14 abr. 2014

Javi Vega: “Es un orgullo llegar a los 100 partidos con el Fuenlabrada en la ACB”

El canterano y capitán del Fuenlabrada cumplirá el próximo sábado ante el GBC su centenario en la máxima categoría. Aquel joven que como aficionado fue “el primero en llegar a la Fuente de las Escaleras” en el ascenso de 2005, desgrana su trayectoria y la temporada actual del equipo. Opiniones sobre Luis Casimiro, Chus Mateo, Montañez, Panko y Armando Gómez, entre otros.



Javier Vega Merayo (Madrid, 5/1/1988) lleva más de media vida en el Baloncesto Fuenlabrada, cuando en el año 2000 ingresó en categoría alevín. Desde entonces, el ala-pívot ha integrado todos los conjuntos de la cantera hasta llegar al primer equipo, donde debutó con Luis Casimiro en marzo de 2006. Tras algunos minutos en un puñado de partidos ACB, se marchó de ‘casa’ para forjarse como jugador. Cesiones en L'Hospitalet, León, Qalat Cajasol y Melilla, y regreso a Fuenlabrada en 2011, donde terminó por hacerse un lugar en la ACB. Elogiado por Porfi Fisac, Trifón Poch, Chus Mateo y Luis Casimiro, el pasado verano el interior de La Avanzada renovó por dos temporadas, siendo nombrado capitán junto a Román Montañez.

El próximo sábado no será uno más para Javi Vega, porque ante el GBC de su amigo Jon Cortaberría cumplirá cien partidos con el Fuenlabrada en la ACB. Un día después de perder en Valencia, el ‘9’ naranja repasa la temporada, siendo una voz autorizada tanto para hablar del primer equipo como de la cantera, de donde proviene y donde mamó los valores el club que hoy intenta transmitir.


  • Javi Vega en frases

Partido ante el GBC: “Sabemos que el calendario fuera es muy difícil, y que en casa, ante GBC y Valladolid, no podemos fallar para amarrar la salvación”

Primer regreso de Jon Cortaberría: “Creo que será un partido bonito y especial para él, y que el público le agradecerá sus años aquí con una buena ovación. Fue capitán el año pasado, por lo que ha sido un jugador importante para el club”

Co-capitán: “Hay momentos en que tienes que dar la cara. A lo mejor te apetece estar más callado, pero tú como capitán tienes que transmitir unos valores, y tienes que reflejarlos. No he cambiado mucho, sigo siendo el mismo de antes, y la verdad es que Román me está ayudando mucho”

Rol de Román Montañez: “Tiene muchísima experiencia, tanto en la Liga como en situaciones difíciles al igual que cuando estuvo Ferran Laviña. Es un apoyo constante, un ejemplo. Si yo digo algo, él me respalda. Para mí es un ejemplo. Yo me dijo mucho en él, como en Panko, que es mucho más reservado, pero cuando habla, es muy claro. Cabezas también de vez en cuando da su opinión, que es muy importante. Se ha buscado la figura de ese capitán que hemos tenido siempre. Se decía ‘hay que fichar un Laviña’. El año pasado se acusó mucho eso, de no tener alguien así. Y este año con Román, lo tenemos. Ferran (López) lo tiene muy claro, de hacer un núcleo de jugadores comprometidos con el club. Es fundamental, más cuando tienes un presupuesto bajo. El tener una buena dinámica de grupo es lo que te marca estar más arriba o más abajo”

Andy Panko: “Es del que más aprendo a nivel de juego. La dureza con la que juega, los trucos que tiene. Es un superclase, le intentas imitar y es imposible, esa facilidad para sacar el tiro sin que le taponen”

Cien partidos con el Fuenlabrada en la ACB: “Para mí es un orgullo porque es mi club. Me he estabilizado por fin en la ACB. Me ha costado mucho y es muy duro. De hecho, nunca pienso que estoy ya seguro en la ACB porque siempre puede llegar cualquier entrenador nuevo, o una mala racha, y te vas al banco, y del banco a otro equipo o a otra categoría. No hay que dormirse, espero poder seguir sumando partidos”

