19 abr. 2015

Sale vivo de la 'Batalla de Illunbe'

Gipuzkoa 74 - Fuenlabrada 86. Infartante triunfo del Montakit en la prórroga, que le mantiene en la pelea por la salvación. Panko, 29 puntos. Debut de Jorge Sanz. Jaume Ponsarnau: "No hemos perdido un partido, sino dos, por el average"Jesús Sala: "Destaco la capacidad de recuperación del equipo en la prórroga. Ahí jugamos con mucho criterio. El rebote defensivo fue decisivo”.


Y sí. Somos así. Nos dejamos llevar por los resultados, y en base a ellos, armamos el discurso posterior, porque no nos vamos a engañar, si el Fuenla palmaba en la prórroga, hoy íbamos a estar más hundidos que el Titanic. Pero como el Fuenla, ganó, y ganó con merecimientos propios, ahora damos rienda suelta a la alegría, a la euforia. Y está bien, ¿qué otra cosa puede hacer la afición fuenlabreña después de las penurias que viene padeciendo últimamente? Para una que cae de cara, ¡a celebrarlo como corresponde!

Porque el de San Sebastián no era un partido más, era ‘El Partido’. Semanas atrás hablábamos que la salvación ya era un acto de fe, y esa fe hoy fue renovada. Sí, medio ventajista, como aquellos que reconocen que sólo rezan cuando tienen algo que pedir y que luego se olvidan hasta que tienen un nuevo problema, cuando entonces, de repente, vuelven a creer en la fe, los ídolos, las religiones y demás. Naturaleza humana ante la desesperación. Además, si una certeza puede extraerse del triunfo de hoy en Illunbe es que no ha sido un milagro. No. Puede que tenga algo místico, o vaya a saber qué, pero la realidad es que este equipo aún merece crédito, que este equipo sigue currando y que no ha tirado la toalla pese a las vicisitudes, y que esta hinchada sigue creyendo. Tal vez sean estos los que más crean. Todo se contagia. Retroalimentación entre todas las partes.

También hay que reconocer que en los finales apretados a veces la moneda cae para el contrario (que pasó muchas veces), pero hoy que la suerte dijo “Fuenla”, esos pequeños detalles que también son necesarios cuando andas justo de todo y no te sobra nada. Y el Montakit ‘buscó’ esa suerte, y la encontró en un final tan angustiante como inolvidable, del cual puede hacerse una anécdota de cada acción de juego. 

Nadie se olvida tampoco que este equipo aún sigue último y que ahora llegará el ascendente Baskonia, pero para eso ya habrá tiempo de soñar, porque lo trascendente es que el equipo de Jesús Sala estaba contra las cuerdas, al borde del knock-out, pero logró recuperarse, sacó un par de manos y sigue vivo. Seguimos vivos, porque a esta altura de las circunstancias ya podemos hablar en plural, ¿qué más da? El que no quiera, que no se ponga la camiseta, pero con este Fuenla ya es difícil ser un mero observador neutral. O lo sientes, o no. Y ahí estamos, todos metidos hasta el final.


Panko, 29 puntos en 'su casa' (Foto: Ladis García / ACB Photo)


‘El partido’ arrancó con el GBC pegando de inicio (7-0), pero el Montakit pronto carburó y se metió de lleno en el choque, como Rolands Smits, que machacó el aro como quien pone las monedas en una máquina de refrescos (7-4). El segundo triple de Dani Díez provocó la máxima renta local y el primer tiempo muerto de Jesús Sala (14-6, minuto 5), el cual también propició el debut de Jorge Sanz. Cuestión que con el nuevo base en pista, los visitantes comenzaron a reaccionar, siempre con Panko como punta de lanza, que anotó cuatro puntos seguidos para el 14-10. Desde entonces, y hasta el final del cuarto, pasaron cuatro minutos sin que ninguno de los dos equipos pudiera anotar, dejando patente de los nervios por la situación, con la pelota más pesada que nunca, como si ésta estuviera llena de cemento.

Andrés Miso rompió la sequía en el inicio del segundo período, y el Fuenla que se seguía soltando en ataque ante un cuadro donostiarra que no podía superar a la fuerte defensa naranja. Un triple de Alberto Díaz logró empatar (16-16), siendo éste el primer lanzamiento de tres dentro para los de Jesús Sala (llevaban un 0/10), reflejando una vez más que, en un día romo adelante, una buena defensa te permite mantenerte a flote. Y Panko seguía a los suyo, y ahora era Josh Mayo el que embocaba dos triple sucesivos, colocando el 22-32 (+10, min. 18). El parcial acumulado para el Montakit desde el 14-6 era de ¡8-26! Por su parte, un tiro libre de Panko cerraba la primera mitad (26-33).



