29 may. 2014

Luis Casimiro: “Confío en que seguiré, pero aún tenemos que hablar”

El entrenador del Baloncesto Fuenlabrada hace balance de los casi tres meses que estuve al frente de un equipo que logró la permanencia sin sobresaltos. Analiza a cada uno de sus jugadores, valora el gran trabajo de cantera y sueña con continuar en el club la temporada que viene. "Con Ferran López tenemos una forma de ver el baloncesto similar", señala el técnico.



Luis Casimiro acaba de cerrar la temporada con la satisfacción del deber cumplido. En marzo, después de casi seis años, retornó a un Fuenlabrada que se acercaba peligrosamente a la zona de descenso, y con él en el banquillo el equipo reaccionó para sellar rápidamente una permanencia cimentada con cuatro triunfos en cinco partidos de local, además de lograr imponerse en Santiago al Obradoiro.

Cuatro días después de haber finalizado la temporada, apagados los flashes, el técnico manchego nos recibe en la ‘sala de entrenadores’, un ‘búnker’ bajo la grada sur del pabellón Fernando Martín donde trabajan codo a codo el cuerpo técnico del primer equipo junto al del filial. Tiempo de reflexión, de echar la vista atrás para evaluar lo hecho, y de mirar hacia adelante, a un futuro que Luis Casimiro desea seguir construyendo en ‘su’ Baloncesto Fuenlabrada.


  • Luis Casimiro en frases

Balance: “En los primeros siete partidos logramos cuatro victorias, consiguiendo el objetivo. Si valoro mi estancia como positiva, también me queda el sabor agridulce de no haber podido ganar a uno de los equipos de Euroliga o de playoff. Pero también estoy satisfecho porque la empresa no era fácil. De los trece partidos sólo cinco eran en casa, y uno de ellos era el Real Madrid. Hemos cumplido el objetivo”

Análisis de la plantilla: “A Carlos Cabezas le he sacado rendimiento, teniendo muy buen día a día desde que yo llegué”

“Dani Pérez es la inteligencia. Es un base con mucho futuro en Fuenlabrada”

“James (Feldeine) es un jugadorazo con un terrible conocimiento del juego, y que todavía no ha llegado a su máxima plenitud de madurez como jugador. He sido muy exigente con él, y él siempre ha tenido una respuesta positiva”

“Roman (Montañez) ha estado castigado por lesiones leves. Es la experiencia, y en momentos puntuales ha ayudado mucho, como el partido de Santiago donde él ha ayudado a cerrar el partido en los minutos finales. Román siempre es una garantía de sapiencia, de saber estar en el campo”

“Ivan (Paunic) nos da intensidad, energía y entusiasmo, cosas de las que a veces carecía el grupo. Esos intangibles a veces le llevaban a cometer errores. Cuando todo esto era en beneficio del equipo, había que aprovecharlo y alimentarlo, pero cuando era en contra, había que traérselo al banquillo”

“Andy Panko es la regularidad personificada, un jugador indispensable en cualquier equipo. Aún tiene margen de mejora. Si seguimos juntos, yo quiero dé algo más en defensa”

“Javi Vega está llegando a un momento de equilibrio en su juego. Te da muchas cosas en defensa. Él es buen tirador, pero por momentos es irregular. Si somos capaces de que fue regular en ese sentido, sería un valor seguro dentro de este equipo, donde ahora es el gran capitán”

“Marcus (Arnold) es un grandísimo profesional. Te da el 100% de lo que tiene. No se reserva nada y es intachable en su conducta. Me ha gustado mucho dentro de sus limitaciones y de su indefinición de puesto. No es un cuatro porque no tiene mano para jugar por fuera, y tampoco es un cinco por su físico para jugar por dentro, y sin embargo nos ha dado siempre un buen rendimiento. Mis mayores respetos y mi admiración para Marcus”

“Eloy Vargas es el jugador de mayor talento que teníamos en el juego interior. Conmigo responde. Solamente su inconstancia a nivel mental le traiciona, cosa que él reconoce”

“Moussa (Diagne) es el futuro de Fuenlabrada. Es el jugador con mayor margen de crecimiento. Es un chico que está en pleno aprendizaje. Él sufre conmigo en el primer mes, porque cuando llega otro entrenador y cambia la filosofía, a él como que los cimientos se le tambalean. Hasta que se da cuenta del cambio de filosofía, entra en ese aprendizaje y vuelve a ser determinante, pero se lesiona, con el agravante que en ese momento entra Chema González empujando mucho”

“Chema González viene de jugar bien en la LEB Plata, de esta bien entrenado por Armando. Me gustaba su intensidad. Se lesiona Moussa, él entra y a mí me convence. Siempre digo que son los dos pilares para ganarse la confianza de un entrenador: que trabajes bien en la semana y de que rindas en los partidos. Eso Chema lo ha cumplido, jugando minutos importantes. Al mismo tiempo nos ha servido para que Moussa Diagne se pusiera las pilas”

“A mí hay otro jugador que me gusta mucho que es Rolands Smits. Creo que en no mucho tiempo puede estar en el primer equipo”