Balance acumulado +/- positivo (+1.2): “Es un poco lo que busco. Yo soy un jugador de equipo. Tengo muy claro mi rol, que es más defensivo y que no sale en las estadísticas. A lo mejor en pegar una hostia, hacer una falta, hacer una ayuda, cosas que no se ven. Si yo salgo a la pista con cuatro puntos abajo y me voy con ocho arriba, yo me voy con mi trabajo hecho. Que me voy con un menos tres de valoración, me da igual, porque el equipo está ocho arriba”

Luis Casimiro, el entrenador que le hizo debutar en 2006: “Yo a Luis le debo todo. Me ha formado como jugador, lo que es el extra-pase, el juego en equipo, y sobre todo la forma de defender”

Cambios desde la llegada de Casimiro: “Ha sabido transmitir sus ideas. Por decirlo de alguna manera, es un poco ‘más cabrón’. Los jugadores al final nos aprovechamos, inconscientemente, de la buena voluntad de los entrenadores. Él hace que no nos durmamos. Nos da unas palizas en los entrenos los martes y miércoles, y unas broncas bastantes gordas, excesivas a veces, pero eso evita que nos durmamos. La verdad es que la presencia física del equipo ha crecido”

Chus Mateo: “Yo sé por otras personas, porque él nunca me lo ha dicho directamente, que cuando yo vine desde Sevilla, de LEB Plata, yo estaba más fuera que dentro. En el club había varias divisiones, y él fue uno de los que apostó por mí, diciendo que yo era bastante aprovechable y que tenía futuro. En ese sentido, le agradezco mucho el que apostase por mí. Este año, con épocas buenas y malas, me ha ido dando minutos y confianza. A mí su salida me supo muy mal porque con Chus tengo una muy buena relación. Siempre que echan a un entrenador, la culpa es nuestra, de los jugadores. Suena a tópico, pero es así”

Adecco Plata ganada por el Fundación Baloncesto Fuenlabrada: “Estoy encantado al ver cómo ha crecido la estructura del club. Junto a Rubén (Martínez) hemos sido de los primeros en salir de la cantera. Están pidiendo LEB Oro a gritos, aunque económicamente sabemos que es muy difícil”

Armando Gómez: “Es un entrenador muy exigente, y muy transparente; un fanático del baloncesto. Román lo dice, ‘joder Armando, tío, estamos haciendo físico y estás viéndonos en el entreno’. Que cuando hacemos físico hacemos cuatro carreras y cuatro tiros, pero él nunca se pierde un entrenamiento nuestro. Es uno de los que más se merecen ese título. Yo me alegro mucho por él”

Recuerdos del Fuenlabrada-Huelva de 2005: “Lo viví como aficionado. Los partidos del Fernando Martín fueron de los más tensos que recuerde. Yo fui el primero en llegar a la Fuente de las Escaleras...”


Mate de Javi Vega ante el UCAM Murcia (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

  • Entrevista

¿Cómo están después de la derrota en Valencia?

Estamos decepcionados por la derrota, pero por otro lado sacamos cosas positivas. El equipo luchó y dio bastante buena imagen. Creo que seguimos en el buen camino, el cual nos puede llevar a la victoria en el siguiente partido en casa.

En el primer cuarto sacaron ventaja, pero cuando este Valencia se pone a jugar, demuestra porqué solo lleva tres derrotas en la ACB.

Sí, lo hablamos. Cuando nos fuimos por seis u ocho puntos, éramos conscientes que ellos no estaban metiendo. De hecho, lanzaron buenos tiros que no metieron. Si los llegan a meter, nos hacían ahí un 30-10. Luego se cambiaron las tornas, nosotros fallábamos y ellos, lo contrario. Estos equipos es lo que tienen, que si estás desacertado, en dos minutos te dan la vuelta. Creo que el resultado es justo, un poco al nivel que están ellos, que están en un momento muy dulce.

