13 mar. 2014

Luis Casimiro: “Fuenlabrada es un club con criterio, y eso es fundamental”

El flamante técnico del Fuenla analiza la actualidad de su equipo, además de referirse a Panko, Montañez, Cabezas, Diagne, Vargas o Vega. A su vez, descarta la llegada de fichajes. "Me crucé con aficionados y lo primero que me dijeron fue ‘¿sabes que el viernes tienes cena con la peña?’, y les dije ‘me alegro de haber llegado a tiempo’". El domingo re-debuta en el Fernando Martín.



Luis Casimiro se marchó del Fuenlabrada en 2008, cumpliendo un ciclo de cuatro años que dejó una huella indeleble en los aficionados. A finales de 2012, su nombre sonó con fuerza tras la destitución de Porfi Fisac, pero Trifón Poch fue finalmente el elegido, situación que se repitió el verano pasado, cuando la directiva se decantó por Chus Mateo por delante de Luis Casimiro. Pero el entrenador manchego no perdió la fe, sabiendo que tarde o temprano, por esas vueltas del destino, terminaría regresando a ‘su’ Fuenlabrada. Y por ello, a pocos extrañó cuando la semana pasada, en el tercer acercamiento, las puertas del Fernando Martín se abrieron nuevamente para un técnico que llega con la impostergable misión de enderezar el rumbo de un equipo que en el pasado construyó su leyenda entregándose en cuerpo y alma en cada partido. Después de repasar la trayectoria de Luis Casimiro, acudimos al pabellón Fernando Martín, antes de la sesión vespertina del jueves, para conversar con el entrenador ciudadrealeño y pulsar sus sensaciones en su nueva etapa.


  • Luis Casimiro en frases

Regreso a Fuenlabrada: “Estoy con muchísimas ganas, ilusión y entusiasmo porque vuelvo a trabajar. Esta ilusión espero estar transmitiéndosela al equipo, que es lo importante. Fuenlabrada siempre se ha cruzado en mi camino cuando más lo he necesitado, cuando estaba sin trabajo. Es un club al que le tengo una gran gratitud”

Afición: “Siento que vuelvo a casa porque me siento muy querido por la gente, muy respetado. Es mutuo. Ya me he cruzado con algunos y lo primero que me han dicho es ‘¿sabes que el viernes tienes cena?’. Y les dije ‘me alegro de haber llegado a tiempo’. Me transmiten las ganas que tienen que el equipo lo haga bien, de disfrutar otra vez, y me transmiten la fidelidad que tiene esta afición, que en momentos malos como era la LEB, estuvieron allí, y pudimos disfrutar de un equipo ganador. Y ahora siguen siendo fieles como siempre. Lo de la cena con las peñas es algo muy particular de Fuenlabrada”

Criterio: “La situación ha cambiado totalmente (respecto a su anterior etapa), la del baloncesto español, la mía y la del Fuenlabrada, aunque menos, porque sigue siendo un club fiel a sus principios. No todos los clubes tienen criterio, y aquí sí que hay criterio. Puedes estar de acuerdo o en desacuerdo con él, pero hay criterio, y eso es fundamental. A la gente, al final lo que le gusta es que su equipo trabaje duro, que se deje la piel en el campo, y si haces eso, lo más seguro es que lleguen los resultados”

La tercera es la vencida: “Cuando eligen a Trifón, o cuando cogen a Chus Mateo, porque este verano yo también estaba ahí, sientes decepción porque la ilusión que tenía por volver era tremenda, debo ser sincero. Pero sigues estudiando, aprovechando el momento de paro, y cuando te llaman un lunes al mediodía, te reactivas totalmente. Estoy agradecido de que hayan pensado en mí otra vez”

Derrota en Manresa: “Fue una frustración por el final. En general, estoy contento por el trabajo que desarrolló el equipo, por lo consistentes que fuimos tanto en ataque como en defensa durante 37 minutos, pero a este nivel tienes que tener la máxima capacidad de concentración porque si no te van los partidos por detalles”

Andy Panko: “Lo he sufrido en contra. Hay momentos en que parece que hagas lo que hagas, es imposible pararle. En ataque sigue a un grandísimo nivel ofensivo, como si no pasaran los años, y a nivel táctico y defensivo él es perfecto. Lo único que yo le pido ahora mismo es que pueda ayudar más en rebotes”

