22 jul. 2013

Tata Martino, el ‘Bielsa cuerdo’

El técnico rosarino puede transformarse en el nuevo entrenador del Barcelona, que también pondera a Luis Enrique como sustituto de Tito Vilanova. Talentosísimo jugador e ídolo máximo de Newell’s, revolucionó al fútbol paraguayo y al argentino con la propuesta de sus equipos. Dirigido por el Loco Bielsa y con una filosofía similar, Martino se muestra más dialogante y flexible.


Anda el barcelonismo pendiente y ansioso de quién será su nuevo entrenador. Dos nombres sobresalen en la cuenta regresiva. Uno es Luis Enrique, flamante míster del Celta de Vigo, hombre de la casa y cuya personalidad es conocida por todos. El otro es Gerardo Martino, el Tata, técnico rosarino que acaba de salir campeón con Newell’s Old Boys y que puede resultar una sorpresa para el fútbol vernáculo, por el nombre y por su origen. La decisión pasa en apostar por alguien del riñón blaugrana o jugársela por un entrenador semidesconocido en Europa. Mucho se está elucubrando sobre la conexión Messi-NOB-Rosario-Martino para que Rosell se incline por el técnico argentino, e innegable sería dudar de la bendición de la Pulga en la contratación de su paisano, como innegable sería también dudar del peso propio que ha tenido Martino, primero como futbolista, y actualmente como entrenador.

Gerardo Daniel Martino (Rosario, 1962) se erigió por derecho propio en el máximo ídolo de la exigente hinchada leprosa, con récord de partidos jugados (509 partidos entre 1980/94 y 1995, 35 goles) y campeonatos ganados (1988, 1991 y 1992), siendo capitán del Ñuls más glorioso de la historia, aquel ciclo comenzado por el Piojo Yudica y cerrado por Marcelo Bielsa. Más allá de los fríos números, el Tata fue un centrocampista exquisito, que dio cátedra de juego ya sea con el 5, el 8 o el 10 en la espalda. Talento puro para filtrar pases inverosímiles, además de una pegada precisa.

“Le tiré un caño a Merlo. De atrevido, de pibe de 17 años. Son cosas que hacés sin conciencia”, comentó tras su debut en Primera División en 1980, según recoge el libro de José Dalonso 'De Newell’s, historias de futbol, pasión y locuras'. Merlo era Mostaza, mediocentro de aquel River tricampeón, pero Martino ya marcaba en su bautismo cuál sería su estilo de juego. La citada obra recoge luego una anécdota de diciembre 1985, cuando NOB goleó 4-1 como visitante a Central en Arroyito con un recital de pases del Tata. “Marchetta no te vayas, Marchetta vení; quedate a ver al Tata, parece Platini”, cantaba la banda rojinegra desde la popular que da a Génova hacia la figura del entonces lenguaraz técnico de los canallas. La Juventus de Platini -entones triple Balón de Oro- acaba de ganarle la Intercontinental a Argentinos Juniors.


En sus comienzos, con el '5' heredado del Tolo Gallego. El Tata fue portada del fascículo nº 46 de la Historia del Fútbol Argentino, del gran Pablo Ramírez

Cuando un joven Bielsa asumió como técnico en Newell’s, en 1990, era inevitable que las chispas saltaran con el capitán. A Martino le sobraba jugar al trote para marcar diferencias. Esa forma de juego encendía los ánimos del Loco Marcelo, y parecía que el vestuario rojinegro iba a estallar, aunque, contrariamente a lo que se suponía, una tarde los hinchas leprosos vieron algo que no habían visto en los diez años que llevaba el Tata en la Primera de Ñuls: su ídolo y capitán corrió durante 30 metros a un volante rival, quitándole el balón y entregándoselo a un compañero. La sorpresa dejó de serlo cuando el mediocampista comenzó a colaborar en tareas defensivas con inédita asiduidad. Era otro. "Entendí que si no cambiaba, no jugaba".

Ese gesto provocó un efecto contagio en otros compañeros, lo cual fue una de las claves del bicampeonato rojinegro en 1991 y 1992. Si Martino, el que movía los hilos en el ataque de un equipo formidable, era capaz de sacrificarse por el colectivo, ¿qué menos podían hacer los demás? El Tata modificó su forma de jugar a los 29 años, justo cuando la plenitud física amenaza con iniciar su cuerva descendente. Pero ese cambio hizo de Martino un líder indiscutible para su hinchada, con mayor ascendencia en sus compañeros y con los registros bielsísticos que luego incorporaría en su carrera como entrenador. “Creo que yo era escuchado por mis compañeros y que, dentro de la cancha, era líder más por lo que jugaba que por lo que hablaba”.

