15 feb. 2016

La Naranja Mecánica

Fuenlabrada 89 - Unicaja 79. El Montakit, con un gran acierto en el tiro, doblega con autoridad a un equipo del Top16. Ivan Paunic, 30 de valoración. David Wear, 19 puntos. Debut del canterano David Cuéllar. Undécima victoria, séptima seguida como local. Los de Cuspinera han hecho creer a su hinchada de que tienen una opción de batir al Real Madrid por la Copa. 


‘La Naranja Mecánica’ puede ser uno de los tópicos más empleados en el periodismo deportivo. Desde el fabuloso ‘fútbol total’ de Holanda (Países Bajos) de los 70, a cualquier equipo con camiseta naranja que anduviera más o menos bien se le apoda apelando a la célebre película de Stanley Kubrick. Incluso hasta al gran Albacete de los 90 se lo llamó, aunque vistiera de blanco, ‘el Queso mecánico’. Y este Montakit Fuenlabrada, luego de ganarle a Unicaja, equipo del Top16 de Euroliga; luego su séptima victoria consecutiva como local, racha que incluye al Real Madrid y la cual le permite ubicarse en la sexta posición en la tabla; luego de volver a demostrar ante su público que está atravesando un gran momento de forma, que sigue doblegando con autoridad a rivales más poderosos, también se merece al apelativo (poco original, lo reconozco) de ‘La Naranja Mecánica’.

Que el equipo sea llamado ‘mecánico’ implica que su funcionamiento a veces roce la perfección, lo cual refleja que el equipo de Jota Cuspinera plasma en los partidos lo preparado en la semana, donde el equipo está integrado por varias piezas que, siendo algunas más importantes que otras, todas cumplen un rol específico, indispensable para que la ‘máquina’ siga funcionando. Pero esta mecanización no coarta las virtudes de los jugadores, sino que genera los automatismos colectivos necesarios para poder competir contra planteles de -a priori- mayor calidad individual.

Incorporados estos automatismos, en ataque también hay lugar para la inspiración, la cual genera que cada hombre que se vea con confianza asuma un tiro, un pase, un movimiento. La combinación de ambos aspectos, la responsabilidad ‘mecánica’ y la libertad de leer y decidir en cada momento lo que la jugada requiera, ha hecho de este Fuenlabrada un equipo temible, con la confianza en un punto supremo. Si a todo esto le sumamos el factor ‘cancha', el combo resulta explosivo.

Con un balance de 11-9, y siete victorias consecutivas en casa (y ante rivales de entidad), los dirigidos por Jota Cuspinera siguen haciendo delirar a sus aficionados, los cuales llegarán a la Copa de A Coruña con la moral por las nubes (en realidad, la parroquia está tan enloquecida que la moral que ya está ‘por encima’ de las nubes). Claro que se puede seguir mejorando, porque todo lo que está logrando este equipo (salvo el triunfazo en Zaragoza) es al calor del Fernando Martín, como si fuera un ‘Fuenla FM’, la versión indomable en el ‘Fernando Martín’. De visitante es donde más margen tiene este equipo, que de lograr lejos de casa la performance que está consiguiendo de local sería directamente para pelearle la liga a cualquiera (sí, paremos un poco la moto, es que es fácil venirse arriba y escribir sobre este equipo ni bien se llega del pabellón…).


Ivan Paunic,, tres jornadas a tope. Ante Unicaja, 30 de valoración (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)

Respecto al encuentro, el Fuenla, como en las últimas jornadas, comenzó marcando territorio, concentrado atrás e inspirado en ataque, donde los tiros perimetrales entraban como por un tubo (14-5), cerrándose el primer cuarto con Ivan Paunic y Jonathan Tabu embocando, además de un 7/7 del equipo en tiros de dos (25-16).

