6 jul. 2013

Quino Colom: “Han sido cuatro años muy exitosos en Fuenlabrada”

El base andorrano se marcha del club por haberse “cumplido un ciclo” para ambas partes. En una extensa entrevista, el ‘play-maker’ de 24 años se despide repasando sus vivencias en el equipo naranja. “Soy un jugador que gusto mucho o no gusto nada. A los que se considera más talentosos, la gente nos mira con lupa”, explicó. "Siempre estaré agradecido a este club".



Joaquín Colom Barrufet (Andorra La Vella, 1988) se despide del Baloncesto Fuenlabrada. Luego de cuatro campañas, y pese a haber renovado contrato por dos temporadas el pasado verano, tanto el club como el jugador han llegado a la conclusión de que lo mejor era concluir el ciclo de Colom en el conjunto naranja. Desde su llegada, el ‘play-maker’ andorrano, sólo se perdió un partido en eso cuatro años, llegando a disputar 153 partidos oficiales sobre 154 posibles. En presencias ACB, Quino Colom se ubica como el sexto jugador con más partidos en la historia del Fuenlabrada (137), dos menos que Perasovic y Cazorla (139). En cuatro años Colom promedió 6.1 puntos, 1.7 rebotes, 2.8 asistencias y 6.5 de valoración en 18 minutos de media. Siguiendo con los números, alcanzó las 379 asistencias en la ACB, tercera marca del club tras Ferran López y Francesc Solana.

Más allá del básquet, Colom está en segundo año de la carrera de psicología, aunque años atrás decidió dejar los estudios de INEF tras suspender el práctico de… baloncesto. Esta es nuestra última entrevista con Quino Colom como jugador del Fuenlabrada.

  • Quino Colom en frases
Salida: “Mi ciclo en Fuenlabrada ya se había cumplido. No ha habido ningún problema con el club, es más, ambos hemos puesto facilidades para acabar de una forma muy buena, por lo que sólo puedo ser agradecido. Era la mejor solución para los dos partes. El presidente fue bastante claro al decir que no querían que siguiera ninguno de los dos bases, y uno nunca quiere estar en un sitio donde creen que necesitan a otro base y no a ti”

Valoración de los cuatro años: “Ha sido una etapa exitosa para el club. Yo fui a Fuenlabrada en busca de minutos y los conseguí. En algún momento tendría que haber dado un paso adelante y por algunos motivos no lo pude dar tanto como yo quería, aunque sí me he afianzado en la categoría. Fuenlabrada es una etapa bonita para mí”

Autocrítica: “Yo soy un jugador que gusto mucho o no gusto nada. Yo he intentado hacer lo máximo que he podido por el club. Ha habido entrenadores que han confiado más en mí, que me han dado más cancha, más libertad, que es lo que mejor me viene, y otros que me han atado más en corto. Intento quedarme con lo positivo. En cuatro temporadas sólo me he perdido un partido, por un golpe. Me he sentido parte activa de este club, y me alegro el poder haber participado de un playoff, de una Copa del Rey y de una EuroChallenge con el Fuenlabrada. Quizás me hubiera gustado acabar esta última temporada con mejores sensaciones, tanto a nivel individual como colectivo. Desearle siempre lo mejor al Fuenlabrada, que se ha portado muy bien conmigo”

El gran año con Maldonado y Ayón: “Salva nos daba mucha libertad a los bases. Ese año, tanto Kris como yo estuvimos a un grandísimo nivel, y el equipo también iba muy bien. Teníamos a jugadores que continuaban muy bien como Gustavo Ayón, que me abría mucho espacio para que pudiera darle muchas asistencias. Había también gente experimentada y muy física como Esteban [Batista], lo cual era muy beneficioso para mi estilo de juego. Desde la salida de Gustavo no hemos encontrado un sustituto para él. Estos dos últimos años he tenido a mi lado otros excelentes pívots, pero cuya forma de juego no permitían que mi juego se luciera tanto”

Mejores momentos: “El primero  es cuando nos metemos en playoff y lo acabamos celebrando con la afición. Y el segundo momento es cuando ganamos al Valladolid en casa y nos metimos en la Copa del Rey. Y mi mejor partido fue ante el Lagun Aro en casa, un partido clave para la salvación [26/04/2012]”.

