15 jun. 2015

Disquisiciones sobre el descenso del Fuenla

[Opinión] Luego de una jornada de confusión, nervios, comunicados cruzados e incertidumbre, la Liga Endesa finalmente aceptó, provisoriamente, el ascenso del Ourense, lo cual condena a la LEB Oro al Baloncesto Fuenlabrada. Entre tantos sentimientos contrapuestos, intentaremos abordar algunos detalles sobre esta cuestión.


15 de junio de 2015. La situación del Baloncesto Fuenlabrada, y su descenso a LEB Oro, ha tenido hoy otro capítulo. Consumado deportivamente el pasado 17 de mayo, el descenso ‘deportivo’ podía quedarse en nada sin un ‘descenso en los despachos’. Tras el último puesto en la Liga Endesa, todos los cañones apuntaron a los escritorios. De allí que, oficialmente, al descenso se le pusiera el apellido de ‘deportivo’. En la manga quedaba siempre una carta a jugar, como en esas películas donde el asesino está por matar al protagonista (que es ‘el bueno’), y cuando parece que ya no tiene escapatoria, se produce un milagro y logra salvarse. Por el momento. Más o menos así es la permanencia del Fuenla. Hoy, la ACB comunicó oficialmente que acepta la inscripción del Club Ourense Baloncesto, ascendido en la pista desde LEB Oro, lo cual provocaría la consumación de la pérdida de categoría del Montakit. Igualmente, como en las películas (malas), ahora algunos se aferran a la desaparición del Sevilla, volviendo a esperanzarse con la salvación propia a costa de la desgracia ajena. Y si esto no ocurre, la maquinaria volvería a activarse con nuevas ilusiones hasta que la realidad se imponga. 

Reconozco que se me hace difícil ante la cantidad de sentimientos contrapuestos tener la claridad conceptual para desarrollar una idea que aporte algo de luz sobre ciertas cuestiones, porque lo que para unos es un negocio o medio de vida, para otros es una afición o entretenimiento. Las palabras salen a borbotones y temo que se produzca una parrafada interminable cuando la situación requiere poder de síntesis. Como no soy el dueño de verdad (ni pretendo serlo), si algún lector tiene otra opinión o considera errónea cierta información aquí vertida, abierto estoy a corregir lo que haga falta. En cualquier caso, allí van algunas líneas al respecto.

Descenso merecido. Nada descubrimos si decimos que el Fuenla fue último por deméritos propios, perdiendo en la pista su lugar en la ACB. El descenso fue inexcusable, y sólo desde la (real) autocrítica de las máximas autoridades se podrá salirse del pozo. Entiendo que desde el club vuelquen todas sus energías en tratar de mantenerse en la ACB (es su obligación y es lógico), pero personalmente, prefiero bajar y subir con la cabeza levantada que tener que soportar otra temporada de bandazos por doquier. Creo más en los méritos que en el poder del dinero, y el descenso no es la muerte de nadie, y de éste, como ocurrió en el 2004, se puede aprender, crecer y regenerarse. Claro que será doloroso, pero esto es deporte: se gana y se pierde, y cuando toca perder, hay que doblar esfuerzos para mejorar y volver a ganar. El camino no es sencillo, e implica esfuerzo y sacrificio, más del que se hizo este año. 

Justicia deportiva. Me alegra mucho por la gente de Ourense que puedan disfrutar de su equipo en la máxima categoría, felicitaciones a todos ellos, y me apena (más) que los aficionados del Burgos se queden, por tercer año consecutivo, con la frustración de verse inmersos en un sistema de clubes que se creen ricos. Desde aquí, mis máximos respetos a los hinchas del Burgos que se abonen a su equipo para la próxima temporada. Ante una situación así, muchos (entre los que me incluyo), este verano me plantaría y diría basta de que me tomen el pelo. Lo mismo dije hace dos años sobre la fidelidad de la gente de Alicante, y habría muchos más ejemplos de simpatizantes que, sin pensarlo, lo dan todo a cambio de nada, ante otros que dan algo a cambio de todo.