Cantera actual comparada con la de su etapa anterior: “Antes se trabajaba bien pero no había tanto jugador que te sirviese para el primer equipo, estaban como más de relleno. Hoy en día los que están, si rinden, pueden hacerse un sitio en el primer equipo”

Trabajo en la cantera: “La exigencia diaria que impone Armando (Gómez) es buena para los chavales. Me ayuda porque cuando sube Bouba (Moungoro), Rolands o Chema, están al nivel de intensidad del primer equipo. Antes, cuando subías a un chaval, el primer impacto era de ritmo de entrenamiento, y ahora no lo hay gracias al trabajo de  Armando. Él no se salta ninguno de mis entrenamientos, y sin quererlo estamos en una misma onda”

Futuro: “Mi intención y mi deseo es continuar en el Baloncesto Fuenlabrada. Tenemos una comida pendiente con el presidente (José Quintana) y Ferran López. Tenemos que hablar y no sé si de ahí saldrá algo o no. Entiendes. Hay unos plazos y hay que cumplirlos. No creo que el tema económico sea el problema. Confío en que seguiré, pero hay que sentarse y hablar tranquilamente”

Elogios de Francesc Solana: “Mis mejores valedores siempre han sido mis ex jugadores. Ellos saben cómo trabajo. Salva guardia, Solana, Ferran López, Paraíso, Pepe Arcega, Víctor Luengo… jugadores que han trabajado conmigo, y que me conocen más que representantes o directores deportivos”

Relación con Ferran López: “Tenemos una forma de ver el baloncesto que es bastante similar. Era mi ‘jefe’ en la cancha como base, y ahora es mi ‘jefe’ como director deportivo de este club. Tengo una buena sintonía con él, como la tenía como jugador”

Afición: “Son grandes conocedores de su club, de los objetivos. Son realistas. Lo que más les llena a ellos es ver que el equipo se deja la piel en el campo. Cuando ganas, sueñan y se vuelcan con el equipo, y cuando no es así, saben estar en el momento oportuno para apoyar. Tenemos que tener claro que la llama debe partir desde la pista a la grada, y no desde la grada para dentro. No debemos esperar lo contrario. Este público se enchufa cuando ve al equipo entregándose al máximo”

Comparación entre Perasovic y Panko: “Perasovic en el tramo final de su carrera ya tenía una perspectiva de entrenador, y Andy está ahora en la misma situación. Ninguno de los dos era un portento físico, pero ambos han sabido sacar el máximo rendimiento a sus cualidades. Grandísimos profesionales, cuidaban su físico al máximo”

Saludo de la ACB: “El saneamiento económico de los clubes vendría muy bien para que no tuviésemos una mala imagen fuera. Necesitamos atraer a más gente al baloncesto. A nivel económico ya hemos estado adaptándonos a los tiempos que corren. No se debería hablar de impagos ni de temas extradeportivos”

Liga ‘cerrada’: “En nuestra cultura deportiva no se entiende eso. O juegas para ganar, o juegas para no descender, con todo el morbo y dramatismo que eso incluye. Si es una liga cerrada sería la NBA, pero es otra cultura, otros presupuesto. Veamos el caso del Burgos. Subes un año, pero no subes. Subes otro año, y tampoco. ¿Qué haces el año próximo? ¿Haces un equipo para subir? La gente se cansará y dejará de ir al campo. ¿De qué me sirve ganar? ¿Para qué? Nuestro baloncesto se tiene que reactivar, y para eso es necesario que suban y bajen equipos.

NBA: “Es una fuente de inspiración. Van por delante de nosotros a muchos niveles. Hay segmentos del juego que puedes trasladar a una idea tuya. Yo extrapolo cosas de allí para mis equipos. Años atrás aprendí mucho de los Utah Jazz. Ahora Miami Heat es campeón porque es la mejor defensa colectiva que hay en la NBA, y San Antonio Spurs es un equipo que hace un baloncesto muy FIBA. La gente que dice que de la NBA no se pueden extraer cosas para el baloncesto FIBA está en un error”

Clínics durante el verano: “El año pasado visité Venezuela y Argentina para impartir charlas, y este año ya tengo tres que son Villagarcía de Arosa, Toledo y Don Benito. Es una forma de devolver al baloncesto todo lo que te ha dado. El baloncesto es una pasión, y de lo que te apasiona no puedes desconectar nunca”

Villamayor de Calatrava: “Es un pueblecito de La Mancha de cuyo nombre sí me quiero acordar. Allí nacimos y luego me crié y me desarrollé más en Puertollano. Mi familia sigue allí. Cada verano no dejo de asistir a las fiestas de Villamayor, a sus romerías. Son gente llana, y como tal te tratan. Es lo que te hace sentir a gusto. Volver al sitio de donde saliste te da sensación de tranquilidad”


 


Luis Casimiro, en un tiempo muerto del Fuenlabrada-CB Canarias del 16/03/2013, su vuelta al Fernando Martín (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)

  • Entrevista

¿De vacaciones ya o todavía trabajando?