Situaciones difíciles: “Hay que entender también que Fuenlabrada es un club sufridor y que por presupuesto ha de estar en la zona baja de la tabla. Nos hemos malacostumbrado, todos, a estar arriba, pero al final, cuando te toca volver al sitio que naturalmente te toca, ha habido mucha tensión. Cuando perdimos la conexión grada-equipo fue el peor momento para todos. Los aficionados interpretaban que nosotros no estábamos dando el cien por cien, y nosotros en casa nos atascábamos un poco. Para mí fue lo peor, porque jugar en casa se volvió difícil, temiendo antes de jugar de ver si nos iban a pitar, de si estarían con nosotros. Que siempre han estado con nosotros, pero sentíamos que la conexión con ellos la estábamos perdiendo. Al final nos hemos salvado en los cuatro años, y para mí, por lo que es este club, han sido cuatro años muy exitosos”

Fuenlabrada: “Siempre será un sitio muy especial. La gran parte de la afición siempre se ha portado muy bien conmigo. Le tengo un cariño muy especial a mucha gente. Yo nunca había estado en un vestuario donde todo el mundo se llevara tan bien. A muchos ya los puedo considerar grandes amigos. Siempre estaré agradecido a Fuenlabrada por la oportunidad que me dieron cuando yo era un jugador de la LEB”

Aficionados: “Algunos me recordarán por los pases que he dado buenos, y otros en cambio me recordarán por los pases que acababan en las manos del público. Al principio se me criticó mucho, luego hubo algunos que se cambiaron de bando, y al final, con el sufrimiento, ya no sabían ni dónde estaban. Creo que el nivel ha sido bueno. A mí me gustaría que se quedaran con un buen recuerdo de mí, pero yo eso no puedo controlarlo”

Estilo de jugador: “Es un poco la historia de mi vida. A los que se nos  consideran más talentosos, la gente nos mira con lupa, sobre todo los errores. Me recuerda a Özil, que hace un partidazo y muchos dicen ‘qué bueno es este’, o, cuando hace lo mismo que el que tiene al lado y pasa desapercibido, muchos dicen ‘joder, qué partido más malo ha hecho el Özil’. A mí me pasaba un poco eso, que si jugaba igual que otro, del otro no se hablaba pero de mí se decía ‘joder, qué desastre ha hecho hoy Quino’. Siempre me ha pasado y es algo que tengo que aceptar. Va con mi personalidad, que parece un poco fría, que parece que no estoy dentro del partido y que estoy pensando en otras cosas, pero en realidad sí estoy muy involucrado en el partido. Es mi estilo de juego”

Sobre sus entrenadores: “Luis Guil ha sido uno de los más importantes que yo he tenido en mi carrera profesional. Fue el primero en llevarme a la selección española y el primero en darme minutos de verdad en un club ACB. Salva Maldonado es el mejor entrenador que he tenido en mi vida. Daba mucha tranquilidad a todo el equipo. Es muy inteligente. A mí me dio confianza en un momento donde lo fácil hubiese sido cambiar de base. Con Porfi Fisac es con el entrenador que más he jugado, y también con el que he tenido alguna disputa, y eso que yo soy un jugador muy tranquilo. Y Trifón Poch nos ha traído la calma. Es un entrenador muy tranquilo, con algunos conceptos de juego un poco clásicos que a él le han funcionado. Es un entrenador que da mucha confianza a los jugadores con los que él se siente a gusto”

Futuro: “Hay varios equipos interesados que preguntan por mi situación, pero ofertas firmes sobre de la mesa no hay. Quiero ir a un equipo que confíe en mí, un sitio donde pueda estar a gusto, hacer mi juego y que me den oportunidades”

Colom conduce ante Llull en la Copa del Rey de Barcelona (Foto: ACB Photo)

  • Entrevista completa
¿Está confirmado que no vas a seguir en el Baloncesto Fuenlabrada?

