7 mar. 2015

Con el corazón

Fuenlabrada 82 - Sevilla 81. Los naranjas se apuntan un agónico y vital triunfo con una hinchada que terminó encendiéndose en el último cuarto. Akindele, 35 de valoración. Luis Casimiro: "Lo controlamos hasta la parte final, perdimos por errores propios"Hugo López: "Cuando estás abajo los nervios afloran, pero con el compromiso de todos, lo sacamos adelante". 



Los aficionados no meten canastas, las meten los jugadores. Sí, en rigor, una frase hecha que es una verdad de Perogrullo, pero seguramente los hinchas fuenlabreños hoy se hayan ido a casa anchos de contentos, sonrientes, sacándose el sudor de la frente por los nervios pasados y golpeándose el pecho, como diciéndose ‘nosotros también jugamos’. Y aunque aún no se haya inventado la máquina que mida la real influencia de una afición en un resultado, quién les va a quitar ese orgullo a los fuenlabreños, porque en un partido donde el Montakit iba a los tumbos, la situación se puso más chunga aún cuando restaba un minuto y medio para el final y Ondrej Balvin iba al 4.60 a lanzar dos tiro libres con 78-79 en el marcador. “¡Lo vas a fallar, lo vas a fallar!”, gritaban más de cinco mil gargantas en ese momento crucial, como si el ensordecedor ruido del pabellón generara una corriente de energía imperceptible que desviara ligeramente la trayectoria de los lanzamientos del pívot checo. Y Balvin marró los dos, y Deji Akindele volvió a castigar, y Kirk Penney, que estaba haciendo un partidazo en su regreso, pifió un triple librado con 80-81 a falta de 15 segundos. Y Panko, siempre Panko, que clavó dos tiro libres, y la pérdida final de Radicevic terminó por desatar el paroxismo en una sufrida parroquia que, como esta temporada sabe poco de alegrías, las que tiene, como la de hoy, las celebra el doble, o el triple. En definitiva, a este Fuenla que no le sobra nada pero que hoy se dejó todo, es imposible definirlo sólo desde un grupo de jugadores o sólo desde su afición, poque entre ambos se retroalimentan, porque el equipo sin la hinchada no tendría razón de existir, y porque la gente, que tuvo dudas durante la mayor parte del encuentro, en el momento de la verdad volvió a aferrarse a ese sentimiento incondicional que tiene por el equipo de su ciudad.

Mate de Deji Akindele, 35 de valoración (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)

El ambiente fue extraño desde el principio, con una gran respuesta de público pero con un apoyo más tibio que en otras grandes tardes. Se palpaba la tensión, el Fuenlabrada caminaba por la cornisa, venía de trastabillar en Zaragoza, estaba en descenso y había mucho en juego ante un rival directo como el Sevilla, que encima era entrenado por Luis Casimiro.

De entrada, Branko Cvetkovic integró el quinteto inicial, quedando emparejado con Kirk Penney. Tras un 0-4 de arranque, los locales se enchufaron con un parcial de 10-2 (10-6) que dejó un par de buenas conexiones entre Alberto Díaz y Andy Panko. Con Deji Akindele metiendo sus primeros puntos y un palmeo de Panko, se llegó a un 16-11, el cual fue remontado por un cuadro hispalense guiado por el escolta neozelandés, finalizando el primer cuarto con ventaja visitante (16-20).

Incluso el parcial aumentó hasta un 0-10 con un tiro libre de Pierre Oriola que abría el segundo acto (16-21). El cumpleañero Steve Burtt, con un canastón tras irse de dos y rectificar bajo el aro, rompía la sequía (18-21). También se asomaba Rolands Smits, jugando minutos de calidad y metiendo siete puntitos para los suyos. El encuentro se nivelaba y entraba en un intercambio de canastas, quedando en tablas al descanso (42-42).