En febrero del 91 pasó a préstamo a Tenerife –única experiencia europea-, donde en tres meses jugaría 15 partidos (un gol). Pegó la vuelta justo para comandar al Newell’s que se consagró campeón ante Boca en la final de la Bombonera. Luego llegaría el citado título de 1992, hasta que diferencias irreconciliables con Eduardo López –sempiterno presidente del club acusado de múltiples delitos- le obligó a abandonar el equipo de su corazón, apurando sus últimos partidos en Lanús, O’Higgins de Chile y Barcelona de Guayaquil.

Pese a su prestigio como futbolista, el Tata llegó a la cumbre en los banquillos partiendo desde el barro. Arrancó en el modestísimo Brown de Arrecifes (Nacional B, con confundir con Almirante Brown del conurbano bonaerense), pasando por Instituto y Platense, siempre en el fútbol de ascenso. En 2005 debutaría en Primera División, en Colón de Santa Fe, sustituyendo al destituido Juan Antonio Pizzi. Allí se estrenó con triunfo, y como recientemente recordaba el periodista Cristian Grosso en La Nación, dejaría su primera declaración inusual en rueda de prensa: “Esta victoria no es mía, es de los anteriores; ¿cómo puedo tener algún mérito si apenas llegué?”. Ese estilo de franqueza total, inhabitual en el ambiente futbolero, marcaría toda su trayectoria posterior.


Martino, con el 8, de los 80 (Foto: Libro 'Cien años de vida en Rojo y Negro', de R. Bielsa y E. Van Der Kooy)

En 2002 arriesgó y recaló en el Libertad paraguayo, club que apenas había ganado tres campeonatos en su centenaria historia, el último en 1978. Pero la racha de 25 años sin salir campeón se cortó con tres títulos (2002, 2003 y 2003) que le permitieron ser contratado después por Cerro Porteño, uno de los dos gigantes guaraníes (junto a Olimpia). Un bicampeonato con el Ciclón (2004) y el regreso a Libertad para su sexto título en Paraguay (campeón en 2006) le catapultaron, en febrero de 2007, a la selección albirroja.

Allí batiría el récord de partidos como seleccionador paraguayo, además del brillante mundial de Sudáfrica, donde en cuartos de final –instancia nunca antes alcanzada- fue eliminado por España (Cardozo aún tiene pesadillas con el penalti que le paró Casillas). “Pasó casi año y medio del Mundial y nunca vi el partido con España, que tengo grabado en mi casa”, reconocía durante la Copa América de 2011, torneo donde perdió la final con Uruguay en la cancha de River. Previamente, en  cuartos de final, eliminaban a Brasil por penales, dejando otra frase que desnuda la falta de rodeos de Martino: “Ganamos con mucho corazón, muchas atajadas de nuestro arquero y… sí, ganamos con mucho culo”, dejando clara la fortuna que había acompañado a su equipo ante la verde-amarela.

En 2011 tuvo una suculenta oferta para hacerse cargo de Colombia, pero el corazón pudo más que el bolsillo, y pegó la vuelta a un NOB muy comprometido con el descenso y que ya tenía a Guillermo Lorente como presidente. “Bielsa me felicitó por la decisión que tomé”, confesaría el Tata, que mantiene un fuerte vínculo con el ideario futbolístico del Loco: presión en toda la cancha, lo individual queda supeditado a lo colectivo y, juegue donde se juegue, siempre hay que ir al frente. Mucho trabajo táctico y obsesión por la perfección. A diferencia de Bielsa, Martino se muestra más flexible en los esquemas como también dialogante, con el vestuario, directivos y con la prensa.

Detrás de la figura del Tata se apuntaron otros regresos desde Europa, como Maxi Rodríguez o Gaby Heinze. Hasta convenció a Nacho Scocco de quedarse en el Parque Independencia. En sólo un año y medio, Ñuls volvió a sus raíces y, nuevamente con un núcleo duro de canteranos, revolucionó al demacrado fútbol argentino con un sello propio: pelota al piso y vocación ofensiva, asumiendo que esa propuesta te deja expuesto a ser castigado de contragolpe. Pero esa filosofía, de riesgo, unida a una plantilla que ‘compró’ el mensaje de su líder, provocó la admiración del fútbol argentino (con excepciones de sus archirrivales, claro). Nuevo título para la Lepra y, entre medias, la lucha por la Copa Libertadores, ese viejo anhelo rojinegro que como jugador se le escapó dos veces en la final (1988 ante Nacional y 1992 frente a Sao Paulo).