Se puede decir que estoy de vacaciones, lo que pasa es que es difícil desconectar del baloncesto. Esta es una profesión que te apasiona. No te cuesta trabajo seguir mirando cosas, concretamente, qué nos ha ido bien y en qué nos ha ido mal a nivel táctico de lo que hemos hecho. A nivel de sistemas estoy haciendo una recopilación de las cosas que me pueden servir como entrenador en el futuro, y las que se pueden mejorar. Además uno sigue viendo baloncesto, esperando el playoff de la ACB, el playoff de la NBA. El baloncesto es una pasión, y de lo que te apasiona no puedes desconectar nunca.

¿Se pueden aplicar muchas cosas de la NBA a la ACB?

La gente que dice que de la NBA no se pueden extraer cosas para el baloncesto FIBA, está en un error o en un análisis poco profundo de nuestra liga.  Cuando estuve en paro estuve muy pendiente de la NBA. En la vez anterior que estuve en paro aprendí cosas que trasladé luego al baloncesto de Fuenlabrada, de unos Utah Jazz impresionantes que jugaban muy bien. Ahora estoy viendo otras cosas en la NBA. La NBA es una fuente de inspiración. Van por delante de nosotros a muchos niveles. Yo extrapolo cosas de allí para mis equipos.

¿Qué detalles has intentado emular?

Hay segmentos del juego que puedes trasladar a una idea tuya. No soy de querer copiar todo, pero sí una parte del juego, como por ejemplo aislar un tres contra tres que te puede ser a tu idea de baloncesto. Decir ‘investigar’ puede sonar muy científico, pero sí te puede servir para ir sobre una idea. Miami Heat es campeón últimamente porque es la mejor defensa colectiva que hay en la NBA. Tienen jugadores de grandísimo nivel, pero también un defensa de equipo impresionante, con grandes ayudas.

Un equipo que lleva más de una década destacándose son los San Antonio Spurs de Gregg Popovich…

Es un equipo que hace un baloncesto muy FIBA. Sus sistemas nos son aislamientos de uno contra uno, o dos contra dos, que también los hay, sino que hacen un juego muy colectivo. También tienen jugadores que han crecido en el baloncesto FIBA. De toda la NBA se pueden aprender muchas cosas. Pienso que el que dice que no sirve de nada, es porque no sigue mucho la NBA ni la estudia.

Te preguntaba lo de las vacaciones porque he leído que en junio empiezas con los Clínics de baloncesto, en Vilagarcía de Arousa, en Pontevedra; luego otro en Don Benito…

Sí, es que el baloncesto tiene bastantes facetas, como la estudiar o la de impartir conferencias. El año pasado visité Venezuela y Argentina para impartir charlas, y este año ya tengo tres que son Villagarcía de Arosa, Toledo y Don Benito. Es una forma de devolver al baloncesto todo lo que te ha dado. Si te solicitan que impartan charlas, casi nunca me niego por eso.

¿Qué evaluación haces de tu gestión en el Fuenlabrada? (cinco triunfos y ocho derrotas en trece partidos)

Con el deber cumplido. Había que cumplirlo rápido porque el calendario favorable de los trece partidos estaba al principio. Había que conseguir las victorias de casa sí o sí, más sacar el de Santiago. En los primeros siete partidos logramos cuatro victorias, consiguiendo el objetivo. Con el resultado de los demás equipos se llega a un tránsito tranquilo y relajado para una pare final de calendario ante equipos de Euroliga y de playoff. Si valoro mi estancia como positiva, también me queda el sabor agridulce de no haber podido ganar a uno de esos equipos de playoff. Pero también estoy satisfecho porque la empresa no era fácil. De los trece partidos sólo cinco eran en casa, y uno de ellos era el Real Madrid. Diría que para mí ha sido satisfactorio lo que hemos hecho aquí. Hemos cumplido el objetivo.

¿En qué crees que ha cambiado el equipo contigo?

No sabría exactamente definirlo, pero sí que hay un cambio en el momento en que yo llego y establezco roles y responsabilidades individuales. Esto creo que hace un rearme del equipo que nos sirve para los dos o tres primeros partidos. A partir del encuentro contra Estudiantes es una exigencia bestial en el día a día. Eso nos ayuda a estar muy intensos en defensa en partidos fundamentales. Esa actitud  nos ha llevado a cambiar esa dinámica, siendo más regulares. Hemos ganado a los equipos que teníamos que ganar, y hemos competido con equipos que estaban por encima de nosotros, que es la espina que tengo trabada.

¿Te preocupó el final del equipo una vez conseguida la salvación?

Creo que en una temporada irregular, con tensión, con cambio de entrenador y con cambio de filosofía, cuando se consigue el objetivo, quieras o no, hay un relajo. Aunque quieres, hay momentos en que dices en que ya está todo cumplido. Jugamos para ganar, y hemos competido, pero ante equipos que nos superan en todo. Competir es estar a seis o siete puntos, pero fallas dos tiros, pierdes un balón, y en un minuto y medio pasas a estar 17 o 18 puntos abajo. Y estabas compitiendo… Son equipos que te castigan muchísimo el error. Sí que ha habido momentos puntuales en que nos pasaron por encima, y eso no me ha gustado.


Luis Casimiro, en la rueda de prensa ante el Real Madrid (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

Analizando la plantilla. ¿Qué te ha parecido la aportación de Carlos Cabezas?