Kirk Penney, 17 puntos, falló un triple decisivo al final (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)

Las sensaciones, hasta entonces, eran que el Montakit se sostenía en el partido más por garra que por fluidez de juego. La igualdad se prolongaría en el tercer capítulo, instancias donde Akindele pasaba a dominar los aros. Asimismo, Daniel Clark, de flojo comienzo, aportaba tres acciones positivas casi consecutivas: canasta, rebote y recuperación de balón.

Entonces, el Sevilla entró en una laguna ofensiva, la cual fue aprovechada por los de Hugo López para sacar una ligera renta, 60-53, con un tiro libre de Moussa Diagne que se picó con Penney, que le había cometido una falta sancionada como antideportiva. Pero cuando parecía que los naranjas podían irse en el marcador, los de Casimiro reaccionaron y cerraron el cuarto con un 0-6, Nikola  Radicevic mediante (60-59).

Todo estaba abierto, y el miedo se respiraba en el pabellón. Allí, fieles a su cita de finales de tercer cuarto, los Fuenlabrada Blues surgieron con su ‘clásico’ al ritmo de Rivers of Babylon: “Un año más…”. Sin embargo, el conjunto andaluz estiró su buen momento hasta alcanzar un parcial de 0-12 en el arranque del último cuarto, con sendos triples de Derrick Byars y de Penney, lo cual forzó a Hugo López a parar el encuentro (60-65).


Branko Cvetkovic, de correcto partido, jugó desde el inicio (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)

Murmullos en el Fernando Martín, pero desde el mismo sector del graderío surgió otro cántico (‘cantito’ podríamos decir al ser típico de las canchas argentinas): “Ponga hue..., hue… Fuenlabrada… […] que esta tarde cueste lo que cueste, esta tarde tenemos que ganar”, seguido por el “a por ellos” que contagió a medio pabellón. Akindele martillaba, pero Byars la embocaba de tres para poner el 66-71.

Nuevo run-rún, y Javi Vega que caza la bola y se juega un triple lejano que termina entrando, con el capitán levantando los brazos y la afición, que venía tibia, que termina de encenderse (69-71). “Arriba, arriba, arriba el pabellón”, resonaba con fuerza en la noche del sur de Madrid. Parecía que ahora sí, pero no, porque Pierre Oriola, de gran actuación, lastimaba con dos cestas seguidas que volvían a alejar a los visitantes a falta de cuatro minutos (69-76).

Javi Vega sólo anotó un triple, pero en un momento caliente. Su acierto terminó de enchufar a la afición (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)

Mate de Akindele y respuesta de Oriola (71-78), y Burtt que se la juega, y bien, porque acertó un tiro que, de no entrar, podía haber hecho mucho daño (74-78, min. 37). Los locales seguían empujando, y de fondo la afición seguía con su repertorio rugiendo “Fueeenlabrada, Fueeenlabrada”. Con 78-79 llegaron los dos libres para Balvin y las acciones posteriores, las cuales ya fueron reseñadas en el primer párrafo de esta crónica.

Cuando andas tan justo de todo, todos tienen que sumar, los de adentro y los de afuera, los de arriba y los de abajo. Cada granito de arena es bienvenido. El Fuenlabrada puede que de dinero no ande sobrado, pero sus gentes, cuando hay que dar un paso al frente, dan dos, demostrando una vez más que esta afición es una reserva espiritual que posee el club para echar mano en los peores momentos. ¿Quién dice que una hinchada no influye en el resultado de un partido?

Toda esta parrafada podría haberse ido al garete si Penney hubiese anotado ese lanzamiento librado a falta de cinco segundos, pero de algo estoy seguro: si el escolta neozelandés hubiese acertado y el partido se hubiese perdido, los aficionados del Fuenlabrada se hubieran ido tristones, pero dentro de dos semanas, ante Obradoiro, esos mismos vecinos estarían de nuevo junto a su equipo, alentando, sufriendo, gozando y gritando a los cuatro vientos por sus colores. Si hace dos semanas el Fuenla le ganó al Estudiantes 'con la camiseta', hoy, al Sevilla, le ganó con el corazón. 