Los locales mantenían el ritmo (32-18), hasta que llegaría una acción que ejemplifica la importancia de apoyar en momentos ‘psicológicos’. Rolands Smits lanza dos tiro libres, pero los falla. Acto seguido, el alero letón vuelve a la carga, saca otra falta y va a la línea, marrando el tercer lanzamiento consecutivo. El ambiente de la grada no estaba siendo tan ‘caliente’ como en otros partidos y sin embargo, en ese preciso momento, antes del cuarto intento, la afición se levantó para aplaudir y animar a Smits, que anotó ese tiro libre y, segundos después, metía una cesta de dos. De repente, Rolands defiende al Chimpa Suárez, y le roba el balón. Cierto es que hay jugadores que se meten tanto en lo suyo para los que el público no influye nada, pero hay otros, jóvenes, con un talento descomunal por explotar, a los que cualquier detalle les sirve para ofrecer su mejor versión. Con esto no queremos afirmar que el público mete canastas ni mucho menos, pero en este caso creo que sí ha influido positivamente en la confianza del canterano, que venía de tres fallos seguidos y que encadenó tres aciertos en serie. Bueno, fueron cuatro, porque en esos tres minutos ‘mágicos’, el alero de Valmiera clausuró el segundo cuarto con un triple (45-30).

El partido se reanudó con una jugada planificada en la pizarra y ejecutada a la perfección: el Montakit que circula rápidamente el balón para terminar con un triple liberado de David Wear, quien en silencio, sin grandes aspavientos, sigue incrementando su nivel de prestaciones, sobre todo en dos facetas: el lanzamiento exterior -su punto fuerte- y el rebote.

Cogida nuevamente la ola, y manteniendo la intensidad ante un desdibujado Unicaja, el Montakit se escapó hasta los ¡27 puntos! de renta con, otra vez, un triple de Wear (61-34). Para entonces, la parranda ya se había desatado en las tribunas, con ese ‘lo, lo, lo…’ que invita a participar, por turnos, a cada sector del pabellón, entre otros cánticos típicos de la cancha fuenlabreña.


David Wear jugó su mejor partido en la ACB: 19 puntos (Foto: Amador Vicente / ACB Photo)

Pero enfrente estaba Unicaja, que por más lesionados que tenga (Smith, Hendrix), que por más voces críticas que arrecien desde parte de la prensa malagueña sobre Joan Plaza (inexplicable para mí desde la distancia, tal vez por mi ignorancia al no seguir el día a día del cuadro costasoleño), que por más mala racha que lleven (se quedó fuera de la Copa, quitándole el Fuenla esa plaza tras ganar en Zaragoza), es un equipazo, y cualquier momento de debilidad del rival, lo aprovecha.

Así, en el minuto 29 se produjo la primera laguna del Montakit, donde el conjunto de Los Guindos arremetió con un parcial de 3-19 que apretó el ‘score’ hasta los once puntos (64-53). El partido, que parecía definido, se abría con todo el último cuarto por jugarse, pero allí entró nuevamente en escena Wear para romper el hielo con un nuevo acierto desde el 6.75, racha a la que se prendió Paunic y Popovic, cuyo triple hizo retumbar los cimientos del estadio (72-55).

Cuando Marko encestó otro triple, el del 85-60, la gente comenzó a palpitar la cita gallega cantando ‘A la Copa, oé’, mientras que en lo deportivo lo único por decidirse era el basket-average (+22 para Unicaja tras el 81-59 de la ida), el cual terminó decantándose para los cajistas con un arreón final que dejó el 89-79 definitivo.

