16 feb. 2016

Jota Cuspinera, un líder participativo

[Opinión] El técnico del Montakit lleva apenas 14 jornadas como primer entrenador en la ACB, tiempo suficiente para demostrar sus condiciones como guía de un equipo que enloquece a sus aficionados y despierta la admiración de los rivales. Su sensatez y estilo de conducción, sin grandes alardes, es otra de las claves del ‘Fenómeno Fuenlabrada’.

Si el Fuenlabrada está siendo uno de los equipos revelación esta temporada es por su brillante juego y por sus resultados, y si habría que atribuir los méritos de este campañón, la repartición sería compleja y hasta subjetiva, comenzando por los jugadores y siguiendo por el cuerpo técnico, staff del primer equipo, directivos, trabajadores del club, aficionados, canteranos, patrocinadores, etcétera. Todas las partes, en mayor o menos medida, suman lo suyo, y una de esas ‘partes’ es fundamental: Jota Cuspinera.

En los deportes colectivos profesionales la figura del ‘coach’ ha adquirido una gran relevancia, asumiendo las mayores presiones, quedándose con la gloria si las victorias acompañan o, en caso contrario, hasta pagando con su puesto si las derrotas se acumulan. Así está montado este negocio, y si bien lo que se le exige a cada entrenador son resultados, lo que también distingue a cada uno de ellos es su estilo de conducción, cómo ‘lleva’ al grupo, cómo gestiona los recursos, cómo es su relación con la directiva o con la prensa.

Cuando el pasado verano fichó por el Fuenlabrada como asistente de Zan Tabak, los que más conocían a Jota desde hace años (entre los que no me incluyo), los que lo habían visto trabajar en el Estudiantes y en el Real Madrid, no paraban de felicitar a los seguidores fuenlabreños por la decisión de la directiva.

Jota Cuspinera empezó esta temporada como ayudante de Zan Tabak (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)
  
Las dudas llegaron tras la marcha del técnico croata al Maccabi Tel Aviv después de la sexta jornada, cuando la directiva del Fuenlabrada -en un acierto de pleno- confió las riendas del equipo a Cuspinera. Su sapiencia baloncestística estaba garantizada. Su carácter, también. La incógnita se planteaba por las dudas que podían generarse dentro de una plantilla prácticamente nueva, un equipo en formación con roles aún no claramente definidos. ¿Impone igual que te pegue un grito un gigante como Tabak, con toda su historia detrás, a que ahora lo haga ‘su segundo’? ¿Qué actitud tomarían los cuatro jugadores balcánicos fichados por ‘convencimiento’ de Zan? ¿Y los demás, que también fueron ‘entrevistados’ por el croata antes de ser contratados? ¿Tendrán paciencia los dirigentes para aguantar un par de malos resultados de inicio? ¿Estará Jota a la altura en su primera experiencia como máximo responsable del banquillo en la ACB?

La derrota en el debut, en casa, ante IberoStar Tenerife no despejó esas dudas, cayéndose también en la segunda presentación ante el Barça en el Palau, aunque ofreciendo una buena imagen. Por eso, el partido de local ante Bilbao Basket por la novena jornada era crucial, sobre todo para marcar el primer paso de la era ‘post-Tabak’. Y se ganó, y se ganó bien, luchando y dando espectáculo, como también se ganaron los siguientes seis partidos en el Fernando Martín, hasta este presente desbordante de felicidad, donde el único interrogante a día de hoy es si el Fuenlabrada será capaz de seducir al técnico vizcaíno para la renovación su contrato.


Jota Cuspinera, 21/11/2015, su debut como primer entrenador ACB. Detrás había risas, pero para él era un momento único (Foto: Amador Vicente / ACB Photo)

Cierto es que todo se mueve por la actualidad más rabiosa, donde el exitismo suele pasar por encima de cualquier análisis, pero en el caso de Jota hay algunos aspectos que, creo, están por encima de si se gana o se pierde tal o cual partido, y es su forma de expresarse.

En general, los entrenadores suelen hablar con una confianza cuasi-absoluta. Para llegar a la élite tienen que saber mucho de baloncesto y ‘saber llegar’ a sus jugadores -ambas condiciones indispensables-, pero además, ante la exposición mediática, deben ser grandes comunicadores, manejar los tiempos ante los periodistas, seleccionar bien los mensajes que dejan caer en sus comparecencias para evitar dobles interpretaciones. Es un todo. En ese ámbito, los técnicos a veces dan una imagen de ‘duro’, tal vez como auto-defensa en tiempos donde parece que dudar, o no hablar fuerte, con plena convicción, pudiera suponer un gesto de debilidad, de falta de personalidad.