Josh Mayo, base titular, anotó sus primeros puntos en su segundo partido con el Fuenlabrada (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)


 Apuntes

Deji Akindele, que había estado descentrado en Zaragoza, la rompió con 24 puntos, 8 rebotes y 35 de valoración en 30 minutos. En dos jornadas pasó de su peor valoración ACB (-2) a repetir la mejor (+35). 

Andy Panko, 16+4 y 19 de valoración.

Josh Mayo, que anotó su primera canasta en su segundo partido (6 puntos y 3 de valoración), registró el emjor balance +/- del equipo: +13. El segundo mejor en este rubro fue Javi Vega, que pese al -3 de valoración acabó con un +8 en el +/-.

Andrés Miso no llegó a entrar en pista.

Pierre Oriola, 21 puntos y 19 de valoración. Kirk Penney, 17 puntos y 18 de valoración.

LuisCasimiro fue ovacionado durante la presentación de los equipos.

El árbitro José Antonio Martín Bertrán cumplió 900 partidos en la ACB, el primer referí en lograrlo.


Steve Burtt celebró su cumpleaños con un gran triunfo (Foto: Alba Pacheco / EnCancha)


 Ficha técnica

Montakit Fuenlabrada 82 (16+26+18+22): Josh Mayo (6), Branko Cvetkovic (6), Andy Panko (16), Javi Vega (3) y Jeleel Akindele (24) -quinteto inicial-; Alberto Díaz (2), Steve Burtt (12), Dani Pérez (3), Moussa Diagne (1), Daniel Clark (2) y Rolands Smits (7). Entrenador: Hugo López. No utilizado: Andrés Miso.

Baloncesto Sevilla 81 (20+22+17+22): Ben Woodside (7), Kirk Penney (17), Berni Rodríguez (3), Kristaps Porzingis (4) y Willy Hernangómez (6) -quinteto inicial-; Álex Urtasun (0), Derrick Byars (14), Pierre Oriola (21), Ondrej Balvin (4) y Nikola  Radicevic (5). Entrenador: Luis Casimiro. No utilizado: Diego Gallardo.


Árbitros: José Antonio Martín Bertrán, Luis Miguel Castillo y Jacobo Rial. Eliminados por faltas personales: Javi Vega (34’), Daniel Clark (37’) y Pierre Oriola (40’).

Incidencias: Pabellón Fernando Martín (5.507 espectadores). Partido correspondiente a la jornada 23 de la Liga Endesa.

Aplausos de la plantilla hacia su afición (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)



·         Sala de prensa

Luis Casimiro, entrenador del Sevilla

Valoración del partido
“Ha sido un partido muy igualado que hemos controlado hasta la parte final del mismo. Por errores nuestros, propios, hemos permitido que Fuenlabrada se metiera en el partido. Al final se ha decidido por pequeños detalles, una falta que en rebote de ataque nos han pitado y les han dado tiro libres a ellos para que se pongan arriba, luego Penney falla sólo desde la esquina librado a falta de cinco segundos que era para matar el partido… Hemos dependido de nosotros mismos, pero hemos cometido errores. Hemos valorado más que ellos (75-86), reboteado más (32-35), y salvo un momento del segundo cuarto, hemos controlado el partido más que ellos. Lo hemos tenido en la mano pero se nos ha escapado”.

Partido de Pierre Oriola, 21 puntos
“Ha estado bien, el que más puntos ha metido de los nuestros, pero todo el equipo ha hecho un buen trabajo. Hemos hecho lo suficiente para ganar el partido. No me centraría en un solo jugador. Penney, Byars y Oriola han estado bien hoy, y todo el equipo ha jugado un buen partido. Hay que valorar el todo y no ha jugadores en concreto”.

