21 feb. 2016

Armando Gómez: “No voy a dejar que el equipo se rinda”

El entrenador del Viten Getafe expone con claridad la situación filial del Fuenlabradacolista en LEB Plata. “Entramos en un bucle de ansiedad, precipitación, falta de confianza, que son un signo de un equipo deprimido. Más que entrenamientos, lo que necesitamos es un psicólogo”, dice, además de referirse a nombres propios como Cuspinera, David Cuéllar, Toni Vicens o Maxi Solé.


El Viten Getafe no pudo romper el círculo vicioso ante el Carrefour El Bulevar de Ávila, equipo que se llevó el triunfo en el Juan de la Cierva ante un filial del Fuenlabrada que encadena así su décima derrota consecutiva, siendo colista de la LEB Plata con un balance de 2 triunfos y 17 caídas, y estando a cinco victorias de la salvación con siete jornadas por disputarse. Este mismo equipo, con la denominación de Fundación Baloncesto Fuenlabrada, se proclamó campeón de esta categoría hace menos de dos años, proceso en el que se han promovido jugadores al primer equipo como Rolands Smits o Chema González, además de los recientes estrenos en la ACB de Víctor Moreno y David Cuéllar, quienes ya han trabajado a las órdenes de Jota Cuspinera.

A la finalización del encuentro ante el conjunte abulense, conversamos con Armando Gómez, entrenador del Viten Getafe y que lleva ocho temporadas en el club, quien lejos de poner excusas, aborda la dura situación por la que atraviesa su equipo.


 Armando Gómez junto a su ayudante Saúl Menchén  (Foto: Alba Pacheco)
  

¿Qué valoración realizas de esta derrota ante el Óbila?

Un partido repetido a los que venimos haciendo aquí en casa. Una primera parte en la que el equipo está sólido, una primera parte en la que el equipo juega con confianza y con agresividad, como entrenamos y como pedimos, y un inicio del tercer cuarto donde el otro equipo, como es evidente, aprieta, sube líneas, y nosotros lo que hacemos en venirnos abajo, dejando que nos metan un parcial muy amplio. A partir de ahí, al equipo le empiezan a entrar miedos, le empiezan a entrar dudas, y de ahí esa diferencia final de 13 puntos. El parcial que nos meten es de 14-0. Ese parcial no hemos sido capaces de superarlo mentalmente. Hay que ser realista, hay que ser honesto, y decir que el equipo mentalmente está muy tocado. El equipo necesita ganar imperiosamente para seguir creyendo en ellos mismos. Esa es la reflexión que podemos hacer de un partido en que si estuviéramos en otra dinámica seguramente hubiésemos llegado con más opciones al final.

¿Qué crees que le está faltando al equipo?

El equipo no ha tenido la regularidad ni la tranquilidad que necesita un equipo para crecer. Cada uno tiene su parte de culpa. Yo, por la confección de la plantilla; cada uno de los miembros del equipo, por no haber entendido la liga y por no haber entendido su función en este equipo, que al final es la mejora constante. Y cuando uno no hace bien las cosas, normalmente suelen salir mal. Hemos acumulado un montón de errores, como fichajes que no se han adaptado, lesiones que no se han recuperado en el momento necesario, y jugadores que durante la temporada no han sido capaces de dar un paso adelante, no a nivel de esfuerzo, que ahí no puedo tener ningún pero con ninguno, pero sí a nivel mental. Tienen que tener una cosa clara, cada uno de los rivales a los que se están enfrentando es competencia, y que cuando suban más arriba van a tener más competencia. Pero creo que su mayor competencia son ellos mismos. Ellos se tienen que poner como reto ser cada día mejores, algo que en muchos momentos lo olvidamos por la obsesión que tenemos resultados. Es evidente que los resultados son importantes, yo siempre lo he recalcado, pero más importante es irse con la sensación de haber hecho lo mejor posible en cada partido. En los últimos partidos, sobre todo el de hoy y el de Araberrri, no hemos sido capaces. El partido de Araberri fue un palo muy grande. Esta semana ha sido durísima porque el equipo no ha estado en la dinámica que estaba. Lo que necesitamos en estas seis semanas que quedan es recuperarnos a nivel anímico. A nivel profesional será mucho más duro de lo que están viviendo ahora. Uno en la vida tiene que superarse y encajar los golpes. Los golpes están siendo duros, porque tampoco hemos tenido suerte, pero normalmente la vida tampoco es justa, y es algo que los jóvenes tienen que entender desde ya.

