9 may. 2015

Estaba escrito...

Fuenlabrada 73 - Joventut 77. Golpe letal para un Montakit que queda al borde del descenso. Salva Maldonado, verdugo de su ex equipo: "No me gusta ver al Fuenlabrada abajo". Jesús Sala“No somos merecedores de la derrota. Hay jugadores que están tocados, pero hay dos opciones: o se quedan en casa o venimos todos a dar el cien por cien cada día".


Estaba escrito. El baloncesto -y el deporte profesional- a veces es caprichoso, y quiso el destino que sea Salva Maldonado el entrenador del rival que terminara de hundir al Fuenlabrada. Y en el Fernando Martín. Justo él, el que fuera uno de los dos técnicos más queridos por la afición naranja, el que llevó las riendas del último gran equipo que tuviera el Fuenla, allá por la temporada 2010/11. El otro coach fue Luis Casimiro, despedido en enero tras caer con la Penya en Badalona y que la temporada pasada había salvado al Montakit. Una vez cesado, el manchego, casi inmediatamente, asumió en un Sevilla que por entonces era colista y que ahora está fuera de descenso con 10 victorias.

Sí, esta temporada viene así de torcida, y el efecto esperanzador generado con Jesús Sala y aquellos dos triunfos ante GBC y Baskonia, ha desaparecido de un plumazo. Yendo al límite, el equipo, sobre-presionado, ha luchado hasta hoy -incluso hasta pudo haber ganado-, pero la heroica puede darse un día, dos, pero no siempre. No puedes pretender que los errores acumulados durante meses se curen con una seguidilla interminable de proezas. Se intentó, pero no alcanzó.

A expensas de lo que hagan Sevilla, Manresa y Gipzukoa, mañana domingo puede certificarse el descenso deportivo, aunque ya sabemos como va esto de la decadente ACB, una liga semi-cerrada que… bueno, cuando termine el presente curso volveremos sobre este tema, porque hoy mismo parece que es más importante tener peso en un despacho que un equipo con buenos jugadores. Mientras tanto, centrémonos en lo deportivo, que es lo que realmente debería tener valor o mérito.


Salva Maldonado, entrenador del Joventut desde el 2011 (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)

Y en la pista se brindó un partido que los aficionados ya vieron muchas veces en el último tiempo, como esas películas que uno vio varias veces y conoce el final de memoria: buena actitud, intensidad, el Fuenla que se pone arriba en el tanteador, bajón, recuperación, alternancias y, a la hora de la verdad, el rival que saca pecho y termina llevándose un triunfo ante los fieles simpatizantes que aplauden a los jugadores, gritan por Fuenlabrada pero se van a casa cabizbajos, resoplando, algunos enfadados, otros con los ojos llenos de lágrimas porque ven que su equipo está en el horno, y el horno ya empieza a tomar temperatura...

Pero esto es deporte, y cuando tienes un presupuesto del grupo de los modestos, puede ocurrir. Y no se trata de relativizar el descenso, sino de asumir como tal que, si los rivales hacen mejor las cosas, te toca pagar con la pérdida de categoría. Y hacer autocrítica. 

Ahora, en caliente y recién llegado a casa tras la derrota ante el Joventut, dan pocas ganas de despotricar a los cuatro vientos. Ya está. Ni siquiera dan ganas de entrar a las redes sociales a ver qué se dice, qué se escribe… esa forma tan moderna (y a veces adictiva) de capitalizar las sensaciones... No, hoy el Fuenla duele, ser del Fuenla duele, y cada uno lo lleva como mejor puede. Algunos explotando de bronca en Internet, otros hasta haciendo chistes, otros… a mí me da por escribir lo que salga, y mañana domingo, ya en frío, será el tiempo de leer las repercusiones de esta dura caída.