¿Tenía ánimo de revancha ante su ex equipo?
“Yo quería ganar por mi equipo, el que conoce sabe que no tenía ningún afán de revancha. Lo que me pasó aquí son cosas que pasan en el baloncesto profesional. Ya dije en la previa que no tenía ningún rencor. Estoy jodido ahora porque mi equipo, Sevilla, hizo todo lo suficiente para ganar, pero no ha podido ser. Me hubiese gustado ganar, por nosotros, no por nada más”.

¿Se salvarán Sevilla y Fuenlabrada?
“No tengo ni idea, Si tuviese la bola de cristal... No lo sé, queda todavía mucha liga. Ganamos a Bilbao, CAI y Valencia, y así salimos de los puestos de descenso. Aún tenemos que jugar contra Manresa y Gipuzkoa, además de otros equipos. Queda mucho. Cada partido es vital para salvarnos”.

Afición el Fuenlabrada en el tramo final
“La afición ha apretado muchísimo como siempre, pero cuando lo teníamos controlado, el apoyo ha bajado y ha sido el acierto final de Akindele el que ha sido determinante para ganar el partido, más que lo que apretaba este campo, que es mucho”.


Luis Casimiro, ovacionado en su vuelta antes del inicio (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)
        



Hugo López, entrenador del Fuenlabrada

Valoración del partido
“Primero de todo me gustaría felicitar a todo mi equipo, que ha hecho un trabajo excelso, y también a la afición del Fuenlabrada, que nos ha ayudado en estos momentos tan duros, cuando estábamos sufriendo y veían que no teníamos fuerzas para hacer dos defensas seguidas buenas, y el público ha estado excepcional. Estoy muy contento por la victoria, por supuesto, porque es un rival directo. Hemos tenido ese deseo para conseguir la victoria hasta el final. Respecto al partido, ha habido mucha tensión. Se ha notado en los dos equipos. En el final estábamos siete puntos abajo, pero hemos creído en lo que hacemos, y hemos hecho buenas defensas con las que pudimos volver al partido y ganarlo. Vamos a valorar o que hemos hecho. Estamos creciendo poquito a poco. Este es el camino”.

Ganar sin grandes números de Panko
“Estoy muy contento por mis chicos, por todo, por Panko, por Akindele, Smits, todos. Cada uno aquí tiene su rol. Como digo yo, hay algunos que tocan el violín y otros que tocan el tambor, pero todos son importantes para que la orquesta funcione bien”.

Final apretado y triunfo
“Cuando estás en la parte de abajo, hay momentos de mucha tensión, y los nervios afloran, pero nuestra madurez, nuestro saber estar y con el compromiso de todos, hemos encontrado buenas opciones de tiro, y hemos podido sacarlo adelante”.


Hugo López, tercera victoria con el Fuenlabrada (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)



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Resumen ACB.com

3 comentarios:

Borja Barrete dijo...

Este sí es el Fuenlabrada que todos conocemos. El que no baja los brazos hasta el final y el que pone las dos pelotas en la cancha hasta que el minutero se apaga.

Lo visto en Zaragoza espero que sea un punto de inflexión porque la LEB es muy dura. Cada año más competitiva y más difícil subir de ella.

Anónimo dijo...

"Ejercicio de Fe"
ASí es como la página del Fuenla calificaba la victoria, muy acertadamente. Lo primero, enhorabuena por el Blog Ezequiel y muchas gracias por tus crónicas, son buenísimas y para los aficionados, un auténtico lujazo.
Creo que tenemos un equipo bien armado, y ahora sí, compensado en todas las posiciones. Echo en falta que en días como ayer, alguien del equipo "mande" y encienda la grada. Salva Guardia era un maestro en eso, y ayer J. Vega en parte lo consiguió en un momento clave. Grande Aki y todo el equipo.
Enhorabuena de nuevo Ezequiel.
Vamos Fuenla!!
Fdo. Carlos de Alkorkón

Cruz Araujo dijo...

Nadie podía contarlo mejor, gracias Ezequiel, una vez más inconmensurable !!!