8 nov. 2013

Mareks Mejeris: “Aún no se ha visto lo mejor de mí”

[Entrevista] El internacional letón del Baloncesto Fuenlabrada, debutante en la ACB, repasa su trayectoria como jugador, desde su Liepāja natal, su paso por el Clavijo y la selección. Autocrítico con su rendimiento en los primeros cuatro partidos, reconoce que debe mejorar en todo. Aficionado del Real Madrid de fútbol, desconecta viendo series de televisión.



Con la Unión Soviética desintegrándose, Letonia recuperó su independencia el 21 de agosto de 1991. Doce días después, el 2 de septiembre, nacía Mareks Mejeris. En su Liepāja natal empezó en el baloncesto desde muy pequeño cuando su madre lo llevaba a sus entrenamientos como jugadora universitaria, y luego comenzaría a destacarse en la cantera del modesto Liepājas Lauvas. Internacional sub-18 en 2009, un año después debutaría en la liga letona. En el verano de 2011 pegó el salto a España tras fichar por el Clavijo de Logroño, y después de dos temporadas en LEB Oro, en agosto pasado el Baloncesto Fuenlabrada apostó por él con un cuatro por cuatro campañas. Alero o ala-pívot de 2.07 metros de altura, el polivalente jugador báltico aúna talento, físico atlético y potencial para consolidarse en la ACB. Internacional absoluto, se incorporó más tarde en la pretemporada del Fuenlabrada tras haber participado en su segundo Eurobasket con 22 años recién cumplidos.




  • Debut en la ACB con el Fuenlabrada

El viernes pasado, dos días antes del encuentro ante el Obradoiro, acudimos al entrenamiento vespertino en el pabellón Fernando Martín para conversar con Mareks Mejeris, jugador joven y con las ideas claras, que sabe que llega a un club ideal para foguearse en un torneo tan competitivo como la ACB. “Es una nueva liga para mí, un nuevo equipo, y estoy tratando de adaptarme a todo, de conocer a mis compañeros, al entrenador, lo que él quiere de mí y del equipo. Creo que lo estoy llevando bien, pero necesito algunas semanas más para poder jugar mejor. Este es un buen equipo, con una buena afición y un gran pabellón. Todo queda cerca y la gente del club están todo el tiempo pendiente de ti para darte lo que necesitas. Me gusta mucho Fuenlabrada”, comenta el internacional letón sobre sus primeros dos meses y medio en su nuevo destino.

En el Club Baloncesto Clavijo estuvo dos temporadas, promediando el pasado curso 9.3 puntos (66% T2 y 30% T3), 5.3 rebotes y 11.8 de valoración en 24 minutos (31 partidos). Comparando la LEB Oro con la estructura de un club ACB, el alero explica que “las cosas principales respecto al juego son iguales, lo que sí es diferente es que en Fuenlabrada hay más personas pendientes de ti. En otras categorías necesitas hacer un montón de cosas tú mismo, mientras ahora, por ejemplo, se encargan de lavarte la ropa de entrenamiento, de llevarte el agua o de limpiar el vestuario… aquí todo es más fácil y sólo tienes que enfocarte en el baloncesto. Otro ejemplo: en Fuenlabrada tienes dos entrenadores ayudantes y un preparador físico. Con todas esas facilidades, te dan ganas de trabajar más, de hacer las cosas mejor para cumplir con lo que quieren los entrenadores”.

El Fuenlabrada arrancó la temporada con un juego irregular, conjugando momentos brillantes como la remontada en el último cuarto ante el Bilbao, con preocupantes desconexiones en Murcia y Tenerife. Mejeris reconoce que esas rachas adversas del equipo dentro de los partidos son un lastre del que pronto deberán liberarse: “Los tres partidos que hemos jugado hasta ahora [antes del choque con Río Natura Monbus] han tenido las mismas características, y es que en dos minutos de relax el rival nos sacó más de diez puntos de ventaja. Es algo que tenemos que evitar en el próximo partido. No sé por qué ocurre esto, pero ahora mismo es nuestro mayor problema. En un encuentro no podemos parar de jugar y perderlo por dos minutos sin estar con la intensidad necesaria”.

En lo que suelen coincidir todos los jugadores que llegan al Fuenlabrada es el papel de los aficionados: “Son sensacionales. La cancha está siempre casi llena. Sólo he jugado un partido aquí, pero no podía creer que estuvieran tan metidos en el partido, en cada canasta, en cada acción. Ellos animan, gritan, y les dan guerra a los árbitros, todo el tiempo”.