Sí, ya está confirmado.

¿Cómo llevas el hecho de haber salido del club tras cuatro años?

Es una frase muy típica, pero es cierto que se ha acabado un ciclo. Mi ciclo en Fuenlabrada ya se había cumplido. Creo que ha sido una etapa exitosa para el club. Yo fui a Fuenlabrada en busca de minutos y los conseguí. En algún momento tendría que haber dado un paso adelante y por algunos motivos no lo pude dar tanto como yo quería. Sí es verdad que me he afianzado en la categoría y que he podido disfrutar de minutos todos los años. Fuenlabrada es una etapa bonita para mí.

Renovaste el verano pasado por dos temporadas, por lo que aún tenías un año de contrato. ¿Tu salida es consensuada o es una decisión unilateral del club?

Ahora mismo se puede decir que estoy libre para hablar con cualquier equipo que yo quiera. No ha habido ningún problema con el club, es más, hemos acabado de una forma muy buena, por lo que sólo puedo ser agradecido con el club.      

El presidente José Quintana la semana pasada confirmó en que también Kristaps Valters dejaba el equipo. ¿Qué te parece la decisión del club de "oxigenar" el puesto de base?

Ya lo dijo el presidente bastante claro. Ellos tenían la idea de que no siguiera ninguno de los dos bases, y al final lo que quiere el club se termina haciendo, salvo que un jugador se resista mucho, y uno nunca quiere estar en un sitio donde creen que necesitan a otro base y no a ti. En Fuenlabrada muchas veces nos han responsabilizado a los bases cuando las cosas no han ido bien, y lo acepto. Por otro lado, creo que los cuatro años que he estado en este club han sido muy exitosos, y también creo que los bases algo hemos tenido que ver en eso.

¿Te gustaría que se haya esperado a saber el nuevo entrenador para saber si éste quería contar contigo?

No, porque entre el club y yo decidimos que se había acabado un ciclo. Ambos hemos puesto facilidades para acabar como queríamos.

¿Sientes que no se ha valorado en su justa medida tu evolución en estas cuatro temporadas?

Eso es difícil… como en todos lados, hay gente para todo. Yo soy un jugador. que por mi forma de ser y mi actitud, o gusto mucho o no gusto nada. Creo que habrá gente que valorará como positivo el tipo de jugador de que soy, y otros lo contrario. Yo he intentado de hacer lo máximo que he podido por el club, siempre pensando primero en el equipo y en lograr victorias, que es lo más importante. A nivel individual ha habido muchas épocas, entrenadores que han confiado más en mí, que me han dado más cancha, más libertad, que es lo que mejor me viene. También ha habido otros que me han atado más en corto.

Llegaste al club con 20 años con cinco partidos en la ACB, y luego de consolidarte en la categoría y de renovar el verano pasado, el club te deja ir gratis. ¿Entiendes la decisión?

El club tiene la intención, y esto lo saben todos, de fichar jugadores con futuro y luego intentar venderlos, pero también es verdad que llevo cuatro años aquí y ya el ciclo estaba terminado. Quizás ahora era la mejor solución para ambos era mi salida. Ellos ahora se ahorran la ficha por el año que viene, que el algo que al club le vendrá bien porque cuando se hizo la renovación era un momento en que parecía que el club deportiva y económicamente iba a estar más arriba. Creo que al final salimos ganando los dos. Yo ahora podré valorar exactamente cuántos son los clubes que me quieren y que nivel, vero cómo está un mercado en el que hace cuatro años que no estoy. Sí es cierto que durante este tiempo recibí alguna oferta que llegué a valorar con el Fuenlabrada, pero al final este es el primer año que estoy libre y ahora veré dónde está la valoración sobre mí para el resto de los equipos.

¿Qué autocrítica realizas de estos cuatro años?

