29 may. 2015

Diez años del último ascenso del Fuenlabrada

Tal día como hoy, 29 de mayo, pero de 2005, el equipo dirigido por Luis Casimiro lograba el regreso a la ACB tras una temporada en LEB. Ahora, a días de un nuevo descenso, es buen momento para echar la vista atrás y repasar algunas claves de aquella brillante campaña, con declaraciones de Juan Antonio Jiménez y de Francesc Solana. Galería de imágenes.


El Baloncesto Fuenlabrada acaba de descender a la LEB Oro después de una década en la ACB. Hoy, 29 de mayo, se cumple una década del último ascenso, cuando el conjunto dirigido por Luis Casimiro vencía en un quinto y decisivo duelo al Huelva en un Fernando Martín colmado de un público que tuvo una plena comunión con el equipo.

En abril del año pasado, en ocasión de cumplirse diez años de la pérdida de categoría del Fuenlabrada en el Saporta, en 2004, elaboramos un reportaje titulado ‘Descenso con final feliz’. Sólo una temporada tardaría el equipo del sur de Madrid en regresar a la ACB, y lo hizo con un grupo de jugadores que caló hondo en una afición que se reenganchó a un proyecto que, a la postre, consolidaría al club en la élite durante una década.

En diciembre de 2005, el entonces presidente Juan Antonio Jiménez rememoraba en el diario ABC lo ocurrido justo después del descenso: “El mazazo fue tremendo. Tenía la sensación de que la culpa había sido mía. Estaba destrozado. Pero ocho días después del descenso hice un llamamiento a la afición, y la respuesta resultó increíble”. Más de mil personas acudieron a la cita. Se mantuvo casi el noventa por ciento de los abonados. El mensaje era claro: Fuenlabrada quería a su equipo y lo apoyaría para el ascenso.

Se fichó a Luis Casimiro, y con la continuidad de Francesc Solana y Salva Guardia, más el regreso de Ferran López, el Jabones Pardo ganó la Copa Príncipe y se proclamó campeón de la LEB en una encarnizada final ante el Huelva, ascendiendo el 29 de mayo de 2005. “Ha sido la mayor alegría de mi vida en el cargo”, recordaba Juan Antonio Jiménez.


Consumado el ascenso, el capitán Francesc Solana se abraza al aficionado Alfonso García, de la peña Animal, un abrazo eterno (Foto: Diario El Mundo)

En ese punto coincide Francesc Solana, quien en 2007, en dos entrevistas, una de César Gómez en Fuenlabasket.com y otra de Quique Peinado en acb.com, señalaba: “La pena del descenso fue grande, pero la alegría del año siguiente fue mucho mayor”. El propio ex capitán explicaba las sensaciones de aquel verano del 2004: “La tarde-noche del Saporta me planteaba dos dilemas en mi vida. Uno era arriesgarme y quedarme en Fuenlabrada en la LEB, y otro era marcharme y seguir en otro equipo ACB, que tenía ofertas para empezar desde cero en otro sitio. El planteamiento que me hizo Juan Antonio (Jiménez) fue: vamos a hacer un equipo contando contigo y con Salva, recuperar a Ferrán y contrataremos un entrenador de ACB, Luis Casimiro […] Ahí empezó todo: un gran equipo con un entrenador que ha sido muy importante, porque desde el primer minuto dijo lo que quería, que era mejor ser un equipo que no una suma de individualidades. Hemos aprendido a jugar así”, señalaba Solana.

“Cuando descendimos yo lo sentía por los trabajadores del club, la gente de las oficinas, que se podía quedar sin trabajo. Cuando te das cuenta de que el puesto de trabajo de otra gente depende de que tú metas la pelotita, aprendes qué es lo verdaderamente importante de tu trabajo. Al final el club recortó gastos pero no despidió a nadie. De hecho, se habló de la posibilidad de que se marchara Tonino, el utillero del Fuenlabrada, y hubo cierta presión popular para que no se fuese. Para regresar a la ACB teníamos que estar todos juntos”, explicaba Francesc Solana, rememorando lo que se desencadenó aquel día en el Saporta, un descenso con final feliz, alcanzado un 29 de mayo de 2005.

Ya el año pasado, en este mismo blog, Franki añadía: “Bajar sirvió también para hacer una regeneración en el club, cambiar la filosofía que había y también al entrenador, que ya llevaba casi ocho años. El cambio a la nueva filosofía fue bueno. Desde ahí, Fuenlabrada representa una identidad, y cuando el equipo ha jugado con esa identidad, le ha ido bien. La plantilla que subió desde la LEB se hizo con jugadores que tenían muchas ganas de estar en el Fuenla. Esas ganas son las que hacen que te identifiques con el club”.

Aquella plantilla del ascenso estaba compuesta por Ferran López, Francesc Solana, Salva Guardia, Tom Wideman, Paco Martín, Rodney Elliot, Jorge García, Sergio Pérez, David Gil, Rubén Quintana, Jan Martín, José Manuel Megía, Gregory Stempin y Diego Guaita.

En días donde el club ha descendido y espera que la ACB no permita el ascenso de ningún equipo desde LEB para mantenerse en la máxima categoría, en días donde parte de la afición anda revuelta y enfadada, bueno es pedir tiempo muerto y echar un vistazo a algunas de las claves de aquel ascenso de 2005. Seguramente no puedan aplicarse las mismas recetas porque los tiempos han cambiado, pero sí pueden servir como inspiración, como modelo de partida para reencontrarse con la esencia del club.

Crónica de El Mundo Deportivo, del 30/05/2005, firmada por Rafa Martín, quien hoy sigue cubriendo los partidos del Fuenlabrada


La definitiva victoria ante el Huelva desató la invasión de pista en el Fernando Martín (Foto: Área18)
Muchas caras conocidas de aficionados de la Peña El Naranjo que hoy, una década después, siguen animando en el Fernando Martín (Foto: Área18)

Salva Guardia mete en la ducha al ex presidente Juan Antonio Jiménez (Foto: Área18)

La fiesta del ascenso, con los jugadores en un escenario ante la afición (Foto: Área18)

El alcalde Manuel Robles, y detrás de él, Luis Casimiro y la plantilla. El speaker, el mismo del pabellón durante años: Eduardo Fernández (Foto: Área18)

La gente colmó la Plaza de la Constitución (Foto: Área18)

El ex presidente Juan Antonio Jiménez, bufanda en mano (Foto: Área18)



Montaje en Youtube realizado por Alfonso García

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