberri, equipo que sorprendió a muchos consiguiendo el ascenso de LEB Plata a LEB Oro tras ganar el playoff, derrotando en la final 3-0 al Óbila. Después de esa gesta, conversamos con el técnico salmantino-‘fuenlabreño’, quien desgranó las claves del conjunto vitoriano, además de recordar su vida en el Fernando Martín.


  • Sergio Jiménez en cuatro frases

Ascenso a LEB Oro con el Araberri: “Cuando empezamos el proyecto ni en el mejor de nuestros sueños pensábamos en subir. Íbamos mucha ilusión, con ganas de hacer un buen trabajo. Gracias al compromiso de los jugadores, a ese trabajo que ha hecho el club en verano muy bueno, hemos conseguido un ascenso que sabe fantástico. Hemos llegado al playoff, a pesar de las bajas y los problemas que hemos tenido, con mucha confianza en el juego”

Presupuesto modesto: “Es un equipo con talento ofensivo en sus jugadores. Hemos sido el mejor ataque de la competición, el mejor equipo en asistencias y en recuperaciones, lo cual hace ver que el grupo entendió perfectamente lo que queríamos: ser rápidos, verticales, ofensivos, y luego estar bien armados atrás. Eso no te lo da el dinero, te lo da el trabajo. El club ha hecho un trabajo excepcional de detección de talento durante el verano, y luego que ese talento ha habido que juntarlo, que hacer equipo, creando una filosofía”

Fuenlabrada: “Ha sido mi primera experiencia fuera de lo que había sido mi club de toda la vida, el Fuenlabrada, y ha sido enriquecedora. Fuenlabrada siempre será mi club. Me he criado ahí en todos los aspectos, no sólo a nivel baloncestístico sino también a nivel personal. Conservo grandes amigos dentro de la estructura del club. Fue una decisión a nivel laboral, la decisión más dura que he tomado en mi vida, porque abandonar el club para mí significaba mucho. He visto nacer al club, lo he visto crecer, he pertenecido a él desde el principio, y el dejarlo no fue una decisión de un calentón sino fue algo meditado. Era el momento de dar un paso adelante si quería ser entrenador. En mi propio club me parecía difícil dar más pasos de los que yo había dado”

Partido decisivo del próximo domingo entre Fuenlabrada y Murcia: “Se ha conformado una plantilla muy buena, con jugadores que han llegado como Tabu, Popovic, la vuelta de Paunic. Son todos jugadores de primer nivel. Luego ha habido química en el vestuario. Se nota que es un equipo muy unido, y es un equipo con talento, capaz de anotar con facilidad, que hace un juego muy bonito para el espectador. Lo más importante de este equipo es que han recuperado el espíritu y la ilusión de la gente que va al Fernando Martín. Estoy encantado de la vida de verles competir por el playoff, y ojalá lo consigan. Es el deseo que tenemos todos los que hemos estado en el club, y como fuenlabreño, por supuesto”


 


Sergio Jiménez, durante el partido Viten Getafe - Saénz Horeca Araberri (Foto: Alba Pacheco / Encancha)


  • Entrevista

- Pasaron ya unos días del ascenso del Sáenz Horeca Araberri. ¿Han aterrizado ya o siguen en una nube?

La verdad es que todavía estamos asimilando un poco toda la situación. Cuando empezamos el proyecto ni en el mejor de nuestros sueños pensábamos en subir porque el club venía de una trayectoria del año pasado donde sólo había sacado dos victorias en toda la temporada, y donde tampoco teníamos unos los presupuestos más altos de la categoría. Lo que sí íbamos era con mucha ilusión, con ganas de hacer un buen trabajo. Creo que gracias a ese trabajo, a ese compromiso de los jugadores, a ese trabajo que ha hecho el club en verano muy bueno, hemos conseguido un ascenso que sabe fantástico, y que está claro que con el paso del tiempo nos daremos cuenta de todas las cosas que hemos hecho este año.