Mareks Mejeris, el domingo pasado ante Obradoiro (Foto: Lydia Calvo / Fuenlafreak)


  • Entre el ‘tres’ y el ‘cuatro’

Los números de Mejeris no han sido los mejores en los cuatro primeros partidos de la temporada, con 3.0 puntos, 3.1 rebotes y 4.8 de valoración en 13 minutos de media. Es el propio jugador quien se muestra autocrítico al respecto: “Por supuesto que no estoy satisfecho con mi rendimiento hasta ahora. Yo trato de hacer las cosas lo mejor que puedo, y entiendo que no es fácil jugar muchos minutos en mi primer año en una liga de nivel de la ACB. Sé que tengo que mejorar mucho, pero primero debo demostrármelo a mí mismo, para luego, paso a paso, ir jugando más minutos. Me gustan los desafíos y tratar de superarme día a día, y creo que aún no se ha visto lo mejor de mí”.

“Trabajo cada día como lo llevo haciendo desde hace años, y sé que aún necesito ganar algo de peso, trabajar más el físico para poder enfrentarme a gente grande. Hasta ahora mis porcentajes de tiro han sido malos, lo reconozco, pero en pocas semanas irán mejorando, al mismo tiempo que iré cogiendo el ritmo a la liga. Ahora mismo está empezando la temporada y la verdad es que está siendo duro para mí, por eso necesito ponerme rápido en la mejor forma posible”, admite el baloncestista de Liepāja, que acumula en cuatro partidos un 50% en tiros de dos (3/6) y un 25% desde el perímetro (1/4).

En este inicio de campaña, el internacional de 2.07 metros esta desempeñándose como alero, posición que en su carrera ha alternado con la de ala-pívot. “Ahora juego como alero, y soy de los jugadores más altos de la liga en esa posición de tres, lo que me daría una ventaja tanto en ataque como en defensa. El entrenador quiere que coja rebotes, que haga bloqueos, tapones y que genere situaciones de ‘mismatch’. Ése es básicamente mi trabajo. Por el momento juego en la posición de tres, que no es nueva para mí. Además, depende de lo que necesite el equipo en cada momento. Está claro que la posición de cuatro es para jugadores más grandes, con otra presencia en la zona, con otra forma de defender y atacar. Yo no tengo problemas, donde quiera el entrenador que juegue, ahí estaré”, zanja el ‘15’ del Fuenlabrada.

“Soy todavía un jugador joven que trata de aportar y aprender lo que pueda en la pista”, expresa sobre su rol en el equipo. “Fuera de la cancha, sé que hay otros jugadores con más edad y experiencia para saber llevar el equipo. No soy español y acabo de llegar al club, pero el grupo me gusta. Sé que si no me agrada algo, puedo decirlo en el vestuario”, añade.


Mareks Mejeris jugó en el Liepajas Lauvas antes de llegar a España, en 2011 (Foto: Liepajas Lauvas)


  • Baloncesto en los genes

Los inicios de Mejeris en el básquet tienen un marcado acento materno. “Empecé de pequeño porque mi mamá me llevaba a sus entrenamientos de baloncesto. Yo tenía entre dos y tres años y primero observaba todo, y después me ponía a correr a los costados botando un balón. A los cinco empecé a jugar y luego, como a los ocho, con minibasket”, recordó el internacional letón. Hijo único, a Mareks se le iluminan los ojos cuando habla de su madre, Diana Bikova: “En mi familia, la que más sabe de baloncesto es mi mamá. Ella estuvo jugando en la universidad, no como profesional, hasta hace tres años, cuando tenía 38”, enfatiza el alero, quien vive solo en Fuenlabrada. “Tal vez mi madre pueda visitarme. Está tratando de tomarse unos días de vacaciones para venir en febrero o marzo”, apunta.

Hasta hace pocos años, el actual jugador del Fuenlabrada aspiraba a ser arquitecto, aunque los planes se le trastocaron al pasar el baloncesto de ser un simple hobby a una profesión. “Ahora mismo es muy difícil estudiar una carrera técnica porque requiere mucho tiempo. No es como Economía u otras carreras que son más fáciles. Me gustan las ciencias, la arquitectura, la física. las matemáticas... pero hoy estoy centrado en el baloncesto. Ya veremos en el futuro”.