Eloy Vargas: “Lo único que hice yo fue darle lo que se ha ganado durante la semana, que es el protagonismo en el cinco inicial. Es un pívot que tiene un potencial tremendo”

Carlos Cabezas: “Lo único que le pedí es que sea ‘Carlos Cabezas’. Si él trabaja durante la semana, yo le doy confianza; si él está jugando bien, yo le dejo en el campo; si él no está jugando bien, le quito. Así con él como con cualquier otro jugador. Yo se los dije a ellos, que intentaría hacer mi trabajo lo más honestamente posible, que intentaría que todos tuvieran oportunidades, y que si estaban produciendo para el equipo, perfecto, seguían en el campo, y sino, los tendría que quitar”

Román Montañez: “Es la tercera vez que nos encontramos. Le hice debutar en Manresa, y luego coincidimos en Valladolid encontramos de nuevo en Valladolid. Ahora es un jugador experto porque conoce perfectamente el juego, que ayuda mucho en el vestuario, en la dinámica de entrenamientos. Todavía puede dar mucho más en el campo”

Javi Vega: “Sabe cómo trabajo, que es lo que quiero. Como él mismo me ha dicho: ‘yo he crecido con esto’. Cuando debuta en la ACB era un juvenil que prácticamente no sabía andar por el campo, y en aquellos tres años de ACB se hace mucho mejor jugador. En aquel tiempo yo decía que los dos mejores proyectos de jugadores que teníamos eran Javi Vega, que había salido de la cantera, y Saúl Blanco, que lo habíamos traído de Gijón. Evidentemente, no me equivoqué con ninguno de los dos”

Moussa Diagne: “Está siendo productivo para el equipo. No tenemos que tener prisa ni pedirle responsabilidades, pero sí que siga en esa línea de trabajo. Para ese tipo de jugador estar en Fuenlabrada le va a venir muy bien, porque él tiene mucho camino por recorrer y aquí se le va a cuidar. Aquí podrá tener su formación completa, que es aprender, practicar, entrenarse y jugar”

‘Carácter Fuenlabrada’, y rol de Cabezas, Panko y Montañez: “Los tres son importantes para la identidad del equipo. Con Ferran y con José Quintana vamos a trabajar codo con codo para buscar jugadores que puedan transmitir ese carácter y esa necesidad que tiene este club de identificarse con eso, de ser un club luchador y aguerrido”

Fichajes: “No hemos hablado nada de esto con Ferran. Hemos hablado de recuperar cosas del equipo, el espíritu, de sacar mayor rendimiento a jugadores, pero no de fichajes”

Canteranos del Fundación en el primer equipo: “No sé si podremos darles minutos porque la situación del equipo apremia resultados antes que nada. Hacer debutar jugadores es muy fácil, los pones un día, debutan en la ACB y parece que te cuelgas una medalla. Yo tengo más jugadores que han debutado jóvenes y que luego han hecho carrera en la ACB, que no jugadores que han sido debutantes y que se han olvidado. Creo en la cantera. Ahí esta mi trayectoria, donde muchos jugadores jóvenes han jugado conmigo. Alberto Díaz, en Unicaja con 17 años; Jayson Granger, 18 años juegan conmigo tres temporadas. Yo no he mirado nunca el carnet de identidad. Conmigo puede jugar ‘Chichi’ Creus con 42 años, y Román Montañez, con 18 en aquel momento, porque los dos tenían capacidad para hacerlo”

Clínics en Argentina: “Fue una experiencia increíble porque di cuatro charlas a 500 entrenadores, con un respeto total y absoluto por el conferenciante. He tenido alguna oportunidad de poder ir a entrenar allí, pero como me dice Claudio Villanueva, ‘le pegamos al palo’. Entrenar ahí es una posibilidad que siempre queda ahí”

Iberostar Tenerife, próximo rival: “La máxima preocupación es mi equipo, que nosotros estemos bien, y que estemos con la mentalidad adecuada para afrontar el partido. Son un equipo que está herido porque llevan muchas jornadas sin ganar, pero les han quitado al mejor jugador de tu equipo tres días antes de la Copa (Sekulic), y ahora tienen la lesión de Saúl”



  • Entrevista

¿Cómo estás llevando esta segunda semana de tu vuelta a Fuenlabrada?