Antes de hacer un racconto del partido, me gustaría reseñar el gesto de Andrés Miso. Luego de las ruedas de prensa de los técnicos, fuimos con un grupo de compañeros a la zona mixta, que es por donde salen los jugadores (o deberían salir) a atender a los medios de comunicación (o deberían atender). Al llegar, en el lugar había de todo menos jugadores del Fuenlabrada, quienes en su mayoría se habían ido raudos para sus casas. Esperamos un largo rato y salió Andrés Miso, quien se iba disparado directamente para el estacionamiento pero que, al ser requerido, se acercó para responder las preguntas oportunas. Día durísimo donde lo más fácil era pirarse sin más, pero Miso volvió a demostrar que la afición bien vale unas explicaciones, y que para ser un líder no hace falta meter muchos puntos, tener un gran contrato o simplemente detentar poder dentro de una estructura, sino que alcanza con dar la cara, enfrentar la situación y enviarle un (sincero) mensaje a los sufridos seguidores. Se trata de estar juntos, en las victorias (que es lo fácil) y en las derrotas, y Miso demostró que es de los que no se esconden, como Javi Vega, que previamente también había sido entrevistado por los compañeros de Radio Nacional. Y no es una crítica a los que se fueron, sino un agradecimiento a los que se quedaron.

Sitapha Savané, 22 de valoración y decisivo al final (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)

Pero volvamos al encuentro, que arrancó como quería el Montakit, con un Daniel Clark perfecto con tres triples en tres intentos y un equipo sólido en defensa. Tras un cesta de Deji Akindele, el equipo local selló un parcial de 12-0 que lo puso arriba por la misma diferencia (18-6). Por su parte, el Joventut debió esperar hasta su octavo intento desde el perímetro para embocar su primer triple, de Sergi Vidal, aunque Andrés Miso, también desde fuera, cerró el primer cuarto con un gran triple (23-13).

Con dos tiro libres de Akindele se volvía a la renta de 12 puntos (25-13), aunque la Penya, poco a poco, fue ajustando su defensa y soltándose arriba, siempre bajo el influjo de ese gigante llamado Sitapha Savané. Clark seguía metiendo, y si bien en ataque el Fuenla bajaba sus porcentajes, atrás mantenía el tipo, alcanzándose el descanso con dos lanzamientos dentro desde el 4.60 de Branko Cvetkovic (38-33).

A pesar de que el Montakit seguía adelante en el marcador, las sensaciones en el pabellón empezaban a enrarecerse al percibir muchos hinchas que la Penya iba a más. La cálida tarde de mayo provocaba que la gente se abanicara con lo que encontrara a mano, mientras en el entretiempo sonaba Bonnie Tyler y su ‘Holding out for a hero’, y el Fuenla, como venía la mano, necesitaba un héroe de forma urgente, más cuando los verdinegros iniciaron el tercer período clavando dos triples consecutivos –de Kirksay y Mallet- para ponerse adelante por primera vez (38-39).


Daniel Clark, 21 puntos opacados por la derrota (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

Cvetkovic asumió protagonismo y con cinco puntos seguidos hilvanó un 7-0 que reconectó al pabellón (45-39). Albert Miralles subía enteros, mientras que en las filas naranjas Josh Mayo no daba pie con bola, con un 0 de 5 en tiros de campo y ninguna asistencia. Cuando el base estadounidense falló una penetración, desde el banquillo local saltaron dos o tres a aplaudirle y darle ánimos, y en la siguiente acción, ¡zas!, triple de Mayo en la conclusión del cuarto (58-54).

Pero allí también se estancaría Mayo, y la Penya, que venía trabajando el partido punto a punto, llegó al tramo decisivo apretando el marcador, situándose en una posición ventajosa para aprovecharse de la tensión que carcomía a los locales. Jorge Sanz metía dos puntos (64-61), pero Clevin Hannah empataba con un triplazo (64-64). Akindele, dos más, pero Hannah volvía a igualar (66-66). El encuentro se cerraba, y Daniel Clark retornaba con un triplazo para empatar, acción continuada con dos libres dentro de Andy Panko a dos minutos de la conclusión (73-71).

“Arriba, arriba, arriba el pabellón”, se coreaba en un Fernando Martín dispuesto a darlo todo, pero Savané machacó bajo el aro y Goran Suton metía una canasta de esas que lastiman en lo más hondo: luego de un tiempo muerto y con apenas un segundo de posesión, la defensa que se duerme y la pelota naranja que estalla como una bomba al caer por la red (73-75). Pizarra total de Maldonado y Samaniego en el ‘time out’, un golpe artero en lo anímico para el Montakit.