Diez derrotas consecutivas. Lo advertiste después de la primera jornada, tras perder contra el Covirán Granada, que si no espabilaban pronto, esta temporada podían“ser últimos”. Quedan siete jornadas todavía…

Ya lo puedo confesar por el puesto en el que estamos. El primer partido amistoso de pretemporada que jugamos en casa, por la estructura que habíamos hecho, por el carácter de la gente que teníamos, les dije que íbamos a pasarlo mal y de que íbamos a estar en los últimos puestos. Era el primer partido de pretemporada, pero ya ves la predisposición de la gente ante el error, ante una dificultad. Eso se entrena, pero hasta cierto punto. Cada uno tiene que responsabilizarse de lo que hace mal. Yo, el primero, eso lo tengo clarísimo, pero cada miembro del equipo tiene que hacerlo. ¿Diez derrotas seguidas? Bueno, y nos quedan siete partidos… pueden ser diecisiete perfectamente. O lo asumimos ya, que puede pasar. El fin de semana que viene es Marin (Peixegalego), el líder, que evidentemente, jugándose lo que se están jugando, no nos van a regalar nada. Vamos a tener que sacar nuestra mejor versión. ¿Qué somos capaces? Competiremos, tendremos la sensación de haberlo hecho bien. ¿Qué no somos capaces? Pues nos llevaremos una buena paliza. Lo hecho ya después de este partido, que tengan la certeza de que si no hacemos bien las cosas, puede ser un fin de temporada muy duro. Este club sabe para lo que está el equipo y nos apoyan en todo lo que hacemos, pero debemos dar un poquito más. Al principio del partido les pedí esfuerzo. Lo hemos dado dos cuartos, pero a partir de ahí hemos bajado los brazos de manera alarmante y no hemos sido capaces de superar la adversidad.

Comentas el apoyo del club, y ahí vimos a Ferran López, director deportivo del club, quien la semana pasada respaldó tu trabajo públicamente en las redes sociales. ¿Cómo valoras sus palabras y cómo estás llevando tú personalmente esta temporada, con un equipo que hace año y medio supo ser campeón y que hoy vive en el otro extremo?

He tenido yo también momentos difíciles porque tú ves que trabajas pero el equipo va último, y eso, a nivel de ego de entrenador… es que al final estás descendiendo. Aparte de agradecerle a Ferran, al que también ya se lo agradecí públicamente. Siento su apoyo, me da fuerzas para seguir, pero lo que más fuerzas me está dando fuerzas es saber que como entrenador tienes que pasar todas las etapas. Yo estoy teniendo la suerte de que estoy pasando esta etapa con el respaldo del club, pero posiblemente en otro momento no la tenga y mi puesto corra peligro. El puesto del entrenador es ‘el más débil’. Yo ahora mismo esa posibilidad no la estoy teniendo, y lo agradezco. En la parte positiva, está siendo una enseñanza grande de todos los errores que he cometido para años sucesivos, para no volverlos a cometer si tengo la suerte de seguir en este proyecto de LEB Plata.