Con muchísimas ganas, ilusión y entusiasmo porque vuelvo a trabajar. Ya lo estaba echando mucho de menos. Estoy con mucha ilusión, y espero estar transmitiéndosela al equipo, que es lo importante.

¿Qué significa para ti volver al Fuenlabrada seis años después?

Siempre Fuenlabrada se ha cruzado en mi camino en momentos muy importantes para mí, cuando más lo he necesitado. Hoy estaba corriendo, que hacer deporte es algo que necesito y lo sigo haciendo, y reflexionaba sobre esto, y Fuenlabrada, en aquel momento en que no tenía trabajo (2004), que sólo habían sido tres meses, ya se acuerda de mí, y no para ficharme para la LEB, que si no se hubiese bajado era para la ACB, porque Óscar (Quintana) lo dejaba en aquel momento. Y ahora también en un momento importante para mí, se vuelve a cruzar en mi camino, por tanto, Fuenlabrada es un club al que le tengo una gran gratitud. Me siento ahora mismo, después de seis o siete años, como si volviese a casa. Prácticamente todas las personas del club siguen siendo las mismas, conozco el lugar, las formas, y por tanto, el proceso de adaptación no ha sido ni necesario. Cuando yo me marcho, el presidente ya era José Quintana, el gerente es José Jiménez, a Ferran lo tuve como jugador y ahora lo tengo como director deportivo, y la gente de oficina y del club eran prácticamente las mismas, con alguna incorporación más. Además, conozco a todos los de mi equipo técnico de trabajo, incluso, el equipo médico actual empezó conmigo. Es la continuidad a un trabajo, es como que hace seis años abrimos un paréntesis.

Incluso casi todos los aficionados de ahora son los de hace seis años…

Sí, gente que sigue viniendo todavía, en sus mismos sitios, las peñas... los reconoces, y por eso digo que siento que vuelvo a casa porque me siento muy querido por la gente, muy respetado. Fueron años muy buenos, y es mutuo. Yo a ellos les respeto mucho y siento mucho aprecio por ellos.

¿Te has cruzado con algunos de ellos?

Sí.

¿Y qué te han transmitido?

Que tengo cena el viernes porque me lo han dicho antes que el club. Me dijeron ‘ya estás aquí, ¿sabes que el viernes próximo tienes cena?’. Y les dije ‘me alegro de haber llegado a tiempo’. Me transmiten las ganas que tienen que el equipo lo haga bien, de disfrutar con el equipo otra vez, y me transmiten la fidelidad que tiene esta afición, que en momentos malos como era la LEB, estuvieron allí, y pudimos disfrutar de un equipo ganador. Y ahora siguen siendo fieles como siempre, me lo han demostrado en la calle porque me han parado bastante. Fueron cuatro años. Mi mayor trayectoria en un club ha sido aquí, y será por algo. Ha sido volver a recuperar ese afecto.

Has estado en muchos clubes, eso de las cenas con las peñas, ¿es algo propio del Fuenlabrada o también se hacen en otros sitios?

Es muy particular de Fuenlabrada. En algún otro club lo he hecho, como en Valencia, o en Valladolid, en la primera época, y en Gijón, pero ya era cenas de despedida porque, en este último caso, yo me marchaba al TDK Manresa. Ahora, instauradas durante la temporada como están aquí… creo que en Valencia existía una, pero no más.

Tu anterior etapa, 2004-2008, estuvo marcada por un proyecto de cuatro años, dos más una renovación de otros dos, con un ascenso en la primera campaña y la consolidación posterior del equipo a la ACB. Ahora llegas con un contrato de tres meses para salvar al equipo. ¿Es un riesgo asumir ahora en el Fuenla, arriesgando el prestigio que tienes con la gente?