Carlos Cabezas para mí ha sido ‘rendimiento’. Le he sacado rendimiento, teniendo muy buen día a día desde que yo llegué. Ha estado bien en anotación y en momentos puntuales con una gran defensa.

Dani Pérez.

Dani Pérez es la inteligencia. Tiene un buen tiro a distancia, y eso es fundamental para un base con su físico, que es lo que podríamos decir que es su déficit. Estoy convencido que el sabe que en el verano tiene que trabajar su físico. Es un base con mucho futuro en Fuenlabrada.

James Feldeine.

James es un jugadorazo con un terrible conocimiento del juego, y que todavía no ha llegado a su máxima plenitud de madurez como jugador. He sido muy exigente con él, con conversaciones muy duras, y él siempre ha tenido una respuesta positiva. Su madurez pasa por ser un jugador más sólido en todas las facetas del juego, porque él es capaz de jugar en todas. Es capaz de defender, pasar, rebotear… sabe lo que está pasando en la cancha en cada momento. Cuando llegue a esa madurez, será un jugador determinante en esta liga.

Roman Montañez.

Ha estado castigado conmigo. Empezó sufriendo los entrenamientos más intensos, y luego tuvo cosas que, sin ser baja, no le dejaban trabajar con normalidad. Es la experiencia, y en momentos puntuales ha ayudado mucho, como el partido de Santiago donde él ha ayudado a cerrar el partido en los minutos finales. Fue un punto de inflexión ganar allí. Creo que todavía puede dar más de sí en la próxima temporada.

Hace dos meses charlábamos con Román Montañez sobre aquella Liga ganada por el TDK Manresa en 1998, donde tú eras el entrenador, y él coincidía en que debería hacerse en televisión algún reportaje-documental sobre aquella gesta.

Si estuviésemos en otro país seguramente ya se hubiese hecho. Es algo histórico que no se va a repetir. Un club como Manresa, que con ese presupuesto pueda ser campeón de liga, es algo de película, cinematográfico. No se ha hecho mucho hincapié en ello. En otra cultura, con otra mentalidad, ya estaría hecho. Fue un año brillantísimo. Román estaba en nuestro filial, y debuta en la ACB con nosotros. Volviendo a Román, yo lo entreno en su comienzo (Manresa, en su madurez, que es en Forum Filatélico (Valladolid), donde con Yebra son mis aleros principales. Roman allí metía entre 20 y 25 puntos por partido. Y en su momento de gran experiencia, donde ya es un veterano (Fuenlabrada). He entrenado a Montañez en sus tres épocas. Román siempre es una garantía de sapiencia, de saber estar en el campo.

Ivan Paunic.

Ivan nos da intensidad, energía y entusiasmo, cosas de las que a veces carecía el grupo. Esos intangibles a veces le llevaban a cometer errores. Cuando todo esto era en beneficio del equipo, había que aprovecharlo y alimentarlo, pero cuando era en contra, había que traérselo al banquillo. Nos ha dado cosas muy necesarias. Aparte de estos intangibles, que podían revolucionar al equipo, nos ha dado un tangible que su gran tiro a distancia, con uno de los mejores porcentajes de la liga.

Andy Panko.

Es la regularidad personificada, un grandísimo profesional, un jugador determinante en momentos finales de partido, como ha demostrado. Es indispensable en cualquier equipo. A cualquier entrenador le gustaría tenerle. Creo que aún tiene margen de mejora. Si seguimos juntos, yo quiero que mejore en defensa. Es verdad que lleva el peso en ataque, pero el baloncesto es equilibrio entre lo que atacas y lo que defiendes. Por eso le pediría algo más en defensa.

Javi Vega.

Es el capitán. Está llegando a un momento de equilibrio en su juego. Te da muchas cosas en defensa, también en ataque. Él es buen tirador, pero por momentos es irregular. Si somos capaces de que fue regular en ese sentido, sería un valor seguro dentro de este equipo, donde ahora es el gran capitán. También fue uno de los jugadores que debutó conmigo, y me lo encuentro ahora ya con más experiencia. Es una garantía porque es un punto de apoyo del entrenador.

Marcus Arnold.

Marcus es un grandísimo profesional. Te da el 100% de lo que tiene. No se reserva nada y es intachable en su conducta. Siempre tiene la idea del entrenador en la cabeza. Estoy muy agradecido en su comportamiento. Me ha gustado mucho dentro de sus limitaciones y de su indefinición de puesto. No es un cuatro porque no tiene mano para jugar por fuera, y tampoco es un cinco por su físico para jugar por dentro, y sin embargo, de alguna manera o de otra, nos ha dado siempre un buen rendimiento. Mis mayores respetos y mi admiración para Marcus. Él se vacía, y eso nuestro público lo agradece.

Eloy Vargas.

Eloy es el jugador de mayor talento que teníamos en el juego interior. Conmigo responde. Solamente su inconstancia a nivel mental le traiciona, cosa que él reconoce. Estoy muy contento con él porque reacciona y me da un mes y medio espectacular. Luego, su concentración necesita mejora. Su reto es darse cuenta que si él mejora a nivel mental, en esta liga nuestra puede ser un jugador importante. Tiene talento, buenas manos, buenas piernas, conoce el juego. Es un jugador móvil, puede jugar de cinco y defender a algún cuatro. Es el jugador de mayor talento al que le traiciona su mentalidad.