Jornada de confusión. El 15 de junio arrancó con medios ourensanos anticipando que tras el acuerdo entre políticos y banqueros (vaya dupla), se podrían cumplir las draconianas exigencias de la Liga Endesa. Sin embargo, el Club Baloncesto Fuenlabrada SAD, y “ante el llamativo silencio de la propia ACB”, emitió por la tarde un comunicado aduciendo que la fecha límite era el 14 de junio, y que por lo tanto al ser hoy día 15, todo estaba fuera de plazo. El Fuenlabrada, para los despistados, forma parte de la misma ACB, donde, naturalmente, tiene voz y voto.

15 de junio. No voy a entrar aquí si la ACB otorgó un día de prórroga al COB al ser domingo el día 14, si esto debía haberse hecho público, decidido en Asamblea, en concordancia con los estatutos o vaya a saber qué argumento, pero desde la semana pasada, tal vez yo esté equivocado, cuando leía la prensa gallega siempre se hablaba del día 15 como fecha tope, por eso tomé como normal que el lunes era el 'dead-line'. Puede que esté errado o haya leído artículos mal informados, pero es más, la semana pasada, el día 10, teníamos la posibilidad de entrevistar a Jesús Sala, técnico del Fuenlabrada, y consultado sobre los ascensos y descensos, respondió: “Hay una primera fecha, que es el 15 de junio, donde los que equipos que ascienden tienen que hacer un pago de la cuota de inscripción, en el caso de Burgos, completa, y en el caso del Ourense, una actualización del canon…”. Es decir, no soy el único que tenía el 15 en la cabeza.

Insisto, el Fuenlabrada hace muy bien en defender sus derechos, pero intento ir al fondo de la cuestión: estamos hablando de menos de un día, de unas horas. El sábado se constituía el Gobierno del ayuntamiento de Ourense, ayer era domingo, desconozco si la ACB le había dado un día más de margen, pero sino en la forma, en el fondo, se estaba trabajando contra-reloj para cumplir con todo. Otra vez vuelvo a la opinión personal, y no veo nada descabellado ser flexible por unas horas. Que sí, que todos queremos que el Fuenla siga en ACB, pero no a cualquier precio. Cada uno tiene sus convicciones, y me pongo en el lugar de los gallegos, y pienso que si nos pasara a nosotros, que el Fuenla ahora sería el Ourense, y me gustaría que se hiciera justicia deportiva, poética o llámenle como quieran, pero hay que tener un poco de sentido común, por poner un ejemplo, el mismo que tienen muchos jugadores que aceptan postergar pacientemente el cobro de sus salarios ante un diferimiento en el ingreso de una subvención. Y si no, si todos nos pusiéramos tan rigurosos con la aplicación de todos los reglamentos, contratos, cláusulas, pagos en término, etcétera, en la ACB me temo que quedarían cuatro equipos (Real Madrid, Barcelona, Unicaja y Valencia), y puede que estemos siendo ‘generosos’ con contar hasta cuatro. 

Caso del Bilbao Basket el verano pasado. El hecho de discutir, o intentar descifrar si era 14 o 15 de junio la fecha límite me parece desviar la atención de lo realmente importante, que es abordar las verdaderas causas del descenso. Aun así, me recordó a lo acontecido en julio del 2014 con el Bilbao Basket. En la Asamblea de la ACB se debatió sobre la no inscripción del club vizcaíno (que luego acudió a los tribunales ordinarios, que le dieron la razón y terminó realizando un temporadón), y desvelaba @elcapitaenciam, en su blog ‘El Contraataque’, que el único presidente de la ACB que defendió al Bilbao fue José Quintana, con argumentos como “no podemos dejar caer a una plaza como Bilbao  con tantos aficionados” o bien “démosles un poco de tiempo”. En aquella oportunidad me pareció un gesto que engrandecía al presidente del Fuenlabrada, el ser solidario con los rivales, comprensivos ante un problema ajeno. Vamos, que los valores que me gustaría que representara el club al que animo. No obstante, meses después, y ya como principal afectado, las posturas de “dar tiempo” parecen haberse cambiado radicalmente.

