1 feb. 2016

'Banquillos de Primera'

[Opinión] La comparecencia sin tapujos de David Movilla, entrenador del Barakaldo CF, criticando a Morientes, encendió los ánimos de muchos aficionados. El barakaldés es el mismo que, hace año y medio, siendo técnico del Leioa, demostró ser un caballero en Fuenlabrada. “Es penalti y expulsión", reconocío por entonces en una jugada decisiva que le costó la derrota.


En general, los entrenadores de Segunda División B son muy educados, más de lo que podría suponerse desde fuera. Tal vez los prejuicios hacia el fútbol tengan que ver con estas presunciones erróneas, de ahí las diferencias que siempre se esgrimen con técnicos de otros deportes, como por ejemplo del baloncesto. Es más, muchas veces asisto a ruedas de prensa de entrenadores que sólo veo una vez cada tanto, sobre todo de los equipos vascos cuando juegan en Madrid, aunque también de conjuntos castellano-manchegos, gallegos, navarros y demás, y me sorprendo (y no debería porqué) la humildad que transmiten, que no necesitan gritar para dar su opinión, que saludan cuando entran y cuando se van, detalles que parecen nimios pero que, a medida que se sube de categoría, cuanto más dinero en juego, suelen irse perdiendo por el camino. Insisto en que las generalizaciones son de por sí injustas, pero muchas veces la figura que reflejan los técnicos son la de tipos apasionados por el fútbol que tienen la suerte de trabajar en lo que más les gusta, pero que no olvidan la modestia de sus clubes, quizás porque ellos también tengan el mismo origen humilde. 

Y toda esta perorata de introducción es simplemente para abordar la inusual comparecencia de David Movilla, baralcaldés de nacimiento y entrenador del Barakaldo CF, luego del empate en el Fernando Torres ante el Fuenlabrada. Digo lo de ‘inusual’ por cómo se refirió a Fernando Morientes, que suele una persona de trato afable, dialogante, que dice cosas y al que también es un gusto escuchar. Así se refirió Movilla en rueda de prensa, sin que nadie le preguntara por el entrenador rival: “Como bien dice él (por Morientes), yo nunca voy a entrenar en Primera División. Si entreno en Primera División es porque asciendo de categoría. Seguramente, a él le regalen un banquillo de Primera División […] Yo iré paso a paso. Si estoy en Segunda B es porque ascendí con el Leioa a Tercera División, y con el Leioa luego ascendí a Segunda División B, y subiré con el Barakaldo a Segunda. Yo me lo gano. Llevo 17 años en los banquillos y tengo más respeto pro los rivales y por los compañeros de profesión que lo que tienen ellos”.

Evidentemente, hubo una intra-historia del partido de ida, en Lasesarre, desconocida para el gran público, donde los gualdinegros ganaron 1-0 en un encuentro bronco. Aquel día las ruedas de prensa posteriores fueron 'normales' (es más, ambos 'misters' elogiaron al rival), pero también se lesionó Noguera, quien desde entonces estuvo de baja por el tobillo, pudiendo volver justamente una vuelta después, ante el Barakaldo. Este detalle, que podía pasar por alto, Morientes se encargó de reflotarlo en su habitual rueda de prensa de los jueves, antes de los partidos, comentando la dureza de algunas entradas del partido de ida.

El cuadro fabril no sólo es el líder del Grupo 2, sino que también es el equipo con mayor cantidad de puntos (51) de los cuatro grupos de la categoría de bronce. Es decir, están haciendo un campañón y pese que resten 15 jornadas (una eternidad), sólo el Castilla parece hoy ser una amenaza para el primer puesto.

Pero David Movilla rompió los ‘códigos del fútbol’, esas normas tan cacareadas por muchos pero que nadie sabe a ciencia cierta que son más que repetir eso de “lo que pasa en la cancha, se queda en la cancha”, como si airear cuestiones internas fuera una traición corporativa. Fuimos 'educados' así, y quien alguna vez pisó un vestuario, suele respetarlo a rajatabla. El entrenador fabril, sin ninguna duda, se despachó a gusto, porque se le preguntó por la acción del penalti, muy protestado por los locales, y respondió con su mensaje, claro y directo. Hablar sin tapujos no está bien visto, pero tampoco hay que dramatizar tanto porque, no nos engañemos, si el entrenador del Fuenlabrada fuera un ‘ilustre desconocido’ para los grandes empresas mediáticas, de este tema se enteran pocos, pero como es Morientes, todo se vuelve una ‘gran polémica’. Y no es culpa de Morientes, faltaría más, quien labró su fama metiendo goles allá por donde fue. Nadie le regaló nada en sus comienzos.

Lo dicho, dicho está. Por otro lado, Morientes también demostró gran educación (o cintura) para no ahondar en el tema cuando fue interpelado, y seguramente en el futuro, antes de un partido, puede que evite ‘calentar’ los choques haciendo alusión a facturas pasadas. Ya le pasó en una polémica con un periodista de Majadahonda, o en un par de expulsiones. Sí, es 'el Moro', para lo bueno, y para lo malo, como que muchos puedan querer aprovecharse de su fama. Todos estos incidentes forman parte del proceso de aprendizaje para cuando llegue a banquillos de élite, por lo que no hay que escandalizarse.

Por último, no conozco a David Movilla, pero su trayectoria como entrenador, a los 35 años (dos ascensos con el Leioa y esta campaña con el Barakaldo), es auspiciosa. El único recuerdo previo que tengo de él fue hace año y medio, en agosto del 2014 y por la primera jornada liguera. Se enfrentaban Fuenlabrada y Leioa en el Fernando Torres, ganando los azulones por la mínima con un gol de penalti, infracción cometida por el portero Urtzi Iturrioz, quien se marchó con roja directa por esa acción. En la rueda de prensa le pregunté por esa decisiva jugada a David Movilla, quien respondió: “Es penalti y expulsión. El trío arbitral ha hecho un grandísimo trabajo. Ha tenido el mismo criterio para los dos equipos y no se le puede reprochar nada. Felicito al Fuenlabrada”.

Comparando aquellas declaraciones con las de este domingo, puede deducirse que David Movilla sí sabe reconocer una derrota, que sabe perder y que no por eso se le caerán los anillos; que la ida en Lasesarre fue más que un simple partido; y que todos nos podemos equivocar. Nadie es infalible y de todo se aprende. Ojalá que en el futuro, Morientes y Movilla se vuelvan a ver las caras en los banquillos, y que ese día se den un fuerte abrazo y recuerden este incidente entre risas, quedándose en una mera anécdota, porque si bien puede que haya ‘banquillos de Primera’ y ‘banquillos de Segunda’, más importante es que haya personas cuya educación y forma de ser están por encima de todo eso.


Matas intenta irse de Quintanilla. Detrás, David Movilla y Fernando Morientes
(Foto: Jorge Muriel
 CF Fuenlabrada) 



1) Actualización 1/02/2016, con la respuesta de David Movilla





2) Actualización 2/02/2016, entrevista a David Movilla en Radio Marca Bilbao, realizada por Rafa Beato (audio del programa completo)



Foto de portada: Barakaldo CF

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