¿Es entrenable esa mentalidad?

Sí, creo que sí. Él es joven todavía. Hay un dicho que dice que los jugadores grandes siempre maduran más tarde que los otros. Yo no estoy de acuerdo con ese dicho porque creo que va más con la persona que con la altura del jugador. Como James necesita la madurez deportiva, Eloy necesita la madurez personal para saber todo el potencial que tiene, y creo que todavía no la tiene.

Moussa Diagne.

Moussa es el futuro de Fuenlabrada. Es el jugador con mayor margen de crecimiento. No hay que olvidar que es un chico que está en pleno aprendizaje. Él es como una esponja, está absorbiendo. Él sufre conmigo en el primer mes, porque cuando llega otro entrenador y cambia la filosofía, a él como que los cimientos se le tambalean. Hasta que se da cuenta del cambio de filosofía, entra en ese aprendizaje y vuelve a ser determinante, pero se lesiona, con el agravante que en ese momento entra Chema González empujando mucho. Moussa se da cuenta que tiene que seguir trabajando al máximo nivel. Acaba jugando muy bien. Es un jugador de futuro.

Chema González.

Viene de jugar bien en la LEB Plata, de esta bien entrenado por Armando. Le he estado viendo y me gustaba su intensidad. Hay un momento en que se lesiona Moussa, él entra y a mí me convence. Aprovecha su oportunidad. Se adapta fácilmente y rinde en los partidos Siempre digo que son los dos pilares para ganarse la confianza de un entrenador: que trabajes bien en la semana y de que rindas en los partidos. Eso Chema lo ha cumplido, jugando minutos importantes. Al mismo tiempo nos ha servido para que Moussa Diagne se pusiera las pilas, para que reaccionara después de la lesión. Ambos nos han dado la intensidad que estaban perdiendo Eloy Vargas y Marcus Arnold, porque veían el inminente final de temporada.

Además es un gesto para los canteranos que así saben que su trabajo se mira desde arriba también.

Se ha demostrado que el equipo de LEB Plata sirve para que haya un trasvase fácil al primer equipo. A mí hay otro jugador que me gusta mucho que es Rolands Smits. Creo que en no mucho tiempo puede estar en el primer equipo. Son chicos muy jóvenes que están aprendiendo, no sólo a nivel técnico sino también táctico y conocimiento del juego.

¿Qué diferencias notas en la cantera actual comparada a la tu etapa anterior?

Antes se trabajaba bien pero no había tanto jugador que te sirviese para el primer equipo. Me acuerdo que estaban Rubén (Martínez), que ahora está como veterano en el LEB Plata, Javi Vega o Alberto Jodar, pero estaban como más de relleno. Hoy en día los que están no lo hacen de forma testimonial, sino que si rinden pueden hacerse un sitio.

Escuchamos de fondo los entrenamientos postemporada con Armando Gómez, y siguen trabajando como si mañana se jugaran una final…

Esa exigencia diaria es buena para los chavales. A mí, como entrenador del primer equipo, me ayuda porque cuando sube Bouba (Moungoro), Rolands o Chema, están al nivel de intensidad del primer equipo. Antes, cuando subías a un chaval, el primer impacto era de ritmo de entrenamiento, y ahora no lo hay gracias al trabajo que impone Armando. Podrás tener un impacto táctico o de presión mediática porque estás en otra escena, pero no de físico o de ritmo  de entrenamiento.

¿Cómo coordinan el trabajo con Armando Gómez?

Estamos cerca y hablamos. Armando está en esa mesa [señala a un costado de la sala de entrenadores]. Ayer mismo fuimos a tomar una cerveza, y charlamos. Yo no sólo les pregunto a mis ayudantes sino también a él, que está más fuera del equipo, que qué le ha parecido lo que hemos hecho, qué cree que es lo mejor. A mí me sirve hablar con gente de fuera. Él no se salta ninguno de mis entrenamientos, y sin quererlo estamos en una misma onda, sin haberlo forzado. Es algo natural. La comunicación existe. Aquí no hay secretos y todo se habla.


Luis Casimiro, ante el Real Madrid (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

Respecto a tu futuro, hace un par de semanas dejaste clara tu postura en rueda de prensa. ¿Qué puedes contar?

Que sigue siendo la misma. Mi intención y mi deseo es continuar aquí en el Baloncesto Fuenlabrada. Una vez más tengo que agradecer al club que se acordase de mí, que depositase su confianza en mí para volver a trabajar. Tenemos una comida pendiente con el presidente (José Quintana) y Ferran López. Tenemos que hablar y no sé si de ahí saldrá algo o no. Eso será en esta semana o a principios de la próxima. Es mi deseo seguir estando aquí.

¿Estás muy ansioso por saberlo?

No. Entiendes que el club se puede tomar su tiempo. Hay una cuestión económica que es prioritaria para ellos, además de otros temas, y es fundamental. En otra época puede que sí, pero con la experiencia no. No estoy desesperado ni intranquilo. Hay unos plazos y hay que cumplirlos.