Entre tantos triunfos, cierto es que también hay un poco de empacho entre la afición. Hasta hace tres meses, cualquier victoria en el Fernando Martín se celebraba con el puño apretado (Bilbao). Luego, alegría más desbocada (Obradoiro), y descontrol en el derbi (Estudiantes). La cuarta bien podría decirse que fue la de la risa fácil, la de ‘a ver si suena la flauta y nos metemos en la Copa’ (Gran Canaria), y la quinta consecutiva, el paroxismo (Real Madrid). Por su parte, la sexta representó la celebración de la clasificación al torneo de A Coruña de una semana antes en Zaragoza (GBC). Y cada una de ellas, en mayor o menor medida, terminó con el pabellón cantando y bailando al son de Raphael, con los jugadores saludando desde la pista. Tal vez por esta borrachera de festejos pueda explicarse que el ambiente ante Unicaja no fue tan ‘festivo’ como en jornadas pasadas. Y tiene su parte de lógica, hay que guardar algo de energías para el viernes. Ante el Real Madrid, este Fuenla, con su gente en A Coruña, y apoyado por numerosos simpatizantes ‘neutrales’, puede dar un gran golpe. La realidad pondrá a los de Cuspinera luego en su sitio, pero este equipo tiene dos grandes méritos: han acostumbrado a su afición a ganar seguido, y, con partidos como los de hoy, han hecho creer a sus propios hinchas de que tienen una opción de batir al ultra-favorito Real Madrid. Crédito ilimitado para esta ‘Naranja Mecánica’.

Séptima celebración seguida en casa. Una costumbre de este Fuenlabrada (Foto: Amador Vicente / ACB)



  • Apuntes

Puntos de los quintetos titulares: Fuenlabrada 75 - Unicaja 37

En triples, Fuenlabrada 14/25 (56%) – Unicaja 12/30 (40%).

Ivan Paunic registró sus mejores números en la ACB (72 partidos), con 25 puntos y 30 de valoración en 34’. En los últimos tres encuentros suma 19, 22 y 25 puntos; y 20, 23 y 30 de valoración, respectivamente.

David Wear, en su 20º partido, rompió sus topes: 19 puntos (5/8 T3) y 19 de valoración en 32’.

David Cuéllar debutó en la ACB. El escolta ilerdense del Viten Getafe, equipo filial, disputó los últimos 40 segundos del encuentro. Utilizó el dorsal 5.

Alberto Díaz, base malagueño cedido la temporada en el Fuenlabrada, fue aplaudido durante la presentación de los equipos. Sumó 14 puntos y 17 de valoración.

Unicaja Málaga mantuvo el basket-average. En el Carpena ganó por 22 puntos (81-59).

El Fuenlabrada corta la racha de ocho derrotas seguidas ante Unicaja (cinco en Málaga y tres en el Fernando Martín). El último triunfo había sido en 2011 (80-78), en un recordado partidazo de Lubos Barton.

Séptima victoria consecutiva del Fuenlabrada en el Fernando Martín, igualando la racha de inicio de la temporada 2010/11. Este curso, las siete alegrías han sido ante Bilbao, Obradoiro, Estudiantes, Gran Canaria, GBC, Real Madrid y Unicaja. En la 2010/11: GBC, Unicaja, CAI, Granada, Sevilla, Bilbao y Estudiantes.


Ricardo Úriz filtra un pase ante Jack Cooley (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)


Ficha técnica

Montakit Fuenlabrada 89 (25+20+19+25): Jonathan Tabu (15), Marko Popovic (14), Ivan Paunic (25), David Wear (19) y Chema González (2) -quinteto inicial-. También jugaron: David Cuéllar (0), Álex Urtasun (2), Ricardo Úriz (0), Rolands Smits (6), Álex Llorca (2), Josip Sobin (2) y Oliver Stevic (2). Entrenador: Jota Cuspinera.

Unicaja Málaga 79 (16+14+23+26): De Marcus Nelson (2), Edwin Jackson (11), Mindaugas Kuzminskas (9), Will Thomas (11) y Fran Vázquez (4) -quinteto inicial-. También jugaron: Alberto Díaz (14), Nemanja Nedovic (15), Jack Cooley (4), Dani Díez (2) y Carlos Suárez (7). Entrenador: Joan Plaza. Lesionado (banquillo): Richard Hendrix.

Árbitros: Miguel Ángel Pérez Pérez, Carlos Sánchez Monserrat y Miguel Ángel Pérez Niz. Sin eliminados por faltas personales.

Incidencias: Pabellón Fernando Martín. 5.341 espectadores. Jornada 20 de la Liga Endesa.

Estadística ACB.com

Marko Popovic, líder espiritual de este Fuenlabrada (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)


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