Intento quedarme con lo positivo. Hace cuatro años yo venía a buscar minutos en la ACB, y eso se consiguió. Me he afianzado y no me puedo quejar. En cuatro temporadas sólo me he perdido un partido, en el que estaba en predisposición de jugar pero por un golpe el entrenador optó por no arriesgarme. Me he sentido parte activa de este club, y me alegro el poder haber participado de un playoff, de una Copa del Rey y de una EuroChallenge con el Fuenlabrada. La valoración es buena. Simplemente, quizás me hubiera gustado acabar esta última temporada con mejores sensaciones, tanto a nivel individual como colectivo, pero son cosas que pasan y a lo mejor por eso también se ha acabado mi ciclo aquí. Desearle siempre lo mejor al Fuenlabrada, que se ha portado muy bien conmigo, también a la afición y a los compañeros de equipo. Todos se han portado muy bien conmigo.

¿Ese único partido que te perdiste fue el de Valladolid, el último con Chus Mateo? [30/12/2009, triunfo 83-87 en el Pisuerga]

Sí, correcto. Habíamos jugado el miércoles anterior un partido con el Granada, donde me di un fuerte golpe en el hombro con Joe Ingles. Luego, en Valladolid, se dio la anécdota de que me perdiera mi único partido con el Fuenlabrada, y eso que he jugado más de cien.

Exactamente fueron 153 partidos oficiales con el Fuenlabrada sobre 154 posibles. En ACB fueron 137, lo que representa la sexta mejor marca del club: Salva Guardia 330, Ferran López 237, Leo Mainoldi 163, Perasovic y Carlos Cazorla 139, es decir, quedaste a dos partidos del cuarto jugador con más presencias en la historia del Fuenlabrada en la ACB.

No sabía ese dato, pero está claro que ha habido jugadores muy importantes en la historia de este club. He sido afortunado en poder jugar tantos partidos aquí, aunque lo que me sabe mal es no haber podido terminar de explotar en Fuenlabrada, y mira que he tenido años. Sí que ha habido épocas en las que he llevado muy bien al equipo, pero no he acabado de tener la libertad que un jugador de mis características debería tener. Son cosas que se valorarán en el futuro. Veremos mi rendimiento cuando otro equipo sí me dé esa libertad.


Ante el Triumph por la EuroChallenge (Foto: Fuenlafreak / Fran Martínez)

Está claro que de los bases depende gran parte del funcionamiento colectivo de un equipo, pero el todo también afecta a las partes. Cuando un equipo funciona, todos crecen individualmente, como el segundo año con Salva Maldonado, y cuando los resultados no se dan, todos parecen peores jugadores.

La verdad es que sí. Salva Maldonado nos daba mucha libertad a los bases. Ese año, tanto Kris como yo estuvimos a un grandísimo nivel, y el equipo también iba muy bien. Teníamos a jugadores que continuaban muy bien como Gustavo Ayón, que me abría mucho espacio para que pudiera darle muchas asistencias. Había también gente experimentada y muy física como Esteban [Batista], lo cual era muy beneficioso para mi estilo de juego. Desde la salida de Gustavo no hemos encontrado un sustituto para él, y eso que el club lo ha intentado con muchos pívots. Son jugadores que a cualquier base les vienen bien, pero en particular a los de mi estilo. También estos dos últimos años he tenido a mi lado otros excelentes pívots, pero cuya forma de juego no permitían que mi juego se luciera tanto.

En diciembre de 2011, Gustavo Ayón se despidió agradeciendo tus asistencias para que sus números llamaran la atención de la NBA…

Si, él siempre fue muy agradecido y lo dijo en su salida. Un buen detalle por su parte, porque hay otros que no valoran eso. Gustavo nos lo dijo antes en privado, es una grandísima persona y a mí me enorgulleció que me dijera eso.

¿Cuál ha sido tu mejor momento en el Fuenla?