El Tata colgado del alambrado de la cancha de Ferro, celebrando en 1990 (Imagen: El Gráfico)

En mayo pasado surgió el fuerte interés del Málaga y de la Real Sociedad. La esperada oportunidad europea llegaba a destino quince años después de sus inicios como entrenador. Parecía estar todo acordado con el club donostiarra, cuya exigencia de presentarse como técnico en la primera semana de junio encontró la negativa de Martino. Y es que NOB estaba preparando las semifinales de la Copa Libertadores, y el preparador rosarino extendió su contrato (verbal) más allá del 30 de junio hasta que su equipo terminara su participación en el torneo continental (hecho que llevó a las principales figuras del equipo a extender también sus contratos por las fechas de las Libertadores). Un hombre de palabra que no traicionó a su gente, y que volvió a dar el ejemplo que debían seguir los suyos. 

La cuestión es que el conjunto santafesino cayó en semifinales ante el Atlético Mineiro de Ronaldinho. La eliminación fue de forma cruel,  porque tenía todo controlado (2-0 en la ida), desperdició un par de mano a mano en la vuelta para liquidar la historia y un mal despeje en el minuto 84 permitió a los brasileños forzar la prórroga, que luego festejaron en los penaltis.

Esa sería su despedida del equipo rojinegro, aunque días después una multitud se movilizaría hasta su domicilio en Rosario para darle las gracias al único tipo del club que salió campeón como jugador y entrenador. “El fútbol argentino es apocalíptico, histérico, tramposo, ventajero. Noto que se juega mal, pero tengo la sensación de que es lo que menos nos preocupa. Se desprecia la estética y el resultado disimula todo. Me sacaron las ganas de dirigir acá. Me parece un espanto cómo se organizan los torneos en la Argentina y en Sudamérica. Me parece todo muy improvisado. No voy a extrañar al fútbol argentino”. Lapidarias declaraciones en su adiós que describen a la perfección al deprimente fútbol argentino. 

Tras la eliminación ante el Atlético Mineiro, muchos se acordaron del tren que había dejado pasar Martino semanas atrás cuando declinó la propuesta de la Real. Curiosamente, pasado mañana -24 de julio- se juega el partido de vuelta de la final de la Libertadores. El Barcelona entre hoy y mañana quiere anunciar a su nuevo entrenador, sin dilaciones. ¿Hubiese sido descartada la opción Martino para el Barça de estar todavía hoy dirigiendo a NOB, si hubiese pasado a la final de la Libertadores? La cierto es que el destino marca que Martino ahora sí está libre. En realidad, está disponible, porque el Tata siempre fue un hombre libre, con sus ideas y principios, con experiencia y sabiduría, y con la filosofía de juego que le acompañó desde aquel caño que le tiró a Mostaza Merlo cuando tenía 17 años.

Volvió a Newell's para sacarlo del pozo, y sacarlo campeón en 2013 (Foto: La Capital de Rosario)

Archivo Perfiles


Algunas entrevistas extensas e interesantes en Youtube:






6 comentarios:

Pedro Fernaud dijo...

Muy grande Eze, as usual. Un lujo y una inspiración seguir disfrutando de tu pasión por el deporte rey con perfiles como este, que destila trabajo, admiración y cuidado por el detalle para dibujar la figura del nuevo técnico del Barça.

Un abrazo

Ezequiel Costa dijo...

¡Gracias Poeta! Tantos años sin verte, ¡a ver cuando vuelves por el Fernando Martín!

Carlos Sánchez Blas dijo...

Muy bueno!! Enhorabuena!! Da gusto leer a gente que te enseña quién es de verdad el "Tata".

David Sánchez dijo...

¡Brutal, como siempre! Eres una auténtica eminencia, amigo. Ya no leo más sobre quién es el 'Tata' Martino. Con este post y el cromo que tengo de él en el Tenerife, no me hace falta nada más...

Automatismo Rosario dijo...

Excelente Recopilación e Informe..!!! Mis Felicitaciones desde Rosario y Gracias por Difundir la Vida de estos Señores que son los Ídolos por lejos, de Nuestro Kerido Newells..!!

Gracias Ezequiel Costa... Un Abrazo..!!

y mis Deseos para q el "Tata" pueda dar lo mismo que en sus anteriores Equipos, en este Inolvidable Barça..!!!

Patricio Gonzalez Desanzo dijo...

Muy buena nota sobre el nuevo entrenador del mejor club del mundo ...