La situación es diferente y ha cambiado totalmente, la situación del baloncesto español, la mía y la del Fuenlabrada, aunque menos, porque sigue siendo un club fiel a sus principios y a su criterio. Esto es importante porque no todos los clubes tienen criterio, y aquí sí que hay criterio. Puedes estar de acuerdo o en desacuerdo con él, pero hay criterio, y eso es fundamental. Entonces, no podemos hacer similitudes con la época anterior porque han pasado años. Yo venía de una situación de sólo tres meses sin trabajar, y ahora de un año y medio de paro. Entonces, no me planteo cuánto tiempo voy a estar o no, sino que estoy trabajando ya, y que mi vida es ser entrenador, que tengo mi vida otra vez por estoy disfrutado de lo que hago. En lo que has publicado esta mañana recoges alguna sentencia mía, o sea, de mi hobby hice mi profesión, y estoy encantado de volver otra vez. Vivo el presente, y éste es que vuelvo a trabajar y estoy con mi equipo. o siempre pienso en optimista, en positivo y en que vamos a ganar. A la gente al final lo que le gusta es que su equipo trabaje duro, que se deje la piel en el campo, como vulgarmente se dice. La gente a eso responde positivamente, y si haces eso, lo más seguro es que lleguen los resultados. Como entrenador no te puedes hacer cuentas, ‘si pierdo, si gano’. Voy a vivir el momento, el día a día, y que mi equipo pueda también vivirlo como yo, con energía, con ilusión, con una tremenda ambición por ser mejores cada día.

La temporada pasada estuviste a punto de volver al Fuenlabrada, aunque el elegido al final fue Trifón Poch. Este año sí se te dio, ¿cómo viviste desde fuera todos estos acercamientos con el club?

Ha habido momentos en que se me relacionó con Fuenlabrada, un par de veces en estos últimos tiempos. Cuando no te eligen, te desencantas un poco porque la ilusión que tenía por volver era tremenda, y volver a un sitio que conoces y sabes cómo funciona, y que tiene criterio, repito. Fuenlabrada es un club pequeño pero que funciona muy bien. Entonces, cuando te vuelven a llamar, te recargas inmediatamente. Sí que cuando eligen a Trifón, o cuando cogen a Chus Mateo, porque este verano yo también estaba ahí, pues sientes decepción, debo ser sincero. Pero sigues estudiando, aprovechando el momento de paro, y cuando te llaman un lunes al mediodía, te reactivas totalmente. Estoy agradecido de que hayan pensado en mí otra vez.

En esos momentos de no entrenar leí que el verano pasado viajaste por primea vez a Argentina a dar clínicas a otros técnicos. ¿Cómo fue esa experiencia?

Fue una experiencia increíble. Siempre me habían hablado muy bien de las clínicas de Argentina. Fue increíble porque di cuatro charlas a 500 entrenadores, con un respeto total y absoluto por el conferenciante. ‘Clínics’ aquí hacía tiempo que no los hacía para tanta gente, y sobre todo el clímax que se crea habiendo tanto entrenador en la pista, y tanto entrenador de prestigio, porque estaba, por ejemplo, (‘Oveja’) Hernández. Dices, ‘qué actitud hacia la enseñanza tienen’, porque eso no te pasa aquí. A mí no me ha pasado aquí. Ha sido una experiencia muy positiva, también de tomar relaciones con la gente de allí. Soy un amante del baloncesto argentino, y sigo aquel baloncesto. He tenido alguna oportunidad de poder ir a entrenar allí, pero como me dice Claudio Villanueva (representante), ‘le pegamos al palo’ y no entramos. Entonces, del palo al gol hay poco. El verano ha sido muy provechoso porque he conocido otros baloncestos. Antes de estar en Argentina he estado en Venezuela, también dando conferencias. Es una posibilidad que siempre queda ahí.

A los entrenadores argentinos también les pasa cuando vienen a España. León Najnudel, en el CAI de los 80, llevó el modelo de la ACB para Argentina. La admiración creo que es mutua entre ambos países.

Efectivamente. Horacio Seguí, que es el ‘jefe’ de los entrenadores en Argentina, me transmitió todo lo que León Najnudel significó para ellos cuando estuvo en España, copiándose el formato de liga. Me motiva muchísimo el baloncesto argentino, y respeto el resto porque el baloncesto sudamericano y centroamericano está emergiendo. Tal y como está la situación en España, con la crisis, es normal que los entrenadores españoles estén yendo a trabajar allí. El nivel de competición, y el económico, es muy bueno.

Habla bien de la formación de los entrenadores españoles.