Los dos primeros que se me vienen a la cabeza son muy claros. El primero  es cuando nos metemos en playoff y lo acabamos celebrando con la afición. Fue mi segundo año aquí, con Salva, y fue buenísimo para todos. Y el segundo momento es cuando ganamos al Valladolid en casa y nos metimos en la Copa del Rey. Recuerdo cuando se acabó ese partido me quité un peso de encima muy grande porque se venía hablando que yo no servía para ser el base titular, pero el equipo estaba jugando muy bien pese a la marcha de Gustavo, y nos metimos en la Copa después de muchos años.

¿Y cuál fue tu mejor partido?

Contra el Lagun Aro en casa la temporada anterior [26 puntos y 27 de valoración, 26/04/2012], pero no sólo por los puntos. Aquel día era importantísimo para la salvación en un año que se había vuelto muy duro. En un día clave, por las circunstancias, jugué mi mejor partido.

También fue notorio uno contra el Gran Canaria, con 12 puntos y 11 asistencias [92-81, el 19/2/2011].

Sí, y era otro partido importante porque era el primero que faltaba Kris Valters. Salió un buen partido, ganamos y es la única vez en la ACB que superé las diez asistencias.

Por el contrario, ¿cuáles momentos enviarías directamente a la papelera de reciclaje?

Ha habido varios momentos duros. Hay que entender también que Fuenlabrada es un club sufridor y que por presupuesto ha de estar en la zona baja de la tabla. Nos hemos malacostumbrado, todos, de estar arriba, de estar luchando por playoff, de estar jugando muy bonito y alegre, pero al final, cuando te toca volver al sitio que naturalmente te toca, ha habido mucha tensión. Cuando perdimos la conexión grada-equipo fue el peor momento para todos. Los aficionados interpretaban que nosotros no estábamos dando el cien por cien, y nosotros en casa nos atascábamos un poco. Para mí fue lo peor, porque jugar en casa se volvió difícil, temiendo antes de jugar de ver si nos iban a pitar, de si estarían con nosotros. Que siempre han estado con nosotros, pero sentíamos que la conexión con ellos la estábamos perdiendo. Al final nos hemos salvado en los cuatro años, y para mí, por lo que es este club, han sido cuatro años muy exitosos. Me alegro el haber formado parte de ello.


Colom, ante el Gran Canaria intentando desde el perímetro (Foto: Fuenlafreak / Fran Martínez)

¿Qué va a representar Fuenlabrada para ti a partir de ahora?

Siempre será un sitio muy especial. La gran parte de la afición siempre se ha portado muy bien conmigo. Le tengo un cariño muy especial a mucha gente del Fernando Martín, ya lo saben ellos. Me llevo unos compañeros excelentes, un grupo espectacular. Yo nunca había estado en un vestuario donde todo el mundo se llevara tan bien. Muchos eran buenos compañeros y ahora los puedo considerar grandes amigos. Me sabe mal no dar nombres porque son unos cuantos y seguro que ahora me voy a dejar alguno. Con ellos he compartido momentos muy especiales y seguro que seguiré teniendo contacto con ellos, que me seguiré viendo. Algunos se han portado muy bien conmigo, me han tenido mucha paciencia (ríe). Mi recuerdo de Fuenlabrada siempre será muy positivo. Siempre estaré agradecido a este club por la oportunidad que me dieron cuando yo era un jugador de la LEB.

¿Cómo te gustaría que te recordaran los aficionados?

Cada uno que interprete a su manera. Algunos me recordarán por los pases que he dado buenos, y otros en cambio me recordarán por los pases que acababan en las manos del público. Eso al final es parte del deporte. Al principio se me criticó mucho, luego hubo algunos que se cambiaron de bando, y al final, con el sufrimiento, ya no sabían ni dónde estaban. Creo que el nivel ha sido bueno. Algunos dicen “es que Quino Colom ha jugado una mala temporada”, pero luego vas a los números, que tampoco es que indiquen tanto, y se refleja que la temporada no había sido tan mala como algunos creían. A mí me gustaría que se quedaran con un buen recuerdo de mí, pero yo eso no puedo controlarlo.