Andy Panko, 7 de 20 en tiros de campo (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)

Quedaban 28 segundos, y Panko que falla, y cuando parecía una derrota segura, Moussa recupera una bola con 20 segundos por jugarse, ¡ahora sí, este es el ataque que vale!... Pero un tapón de Savané sobre la penetración de Alberto Díaz acabó con el sueño, y libres para Kirksay, que mató el partido desde el 4.60, dando la alegría final a una Penya que supo trabajarse el duelo durante los 40 minutos (73-77). Quedaban 5 segundos y Jesús Sala pidió tiempo, a la vez que numerosos aficionados se iban a sus hogares, y Panko no se vestía de héroe como en tantas jornadas, y volvía a marrar el último tiro a la desesperada. El final.

Desde un sector del pabellón, mayoritariamente donde se ubica la peña Fuenlabrada Blues, se entonaron cantos contra la directiva, y se aplaudió a los jugadores, pero de repente el pabellón pareció transformarse en una discoteca por el alto volumen de la música, en una escena que recordó, salvando las distancias, a aquella final de Copa del Rey entre Athletic Club y Barcelona, cuando quitaban el sonido durante el himno para que no se escuchara la silbatina. 

Sin entrar a valorar las quejas de hoy contra la directiva, el Fuenla está a un paso de irse al descenso en una temporada donde si hay alguien que merece la permanencia, si hay alguien que ha estado a la altura de las circunstancias aguantando estoicamente hasta el final, esa es la afición, una hinchada que, como en el 2004, será clave para la refundación y el rápido retorno a la ACB, porque si el Fuenlabrada llegara a bajar, los que animarán el ambiente del Fernando Martín no serán canciones enlatadas a todo volumen por megafonía, sino que serán las gargantas de sus simpatizantes, personas que pueden estar acertadas o no, equivocadas o no, pero que sienten al Fuenla como algo muy propio. El día que la gente se quede callada, apática y aburguesada, ese día el Fuenlabrada dejará de ser el Fuenlabrada.


Jesús Sala y el banquillo del Fuenla. Las caras de los aficionados lo dicen todo (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)


 Apuntes

El Fuenlabrada, dependiendo de los resultados del domingo, puede quedar descendido esta jornada (victorias del Sevilla y del GBC). De no ser así, estará obligado a ganar los dos últimos partidos y esperar. (*) Actualización domingo: Como perdieron los tres, Sevilla. GBC y Manresa, el Fuenla matemáticamente ¡¡aún es equipo ACB!!

La Penya fue de menos a más, ganando los tres últimos cuartos y anotando 13, 20, 21 y 23 puntos, respectivamente.

El Joventut de Salva Maldonado se queda con un balance de 18-14, rozando el playoff. Asimismo, en la ida, tras el 85-65 ante el Fuenla que costó la destitución de Luis Casimiro, la Penya había sellado su clasificación a la Copa del Rey.

Daniel Clark, 21+6 y 20 de valoración.

Andy Panko, 21 puntos y 12 de valoración, con 7/20 en tiros de campo.

Sitapha Savané, 18+6 y 22 de valoración.

Deji Akindele aporta lo suyo, pero se espera más, mucho más... (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

 Ficha técnica

Baloncesto Fuenlabrada 73 (23+15+20+15): Alberto Díaz (0), Branko Cvetkovic (11), Andy Panko (21), Daniel Clark (21) y Moussa Diagne (0) -quinteto inicial-. También jugaron Dani Pérez (0), Josh Mayo (3), Jorge Sanz (4), Jeleel Akindele (8), Rolands Smits (0), Andrés Miso (5) y Javi Vega (0). Entrenador: Jesús Sala.

FIATC Joventut 77 (13+20+21+23): Demond Mallet (5), Albert Ventura (0), Tariq Kirksay (5), Goran Suton (7) y Sitapha Savané (18) -quinteto inicial-. También jugaron Sergi Vidal (8), Alberto Abalde (2), Nacho Llovet (2), Albert Miralles (14), Álex Suárez (5) y Clevin Hannah (11). Entrenador: Salva Maldonado. No utilizado: Álex Barrera.