Ayer tuiteaste una foto con Moussa Diagne, la cual tranquilizó un poco a todos tras el susto que tuvo en la pista. ¿Cómo está él del golpe en el cuello? ¿Qué le pasó?

Hoy fue a Toledo a hacerse pruebas médicas, y en principio está bien. Estábamos los dos peleando por un balón con otros dos del Valencia, y le dieron un golpe en las cervicales, y luego le dio un mareo. Le dio como un síncope, como que no le llegó la sangre al cerebro. Se quedó solo en eso. Él me decía “me queman las venas”, pero él quería jugar pero le han dicho que no. Tenía carilla de estar malillo, y decidieron que no jugara.

Eso lo explicó Luis Casimiro en rueda de prensa. Cambiando de tema, en Valencia volvieron a estar respaldados por la afición, en este caso por la peña Fuenlabasket, aunque las seis peñas suelen viajar.

Estamos teniendo suerte porque se están repartiendo los viajes, y esta temporada en casi la mitad de los partidos fuera siempre había una peña apoyándonos. En Valencia había unas 40 personas de la peña Fuenlabasket, y aunque estaban lejos, arriba de todo, sí que se notaban. Después del partido bromeaba con ellos, que como la equipación del Valencia es también naranja, se camuflaban con los locales. Sí que se lo pasaron bien, luego a algunos nos los encontramos en el AVE. Ellos muy contentos, y nosotros muy agradecidos.

Ahora toca el GBC, Ayer Luis Casimiro dijo que rueda de prensa, que faltaba poco para la salvación peor que no había que dormirse, que hay que seguir ganando.

Sí. Manresa, salvo un triple empate, tiene que ganar cuatro de siete, porque les llevamos tres partidos más el basket-average a favor nuestro. Pero nosotros tenemos que depender de nosotros mismos, sabiendo que el calendario fuera es muy difícil, y en casa, ante GBC y Valladolid, no podemos fallar para amarrar la permanencia. GBC es un muy buen partido para encarrilar la salvación.

En el GBC volverá Jon Cortaberría por primera vez al Fernando Martín. ¿Cómo recuerdas sus años en Fuenlabrada?

Creo que será un partido bonito para él, y que el público le agradecerá sus años aquí con una buena ovación. Fue capitán el año pasado, por lo que ha sido un jugador importante para el club. Ha habido años buenos, como con Salva Maldonado, que nos metimos en playoff, Europa y demás. Creo que le recibirán muy bien, y para él, obviamente, será especial. Él siempre ha dicho que esta es su casa y que a nivel ACB, Fuenlabrada es el club que le ha dado la oportunidad.

Triple dedicado en el Fernando Martín (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

Mencionas el tema de la capitanía, algo que estrenas este año compartiéndola con Román Montañez. ¿En que has cambiado? ¿Te sientes más responsable en ciertos aspectos?

Yo me lo tomo igual. Al final, sigo siendo como soy en el sentido de decir las cosas, de decir lo que pienso. Me es igual ser capitán o no. Sí que es cierto que como capitán del equipo hay momentos en que tienes que dar la cara. A lo mejor te apetece estar más callado, pero tú como capitán tienes que transmitir unos valores, y tienes que reflejarlos. No he cambiado mucho, y la verdad es que Román me está ayudando mucho. Además, eso de capitán ‘puro’ tampoco lo creo mucho. Yo prefiero que haya ‘cocapitanías’, por llamarlas de alguna forma, y que todos tiremos para adelante. Sí que en momentos difíciles, que los ha habido esta temporada, es verdad que entre dos o tres tenemos que tirar del grupo.

¿Qué valoras de Román Montañez en ese rol?