Esta temporada, hasta ahora, has tenido a 21 jugadores diferentes, entre los que hubo de todo, desde lesionados hasta gente que jugó dos partidos, y que anduvo tan bien que fichó por Lleida de LEB Oro, como un pívot ucraniano (Volodymyr Herun). En pretemporada comentabas que “para construir un equipo”, había que “trabajar como equipo”

Todo es uno es análisis que hago yo, que creo que se debe exponer a final de temporada, pero ya que lo comentas, pues sí, es cierto. Todo jugador que viene a LEB Plata lo hace porque es un claro escaparte para poder jugar más arriba. ‘Vladi’, que es el jugador del que estamos hablando, destacó, y los entrenadores de la LEB Oro no son tontos y lo ficharon rápido. Pasa un poquito como el Fuenlabrada en la ACB. Cuando el equipo tiene una temporada fantástica, los demás equipos se fijan y te hacen limpia. Nosotros lo tenemos asumido y no le hemos puesto ningún impedimento. El problema es que tienes que acertar con jugadores que no tengan ese nivel para subir y que tengan la suficiente ambición para venir aquí a ayudar a los jóvenes y a ayudarte a competir. Darnos ese plus que no hemos tenido, y no lo hemos tenido porque cuando tú cambias tanto, es imposible. La gente no tiene la sensación de equipo. Es muy difícil. La única manera de convencerles es seguir trabajando a nivel individual, que su mentalidad y su cabeza sea más fuerte, porque el palo de este año a nivel de resultados y a nivel de sensación de impotencia, de muchas veces ser superados sin poder hacer nada, es para hacerse fuertes. El que no sea capaz de soportarlo, evidentemente va a ser un toque muy grande en su carrera y posiblemente le deje muy tocado para años futuros. Para mí no es un fracaso, para mi es una experiencia más que estamos teniendo, que no la hemos afrontado de la manera que deberíamos, con muchísima más determinación y más valentía. Yo espero, por lo menos, acabar con buenas sensaciones por todos, por el club, que se merece por la apuesta, y por nosotros, que trabajamos cada día para intentar mejorar.


Toni Vicens, del Viten Getafe, 33 de valoración ante Öbila (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)

Cuando se pierde no tiene sentido destacar los números individuales, pero Toni Vicens ya lleva tres partidos y hoy ha hecho una valoración de 33. Ya lo conocías de tu etapa en él Óbila, ¿está aportando lo que esperas de él?

Yo con Toni no tenía ninguna duda. Sabíamos lo que nos iba a dar. Sonará políticamente incorrecto, pero creo que el nivel de la Liga ha bajado con respecto a otros años. Así cuando estuvo con nosotros lo hizo fenomenal (Óbila, temporada 2012/13), ahora, en muchos momentos, domina. Físicamente no está al cien por cien. Tuvo una lesión en un dedo que le impidió coger ritmo, y también cuando dejó Palencia no fichó rápidamente con nosotros. Eso lo está notando para destacar más y ayudarnos en aspectos deportivos, pero yo estoy contento. Él está muy implicado. Tenemos una relación entrenador/jugador especial. Siento que está conmigo, que tiene las ganas de ganar y las ganas de estar con nosotros.

¿Qué pasó con Maxi Solé, que hace tres jornadas se fue regresó al Canoe (EBA)? A principios de temporada parecía estar llamado a ser el referente del equipo… (el internacional uruguayo era el más valorado del equipo, con 13.6 de media por partido)

Nosotros hicimos una apuesta por intentar que el equipo girara en torno a él. Él en algunos partidos nos dio esa sensación de dominancia, pero necesitábamos otra cosa. Él el tiempo que estuvo aquí hizo un trabajo fantástico, no puedo tener ninguna queja, pero con las jornadas que quedaban y con lo que nosotros estábamos buscando, pues hablamos con él, y decidimos que si él tenía la oferta que tenía, que él no se quería ir, pero lo hablamos, que lo mejor para los dos era buscar caminos diferentes. Nosotros necesitábamos otra cosa. Creo que lo hice con toda la convicción que era lo mejor para él, porque el perder cada jornada para un jugador como él, es difícil, y para nosotros, que necesitábamos una cierta tranquilidad de alguien que tenga la ilusión por seguir creciendo. Por ejemplo, Nikola Maric, el júnior que tenemos (ala-pívot bosnio, 17 años y 2.02 m., procedente de la cantera del Joventut), vamos a acortar plazos para que él se sienta parte del equipo, que sepa lo que es la liga. Hoy ha hecho un trabajo fantástico. Ese es el objetivo que teníamos con el cambio de Max.