Árbitros: Juan Carlos Arteaga Vizcaíno, Francisco José Araña Santana y Jacobo Rial Barreiro. Sin eliminados por faltas personales.

Incidencias: Pabellón Fernando Martín. 5.268 espectadores. Jornada 32 de la Liga Endesa


Branko Cvetkovic mantiene su regularidad (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)


·         Sala de prensa

Salva Maldonado, entrenador del Joventut

Valoración del partido
“El partido ha sido muy tenso, un partido con un calor que lastrado un poco el inicio. Unas condiciones ambientales por la connotación que tenía el partido. La salida del Fuenlabrada ha sido muy buena. Nos ha costado entrar mucho en el partido. No nos hemos sentido cómodos, pero también es cierto que hemos aguantado el primer envite del rival, y en el segundo cuarto hemos estado mejor. El partido en sí no ha sido bueno. Ha sido un partido de errores y de mucha tensión. No se ha podido ver un buen espectáculo. Hemos hecho bien en cuanto a mantenernos cerca en el marcador, y sí que se notaba la tensión en que si nos poníamos delante, el rival lo podía notar por toda la presión. Que el factor pista se les pusiera en contra. Además lo hemos conseguido en el último minuto. También es cierto que prácticamente durante todo el partido el Fuenlabrada estuvo arriba. Si hubiese sido un combate de boxeo, de estar arriba, por puntos hubiese ganado el Fuenlabrada. Nos hemos beneficiado en el final, que era un poco a cara y cruz”.

Tensión
“Fuenlabrada se jugaba mucho, y nosotros también, que veníamos sumando muchas derrotas. Para los dos equipos significada mucho, y sin duda que el equipo local tenía más presión. Por eso era difícil que hoy se diera un gran juego. Cualquier error se penalizaba. Sí que preveíamos un partido complicado, y un final a cara y cruz como al final ha sido”.

Opinión del Fuenlabrada a la distancia
“Yo no soy quien para hablar de la situación del Fuenlabrada en cuanto a hacer análisis. No me gusta ver al Fuenlabrada abajo, de eso no hay ninguna duda. Las situaciones llevan a lo que llevan, y se hacen duras. Los equipos de la zona baja, o media baja, cualquier situación te complica mucho. Cualquier incidencia en fallos, en la toma de decisiones en la construcción del equipo, lesiones, hace que tengas poco margen. Los márgenes que se toman a veces nos gustaría que fueran de una forma, pero no siempre son. No te permite tener continuidad, y eso al final hace que te metas en una situación complicada. Ahí se convierte todo en una montaña. Me imagino que la temporada ha sido complicada. La parte negativa del partido de hoy es la connotación que puede tener, pero es lo que hay”.

 
Salva Maldonado, durante la rueda de prensa (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)





Jesús Sala, entrenador del Fuenlabrada

Valoración del partido
“Creo que ha sido un partido donde desde el principio estaba claro que nos jugábamos mucho. El equipo ha salido bastante concentrado. A nivel defensivo creo que hemos tenido un nivel bastante alto. En la primera parte, en defensa tengo poco que reprocharle el equipo. Hemos parado su vía de anotación más importante, que era desde la línea de tres, que a la postre ha sido decisivo. Hemos controlado el partido hasta mediado el último cuarto. Sin estar claramente arriba en el marcador, hemos estado en el partido, y en el último cuarto quizás ha sido cuando peor hemos defendido las situaciones de bloqueo. En el calentamiento a Moussa (Diagne) le ha dado un pinchazo en el aductor, por lo que ha hecho un gran esfuerzo para jugar el partido. Akindele no nos da ese nivel defensivo que nos da Moussa, y en el final del partido hay un par de situaciones defensivas que nos cuestan tiros de tres, y luego hay dos jugadas clave. Una de ellas es cuando perdemos un balón en defensa, que era un ataque para habernos puesto con ventaja de dos canastas en el marcador, y muy mala lectura la última jugada. Recuperamos el balón con dos de diferencia, y no tomamos una buena decisión. Al equipo, y se lo he dicho, no le puedo reprochar mucho del partido de hoy. Hemos estado bien a nivel de intensidad, no hemos estado a lo mejor tan bien a nivel de acierto. Quizás de no estar como estamos en la clasificación, el partido se podía haber decantado del otro lado. Creo que no somos merecedores de la derrota, pero al final hay que felicitar al Joventut, que nos ha ganado”.