Él tiene muchísima experiencia, tanto en la Liga como en situaciones difíciles al igual que cuando estuvo Ferran Laviña, o anteriormente Ferran López y demás. Es un poco una guía en el qué decir, cómo y cuándo decirlo. Es un apoyo constante. Si yo digo algo, él me respalda. Para mí es un ejemplo. Yo me fijo mucho en él, como en Panko. Panko es mucho más reservado, pero cuando habla, es muy claro. Cabezas también de vez en cuando da su opinión, que es muy importante. De Román estoy aprendiendo mucho. El equipo siempre ha sido un equipo de gente muy comprometida con el club. Se ha buscado la figura de ese capitán que hemos tenido siempre, como el caso de Laviña. Se decía ‘hay que fichar un Laviña’. El año pasado se acusó mucho eso, de no tener alguien así. Y este año con Román, lo tenemos. Ferran (López) lo tiene muy claro, de hacer un núcleo de jugadores comprometidos con el club. Es fundamental, más cuando tienes un presupuesto bajo. El tener una buena dinámica de grupo es lo que te marca estar más arriba o más abajo. Luego está la calidad. Por ejemplo, esta temporada teníamos más pretensiones de ir adelante, pero como el equipo es nuevo se han notad, y ahora estamos luchando por la permanencia.

Hablando de Panko, me imagino que otro del cual se puede aprender mucho.

De Panko es del que más aprendo a nivel de juego. La dureza con la que juega, los trucos que tiene. Es un superclase, es increíble, porque le intentas imitar y es imposible. Ese equilibrio que tiene, esa facilidad para sacar el tiro sin que le taponen. Se van aprendiendo cositas, a ser mucho más duro, gestos. En los entrenamientos me ayuda mucho.

¿Sabes cuántos partidos ACB vas a cumplir el sábado ante el GBC?

Bueno, me los han comentado hace un ratito (risas). Cien. Como era mi cuarta temporada, antes de empezarla sabía que podía llegar a los cien, pero no sabía que ese sábado llegaba.

Suelen ser cifras más de periodistas, que poco tienen que ver con el juego, pero ¿qué representa para ti llegar a este número?

Para mí es un orgullo. Me he estabilizado por fin en la ACB. Me ha costado mucho y es muy duro. De hecho, nunca pienso que estoy ya seguro en la ACB porque siempre puede llegar cualquier entrenador nuevo, o una mala racha, y te vas al banco, y del banco a otro equipo o a otra categoría. Entonces, no hay que dormirse, pero para mí alcanzar los cien partidos ACB en el club de mi ciudad, de mi gente, es todo un orgullo. Espero poder seguir sumando partidos.


Fuenlabrada - Valencia (78-60), del 22/10/2006. En la extremo del banquillo, un joven Javi Vega (Foto: ACB)

¿Recuerdas tu debut ACB en 2006?

Claro. Tenía 17 años. En Vistalegre contra el Madrid, e íbamos perdiendo de bastante. Entré con Rakocevic tirando tiro libres, y yo cerraba a (Mous) Sonko, que le cogí un rebote. Estaba ‘cagado perdido’ (risas).

En aquel estreno el entrenador era Luis Casimiro, que como tú, salió del club para volver. Caminos paralelos…

Yo a Luis le debo mucho, diría que hasta el día de hoy yo a Luis le debo todo. Él me ha formado como jugador. Lo que soy, mi forma de jugar, es por él, porque lo que es el baloncesto profesional lo he aprendido de él. Lo que es el extra-pase, el juego en equipo, y sobre todo la forma de defender. A lo mejor, si hubiese estado con un entrenador con más libertades en ataque, hoy sería más ofensivo, pero yo debuté con él y ahora mismo juego con él, por lo que sí, tenemos caminos paralelos. Yo estoy muy a gusto y le estoy muy agradecido.

¿Qué cambio destacarías desde la llegada de Casimiro?

Ha sabido transmitir sus ideas. Por decirlo de alguna manera, es un poco ‘más cabrón’. Los jugadores al final nos aprovechamos, inconscientemente, de la buena voluntad de los entrenadores. Él hace que no nos durmamos. Nos da unas palizas en los entrenos los martes y miércoles, y unas broncas bastantes gordas, excesivas a veces, pero eso evita que nos durmamos. La verdad es que la presencia física del equipo ha crecido. Luego, ya el acierto puede ser mayor o menor, pero por ejemplo en casa, se está notando al dejar a los rivales en 70 puntos.