Sí. Cada vez más se cree en este baloncesto más táctico, más elaborado, que no ‘correr y tirar’. En Argentina los entrenadores ya son tácticos y los equipos trabajan muy bien, es otra historia, me refiero a otros baloncestos, como el venezolano, el puertorriqueño o el mexicano, que creen cada vez más en el entrenador español. Ha ayudado mucho lo que ha hecho Sergio Valdeolmillos en México y lo que ha hecho Paco Olmos en Puerto Rico, para que el entrenador español tenga ahora mucha más entrada allí. Ni hablar de lo que hicieron los pioneros, Iván Déniz      o Pep Clarós, que era entrenador ayudante de la Penya. Es un mercado que está abierto, y mi experiencia como conferenciante fue extraordinaria.

Volviendo a la ACB, ¿qué conclusiones has sacado de la derrota en Manresa?

Una frustración final porque hicimos un muy buen trabajo durante 37 minutos. Tuvimos el partido controlado y dominado, pero se nos escapó por desgracias, en el sentido de si a falta de diez segundos, el tiro que levanta Panko, puede ser, o no, falta, el resultado sería totalmente diferente. Si la última que tira James va dentro, ahora estaríamos muy contentos porque hubiésemos ganado en el último segundo. Pero a eso que yo le llamo ‘accidentes’, prefiero ver en lo que nosotros tendríamos que mejorar, como ese rebote que no hemos bloqueado, esa defensa del corte que no hemos hecho bien y que nos ha costado dos puntos, esa falta en que hemos regalado dos tiro libres. Todo eso depende de nosotros y lo tenemos que hacer. Ahí lo hemos perdido, en detalles de este tipo. En general, estoy contento por el trabajo que desarrolló el equipo, por lo consistentes que fuimos tanto en ataque como en defensa durante muchos minutos, pero a este nivel tienes que tener la máxima capacidad de concentración porque si no se te van los partidos por estos detalles.

¿Qué te parece el nivel que mantiene Andy Panko?

Lo he sufrido en contra. Hay momentos en que parece que hagas lo que hagas, es imposible pararle. En ataque sigue a un grandísimo nivel ofensivo, como si no pasaran los años, y a nivel táctico y defensivo él es perfecto. Lo único que yo le pido ahora mismo es que pueda ayudar más en rebotes, nada más, porque el resto es perfecto.

Dos de las buenas noticias en Manresa fueron la recuperación de Carlos Cabezas y Eloy Vargas. ¿Has hablado con ellos de forma particular? ¿Esa es la actitud que quieres de todos?

Sí. Normalmente yo hablo con los jugadores a nivel individual, personificando el trabajo de ellos. Esto lo hecho con Carlos y con Eloy, como prácticamente con todos los del equipo. De Eloy, lo único que hice yo fue darle lo que se ha ganado durante la semana, que es el protagonismo en el cinco inicial, y a partir de allí, él ha desarrollado su trabajo. Me parece que es un pívot que tiene un potencial tremendo. He venido de dar clínics en la República Dominicana, y a todo aquel baloncesto yo le respeto muchísimo. Aunque hay entrenadores que aquí dicen ‘caribeño, tal…’, yo tengo un respeto por ese baloncesto, con unos jugadores con unas características con un gran potencial. Yo le di la confianza durante la semana, y él hizo el resto. Y con Carlos también hablé, y lo único que le pedí es que él sea ‘Carlos Cabezas’. Si él trabaja durante la semana, yo le doy confianza; si él está jugando bien, yo le dejo en el campo; si él no está jugando bien, le quito. Así con él como con cualquier otro jugador. Yo se los dije a ellos, que intentaría hacer mi trabajo lo más honestamente posible, que intentaría que todos tuvieran oportunidades, y que si estaban produciendo para el equipo, perfecto, seguían en el campo, y sino, los tendría que quitar. Tengo que decir que casi todos los jugadores estuvieron en muy buen nivel, tanto los que jugaron más como los que jugaron menos.

¿Qué equipo te encontraste cuando llegaste?

No es un equipo roto. He llegado a otros equipos donde había que hacer más trabajo de ‘positivizarlo’ todo. Aquí el trabajo que hay que hacer es puro y duro baloncestístico. De estado de ánimo, el equipo no estaba tan alicaído. Lo típico cuando pierdes, pero no he encontrado al equipo en un estado de depresión, ni mucho menos.

¿Cómo fue el reencuentro con dos jugadores que han debutado contigo, Román Montañez y Javi Vega?