Mejeris tapona a Barrena en el Eurobasket Sub-20 de Bilbao, en 2011 (Foto: Luis Fernando Boo / Solobasket)


  • Liepāja, la “ciudad donde nace el viento"

Liepāja (pronúnciese ‘Liepáia’) es una ciudad al oeste de Letonia con un importante puerto libre de hielo en el mar Báltico. Ubicada a 200 kilómetros de la capital Riga, Liepāja es la tercera urbe más grande de Letonia con poco más de 80.000 habitantes. “Es mi ciudad, donde crecí y viví toda mi vida hasta los 19 años, cuando vine a España. Es un lugar realmente muy bonito, y en verano es espectacular. Cerca de la ciudad hay playas de arena fina y blanca, y en Liepāja se pueden realizar todo tipo de deportes”. “Sí, escuché eso de ‘la ciudad donde nace el viento’, y sí hay mucho viento, pero como todo lugar que da al mar”, ríe Mareks.

Mejeris nació en 1991, justo cuando acababa el proceso de disolución de la Unión Soviética. “Personalmente no viví muchos cambios porque yo ya nací en un país libre. Sólo tengo recuerdos felices de mi infancia, con mi madre cuidándome en todo momento”, rememora el jugador.

Liepāja, principal puerto letón sobre el mar Báltico (Foto: Wikipedia)


  • Dos Eurobaskets

Letonia tiene el honor de haberse adjudicado el primer Europeo de la historia, disputado en 1935 y superando en la final a España (24-18). Sin embargo, la anexión a la Unión Soviética y la evolución del propio deporte en otros rincones del mundo alejaron al baloncesto letón de la elite mundial. Sin embargo, en la última década ha ido recuperando algo de terreno con participaciones recurrentes en los Eurobaskets y una generación de jóvenes promesas. Mejeris, con 19 años, disputó el campeonato continental de Lituania en 2011, mientras el pasado verano repitió experiencia en Eslovenia, donde Letonia finalizó en la undécima plaza tras haber acumulado cuatro triunfos. No obstante, el torneo dejó un regusto amargo para Mareks Mejeris: “Nuestro objetivo era quedar entre los ocho primeros, pero no pudimos. Siempre recordaré el último partido del campeonato, cuando perdimos con Bélgica… si pierdes con los belgas, es que decididamente no estuvimos bien”.

Respecto al nivel actual de los clubes letones, el internacional del Fuenlabrada señala: “Hay dos equipos, Riga y Venstpils, que están jugando en la Liga Báltica. Hace tres años el Riga fue finalista, momento en que el país entró en una crisis económica, aunque este año el Ventspils pudo ganar la Liga Báltica. Ahora el Ventspils participa en la EuroChallenge y el Riga no pudo llegar a la Euroliga, y lo hace en la Eurocup. Hay muy buenos jugadores jóvenes, y creo que en un par de años llegarán a la Euroliga, sorprendiendo a todos. Les tengo fe”.

Mareks Mejeris, con 19 años, en el Eurobasket absoluto de Lituania en 2011 (Foto: FIBA)


  • Deporte en Letonia y Real Madrid

“En mi país el deporte más seguido es el hockey sobre hielo, siendo el Dinamo Riga el equipo más grande de Letonia. Juega en la Kontinental Hockey League”, cuenta Mejeris sobre la KHL, la competición de mayor trascendencia en Europa. “En deportes de invierno también hay buenos resultados, como los hermanos Andris y Jurics Sics, que ganaron la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Invierno en Vancouver hace tres años, o el tenista Ernest Gulbis. Hay buenos deportistas individuales, el problema es cuando hay que formar equipos de diez o más jugadores, porque somos un país pequeño, de apenas dos millones de habitantes, y es difícil encontrar diez súper-estrellas en un mismo deporte colectivo”, relata sobre la actualidad del deporte en el país báltico.

“Me gusta el fútbol, sobre todo cuando juega la selección”, reconoce el basquetbolista de Liepāja, ciudad de donde también es oriundo el futbolista Maris Verpakovskis, máximo goleador histórico de la selección letona (29 tantos en 99 partidos), que pasó por el Getafe en 2007. “En España prefiero el Real Madrid, y es por culpa de Alex Serna, un compañero estadounidense que conocí el año pasado en el Clavijo, que estaba todo el día hablándome del Real Madrid, enseñándome sus camisetas blancas… así es que por él empecé a animar al Real Madrid”, revela Mejeris.