Después de perder ante Estudiantes, Casimiro dijo que cuando se pierde de esa forma, la semana posterior sus entrenamientos eran un infierno…

Fue una semana dura. El día del Estu, sinceramente, no sé que pasó, porque tuvimos un bajón físico, algo que también nos pasó en otros partidos esta temporada. Ese día a Luis lo dejamos tirado, y él, desde el banco, no podía hacer nada porque éramos nosotros, como en su día también lo dejamos tirado varias veces a Chus. Eso con Luis lo estamos trabajando mucho. Ayer, en Valencia, sacamos eso de positivo, el trabajo constante. Se nos fueron en el marcador por acierto de ellos, no por nosotros.

¿Con qué te quedas de la etapa de Chus Mateo?

Yo sé por otras personas, porque él nunca me lo ha dicho directamente, que cuando yo vine desde Sevilla, de LEB Plata, yo estaba más fuera que dentro. En el club había varias divisiones, y él fue uno de los que apostó por mí, diciendo que yo era bastante aprovechable y que tenía futuro. En ese sentido, le agradezco mucho el que apostase por mí. Este año, con épocas buenas y malas, me ha ido dando minutos. Siempre me ha intentado transmitir mucha confianza. A mí su salida me supo muy mal porque con Chus tengo una muy buena relación. Siempre que echan a un entrenador, la culpa es nuestra, de los jugadores. Suena a tópico, pero es así.

Si hay que arrojarse al suelo, todo sea por un balón. Ante el CAI, junto a Moussa Diagne, ante la mirada de Henk Norel (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

Eres canterano del club, y aunque ya pasó una semana, quería preguntarte cómo viviste la Adecco Plata ganada por el Fundación Baloncesto Fuenlabrada.

Encantado. Junto a Rubén (Martínez) hemos sido de los primeros en salir de la cantera. El ver cómo ha crecido la estructura de la cantera, para mí es un orgullo. Ojalá cada año el primer equipo tenga más jugadores de la cantera, que al final son los que conocen los valores del club. Se está haciendo un muy bien trabajo, están pidiendo LEB Oro a gritos, aunque económicamente sabemos que es muy difícil. Los chavales merecen una oportunidad en LEB Oro. El título es muy bueno para el club, habla del buen trabajo que se está haciendo desde abajo.

El tema es que si no puedes subir a LEB Oro, hay jugadores del Fundación que esta temporada han crecido tanto que sería difícil retenerles para otro año en LEB Plata…

Sí, pero este equipo es un poco diferente a otros de la competición. Por ejemplo, Rubén está aquí con un trabajo estable, y creo que le daría igual repetir en Plata, y a lo mejor LEB Oro se le daría peor a la hora de entrenar o de jugar. Con Sergio Pérez creo que pasaría lo mismo, y los jóvenes con proyección, como Chema (González), podrían probar en irse cedidos a un LEB Oro o probar incluso en la ACB, mientras los otros jóvenes que jugaban menos, seguirían creciendo y ganando más importancia si se quedaran en el Fundación. Están los buenos ejemplos de Axarquía en Málaga, o el Prat en la Penya, donde los jugadores pasan del LEB Plata a la ACB directamente. Creo que se buscará la cesión de dos o tres jugadores, como ahora con Álvaro (Muñoz) o Adri (Laso), como antes probaron conmigo. Si los mandan al sitio adecuado, es muy bueno para el jugador.

Sobre el tema de las cesiones, charlando con Álvaro Muñoz, dijo “Javi Vega es el modelo a seguir”. ¿Cómo estás viendo su cesión, más las de Adrián Laso y Mareks Mejeris? ¿Es la mejor manera de foguearse para consolidarse luego en la ACB?