Pero no es el caso de Cuspinera, quien desde su presentación da una sensación de normalidad, de sentido común, que no es muy habitual, y que se agradece. No he tenido la oportunidad de entrevistarlo, pero en las ruedas de prensa del Fernando Martín, o en las numerosas notas que está ofreciendo por estos días en ocasión de la Copa, el ‘coach’ del Fuenlabrada expone sus ideas con claridad, pero sobre todo sin grandes alardes y quitándose méritos, con una humildad y sinceridad que también pueden ayudar a explicar el buen rendimiento de un equipo cuyo entrenador, entre otras virtudes, ejerce de líder participativo y sabe delegar en sus jugadores. 

Jota Cuspinera, durante el CAI - Fuenlabrada (Foto: Solobasket)

Por ejemplo, más de una vez reconoció la gran ayuda de Marko Popovic, líder del plantel. Después del triunfazo ante el Real Madrid, Jota comentó:Marko es un líder dentro y fuera de la cancha, hace un trabajo extraordinario invisible, porque lo hace dentro del vestuario. Como anima y ayuda a sus compañeros, como les da soluciones. Conmigo habla mucho, y se lo agradezco. Entre los dos nos vamos compaginando, nos damos consejos. Cada vez que me da un consejo, cuando lo aplicamos, suele salir bien”.

A su vez, tras la victoria ante Unicaja, Cuspinera reveló lo que le había ocurrido cuando el conjunto malagueño redujo la distancia de 27 a 11 puntos: “He pedido el tiempo muerto y me he dicho a mí mismo: ‘Estás mosqueado, cálmate’, porque si le pides calma a los jugadores mostrando tensión, entonces transmites tensión. Me ha venido bien que Marko en el tiempo muerto les haya dicho: ‘Oye, que los que estamos once arriba somos nosotros, no ellos’”.

Muchas veces, en esa lucha de egos por ser quién tiene más voz en un vestuario, los entrenadores coartan la participación de los jugadores, pero con Jota no. Todo lo contrario. Signo de inteligencia, Cuspinera se ha dado cuenta enseguida de que Popovic era un líder positivo, de los que mejoran a los compañeros, y al que darle mayor protagonismo -lejos de quitarle autoridad al coach-, le serviría en la unión del vestuario.

Jota Cuspinera, en un tiempo muerto del inolvidable triunfo en Zaragoza
(Foto: Esther Casas / ACB Photo)

Por último, otra frase que refleja la honestidad del técnico de Getxo la pronunció en una recomendable entrevista en el programa ‘Tirando a Fallar’, en EsRadio. Consultado por lo que hubiera podido pasar en el verano si finalmente el Fuenlabrada descendía y no se salvaba en los despachos, Cuspinera, lejos de ‘zafar’ con una declaración políticamente correcta, explicó: “Sólo me planteé estar en la ACB. De hecho, yo le dije a Zan que si salíamos en LEB, yo no iba a estar en este proyecto”. Como diríamos en Argentina, ‘no se pone el cassette’ a la hora de declarar, sino que suele decir lo que piensa.

Afortunadamente para él, y para toda la gente de Fuenlabrada, los hechos se fueron encadenando de forma tal que este presente parece una película, pero es una película con actores reales, de carne y hueso, dirigidos por un entrenador que está aprovechando al máximo su oportunidad, que ha hecho un largo camino para llegar adonde está ahora, y que ‘el repentino éxito’, el estar recibiendo una catarata de elogios desde hace semanas, parece no haberle cambiado en nada su forma de ser, una manera de actuar que incluye ‘dejar ser’ a sus dirigidos, guiarlos, pero buscando sacar lo mejor que cada uno pueda aportar al equipo.

Este viernes el Fuenlabrada enfrentará al Real Madrid en la Copa de A Coruña, en Galicia, justo en la tierra de la madre de Jota Cuspinera, “la mejor cocinera del mundo”, como bien dijo con amor de hijo en ‘Tirando a Fallar’. ¿Qué pasaría si el Fuenla, contra pronóstico, nos deleita repitiendo el triunfo de hace un mes en liga? Nos estremece de sólo pensarlo, porque más que el final perfecto de esta ‘película’, sería la confirmación de que a este fabuloso cuento aún le quedan muchos más capítulos por escribirse. 

La victoria ante el Real Madrid dejó este abrazo con su ayudante y compañero de fatigas, Josep Maria Raventòs (Foto: Amador Vicente / ACB Photo)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tengo el placer de conocer a Jota y es que Jota es muy grande, como profesional y sobre todo como persona. No me queda duda que intentará que el Fuela crezca y sobretodo que crezcamos todos con sus enseñanzas.

Alba Pacheco dijo...

Grandes palabras de Ezequiel Costa en su blog y gran entrenador José Ramón Cuspinera!