Dinero fresco para la ACB. Tampoco puede obviarse que para la ACB el hecho de que Administraciones Públicas vuelvan a inyectar dinero para actualizaciones de canon, fondos de garantía y demás, es un maná, situación que no sería así de seguir el Fuenlabrada en la ACB. Una vez más, lo económico parece primar sobre todo, aunque en este caso coincida con el mérito deportivo.

Madurez de la afición. Ya dijimos que la afición del Fuenlabrada fue la ‘única pata’ que estuvo a la altura la pasada temporada. Lejos de un afán demagógico, me he sorprendido gratamente como muchos seguidores naranjas se alegraban con sinceridad por el ascenso del Ourense, aún sabiendo que eso les condenaba a que, por ejemplo, en el Fernando Martín se priven una temporada de ver al Real Madrid, Barcelona y demás, por otros equipos más modestos. El hincha, que suele ser poco reflexivo en algunos temas, también sabe ponerse en el lugar del otro, porque sabe lo que se sufre cuando se está en la LEB, y la alegría que provoca un ascenso. Pensando en el futuro, el Fuenla sabe que 'no caminará solo'.

Dobles descensos del Manresa y GBC. El conjunto catalán descendió en 2013 y en 2014, salvado en ambas temporadas en los escritorios, y este año lograron la permanencia en la pista (por los pelos en la última jornada). Similar situación ocurrió con el Gipuzkoa, que bajó en 2013 y ahora, en 2015, repitió. Sin querer caer en oportunismos, puede decirse que el primer descenso no les sirvió para cambiar sus estructuras o formas de gestión, porque volvieron a bajar, el Manresa la campaña siguiente, y el GBC a los dos años. Con esto quiero decir que por más que la ACB te salve en los escritorios, igual debería realizarse un diagnóstico para intentar no reincidir en los errores que conducen a repetir la pérdida de categoría.

Presupuesto no tan bajo. Me aparto un poco del foco de esta (demasiado extensa) columna, y es para puntualizar algunas cuestiones numéricas. El pasado 6 de febrero, en Fuenlabrada Noticias, José Quintana repetía una vez más: “Somos el segundo presupuesto más bajo de la liga”, mientras que hace dos semanas, en Onda Fuenlabrada, explicaba que el presupuesto actual era de “2.6 millones de euros”. Por otro lado, La Voz de Galicia, el 14/12/2014, publicaba que los tres presupuestos más bajos de la ACB eran Manresa (2.1M), GBC (2.1M) y Obradoiro (2.5M). En estas cifras coincidía la semana pasada Lucio Angulo, además de situar al Fuenlabrada, Murcia y CB Canarias con 2.6M. Es decir, el Montakit, en el presente curso, tendría el cuarto presupuesto más bajo, igualado con otros dos clubes. De esto se deduce que más que resignarse a bajar por ser de los presupuestos más bajos, habría que preguntarse cómo otros equipos con menos dinero han podido hacer mejores campañas. En el caso de Obradoiro, Moncho Fernández suma cinco temporadas consecutivas en su banquillo, y en el de CB Canarias, Alejandro Martínez, lleva doce. En otro orden de cosas, en San Sebastián siguen sin entender cómo el Fuenlabrada pudo ‘quitarles’ a Andy Panko, quien desestimó la renovación en Gipuzkoa pese a ser el que más iba a cobrar en la plantilla donostiarra. Sí, en Illunbe nos ven al Fuenlabrada cono nosotros vemos a equipos más poderosos. Para reflexionar, pero la excusa del 'bajo presupuesto' para justificar un descenso no siempre es válida.