Sobre cómo golpean las derrotas, veía a Rubén Martínez, canterano que en 2005 ya jugó en la ACB, que volvió al club, que fue campeón con el Fundación hace año y medio y que ahora, le veía cara después de la derrota, se le veía muy tocado…

Es así. Es que son diez partidos viviendo lo mismo, chocándote contra el mismo muro. Hay momentos en que tienes que hacer ‘click’. Yo sí lo he conseguido porque hoy no me voy con la sensación de frustración. Me voy con la sensación de haberlo intentado que el equipo estuviera dentro del partido. Lo hemos conseguido en la primera parte, pero en la segunda parte entramos en un bucle de ansiedad, de precipitación, de falta de confianza, que son un signo de un equipo deprimido, de un equipo que lo está pasando mal. Y cuando lo pasas mal, la muñeca no está igual, las piernas no te funcionan igual. Más que entrenamientos lo que necesitamos es un psicólogo. Estamos intentando hacer ese trabajo. Necesitamos limpiar la mente. Yo lo estoy intentando, no sé si tocar alguna tecla estas seis semanas, pero lo que tengo claro es que no voy a dejar que el equipo se rinda por muchas cosas. El baloncesto no se acaba este año. Nosotros ahora mismo tenemos que luchar por intentar salvarnos hasta el último momento. Es una evidencia que está muy difícil. Hasta el rabo todo es todo, si se puede decir la expresión. Y nada más. A partir de que termine la temporada, analizar y trabajar.

Hoy no estaba David Cuéllar, quien debutó en la ACB la semana pasada, ¿cómo está?

No es castigo. Como me haces la pregunta, lo comento. Hemos tenido una semana dura en todos los sentidos. David lleva desde el miércoles parado con un virus estomacal, que lo tiene en la cama. A David lo hemos tenido que sujetar para que no venga al partido. El chaval lo ha intentado. Amos Olatayo, que hoy ha jugado poco, también. Cuando las cosas van mal, la cabeza hace mucho. Yo tengo claro que la cabeza hace todo. Te bajan las defensas, estás triste, tú nivel de confianza está bajo mismo. Ahora mismo decir que estamos en depresión total, no, pero sí en una depresión deportiva grande. Aunque no nos habíamos puesto un objetivo del tipo ‘hay que salvarse sí o sí’, en la vida, normalmente, se es resultadista, y lo más importante creo que es aprender a disfrutar del proceso, aún perdiendo. Es que juega el rival, y hoy Ávila se estaba jugando mucho, y nosotros lo tenemos que entender. Para ganar tenemos que hacer las cosas mucho mejor de lo que estamos haciendo ahora.

Tal vez entre lo positivo de este tramo de la temporada, el debut de David Cuéllar y Víctor Moreno en la ACB, demostrando la unión que hay entre el primer equipo y el filial.

Hay que sacarles muchas partes positivas. Eso, y que ellos han tenido un contacto directo con el primer equipo, que han podido entrenarse con ellos algunos días. Que el entrenador del primer equipo, Jota Cuspinera, cuando ha contado con ellos ha estado satisfecho del trabajo que hacen, premiándolos con minutos para que pudiesen debutar. Otra cosa positiva es que el club sigue confiando en nosotros, que Ferran viene aquí, que nos siguen apoyando. Con todo eso es con lo que yo me quedo.

¿Cómo es la relación con Jota Cuspinera?