Yo estuve dando muchas vueltas y de todas se aprende. Fui a L'Hospitalet y jugué, y fue provechoso, pero en León no jugué. En Sevilla estuve en LEB Plata, y luego me sirvió mucho la cesión en Melilla. Creo que con Álvaro se hizo la mejor cesión (Oviedo), porque lleva todo el año y él está encantado. Sobre Adrián, fue una pena no haberle cedido toda la temporada, porque al perderse medio año te falta la fase de adaptación. Pero ahora está bien, el otro día fue el mejor del partido. Es fundamental tanto para la evolución del jugador como para la confianza. Si pierdes ritmo de juego, pierdes confianza, y llega un momento donde parece que en vez de evolucionar, involucionas, que dejas de hacer cosas. Álvaro lleva un año increíble, Adri lo esta haciendo ahora fenomenal, y con ambos sigo teniendo mucho contacto. En el caso de Mareks, le he perdido más la pista, pero está en Burgos, que es un equipazo. He visto que ha hecho buenos números en algunos partidos. Creo que le va a venir muy bien.

Recuerdo que cuando finalizó la temporada pasada hubo un trabajo posterior con Armando Gómez, y creo que estuviste allí también. ¿Qué te parece lo que está logrando Armando?

La verdad es que es un entrenador muy exigente. Es un fanático del baloncesto. Román lo dice, ‘joder Armando, tío, estamos haciendo físico y estás viéndonos en el entreno’. Que cuando hacemos físico hacemos cuatro carreras y cuatro tiros, pero él nunca se pierde un entrenamiento nuestro. Es un poco la imagen del club, esas ganas de mejorar, la ambición. Solo hay que ver cómo vive los partidos, la emoción que tenía cuando terminó la temporada. Es uno de los que más se merecen ese título. Yo me alegro mucho por él.

Y cómo se transforma de una charla en frío a lo que dices, la forma de vivir los partidos…

Sí, son maneras de entrenar. Él es así, más del tipo Luis Guil, que te puede mirar mal, mueve los brazos y se puede cagar en todo (risas), pero es su manera de transmitirlo. Hay que conocer cómo es. Luego, llega y te pega un abrazo. Es mucho más expresivo que otros entrenadores, que a lo mejor te miran normal, y en verdad te están puteando por dentro y no lo sabes. Lo bueno de Armando es eso, que es muy transparente.


Jon Cortaberría y Javi Vega se reencontrarán este sábado (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)

Volviendo a la ACB, nunca has sido un jugador de estadísticas, como muchos otros jugadores más focalizados a la defensa, pero repasando el balance acumulado +/-, presentas los mejores números del equipo en la temporada (+1.2) ¿Sirve de algo este número? ¿Te dice algo?

Depende por dónde lo mires. Puede ser una casualidad, porque dependes de los compañeros que estén en pista, del equipo contrario, pero sí es cierto que, joder, es un poco lo que busco. Yo soy un jugador de equipo, y por mí situación de juego y mi rol, me baso más en la defensa, que no sale en las estadísticas. A lo mejor en pegar una hostia, hacer una falta, hacer una ayuda. Eso no se ve. Luego en ataque tengo un rol más secundario, y a la hora de sumar números, lo tengo más difícil que otros. Yo tengo muy claro mi rol, que es más defensivo, que es ayudar al equipo. Si yo salgo a la pista con cuatro puntos abajo y me voy con ocho arriba, yo me voy con mi trabajo hecho. Que me voy con un menos tres de valoración, me da igual, porque el equipo está ocho arriba. Si esa estadística de toda la temporada está en positivo, para mí es que el trabajo que estoy haciendo para el equipo es bueno.

Los triples que metes en el Fernando Martín suelen ir con dedicatorias. ¿A quiénes van dirigidas?

Algunos a mi novia (risas), otros a los Blues, a la peña Animal, a otros… encima con la broma de cuando metí el triple a tablero… También hay que meter al público en el partido. Metes seis puntos seguidos, metes a la gente y caldeas el ambiente, y eso ayuda al equipo. Es necesario para evitar esas empanadas que a veces nos dan.

Fuera del baloncesto, como fanático de Lego, ¿has visto ya ‘Lego, la película’?