Curiosamente, Mareks Mejeris es el quinto jugador letón en el Fuenlabrada, todos en los últimos ocho años. Anteriormente estuvieron Aigars Vitols (2005/06), Kaspars Berzins (2009/10), Kristaps Valters (2008/09, 2010/11 y 2012/13) y Rolands Smits (2013). “No sé a qué puede deberse esto. Puede que el club tenga buenos contactos en Letonia”, bromea el actual jugador naranja, que elogia la labor de Smits, alero canterano nacido en 1995 que debutó en la ACB en el tramos final de la pasada temporada, y que en la presente integra el equipo del Fundación Baloncesto Fuenlabrada, en LEB Plata. “Rolands es realmente joven, tiene apenas 18 años y está haciendo un gran trabajo aquí. Tiene todo el futuro por delante, y no dudo en que seguirá trabajando y así llegará a jugar con el primer equipo”, dice.


Mareks Mejeris, dos temporadas en el Clavijo de LEB Oro (Foto: CB Clavijo)


  • Adaptación a Fuenlabrada

“Por supuesto que se echa de menos mi país. Aquí la comida, el clima y la gente son muy distintas, pero es algo que tienes que afrontar si quieres jugar al baloncesto profesionalmente. Tienes que alejarte de la familia, no queda otra, pero no tengo problemas porque hago lo que me gusta”, explica Mejeris, que reconoce que debe perfeccionar su nivel de castellano: “La verdad es que el idioma español no es que sea difícil, pero ahora no lo estoy practicando porque siete jugadores del equipo no son españoles, y con ellos hablo en inglés, lo mismo que con el entrenador. Es decir, no es necesario hablar español en este equipo como sí en el Clavijo, el año pasado, donde solo tenía dos estadounidenses en el equipo”. Mareks es plurilingüe: habla letón, ruso, alemán e inglés de forma fluida.

En referencia a sus dos temporadas en el club logroñés, donde fue dirigido por Jesús Sala, el alero sólo tiene palabras de agradecimiento: “Fue mi primera experiencia en España y confiaron plenamente en mí. Todo era nuevo, acababa de cumplir 20 años y vivía solo, aunque recuerdo que para Navidad pude ir tres días a Letonia. Pero no tengo problemas, hay que aprender a manejarse con todo”.

Fuera de las canchas, al jugador báltico le gusta desconectar viendo series: “Me encantan. Ahora estoy con ‘Homeland’, ‘The Big Band Theory’ y ‘How I met your mother’, con la que me río mucho. Muchas veces las pongo mientras me pongo a cocinar”. Mareks también cuenta que le gusta todo tipo de música, aunque “si tuviera que recomendar algo de mi país a un extranjero, le diría ‘Brainstorm’, que es la banda de pop/rock más grande del país. Cantan algunas canciones en inglés”.

Lee Melchionni, agente del jugador en Estados Unidos, comentó en junio a Sportacentrs.com que “después de dos temporadas en la segunda división española, Mareks está preparado para nuevos desafíos. Su talento y capacidad atlética ha sorprendido a los scouts de la NBA, que lo han visto en Santa Mónica. Sólo necesita ganar algo de fuerza y peso, y en un par de años pienso que podría estar preparado para llegar a la NBA”. Mejeris, consultado por estas declaraciones, responde: “No lo sé, ahora mismo no puedo decir dónde estaré en dos años. ¿Si sueño con llegar a la NBA? Claro, ¿por qué no? Yo sólo puedo asegurar que trabajaré muy duro para perfeccionar muchos aspectos del juego, y eso debo hacerlo aquí”. Por lo pronto, su presente es Fuenlabrada, y su futuro inmediato, el partido en Sevilla ante Cajasol, una nueva oportunidad que Mareks Mejeris tendrá que aprovechar para dar otro paso en su crecimiento, aquel que comenzó de pequeño en una universidad de Liepāja, cuando apenas podía botar un balón mientras su madre le transmitía la pasión por el baloncesto.

Mejeris, Paunic y Arnold, celebrando el triunfo ante Bilbao (Foto: Fran Martínez / ACB Photo)


Enlace: Mareks Mejeris, el Gigante de Liepaja (16/08/2013)

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