La relación con Jota es excelente. Él tuvo el detalle de hacer una mención pública, y también otra mención privada, que me escribió unas cosas realmente muy bonitas hacia mi persona, hacia mi nivel como entrenador, lo que se lo agradezco también desde aquí. Y durante la semana hablamos bastante. Cuando era ayudante también hablábamos de baloncesto. Él me da su punto de vista, que es de máximo nivel porque él ha estado en grandes clubes. Yo intento aprender todo lo que pueda de él.


Armando Gómez, en un tiempo muerto del Getafe - Ávila (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)


  • Reseña del partido

El Viten Getafe cayó por décima vez consecutiva, en este caso ante un Óbila que hizo valer su gran segundo tiempo, donde haciéndose fuerte en defensa y golpeando en los momentos decisivos supo sacar adelante un choque donde llegó a ir perdiendo por nueve puntos en el segundo cuarto (30-21). El parcial acumulado entre el final del mismo y el inicio del tercer capítulo fue demoledor: 19-0 para los de David Mangas, que pasaron a manejar el ritmo del partido con una gran actuación coral donde sobresalieron cuatro hombres: Carles Marzo (20 puntos y 23 de valoración), Álvaro Lobo, Luka Nikolic y José Jiménez. Por su parte, Toni Vicens disputó su tercer encuentro con los getafenses y sumó 21 puntos y 33 de valoración. Si bien el filial del Fuenlabrada ensayó una tibia reacción sobre la bocina del tercer cuarto (54-59), el conjunto verderón volvió a apretar en el tramo decisivo, sacando a relucir entonces su acierto en el tiro exterior para sellar una victoria celebrada por más de 50 aficionados abulenses que se dieron cita en el pabellón Juan de la Cierva.

  
  • Ficha

Viten Getafe 63 (23+15+16+9): Carlos Hidalgo (3), Jorge Parra (3), Víctor Moreno (7), Toni Vicens (21) y Marvin Dominique (13) -quinteto inicial-. También jugaron: Carlos Martos (0), Nikola Maric (7), Amos Olatayo (0), Sergio Mendiola (0) y Rubén Martínez (9). Entrenador: Armando Gómez. Sin utilizar: Milan Suskavcevic y Bassirou Gueye (ambos lesionados).

Carrefour El Bulevar de Ávila 76 (17+17+25+17): Carles Marzo (20), Álvaro Lobo (14), José Alberto Jiménez (9), Luka Nikolic (7) y Stefan Asanin (5) -quinteto inicial-. También jugaron: Berni García (5), Carlos Martín Cortés (0), Bryant Mbamalu (8) y Brandom Sebirumbi (8). Entrenador: David Mangas. No utilizados: Adrián Usó, Ignas Ramasauskas y Miguel Young.

Árbitros: Sánchez Benito, David (C. Castilla y León) e Iglesias Ambrosio, Adrián (C. Galicia). Sin eliminados por faltas personales.

Incidencias: Pabellón Juan de la Cierva (Getafe). 300 espectadores.


Rubén Martínez, del Getafe, lanza ante Luka Nikolic (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)

2 comentarios:

Javi dijo...

Lo cierto es que Armando parecía tener claro desde el principio que se iba a sufrir. Lo único que espero es que esta temporada sirva para que el grupo crezca, para que la temporada que viene sean más jugadores de baloncesto estos chicos. Y creo que Rubén se merece un premio, me gustaría que fuese convocado con el ACB en alguna ocasión.

Ezequiel Costa dijo...

Coincido, Javi. Creo que reglamentariamente no puedes hacer ficha ACB a un jugador del filial que supere cierta edad (Rubén Martínez tiene 29) y luego 'bajarlo nuevamente', diferente es el caso de los jóvenes, debería averiguarlo, pero sí que, cuando la temporada esté decidida a niveles clasificatorios, creo que sería un muy buen gesto con él, en un partido en el Fernando Martín. Claro que habiendo 12 fichas en el primer equipo, deberían darse la circunstancias (lesión de uno de ellos, etc).