Comentabas antes lo complejo que fue por momentos jugar en el Fernando Martín. ¿Crees que hay jugadores a los que se les mira con lupa?

Eso que has dicho es un poco la historia de mi vida. A los que se nos consideran más talentosos, la gente nos mira con lupa, sobre todo los errores. Me recuerda a Özil, que hace un partidazo y muchos dicen ‘qué bueno es este’, o, cuando hace lo mismo que el que tiene al lado y pasa desapercibido, muchos dicen ‘joder, qué partido más malo ha hecho el Özil’. La comparación es enorme porque Özil es uno de los mejores del mundo, pero a mí me pasaba un poco eso, o era de los mejores del partido o, si jugaba igual que otro, del otro no se hablaba pero de mí se decía ‘joder, qué desastre ha hecho hoy Quino’. Siempre me ha pasado y es algo que tengo que aceptar. También va un poco con mi personalidad, que parece un poco fría, que parece que no estoy dentro del partido y que estoy pensando en otras cosas, pero en realidad sí estoy muy involucrado en el partido. Es mi estilo de juego, y sí creo que se ha mirado más con lupa mis partidos que los de otros. Se ha centrado más la atención en mí, pero creo que es bueno que te echen un poco la culpa porque quiere decir que confían en que tú puedes dar más que los demás.

Desde siempre ha habido jugadores más extrovertidos que otros, algunos que con un par de gritos y agitar los brazos ya se metían a la gente en el bolsillo. Hay de todo…

Ahora que has dicho esto, nosotros siempre le hacíamos una broma a un gran compañero y amigo como es Salva Guardia, al que le decíamos ‘si has metido cuatro puntos, has levantado seis veces los brazos y la gente se fue pensando que has hecho un partidazo’ (ríe). Salva animaba mucho al público y era muy bueno para el equipo. A mí quizás ese carácter me cuesta sacarlo, como ponerme a hablar con el público o empezar a levantar los brazos. Somos jugadores diferentes y eso no quiere decir que seamos peores o mejores. Después cada aficionado tiene su opinión.


Marcando jugada ante Huertas, del Barça (Foto: Fuenlafreak / Lydia Calvo)

En estas cuatro campañas has tenido a cinco entrenadores. ¿Qué destacarías de cada uno de ellos, empezando por Luis Guil?

Luis Guil ha sido uno de los entrenadores más importantes que yo he tenido en mi carrera profesional. Fue el primero en llevarme a la selección española y el primero en darme minutos de verdad en un club ACB. Luis, sin ningún tipo de duda, está entre los dos entrenadores que más me han marcado.

Chus Mateo.

Chus es el primero que me fichó para un equipo profesional, en LEB Oro. Como primer entrenador lo he tenido muy poco tiempo, pero tiene las ideas muy claras y muy buenos conceptos.

Salva Maldonado.

Salva es el mejor entrenador que he tenido en mi vida. Daba mucha tranquilidad a todo el equipo, sabía cómo transmitirte calma en todo momento. Es muy inteligente y sabía dónde estaban los puntos fuertes y los puntos débiles, y cómo aprovecharlos. A mí me dio confianza en un momento donde lo fácil, para otro entrenador, hubiese sido cambiar de base.

Porfi Fisac.

Es difícil describir a Porfi Fisac. No sabes por dónde te va a salir. Siempre había que estar muy atento. Creo que es con el entrenador que más he jugado, y también con el que he tenido alguna disputa, y eso que yo soy un jugador muy tranquilo. Él sabía apretarme en algunos momentos, en otros creo que demasiado. Sí ha sido un entrenador que se ha preocupado mucho por mí, que ha confiado mucho en mí al ponerme como titular. La palabra sería ‘impredecible’, pero no me arrepiento de haber trabajado con él.

Y Trifón Poch.

Trifón nos ha traído la calma. Es un entrenador muy tranquilo, con ideas muy claras. Él lleva muchos años entrenando y tiene algunos conceptos de juego un poco clásicos que a él le han funcionado. Es un entrenador que da mucha confianza a los jugadores con los que él se siente a gusto.