Con Román es la tercera vez. Le hice debutar en Manresa, y luego, en la Euroliga, jugó de base conmigo. Luego nos encontramos de nuevo en Valladolid, fui a sustituir a Chechu Mulero, en una situación a la de ahora, y Roman nos ayuda a terminar bien la temporada. Ahora me lo encuentro aquí como jugador experto porque conoce perfectamente el juego. Creo que todavía puede dar mucho más. Es un jugador que ayuda mucho en el seno interno del equipo, en el vestuario, en la dinámica de entrenamientos. Tengo confianza en que él también nos va a ayudar en el campo. Que me encuentre aquí con Javi y con Román, que ya me conocen, me hace todo más fácil. Ambos ya conocen la dinámica de entrenamiento, ya saben lo que me gusta, lo que quiero. A Román lo tenía un poco más apartado porque hace muchos años que no trabajaba con él, pero a Javi lo tenía muy fresco porque como él mismo me ha dicho: ‘yo he crecido con esto’. Cuando metemos a Javi Vega aquí, era un juvenil que prácticamente no sabía andar por el campo, y en aquellos tres años de ACB él crece y se hace mucho mejor jugador. En aquel tiempo yo decía que los dos mejores proyectos de jugadores que teníamos eran Javi Vega, que había salido de la cantera, y Saúl Blanco, que lo habíamos traído de Gijón. Evidentemente, no me equivoqué con ninguno de los dos.

En estos últimos dos años y medio, ante la irregularidad del equipo se pregona que hay que recuperar el ‘Carácter Fuenlabrada’, aquel que imprimían al equipo Ferran López, Francesc Solana o Salva Guardia, jugadores comprometidos con el club que pueden pegar un gripo en situaciones complicadas. Ahora, con otro contexto y otros jugadores, ¿se puede recuperar ese espíritu? ¿Pueden Cabezas, Panko o Montañez asumir ese rol en su primer año en el club?

Sí. Estos tres jugadores son importantes para la identidad del equipo. Evidentemente, no son los anteriores ni hay que compararlos con ellos porque era otra época, otros tipos de jugadores. Pero, Cabezas, Panko y Montañez nos sirven para recuperar la identidad, jugadores que estén implicados, como los que vienen de la cantera, como Moussa, que ya lleva varios años y se ha criado aquí. Con Ferran y con José Quintana vamos a trabajar codo con codo para buscar jugadores que puedan transmitir ese carácter y esa necesidad que tiene este club de identificarse con eso, de ser un club luchador y aguerrido, donde venir a jugar al Fernando Martín sea un dolor para los rivales y no una balsa de aceite. Estamos en ello y vamos a ver si podemos recuperar algo antes de que acabe esta temporada. Lo necesitamos. Algunas veces no está interiorizado, peor podemos conseguirlo hablándolo, entrenándolo, trabajándolo. Creo que se puede dar un paso en ese sentido para ser el equipo guerrero que queremos.

Mencionas a Moussa Diagne, quien ya se ha ganado al público con algunas acciones en la pista. ¿Puede ser en breve un jugador franquicia del club?

Sí, va a depender su evolución. Ahora mismo está siendo productivo para el equipo, está jugando minutos importantes, y eso está viniéndole muy bien en su formación. No tenemos que tener prisa ni pedirle responsabilidades, pero sí que siga en esa línea de trabajo y de crecimiento. Le tenemos que ayudar, trabajando con él y enseñándole, y que él siga dándonos su energía, su intensidad, cosas que nos gustan a todos los entrenadores. Para ese tipo de jugador estar en Fuenlabrada le va a venir muy bien, porque él tiene mucho camino por recorrer y aquí se le va a cuidar. Aquí podrá tener su formación completa, que es aprender, practicar, entrenarse y jugar.

Con lo que has visto hasta ahora, ¿necesita algún fichaje el equipo?

No. Ferran siempre me dice que está trabajando, y es normal que esté pendiente del mercado porque es su trabajo. Te soy sincero, no hemos hablado nada de esto. Hemos hablado de recuperar cosas del equipo, el espíritu, de sacar mayor rendimiento a jugadores, como en el caso de Eloy Vargas, etcétera, pero no hemos hablado de fichajes. Esto no quita que Ferran esté en el mercado, porque es su función estar al tanto, pero hoy por hoy no hemos hablado de ninguna sustitución ni de fichar jugadores. Yo estoy centrado en tirar para adelante con este grupo para finalizar bien la temporada.