Joventut, acertado en los momentos clave
“Ha sido decisivo. Una de las claves era intentar que no nos metieran muchos tiros de tres. En los últimos cuatro minutos nos tiran dos o tres triples sin defensa, que nos hacen bastante daño. El planteamiento del partido ha sido bueno. Una vez más tengo que agradecer a Fran y a Armando el gran trabajo que han hecho en la semana para preparar el partido. Han sido detalles los que han decantado la victoria del lado del Joventut”.

Partido de Daniel Clark
“Es evidente que ha estado acertado, pero no se vive sólo del acierto. Necesitamos muchas más cosas. Para ganar partidos, necesitamos a muchos jugadores sumando. Esto es baloncesto. No se puede medir a un jugador sólo por su rendimiento ofensivo, cuando es tan importante también el rendimiento defensivo. Hay que tomar el global, no sólo hacer una lectura de lo que ha anotado. Sí que ha sido decisivo en la primera parte, cuando nos vamos en el marcador ha sido a raíz de tres triples suyos. Ha tenido un buen partido a nivel defensivo”.

¿Cómo están los jugadores?
“Como en la viña del Señor, hay un poco de todo. Hay gente que está más afectada, y hay gente que está menos afectada. Acabamos de perder un partido no decisivo al cien por cien, pero sí muy complicado. Hay que esperar resultados. A nosotros lo que nos queda es trabajar toda la semana con independencia de lo que pase con el resto de resultados. Esta no ha sido nuestra mejor semana de entrenamientos, y hay que recuperar eso. Sé que es difícil. A nivel físico y a nivel mental hay jugadores que están bastante tocados, pero aquí hay dos opciones: o se quedan en casa o venimos todos a dar el cien por cien cada día. Quedan dos partidos por delante, y nuestro objetivo y nuestra obligación tienen que ser intentar ganar los dos”.

¿Confía en revertir la situación en los dos últimos partidos?
“Confío en ganar en Tenerife la próxima semana, todo lo demás nos da igual. No sé lo que pasará en el resto de partidos, pero nuestro objetivo es ganar el domingo en Tenerife. No va a ser un partido fácil porque todo el mundo está jugándose cosas, y ellos se están jugando el playoff, y en su casa es un rival muy complicado. Nosotros tenemos que luchar hasta el final. Si creo yo, y si cree el cuerpo técnico, estamos convencidos de que vamos a hacer todo lo posible para ganar en Tenerife. A partir de ahí, el resto no depende de nosotros. Los protagonistas son los que juegan dentro del campo cuando empieza el partido”. 


Jesús Sala, explicando una dolorosa derrota ante los medios (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)


Valoraciones postpartido:
Andrés Miso y Sitapaha Savanè
Javi Vega


Galerías de imágenes:

Otras crónicas:
La batalla de las Ardenas, por Theobald Philips (Fiebre baloncesto) 
Maldonado aún gobierna en Fuenlabrada, por Álvaro Carretero (Zona 2-3)



Resumen ACB.com


4 comentarios:

Borja Barrete dijo...

Grandísimo Eze.

Roberto Jiménez dijo...

No sé como llamarlo: paradoja, oxímoron, karma... pero el mejor entrenador de nuestra historia, para mí, nos ha dado la puntilla. Como en la peor película de terror.

José Luis Bustos dijo...

No pude ir ayer al partido, pero como siempre gracias a tu gran trabajo Eze te enteras de todo lo acontecido. Una pena el resultado y sobre todo lo que significa, aunque sigo diciendo que prefiero que pasen estas situaciones tan terminales y así, volver a la esencia de lo que antes era el Fuenla y no la caricatura en la que se ha convertido.

Iván González dijo...

Magnífico artículo Ezequiel.