- En pretemporada en Vitoria se hablaba de permanencia, y pese a haber arrancado ganando, luego perdieron tres partidos. Desde ahí, el equipo fue de menos a más, y así hasta el ascenso…

Al equipo es verdad que le costó arrancar. Hay que analizar un poco también lo que pasó al principio. Cuando desde el club se pone en contacto conmigo para que tomara las riendas del proyecto, el presidente (Óscar Vázquez) y su junta directiva lo que me explican es que venían de un año horrible, que simplemente iba a continuar un jugador de la plantilla anterior, Martín Buesa. También estaba Rinalds Malmanis, pero el año pasado sólo había jugado dos partidos y luego se lesionó, como también al final ha pasado este año. Al equipo le cuesta arrancar. En la última semana de la pretemporada vienen dos fichajes muy importantes para nosotros como son Joe Hart y Beau Levesque. Es cierto que hacemos un buen final de pretemporada ganando la Euskal Copa, que es una competición de cierto prestigio en el País Vasco. En la primera jornada de liga ganamos en casa del Marin, que a la postre fue el justo vencedor de la competición. Ahí encadenamos tres derrotas seguidas, y nos empezamos a dar cuenta cómo tenemos que jugar, y el trabajo empieza a salir. Después de un mes de pretemporada con todo el grupo, que tuvimos que hacerlo durante la competición, venimos a Getafe y ganamos. Luego, victoria contra Cambados, que es muy importante porque era la primera de Araberri en casa en más de un año. A partir de esa victoria empezamos a creer en nuestras posibilidades y vamos ganamos partidos, encuentros que la gente no pensaba que pudiésemos ganar. Cerramos la primera vuelta en la tercera posición, y la segunda vuelta ha sido fantástica. Hemos llegado al playoff, a pesar de las bajas y los problemas que hemos tenido, con mucha confianza en el juego, con la filosofía bien aceptada por todos los jugadores. Eso ha hecho que vayamos partido a partido, jugando cada uno como si fuera una final. Creo que hemos hecho un playoff sobresaliente.

- El dinero es fundamental en la confección de cualquier proyecto deportivo, pero vuelve a demostrarse que en el deporte también hay lugar para que equipos modestos den la sorpresa, que asumen ciertos riesgos y además practican un baloncesto vistoso.

Creo que es el baloncesto que demandaba el equipo. Es un equipo con talento ofensivo en sus jugadores, y ese talento ofensivo lo hemos explotado. Hemos buscado buenas opciones para ellos. Tenemos que pensar que la categoría del LEB Plata es la tercera división del país, y muchos jugadores vienen para crecer, y la única forma de que ellos crezcan es haciendo un baloncesto vistoso, que ellos también puedan lucirse individualmente pero siempre pensando en que el equipo es lo más importante. Eso lo han entendido. Hemos sido el mejor, si no recuerdo mal, el mejor ataque de la competición, el mejor equipo en porcentajes de tiro de campo y el mejor equipo en asistencias, y también el mejor equipo en recuperaciones, lo cual hace ver que el grupo entendió perfectamente lo que queríamos, que es ser rápidos, ser verticales, ser ofensivos, y luego estar bien armados atrás, intentando que los equipos contrarios tampoco se sientan cómodos jugando contra nosotros ofensivamente. Eso no te lo da el dinero, te lo da el trabajo. El club ha hecho un trabajo excepcional de detección de talento durante el verano, y luego que ese talento ha habido que juntarlo, que hacer equipo, creando una filosofía. Es el trabajo en la pista, en el día a día, que los jugadores han interpretado a la perfección. El dinero es una parte, pero luego hay una parte fundamental que el trabajo diario, y el trabajo previo que se tiene que hacer a la hora de hacer un proyecto deportivo.

Sergio Jiménez y el MVP del playoff, Levesque (Foto: Alba Pacheco / FEB)

- ¿Cómo entrenador que te ha aportado esta temporada?

Personalmente ha sido mi primera experiencia fuera de lo que había sido mi club de toda la vida, el Fuenlabrada. Ha sido enriquecedora personalmente, donde he tenido que trabajar con una directiva que no conocía de nada, teniendo que empezar de cero. Lo mismo con un cuerpo técnico al que tampoco conocía de nada, también empezando desde cero. A la ciudad la conocía, y vive el baloncesto por los cuatro costados, pero una ciudad diferente a la mía. Es una situación enriquecedora. A nivel de trabajo, he tenido la suerte de estar con jugadores que son competitivos, que no se rinden. Eso te enseña cada día, si estás abierto de mente, nuevas formas de trabajar. Han tenido un espíritu y una ambición durante todo el año que nos las han contagiado a todos, como yo también se las he contagiado a ellos. Creo que ha sido algo recíproco. La primera experiencia fuera de Fuenlabrada ha sido muy buena y satisfactoria.