La Liga ACB en su laberinto. En julio de 2013, escribíamos en este blog sobre cómo afectaba negativamente en la competición el inmovilismo entre ACB y LEB: “Por segundo año consecutivo, en la Liga Endesa no habrá ascensos ni descensos por los resultados conseguidos en la pista. El deporte vuelve a ser reflejo de la sociedad actual: los equipos ya no valen por sus méritos deportivos, sino por su dinero y sus contactos (políticos). Si la ACB ya actúa como una liga cerrada, ¿para qué juegan los equipos modestos?”. Repito lo del 2013.

Canon. El Burgos subió tres veces seguidas como campeón, pero seguirá en LEB. Las razones son archi-conocidas: No desembolsa lo que exige la ACB, donde algunos de sus clubes, enrocados en el argumento de 'nosotros pagamos en su momento, si ahora flexibilizamos las condiciones sería injusto', parecen encerrarse en un castillo ante las 'amenazas exteriores'. Dos preguntas: ¿Pagaron todos el canon? ¿Quiénes lo pagaron, los dueños de los clubes con su propio capital, a riesgo propio, o los ayuntamientos? Que algunos clubes humildes hagan valer 'privilegios de ricos' para defender su posición entra dentro del reglamento, poniendo barreras de entradas de una época donde los fondos públicos se transferían a la esfera privada en un chasquido, pero después esos mismos 'gestores' se escudan en 'la crisis' para no encontrar patrocinios privados, potenciales 'sponsors' que huyen de un sistema viciado que año tras año pierde aficionados e interés de los medios, mientras, en el castillo, algunos siguen mirándose los ombligos. En realidad, ése no es el problema, el problema lo tenemos los aficionados que, pese a no entender ciertas cosas, seguimos dedicándole tiempo a la ACB. Irracionalidad de hincha, fanático o forofo, que le dicen. Pasionalmente, parece que somos incurables. Y se aprovechan de ello.

Subvenciones públicas. Seguimos yéndonos por las ramas (disculpas de antemano), pero como suele decirse, ‘todo tiene que ver con todo’, y es un tema central para entender los dislates de la actual ACB. La Liga Endesa es una competición privada, en su mayoría Sociedades Anónimas Deportivas, pero con una singularidad, casi tres cuartas partes del dinero lo ponen las administraciones públicas. Es decir, los impuestos de los contribuyentes sirven para financiar actividades deportivas profesionales (no deporte base ni actividad física escolar), produciéndose una transferencia de lo público a lo privado que aceptamos sin rechistar en tiempos donde, sinceramente, el dinero debería concentrarse en otras áreas . No ahondaremos más porque el tema es interminable, pero entre tantas normativas ACB, ¿no debería existir una que limite porcentual la subvención pública en el presupuesto total de una SAD? Por ejemplo, 'ningún club podrá superar el 20% de aportaciones públicas de su presupuesto'. 

De la pista a los despachos: la liga de los escritorios. De las experiencias recientes en las temporadas del baloncesto vernáculo hemos aprendido que estas ya no terminan tras la bocina del último partido, sino que los directivos siguen jugando otros partidos, donde el dinero y la política se llevan todo por delante, donde las canastas pierden valor porque todo lo vivido durante 34 jornadas no deja de parecerse, cada vez más, a una especie de pretemporada de ocho meses donde lo importante no pasa por la pista, no está en el baloncesto, no está en el juego ni en el deporte. Otros valores, y al que no le guste (o no lo quiera aceptar), que se vaya buscando otro entretenimiento. Y aquí volvemos a lo ¿ingenuos? ¿tontos? que nos sentimos muchos aficionados.

Pluralidad de opiniones. Respecto al rol de cada parte interesada, hay que distinguir y saber diferenciar las opiniones de directivos, aficionados y periodistas, y dentro de cada grupo, respetar el amplio abanico de opciones, desde aquel para el que ir al Fernando Martín es un mero pasatiempo de fin de semana, a aquel cuya nómina depende de un club u organizción. Valoro a la gente que no trata de no ir 'acomodando el discurso' según sus propias conveniencias. Hasta el momento, el único artículo de opinión que he leído sobre el descenso del Fuenla es el de Álvaro Carretero, quien desde su blog, aunque no esté del todo de acuerdo en algunas cuestiones, está realizando valientes comentarios (si alguien conoce otro artículo, si pueden pasarme el enlace y lo 'linkeo' aquí mismo).