Más allá del tema económico, ¿confías en que se llegará a un acuerdo?

Hoy en día lo que te mueve es entrenar y estar trabajando. No creo que el tema económico sea el problema. Confío en que seguiré, pero hay que sentarse y hablar tranquilamente.

En abril, en ocasión de cumplirse los 10 años del descenso del Fuenlabrada en el Saporta, hablamos con Francesc Solana, quien recordaba el resurgimiento del club con tu llegada. Aprovechamos y le preguntamos por tu vuelta y dijo “Luis representa al máximo los valores del Fuenlabrada”. Me imagino que no será lo mismo para ti agarrar a un equipo en declive con la urgencia de salvarlo, que empezar un proyecto desde cero.

Es lo que me gustaría hacer ahora. Mis últimas dos incorporaciones al baloncesto han sido cortos y a final de temporada, como Málaga. Me gustaría realmente empezar desde el principio con un equipo, planificar mi filosofía de juego desde el primer momento. Que las bases sean más sólidas que lo que puede hacer en dos meses y medio, que no deja de ser el poner parches a algo que ya existe. Me motivaría muchísimo poder empezar una temporada. Sobre las palabras de Franki decir que mis mejores valedores siempre han sido mis ex jugadores. Ellos saben cómo trabajo. La gente ve lo público, pero ellos también valoran lo privado, la relación personal con ellos y el vestuario. Mis mayores valedores son Salva Guardia, Solana, Ferran López, Paraíso, Pepe Arcega, Víctor Luengo… jugadores que han trabajado conmigo, y que me conocen más que representantes o directores deportivos.

Mencionas a Ferran López, que antes era tu ‘dirigido’ y que ahora podría llamarse ‘jefe’ al director deportivo del Fuenlabrada. ¿Cómo es la relación con él?

Bien. Como jugador la relación fue buena, con nuestras cosas porque es un jugador de carácter, y a veces yo, como entrenador del equipo, tenía que conducir ese carácter dentro de lo que creía que era mejor para el equipo. Él siempre reaccionó perfectamente bien a eso. Estuvo cuatro años como base conmigo. Luego tenemos una forma de ver el baloncesto que es bastante similar. En ese estilo de baloncesto coincidimos mucho en la forma de verlo y en la forma de trabajar, y ahí es donde creo que yo he tenido la mayor chance para volver al equipo. Ferran conoce perfectamente esa situación. Entonces, era mi ‘jefe’ en la cancha como base, y ahora es mi ‘jefe’ en las oficinas como director deportivo de este club. Por lo tanto, ahora tengo una buena sintonía con él, como la tenía como jugador.

¿Qué destacarías de esa sintonía, de esa misma filosofía de juego?

A él le gusta una exigencia máxima durante la semana. El trabajo al 100% cada día. No entendemos de regular ni de reservar. Las curvas de trabajo deben respetarse al máximo seas el que sea. El trabajo es el mismo para todo, seas la mayor estrella, como en este caso pueda ser Andy Panko, o seas Rolands. Yo trato a todos los jugadores por igual. Esas son las cosas que creo que a Ferran le gustan para su equipo, y él sabe lo que yo doy. Conmigo lo tenía fácil porque ya lo conocía.

¿Has notado algún cambio en los aficionados respecto a tu etapa anterior? ¿Son más exigentes que antes?

No. Son grandes conocedores de su equipo, de su club, de los objetivos. Creo que son realistas y están con los pies en el suelo. Lo que más le llena a ellos es ver que el equipo se entrega al máximo y se deja la piel en el campo. A este público le llena esto, amén de ganar o perder, que evidentemente siempre la va a gustar más ganar. La primera premisa es de esfuerzo y de sacrificio, y no lleva bien ver a jugadores o equipos que no cumplan con esto. A partir de ahí, ellos valoran el trabajo. Cuando ganas, sueñan y se vuelcan con el equipo, y cuando no es así, saben estar en el momento oportuno para apoyar a su equipo. Recuerdo cuando a veces veníamos de una mala racha, y me preguntaba cómo estaría la gente en el próximo partido. Y llegaba al pabellón y estaban como si hubiésemos ganado la Copa del Rey. Ellos saben cuando tienen que apoyar al equipo y cuando tienes que ser el sexto hombre. Por eso en este club sea muy diferente jugar fuera de casa que aquí, donde hay una motivación extra que saben transmitir al jugador. Eso sí, tenemos que tener claro que la mecha o la llama debe partir desde la pista a la grada, y no desde la grada para dentro. No debemos esperar lo contrario. Este público se enchufa cuando ve al equipo entregándose al máximo.

Has dirigido a Velimir Perasovic y este año a Andy Panko. Partiendo que son jugadores diferentes, ¿ves similitudes en cuanto a ética de trabajo, a liderazgo, a regularidad?