- Comentas el tema de la ciudad, Vitoria, y tiene su mérito también ascender a LEB Oro en un sitio donde el Baskonia es un gigante histórico que acapara casi toda la atención.

El hecho de ser capaces de estar en una ciudad donde hay un equipo de Euroliga, que es una ciudad de 250.000 habitantes, que tampoco es una barbaridad, el poder competir, de poder ya estar en LEB Plata y la posibilidad de que el año que viene hacer un proyecto de LEB Oro, es un reconocimiento al trabajo de una directiva que lleva 22 años luchando en Vitoria por hacer su proyecto deportivo al lado de un gigante que es Baskonia y que acapara muchísimo.

- ¿Te ha tocado un jamón del patrocinador?

El patrocinador nos quiere un montón a todos (risas). Ya nos dijo antes del playoff de que si éramos capaces de subir que nos iba a primar con un jamón a cada uno. Allí la gente es de palabra y así lo ha cumplido. Nos han dado un jamón a cada uno antes de irnos, así que encantados.

- El hecho del crecimiento del equipo habrá captado la atención por el alto rendimiento individual de algunos jugadores, que seguramente tendrán ofertas mayores en lo económico de otros clubes para la próxima temporada. Por tu vida en el Fuenlabrada es algo que conoces bien, el efecto después de una gran temporada te fuerza a empezar a hacer casi un nuevo equipo. Es ley de vida…

Es ley de vida y luego también es una satisfacción. A mí como entrenador el hecho de competir, de ganar y de ascender me gusta, pero también el ver que tus jugadores por un lado te agradecer el trabajo que tú has hecho con ellos, y que luego ese trabajo se vea refrendado con que ellos sean capaces de firmar mejores contratos. Ojalá que se quedasen aquí y que puedan estar en este proyecto un año más, pero si es por mejorar, fantástico. Esto es el mundo profesional y si alguien que está a tu lado se va para progresar, seguiremos trabajando igual o mejor para volver a conformar una plantilla que sea competitiva, esperemos que en LEB Oro. Lo primero ahora, evidentemente, es formalizar el proyecto en LEB Oro tanto a nivel deportivo como económico. Es el siguiente paso y donde está ahora mismo trabajando la directiva del Sáenz Horeca Araberri.

Sergio Jiménez junto a Trifón Poch, en el Fuenlabrada (Foto: Fran Martínez / Fuenlafreak) 

- ¿Qué les han confirmado sobre LEB Oro?

Ahora lo que se establece un periodo donde el presidente y la junta directiva tendrán que hablar tanto con patrocinadores privados como con las instituciones. Ver con qué apoyos realmente se va a contar a nivel económico que, por suerte o por desgracia, será para saber dónde estamos y dónde podemos estar. Una vez que sepamos exactamente con el presupuesto que contamos, ojalá se pueda consumar el ascenso. El paso de LEB Plata a LEB Oro es importante. Exige un desembolso bastante mayor. Igual que la ciudad se ha volcado durante el playoff a nivel social e institucional, que nos han estado apoyando, esperemos que también llegue ese apoyo económico para poder consumar el ascenso.

- Leía en la crónica del Óbila-Araberri publicada en FEB.es, de Pablo Romero, que además de los aficionados que habían viajado desde Álava, en las gradas del Carlos Sastre había más de 30 familiares y amigos tuyos, una hinchada tuya propia. Me imagino que en lo personal también habrá sido emotivo por eso.

Sí. Yo tengo la suerte de tener una familia estupenda, de que tanto mi mujer, mis hijos y mis padres me han estado apoyando durante todo el año. Encima, en ese momento se han sumado más familiares, amigos gracias a la cercanía, amigos de Fuenlabrada, amigos de Salamanca y de Ávila. Disfrutamos mucho. Creo que lo bueno del trabajo, y cuando consigues objetivos, es disfrutarlo, y si es con la familia y los amigos, mejor que mejor. Al fin y al cabo la familia es lo más importante y está por encima de cualquier título, del baloncesto y de cualquier cosa. Es fundamental, y el hecho de que te apoyen, como dices, es más emotivo. Para mí significó mucho a nivel personal.

- Sobre lo personal, en enero del 2015 Luis Casimiro era destituido en el Fuenlabrada, y tú también decides irte del club donde habías estado más de media vida. ¿Cómo recuerdas aquella situación?