Dani Díez, 21 puntos. Detrás, Rolands Smits, matazo y en el quinteto inicial (Foto: Ladis García / ACB Photo)

La tendencia positiva se prolongó para el Fuenla en el inicio del tercer cuarto, con un 0-6 de salida y la máxima diferencia hasta entonces: +13 (26-39). Parecía que los de Jesús Sala podían romper el partido, pero Dani Díez, el mejor en los locales, metió dos cestas rápidas y despertó a los suyos. Así, en el intercambio de canastas, y ayudado por dos triples de Ioann Iarochevitch, el GBC se puso a tan solo un punto (49-50), aunque Javi Vega, con un tiro libre (y dos oportunos rebotes ofensivos) dieron cifras definitivas al cuarto (49-51).

Todo estaba abierto. La hora de los valientes, y entre Panko (dos libres) y Alberto Díaz (triple+canasta), el Montakit vuelve a pegar en el inicio del capítulo definitivo (49-58, +9, min. 33), obligando a Ponsarnau a pedir tiempo muerto. Entonces, emergerían dos actores principales en las huestes guipuzcoanas: Ioann Iarochevitch y Jordi Grimau, tándem que propulsó a los suyos. Así las cosas, canasta de Daniel Clark para el 63-67, y el Fuenla que ganaba por cuatro puntos a falta de 1’ 17’’, o lo que es lo mismo, lo que pedía Jesús Sala en la previa, que era llegar arriba en el tramo decisivo para que al local le atenazasen los nervios.



El pequeñito Josh Mayo, tres triples claves (Foto: Ladis García / ACB Photo)

Alberto Díaz pudo matar el partido, pero falló un triple que sí acertó Grimau, empatando a 67 a falta de 49’’. Clark, uno de los ‘señalados’ por la afición durante este curso, volvió a asumir su rol y clavó otro triplito (67-70). Parecía que ya estaba, pero acto seguido Iarochevitch cogió el balón, le preguntó a su defensor si sabía cómo se pronunciaba realmente su apellido, y en ese instante de duda, de ‘¿y a éste qué le pasa’, el belga armó el brazo y devolvió el triple (70-70). Tiempo muerto y 12 segundos con bola para el visitante, pero Alberto no pudo leer bien la jugada y se llegó a la prórroga, que con lo que estaba en juego bien podría equiparse a una tanda de penaltis en el fútbol. Emoción garantizada.

Puestos a la broma fácil y sabiendo el resultado final, hasta podríamos conjeturar un plan siniestro elucubrado por el Fuenla para dejarse meter ese triple por Iarochevitch y ‘auto-forzar’ la prórroga, como si Jesús Sala hubiese recordado la auto-canasta de Alocén (hoy anti-reglamentaria) que Pedro Ferrándiz urdió en aquel Varese-Real Madrid. En este caso, el Fuenlabrada se benefició de la prórroga, porque terminó ganando por 12 puntos, recuperando así el basket-average por los 11 en contra de la ida (insisto, es broma, que el propio Jesús Sala reconoció en rueda de prensa no haber defendido bien ese triple).


Jordi Grimau se puso a su equipo al hombro en el último cuarto (Foto: Ladis García / ACB Photo)

Los libros de historia hablarán de ‘la batalla de Illunbe’, y dentro del desenlace de esa batalla estuvo en la prórroga, donde el Montakit apabulló al local con un parcial de 4-16, quedándose con la mayoría de los rebotes y con sendos triples de Branko Cvetkovic, que sigue sumando y sumando, y de Josh Mayo, otro de los defenestrados por el público. Paso adelante.

Y mientras en San Sebastián no paraban de preguntanse porqué no pudieron retener a Taquan Dean (que se marchó a Irán, lo cual refleja el estado económico de los clubes en la ACB…), los casi 150 aficionados naranjas no paraban de celebrar, porque de la gente del Fuenla, ¿se puede agregar algo más? Habría que preguntarse en los balances contables del club si tienen activado el ‘valor de la afición’, y por cuánto.

Y entre tanta jarana, Panko y sus 29 puntacos se llevará los flashes, lógico, pero todos sabemos que detrás de él hubo un grupo de remeros que, con altibajos, no pararon de palear contra-corriente. Como en esos vídeojuegos en que ya no te quedan vidas y tienes que tirar hasta el final con la única que te queda. Parecía que en Donosti un monstruo llamado ‘GBC’ se comía al Fuenla, pero no, superando todas las adversidades, el equipo, agónicamente, pasó de pantalla. Ahora llega el Baskonia. Nivel superior. Sin red. No hay bonus y sigue quedando sólo una vida. ¡No veo la hora que llegue el sábado!



Daniel Clark, 10+10 y +28 en en balance +/- (Foto: Ladis García / ACB Photo)

 Apuntes

En rebotes, 13 más para el Fuenla (34-47).

Se recuperó el basket-average de la ida.

Andy Panko, 29 puntos, supera la barrera de los 5000 en la ACB: 5029 en 343 partidos, 14.6 de media.

Jorge Sanz debutó con el Montakit con buen pie. Entró con el dorsal 8 en el minuto 5 por Rolands Smits y dejó una planilla de 0 puntos, 5 rebotes y 3 de valoración en 21 minutos.