Nuevos capítulos. La situación de hoy 15 de junio no es el punto final de nada. Falta la auditoría de la ACB al Ourense, las acciones en la Justicia ordinaria que adopte el Fuenlabrada, qué ocurrirá con el Sevilla, la incertidumbre en cuanto a sorpresas con otros clubes en crítica situación, la posición de la ACB en cada decisión que tome, las injerencias políticas, las gestiones de los banqueros y así, tediosamente, hasta que el infinito y más allá. ¡Con lo lindo que es ver un partido de baloncesto! La única certeza es que a esta larga novela de verano le quedan muchos capítulos todavía. Que de toda esta catarsis salga un nuevo y renovado Fuenla, y para ello será necesaria la unión de toda la familia fuenlabreña: afición, plantilla y directiva, cicatrizar heridas, acercar posiciones, dialogar, mirarse a la cara y si hace falta pedirse perdón. Nadie es perfecto. Sin esta comunión, si nadie 'se baja del caballo', el regreso a la ACB estará cada vez más lejos.

9 comentarios:

Tonete dijo...

Gran articulo, mejor resumen imposible.
Totalmente de acuerdo en las últimas líneas, dejar el orgullo a un lado y volver a juntar todas las fibras que forman el Fuenla es fundamental para regenerarnos. Dar un paso atrás no siempre es malo, a nivel de equipo, y por supuesto, de los que hayan dicho cosas que no debían. La unión hace la fuerza.

Directo LEB dijo...

Buena reflexión!

Roberto Araújo dijo...

Análisis muy lúcido.
La gente como tu es la que debería ocupar los cargos directivos y una vez en ellos ser capaz de sostener sus ideales o sino presentar su dimisión.

Roberto Fernández dijo...

En todo estoy de acuerdo, Eze....... pero a día de hoy veo taaaaaaan lejano lo de la unión, etc... tanto por una parte como por la otra. Demasiadas heridas de unos hacia otros y vicerversa. Demasiadas, por desgracia.
Ojalá me equivoque, nada deseo más, pero lo veo taaaaaaan complicado........

Generosa Sáez dijo...

Interesante leerlo hasta el final.
Genial eze, totalmente de acuerdo, la unión hace la fuerza

victor farrona dijo...

Gran análisis Ezequiel, el primer paso para superar un problema es asumir que lo tienes e identificar las razones que te han llevado a ello.. Espero que entre TODOS podamos hacer realidad esa unión

Anónimo dijo...

Gracias por el analisis de la situacion real.
Apuntar que tenemos todos el dia 15 en la cabeza, por que precisamente se dijo "antes del dia 15" y no se dijo hasta el dia 14.

Saludos

Ourense é ACB dijo...

Te felicito por tus magníficas y acertadísimas disquisiciones.

Ezequiel Costa dijo...

Gracias por los comentarios.

Roberto Fernández, claro que está archi-difícil, más con las últimas declaraciones de José Quintana tildando de 'hooligans' a los aficionados, pero creeme que un armisticio entre ambas partes, sincero, sería el primer paso ideal para la reconstrucción. Ambas partes deben ceder, pero creo que la parte que tiene que dar el primer es la que tiene más poder. Facilitaría todo.

'Anónimo'. Sí, cuando decíamos "el 15" era un error mío, y ha hecho bien el Fuenlabrada en puntualizarlo. Después, lo que haya pasado 'dentro' de la ACB con la prórroga, entre el Sr. Roca y Ourense, o lo que se le dijo a Fuenlabrada, desde fuera no me parece trascendental (y comprendiendo que sí lo sea para la gente del club).