Fuenlabrada siempre será mi club. Yo lo considero así porque me he criado ahí en todos los aspectos, no sólo a nivel baloncestístico sino también a nivel personal. Conservo grandes amigos dentro de la estructura del club. Fue una decisión a nivel laboral. Seguramente haya sido la decisión más dura que he tomado en mi vida, porque abandonar el club para mí significaba mucho. He visto nacer al club, lo he visto crecer, he pertenecido a él desde el principio, y el dejarlo no fue una decisión de un calentón sino fue algo meditado. Era el momento de dar un paso adelante si quería ser entrenador. A los 18 años entrenas porque te gusta, es un hobby, te entretiene, dedicas horas, y te vas formando. Pero luego hay que dar otro paso, que es ser entrenador fuera de lo que es tu ciudad y tu club. En ese momento podía hacerlo porque mi situación familiar me lo permitía. Salió esta oportunidad y yo, encantado de la vida. Está claro que la estructura del Araberri no es la de ACB todavía, pero es algo muy reconfortante que puedes trabajar fuera de tu entorno, que consigues resultados. Es algo que todo entrenador tiene que hacer. Es cierto que en mi propio club me parecía difícil dar más pasos de los que yo había dado, entonces era el momento de dar dos pasos atrás para luego ir dando pasos adelante y seguir avanzando en el futuro.

Sergio Jiménez, dando instrucciones a James Feldeine (Foto: Fran Martínez / Fuenlafreak) 

- En una entrevista en 2010, cuando eras entrenador del equipo vinculado en Illescas, comentabas el trabajo con Gustavo Ayón, Bismack Biyombo, Javi Vega, Álvaro Munoz, Adrián Laso, entre otros, y muchos jugadores de la cantera luego, cuando llegan a ACB, reconocen el trabajo diario con esos técnicos, la técnica individual, etcétera. ¿Puede que lo mismo puede decirse de los entrenadores, que diariamente van aprendiendo de ‘los principales’? En tu caso has trabajado en Fuenlabrada con Luis Guil, Porfi Fisac, Trifón Poch, Chus Mateo o Luis Casimiro.

Yo he tenido la suerte en Fuenlabrada de estar con grandes entrenadores de ACB. De todos he aprendido. Son maestros, son gente muchísima experiencia y recorrido, y ahora mismo el entrenador que soy es en parte gracias a ellos, seguro. Los problemas a los que me he podido enfrentar en el día a día, la solución rápida que me venía muchas veces era por haberlo visto en ellos antes. He tenido suerte en eso, y ahora todo eso que uno ha ido aprendiendo, ahora lo voy poniendo en práctica. También aprendí de otros entrenadores, como cuando estaba en las selecciones nacionales juveniles. Las únicas palabras que tengo para todos ellos son de agradecimiento. Han sido fundamentales para mi crecimiento personal. Eso no lo olvidaré nunca, de hecho, guardo un grato recuerdo de todos y sigo en contacto con ellos.

- Sobre el Montakit Fuenlabrada, el próximo domingo se juega un partido decisivo para volver a unos playoffs luego de cinco años. ¿Cómo lo estás viendo al equipo desde la distancia?

Lo que veo es que se ha conformado una plantilla muy buena. Se ha hecho un trabajo excepcional durante el verano, con jugadores que han llegado como Tabu, Popovic, la vuelta de Paunic. Son todos jugadores de primer nivel. Luego ha habido química en el vestuario. Se nota que es un equipo muy unido, y es un equipo con talento, capaz de anotar con facilidad, que hace un juego muy bonito para el espectador. Creo que lo más importante de este equipo es que han recuperado el espíritu y la ilusión de la gente que va al Fernando Martín. La temporada pasada tal vez no fue la mejor para ser espectador en el pabellón. Lo fundamental es que se haya reflexionado, que se hayan cambiado las cosas y que se haya mirado hacia adelante, y oye, estoy encantado de la vida de verles competir por el playoff, y ojalá lo consigan. Es el deseo que tenemos todos los que hemos estado en el club, y como fuenlabreño, por supuesto.


En 2014, Sergio Jiménez, ayudante de Luis Casimiro en el Fuenlabrada. A los costados, el delegado Juan Mora y Fran Hernández, ahora entrenador ayudante en el Miraflores de Burgos (Foto: Alba Pacheco / Encancha) 



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