Daniel Clark, 10+10, 17 de valoración, canastas importantes y +28 en el balance +/-.

En las filas donostiarras, Dani Díez sumó 21 puntos y 23 de valoración.

En el GBC, debut en la ACB del escolta neozelandés Thomas Abercrombie (-2 de valoración).

Alrededor de 150 aficionados fuenlabreños se dieron cita en San Sebastián.

Jesús Sala, con el que conversamos esta semana, obtiene su primer triunfo como entrenador principal en la ACB.

El Fuenla sigue último (7-22), a dos de la salvación con cinco jornadas por disputarse. A su  vez, el GBC, con 5 derrotas seguidas, se mete en el barro por la permanencia (9-20).

Panko, siempre Panko (Foto: Ladis García / ACB Photo)


 Ficha técnica

Gipuzkoa Basket 74 (14+12+23+21+4): Jared Jordan (1), Jordi Grimau (17), Dani Díez (21), Will Hanley (4) y David Doblas (14) -quinteto inicial-. También jugaron -cinco titular- Rafa Huertas (0), Julen Olaizola (0), Thomas Abercrombie (0), Ioann Iarochevitch (15) y Josep Franch (2). Entrenador: Jaume Ponsarnau. No utilizados: Xabi Oroz y Goran Hukskic.

Baloncesto Fuenlabrada 86 (10+23+18+19+16): Josh Mayo (11), Branko Cvetkovic (11), Rolands Smits (2), Andy Panko (29) y Jeleel Akindele (6) -quinteto inicial-. También jugaron Alberto Díaz (8), Jorge Sanz (0), Andrés Miso (6), Javi Vega (1) y Moussa Diagne (2) y Daniel Clark (10). Entrenador: Jesús Sala.

Estadísticas ACB.com

Árbitros: Juan Carlos Arteaga, Carlos Sánchez Monserrat y Sergio Manuel Rodríguez. Sin eliminados por faltas personales.

Incidencias: Plaza de Toros de Illunbe. 6.428 espectadores. Jornada 29 de la Liga Endesa



El Fuenla 'nunca caminará solo' (Foto: Ladis García / ACB Photo)




·         Sala de prensa

Jaume Ponsarnau, entrenador del Gipuzkoa Basket

Valoración del partido
“Creo que hemos empezado con un tono adecuado y hemos tenido una buena oportunidad para coger confianza. Luego hemos fallado un par de bandejas que nos han generado dudas, y esas dudas en el segundo cuarto han sido muy grandes. Nos han defendido muy bien, han colapsado nuestro ataque. En el tercer cuarto hemos respondido bien, nos hemos acercado, pero con la calidad de Panko han abierto diferencia. Lo hemos vuelto a intentar, con al inspiración de Jordi (Grimau). Hemos querido defender la última posesión, pero viendo cómo ha ido la prórroga no ha sido un acierto. Ellos la han jugado a mucho nivel, encontrando las ventajas para Panko, que las machaca. Y nosotros nos hemos ido diluyendo hasta tal punto de perder no sólo un partido sino también un segundo partido, el del average. No he sabido convencerles de la importancia de ese segundo partido. Hemos perdido una final, era muy importante, y eso quiere decir que nos quedan más finales aún más importantes. Algo no hemos hecho bien en la preparación. Vivir este momento sin nuestro referente anotador es un problema (Taquan Dean), está claro, pero vamos metiendo a un jugador nuevo (Abercrombie) que nos va a ayudar mucho, reubicando roles, y esperamos encontrar el equilibrio para ser lo competitivos que queremos ser”. 


Jaume Ponsarnau esta vez no pudo celebrar ante el Fuenla (Foto: Ladis García / ACB Photo)



Jesús Sala, entrenador del Fuenlabrada

Valoración del partido
“Creo que la importancia del partido se ha visto reflejada en la primera parte, con los dos equipos con bastante tensión a nivel ofensivo. Yo estoy contento con el trabajo defensivo de mi equipo. Se notaba esa tensión en los dos equipos porque era un partido muy importante para el Gipzukoa y decisivo para nosotros. Ha sido importante estar arriba en el marcador para sentirnos cómodos. Necesitábamos esa tranquilidad. En el tercer cuarto el público local ha apretado y el Gipuzkoa se ha acercado. Ahí hemos estado quizás, timoratos, y al final, lo más importante ha sido que, pese a leer muy mal la última situación del último cuarto, con tres arriba no hacemos falta y además concedemos un triple, que es lo peor que puede hacerse. Pero hay que destacar capacidad de recuperación del equipo. Hemos jugado la prórroga con mucho criterio. Y por destacar algo que ha sido decisivo para nosotros ha sido el dominio del rebote defensivo. Felicito a mi equipo y a mi cuerpo técnico porque han hecho un gran trabajo hoy”.




Oscar Mota, utillero del Fuenlabrada, dándole agua a Panko. ¡Agua bendita! (Foto: Ladis García / ACB Photo)




Resumen ACB.com

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