No, la tengo para ver. Tomo nota. Sigo ampliando mi colección. Me regalaron la Estrella de la Muerte de Star Wars. Otro que está empezando en Lego es Saúl Blanco. Me llamó el otro día y me preguntó por las figuritas de súper-héroes, que le gustan mucho. Ya está cogiendo el vicio. 

¿Campeona el Atlético de Madrid o seguimos prudentes?

Aún no me creo lo de la Liga, pero sí es cierto que queda muy poquito. Hago como el Cholo, paso del ‘partido a partido’ al ‘final a final’. De vez en cuando le escribo a Juanfran y le digo la mentalidad y la fortaleza que tienen, que ganen los dos títulos o ninguno, es admirable lo que están haciendo por la gran diferencia que hay con el Real Madrid y con el Barça. Son un ejemplo de lucha, de garra, de aprovechar al máximo los recursos que tienen.

Qué mes mágico van a vivir ahora los rojiblancos. No sé si se compara a la euforia previa al Doblete.

A mi me pilló de pequeño, y el Doblete fue increíble, pero es cierto que después de unos años tan malos, incluso el descenso a Segunda, con Diego Alonso de delantero… todo terminó marcando a una generación entera, y ahora, el ver ahora al Atleti luchando por la Liga y la Champions, es un sueño.

Se fueron Quino, Adrián, Álvaro, has perdido cómplices y oponentes. ¿Sigue siendo un vestuario futbolero?

Sí, hay futboleros pero ahora son todos del Barça, del Madrid no quedó ninguno. Carlos, Román y Dani son del Barça, y el delegado también (Juan Mora). El único del Madrid es el segundo, Sergio (Jiménez). No tengo mucho dónde meterme. Panko se interesa pero no sabe mucho. Casimiro tampoco se mete mucho, pero creo que es del Atleti. Un día lo dejó caer…

¿A Moussa te lo has ganado para la causa?

A Moussa le tengo martirizado, porque llega y dice ‘hoy ganamos’, pero le dijo ‘hoy, quién, ¿el Barça o el Atleti?’. ‘Atleti, Atleti’, me dice. ‘Pero sí tú eres del Barça’. ‘No, pregúntale a Eloy’, y Eloy dice: ‘Moussa es del Barça’. Le hacemos rabiar mucho. En el vestuario estamos todos conspirados contra él (risas).

Hace unas semanas, en una entrevista que te hicieron en JordanyPippen, comentaste que te ‘perdían tus gatos’. ¿Cómo se llaman?

Tengo dos gatos, y se llaman Buzz Lightyear y el otro Sauron. Los nombres son un poco de risa, el primero por tocarle los huevos a mi hermano, y el segundo por un amigo que se llama Damián, que jugó aquí, de cuando el Señor de los Anillos. Con mi novia tenemos un gato y un perro en proyecto, ahora cuando nos vayamos a vivir juntos en agosto. Se llamarán Goku y Vegeta.

Y sobre un partido histórico, mencionabas el Fuenlabrada-Huelva. ¿Qué recuerdas de aquel ascenso de 2005?

Yo con el equipo no estaba. Empezaba a entrenarme con ellos en LEB pero no estaba en la dinámica del equipo. Lo viví como aficionado. Los partidos del Fernando Martín fueron de los más tensos que recuerde, y después el título y el ascenso, que es de lo más bonito que hay en el baloncesto. Yo fui el primero en llegar a la Fuente de las Escaleras. Para mí era celebrar un título como aficionado, encima contra Huelva, que lo puso muy difícil, fue espectacular.

¿Quién hubiera dicho hace nueve años que aquel aficionado ahora cumpliría cien partidos con el Fuenlabrada en la ACB?

Tengo una foto con Ferran cuando yo estaba en minibasket, y soy prácticamente igual de alto que él. Para mí era un ídolo. Pero no puedo pasar esa foto porque Ferran me mataría (risas).


Audio de la entrevista (sonido defectuoso)

A defender después de anotar un triple (Foto: Fran Martínez / Fuenlafreak)

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