Sí. Son grandísimos profesionales los dos. Cuidan su herramienta de trabajo al máximo, su físico. Y tienen el baloncesto en su cabeza en todo momento de su vida cotidiana. Ellos piensan todo el tiempo en baloncesto. Perasovic, en el tramo final de su carrera, ya tenía una perspectiva de entrenador, y Andy está ahora en la misma situación. A nivel de corrección de chicos jóvenes como comentarios contigo como entrenador, se les ve que están más allá de su visión de sólo jugador, que ven las cosas más como entrenadores. Sí que hay muchas similitudes entre los dos. Ninguno de los dos era un portento físico, pero ambos han sabido sacar el máximo rendimiento a sus cualidades. Conciben este deporte de la misma manera.

¿Se aprecia fácilmente cuando un jugador se acerca al retiro y empieza a orientarse como futuro entrenador?

Sí, como entrenador o que va a seguir vinculado al mundo de baloncesto. Yo entrené a Chichi Creus cuando tenía 42 años, siendo MVP de la final de liga cuando salimos campeones. Después hizo pinitos como entrenador y como dirigente en Manresa, y ahora es el director deportivo del Barcelona. Ferran López, más de lo mismo. Ya se veía que como base tenía una visión mucho más colectiva, de ir más allá de su juego personal, y hoy también es director deportivo. El mismo Perasovic, o Pablo Laso. El último entrenador con el que juega Pablo es conmigo, en el Forum Filatélico de Valladolid. Era su declive como jugador y su participación no era tanta en la pista, pero era mucha en el vestuario y en el banquillo, ayudando a sus compañeros y a mí. Ya se veía que Pablo iba a ser entrenador porque sus inquietudes iban en esa línea.

¿Qué se siente tener un pabellón que lleva tu nombre en Puertollano?

Es una satisfacción, pero ya no sólo en lo personal sino también en lo familiar. Mi madre y mi hermana lo disfrutan muchísimo. Es un orgullo para mi familia. Mi agradecimiento al ayuntamiento por ese gesto. Ahora mismo no le presto mucha atención, pero sí que en generaciones posteriores eso quedará ahí. Mi agradecimiento eterno hacia la ciudad de Puertollano.

“Luis Casimiro” es el nombre del pabellón, siempre nos recuerdan aquí que Casimiro es tu segundo nombre y no tu primer apellido.

Sí. El primer agente que tuve me dijo ‘éste va a ser tu nombre de trabajo’ (risas). Por más que explique que mi apellido es Palomo, todo el mundo me conoce como Luis Casimiro, y es lo que me ha dado una personalidad dentro del mundo del baloncesto. Bienvenido sea.

Naciste en Villamayor de Calatrava. Estuve buscando información: a unos 30 kilómetros de Ciudad Real, con 600 habitantes a los que se les llama ‘churriagos’. ¿Es así?

Sí señor, así nos dicen. Un pueblecito en la comarca de Puertollano, a unos diez o doce kilómetros de Puertollano y a unos 30 de Ciudad Real. Un pueblecito de La Mancha de cuyo nombre sí me quiero acordar, que es Villamayor de Calatrava. Allí nacimos y luego me crié y me desarrollé más en Puertollano. Mi familia sigue allí. Cada verano no dejo de asistir a las fiestas de Villamayor, a sus romerías. A nivel de ayuntamiento siempre han tenido grandes detalles conmigo. Siempre es de agradecer. Cuando voy a Villamayor me siento como uno más. Son gente llana, y como tal te tratan. Es lo que te hace sentir a gusto. Volver al sitio de donde saliste te da sensación de tranquilidad.

Pedro Martínez fue un poco el precursor en el uso de Twitter, ¿cómo te manejas ahí? ¿Eres de escribir lo que se te pasa por la cabeza o sueles pensarlo dos veces antes de darle a ‘enviar’?

Tardo mucho. No soy muy activo allí por eso. Me cuesta querer expresar bien lo que quiero decir en tan pocos caracteres. Tienes que adaptarte. Siempre pensé que al final lo importante era tu trabajo en la pista, que tu trabajo era ganar partidos. Pero claro, las épocas van cambiando y te tienes que adaptar a las nuevas corrientes. Siempre pensaba ‘no, esto de Twitter no es necesario’. Empecé en diciembre con ello, y la verdad es que te haces más visible. Para un trabajo como éste es necesario, sobre todo para los momentos en que estás fuera. Me ha sorprendido a nivel positivo. Pero sí que soy de pensarlo mucho antes de enviar algo. Pedro, con el que tengo mucha confianza,  tuvo una mala pasada y tuvo que reciclarse, desaparecer una época y luego volvió. Estás más expuesto, pero tienes que adaptarte a las nuevas tendencias. No te puedes cerrar. Igual que cuando llegó un momento en que se dijo que iba a ser súper-necesario el ordenador para el entrenador. Muchos dijimos ‘no’, pero enseguida nos pusimos con ello. Y para el ‘scouting’ nos decían que teníamos que aprender ‘pinnacle’, que entonces era la leche. Y ahora mismo si nos quitan el ordenador nos quedaríamos bastante desarmados de herramientas que sí nos sirven para la mejora del equipo y de los jugadores. Por eso, creo que también hay que adaptarse a las redes sociales.

¿Cómo llevas lo de comentar partidos en la televisión, como por ejemplo en la Copa del Rey de Málaga?