¿Puedes avanzar algo sobre tu futuro?

Aún no. Sí que hay varios equipos interesados que preguntan por mi situación, pero ofertas firmes sobre de la mesa no hay ninguna, aunque sí algunas conversaciones avanzadas. Creo que este año primero se tienen que mover los equipos más grandes, y que a partir de allí comenzarán a llenarse los huecos en el resto. Yo ahora lo que quiero es ir a un equipo que confíe en mí, un sitio donde pueda estar a gusto, hacer mi juego y que me den oportunidades. Sabemos que este verano todo será muy lento y yo estoy muy tranquilo.


Colom defiende a Ginóbili, en 2012 en Buenos Aires  (Foto: Télam)

Cambiando de tercio, la semana pasada charlamos con Javi Vega, y afirmó que cuando fueron el 17 de mayo a la final de Copa en el Bernabéu te hiciste del Atlético de Madrid. ¿Es cierto eso?

¡No! (ríe). La verdad es que Javi me puso una trampa porque fuimos a ver el partido alrededor de 50.000 atléticos. Entonces, lo que no podía hacer ahí era celebrar los goles del Madrid como un loco. Es cierto que me gustó mucho el ambiente del Atlético de Madrid, todo el mundo de pie animando. Me encantó y se me contagió un poquito el espíritu ese, pero no creo que tanto para hacerme del Atlético. Me lo pasé muy bien ese día con Javi.

¿Pero cómo celebraste el gol inicial de Cristiano Ronaldo?

Muy por dentro, es que no moví ni una pestaña porque el colega de al lado era pesadísimo. Desde que llegamos me estuvo dando charla sobre todos los jugadores de ellos, las opciones, el banquillo, ¡se pensaba que yo era del Atlético de toda la vida! Me costó aguantarme ese gol, me sabía mal por todos los que tenía alrededor…

Respecto al tenis, ¿eres ya un ex jugador?

Completamente ex jugador. Hace muchos años que no juego. Se me hace muy duro y en verano, como mucho, juego algún partidito de pádel, que no es igual pero se le parece un poquito.

Cuando hablamos por primera vez hace cuatro años estabas comenzando la carrera de psicología. ¿Cómo marchan esos estudios?

He avanzado bastante. Ya estoy en segundo año de la carrera. Sí, voy a un ritmo bastante lento pero en las asignaturas que me inscribo las voy aprobando. Es duro de llevar la carrera al mismo tiempo que el baloncesto.

¿Antes de psicología habías empezado a estudiar INEF?

Sí, pero tuve que dejarlo porque suspendí en baloncesto…

¿Cómo?

El profesor, cuyo nombre no recuerdo, o no creía que yo era jugador de baloncesto y que ya había llegado a la selección juvenil, o me quiso dar una lección. No sé exactamente porque me suspendió. Yo tenía órdenes del club de no ponerme a hacer el gallito con los demás compañeros del INEF, de no ponerme a correr como todos los otros. Al profesor de la asignatura esto del club no le pareció bien, y ni siquiera me pude presentarme al examen teórico porqué me suspendió el práctico.

Por último, hablando de la selección, el verano pasado integraste el segundo equipo que viajó a Argentina y Brasil. ¿Sueñas con llegar algún día a la absoluta?

Sinceramente, sé que es difícil porque el nivel de la selección absoluta es altísimo, con unos bases muy pero muy buenos. Igual la esperanza es lo último que se pierde. El año pasado pude estar en la selección B y sueño algún día llegar a la A, pero para eso me falta estar mucho tiempo en un excelente nivel.


Inolvidables 26 puntos ante el Lagun Aro (Foto: Fuenlafreak / Fran Martínez)




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2 comentarios:

Borja Barrete dijo...

¡Por fin!

Paco Barroso dijo...

Que tenga suerte donde vaya, y que pueda dar ese pasito de más que aquí le falto para ser un gran base.