Uno de los cambios respecto a tu etapa anterior es que hoy el segundo equipo, el Fundación Baloncesto Fuenlabrada, está aquí integrado. Dos canteranos, Boubacar Moungoro y Rolands Smits, entre ootros canteranos, han estado últimamente trabajando con el primer equipo. ¿Tendrán opciones de jugar en la ACB?

El que podamos darles algunos minutos la verdad que no lo sé porque la situación del equipo apremia resultados antes que nada. No me puedo comprometer a ello, sobre todo porque hacer debutar jugadores es muy fácil. Los pones un día, debutan en la ACB y parece que te cuelgas una medalla. El problema es que se mantengan y que hagan carrera en la ACB. En ese sentido, yo tengo más jugadores que han debutado jóvenes y que luego han hecho carrera en la ACB, que jugadores que han sido debutantes y que se han olvidado. Creo en la cantera, pese a algunos clichés colgados que leo por ahí. Ahí esta mi trayectoria, donde muchos jugadores jóvenes han jugado conmigo. La última muesca en el revólver es Alberto Díaz, que juega conmigo en Unicaja con 17 años, con máxima presión y máxima responsabilidad, con 17 minutos de media, aproximadamente. Eso ha pasado con muchos otros jugadores, como Jayson Granger, que con 18 años juega conmigo tres temporadas. Yo no he mirado nunca el carnet de identidad. Conmigo puede jugar ‘Chichi’ Creus con 42 años, y Román Montañez, con 18 en aquel momento, porque los dos tenían capacidad para hacerlo. Me gusta la situación que ahora se vive en Fuenlabrada porque ha sido un crecimiento paulatino, de querer tener un equipo vinculado, de querer tenerlo cerca, en Illescas, Getafe o Ávila, y ahora tenerlo aquí, nuestro, con nuestros entrenadores en el mismo Fernando Martín. Es una gran evolución que me gusta mucho. Quieras que no, como entrenador del primer equipo estás viéndolo continuamente, cuando vienes a entrenar, cuando sales de la oficina, y hay jugadores que nos están ayudando ya en los entrenamientos. De los diez profesionales que tenemos, hay dos más que suben a ayudarnos. Si siguen aprendiendo y evolucionando, un buen día pueden estar también en el primer equipo. Sería lo más natural del mundo.

Por último, el domingo dirigirás tu primer partido en casa ante Iberostar Tenerife, que arrancó con todo la temporada, con Copa del Rey, aunque se les fue Blagota Sekulic, aún jugador más valorado de la liga, y ahora sufre la lesión de Saúl Blanco, su otro hombre más valorado, con ocho derrotas seguidas, con la renovación de Alejandro González... ¿Cómo ves el partido?

La máxima preocupación es mi equipo, que nosotros estemos bien, y que estemos con la mentalidad adecuada para afrontar el partido. Tenemos que estar preparados para ser duros mentalmente porque no sabemos el partido para dónde va a ir, si irá por unos derroteros de mayor o menor dificultad. Eso es lo primero, además de analizar al equipo contrario para que no se sientan cómodos. Ellos ahora mismo son un equipo que está herido porque llevan muchas jornadas sin ganar. El Iberostar Tenerife ha mantenido el núcleo y toda la filosofía desde la LEB, porque así lo ha hecho su entrenador. Lo ascendió, y tanto el año pasado como este se mantiene en una línea. Ahora mismo están sufriendo por las desgracias que le han pasado. Si te quitan al mejor jugador de tu equipo tres días antes de la Copa (Blagota Sekulic), y tienes alguna lesión más (Saúl Blanco), no estás redondo como en la primera vuelta, cuando han demostrado que son un equipo muy temible.


Primera imagen de Luis Casimiro como nuevo técnico del Fuenlabrada. Fue en Manresa, donde su figura también goza de una gran prestigio (Foto: ACB / J. Alberch)


1 comentario:

Javi dijo...

No se puede decir que Casimiro no esté al tanto del club, conoce el historial con los equipos vinculados y en cierto sentido es positivo que sintiera esa decepción cuando no se le eligió para entrenar al Fuenla.