Fue a raíz de tener el Twitter. La anterior también estaba disponible, en Vitoria, y no me llamó nadie. Son coincidencias. Sí que estoy más visible Tuve una columna en Marca a diario y un par de partidos en Teledeporte de la Copa del Rey de Málaga.

Me imagino que no es lo mismo hablar a los jugadores, que en un clínic para entrenadores que en la televisión para el público general.

Claro, tienes que saber adaptarte para quién estás hablando. He tenido experiencias también en retransmisiones en Canal+ en tres finales de NBA. También participé en retransmisiones del Mundial de Indianápolis (2002). Escribí para As y para Marca. Son experiencias que te hacen ver tu profesión desde otro punto de vista. Tampoco puedes ser muy técnico porque sino nadie te seguiría. Es otra forma de estar todo el día con el baloncesto en la cabeza. Es una pasión que gracias a Dios es tu profesión, por lo que eres un privilegiado.

Suele decirse, a modo de tarjeta de presentación, ‘Luis Casimiro, único entrenador campeón en EBA, en LEB y en ACB’. Conoces el baloncesto español desde abajo y desde hace muchos años. Sé que es un tema para debatir durante horas, ¿pero qué aspectos, y cómo, se podrían mejorar de la ACB?

Es complicado responderlo rápido, pero está claro que la nueva dirección de la ACB tiene que trabajar en el sentido que decía el otro día su presidente ejecutivo  (Francisco Roca), de crear una corriente de atención sobre la ACB. Creo que el saneamiento económico de los clubes vendría muy bien para que no tuviésemos una mala imagen fuera de nuestro deporte. Desde esa tranquilidad, del saneamiento económico de los clubes, poder trabajar y venderlo hacia el exterior como algo bueno. Hemos sido la mejor organización fuera de la NBA durante muchos años, pero ahora mismo desgraciadamente tenemos que retomar esa idea. No estamos tan lejos, pero hay que darle un empujón a nivel de venta de producto, y eso ya se me escapa. Es muy fácil decir ‘hay que vender el producto’, pero no soy técnico en ello. Evidentemente, necesitamos fortalecer nuestra imagen fuera de los que habitualmente seguimos el baloncesto. Nuestra gente del baloncesto de por sí van a seguir aquí, pero tenemos que atraer a más gente. Eso sería lo bueno ¿Cómo hacerlo? Ahí tienen que hablar los profesionales de ello porque yo soy un pobre entrenador que lo único que sabe es preparar a un equipo para intentar ganar partidos.

¿Eres partidario de una liga de 16?

A mí me viene peor 16 porque se reducen en dos mis posibilidades de trabajo. Yo como entrenador tengo que pedir que sean 18. Creo que con 18 se puede y se debe hacer una buena liga. El tema está en el saneamiento de los clubes, que no demos imágenes como hemos estado dando en los últimos dos o tres años. Esa estabilidad, habiendo reducido ya mucho los presupuestos, es necesaria. A nivel económico ya hemos estado adaptándonos a los tiempos que corren. No se debería hablar de impagos ni se debería hablar de temas extradeportivos. Sólo deberíamos hablar de temas deportivos.

Si se mantiene una liga cerrada, sin ascensos ni descensos, en el medio plazo, podrían terminar teniendo un efecto muy perjudicial. Sin méritos deportivos, ganar o perder ya daría lo mismo, ¿qué le ‘vendes’ a los aficionados si el objetivo ya no puede ser la permanencia porque nunca desciendes? Tampoco podrías aspirar a la Euroliga…

En nuestra cultura deportiva no se entiende eso. Yo entiendo que juegas para ganar, o juegas para no descender, con todo el morbo que eso incluye. Antes había dramatismo, porque no sólo descendía el equipo deportivamente, sino que se apelaba a que estabas jugando con el sueldo de muchas familias que dependías de ti como profesional. Eso cargaba de responsabilidad al entrenador y a los jugadores. La gente de la oficina, empleados del club, dependían de ti. Esa presión se transmitía y es necesario recuperarla. O juegas para ganar o juegas para no bajar, y esa sensación de dramatismo nos llena en nuestra cultura deportiva. Si es una liga cerrada, que es lo que estás diciendo, no pasa nada. No, si no pasa nada es la NBA, que es cíclica. Entonces iré cogiendo números de la lotería del draft y volveré a ser grande, pero es otra cultura. Allí van a pasar el día, con sus palomitas, otra estructura, otros presupuestos… Aquí lo veo diferente. Sería bueno que suban y bajen equipos para reactivar la liga a todos los niveles. Para que hubiese movimiento en el mercado, para que el público tenga la sensación de que puede caerse al abismo, o vamos a salvarnos. Vamos a ver el caso del Burgos. Subes un año, pero no subes. Subes otro año, y tampoco. ¿Qué haces el año próximo? ¿Haces un equipo para subir? ¿Qué le dices a la gente? La gente se cansará y dejará de ir al campo. ¿De qué me sirve ganar? ¿Para qué? ¿Para estar siempre en el mismo sitio? Nuestro baloncesto se tiene que reactivar, y para eso es necesario que suban y bajen equipos.


Luis Casimiro, durante la entrevista

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