5 jun. 2013

Barça-Madrid, un clásico mundial

Andrés Iniesta es el protagonista destacado del tercer número de la revista Minuto116, por ello en la sección 'derbis del mundo' de la misma repasamos tres viejos y trascendentes duelos entre Real Madrid y Barcelona: las semifinales de Copa del Rey de 1916 y 1943, y el cruce en la Copa de Europa de 1960Descarga la revista


Artículo incluido en el número 3 de la revista Minuto 116 (junio)


Barça-Madrid, un clásico mundial

La presencia de Andrés Iniesta en este tercer ejemplar de Minuto116 nos conduce directamente al clásico entre Barcelona y Real Madrid. Aunque siempre se le llamó derbi, es en los últimos años cuando se ha generalizado la denominación rioplatense de clásico para referirse a un Madrid-Barça, cuyo primer enfrentamiento se dio un 13 de mayo de 1902 en un encuentro correspondiente a  la Copa de España (actual Copa del Rey). Desde entonces, la tensión ha ido en aumento entre los dos colosos del fútbol español, un duopolio al que la Liga se le ha quedado tan pequeña que el principal objetivo de cada temporada pasa por ganar la Champions League. Connotaciones políticas al margen, por presente y por tradición, el Barça-Madrid se ha convertido por derecho propio en el partido más mediático del planeta fútbol. La histórica paridad también alimenta el interés por un duelo cuyas diferencias en 111 años son mínimas: 90 triunfos merengues, 87 blaugranas y 48 empates. Ha habido partidazos, polémicas y anécdotas inolvidables en esos 225 clásicos oficiales, y dentro de ellos hubo tres eliminatorias en blanco y negro que encendieron los ánimos de sus simpatizantes y acentuaron la rivalidad: las semifinales de Copa del Rey de 1916 y 1943, y el cruce en la Copa de Europa en 1960.

  • El Barça se retira del campo en 1916
En unas semifinales coperas surge el primer gran agravio entre ambos equipos. Tras un triunfo por bando, se jugó un desempate que acabaría ¡6-6! tras la prórroga, con un postrero penalti anotado por Santiago Bernabéu. El segundo desempate repetiría referee, Berraondo, y el Madrid ganaría en la prórroga (4-2), aunque el Barcelona se retiró antes de tiempo al entender que estaba siendo perjudicado (cinco penaltis en contra en la eliminatoria). El árbitro –cuenta Alfredo Relaño en el libro Nacidos para incordiarse- había jugado en el Madrid y dio por válido un gol que los culés protestaron por falta al portero, y por eso abandonaron el campo. Berraondo también fue entrenador y directivo del Real Madrid.




  • 11-1 del Real Madrid en 1943
Nuevamente las semifinales de Copa dispararon la tensión. En la ida el Barça había ganado 3-0, pero en Chamartín los blancos lograron la mayor goleada en la historia del clásico: 11-1. En la previa del partido de vuelta, el Director General de Seguridad Nacional entró en el vestuario del Barça para recordarles a los jugadores que no permitiría el más mínimo incidente, y que debían agradecer al Régimen que se les permitiera seguir jugando, según relata Julián García Candau en su libro Bernabéu, el presidente. Luego, el diario barcelonés La Prensa se refirió al público hostil, al árbitro complaciente y a jugadores catalanes intimidados. Al autor de esa crónica le retiraron el carnet y no volvería a firmar artículos hasta 1952. Se trataba de Juan Antonio Samaranch. La cuestión es que el escándalo terminó salpicando a ambas directivas, las cuales fueron removidas por un Régimen que quería evitar que el fútbol se transformase en un campo de batalla entre dos bandos cada vez se distanciados entre sí. El coronel del ejército Josep Vendrell fue nombrado presidente del Barcelona, mientras que el elegido para el Real Madrid fue Santiago Bernabéu.



  • El Barcelona corta el ciclo europeo del Madrid
Cerramos la trilogía con los octavos de final de la Copa de Europa 1960/61. El cuadro merengue se mantenía invencible en el continente tras alzarse con los primeros cinco torneos, eliminando al Barça en la quinta Copa, lo cual le costaría el puesto a Helenio Herrera. Y en 1960 volvían a verse las caras, curiosamente, con los mismos árbitros que en los dos partidos de la temporada anterior (doble 3-1 para el Madrid): Arthur Ellis y Reg Leafe. Ambos eran ingleses y estaban considerados entre lo mejor del referato internacional, por lo que estaban libres de cualquier sospecha (Ellis dirigió en los mundiales de 1950, 1954 y 1958; y Leafe en 1958),

Sin embargo, en la ida disputada en Chamartín la afición blanca la tomó con Mr. Ellis, porque con 2-1 pitó un penalti para el visitante en el minuto 88 por infracción de Vicente a Kocsis. El portero madridista lo recordaba en el diario As: “Nos adelantamos 2-0 con goles de Mateos y Gento, y ellos descontaron con uno de Luis Suárez. Al final el árbitro pitó penalti en una acción mía sobre Kocsis, de verbena. Si hubo falta fue fuera del área, y él llegó desde posición de fuera de juego El caso es que Luis marcó de nuevo".


Cabezazo y gol de Evaristo (Foto: Quique Pérez de Rozas / EFE)

Con el 2-2 se llegó al Camp Nou, y la polémica explotó con el arbitraje de Mr. Leafe y el triunfo blaugrana por 2-1. El segundo gol, obra de Evaristo (que luego jugaría en el Madrid) a pase de Olivella quedaría retratado en una histórica foto. Pero la controversia se centró en las quejas del equipo madridista, que reclamó por la anulación de tres goles: uno de Del Sol, por falta previa, y otros de Di Stéfano y Pachín, por fueras de juego. Asimismo, hubo un supuesto tanto de Gento no concedido porque, según el árbitro, Gracia evitó que balón entrara completamente en la meta de Ramallets. La prensa europea criticó duramente la labor del colegiado, y los jugadores madridistas no se quedaron atrás. “Los árbitros nos hicieron una putada”, lamentaba Pachín, a la vez que Gento aseveraba en El País: “La UEFA creía que, si ganábamos la sexta, la Copa de Europa se iba a la mierda”. Luego el Barça perdería la final con el Benfica, mientras que el Madrid se daría el gusto dos meses después de ganar en el Camp Nou por la Liga (3-5).

Barcelona y Real Madrid, dos clubes unidos por una fervorosa y ancestral rivalidad que les ha servido de combustible para cimentar cada uno su propia leyenda, la de dos gigantes que aspiran a ganar todo lo que juegan, a ser los mejores de su ciudad, de su país y del mundo.




Archivo / Derbis del mundo:
Chelsea-Arsenal, el derbi moderno de Londres (Abril, 2013)
'El 7-0 no se olvida más' (Estudiantes-Gimnasia y Esgrima de La Plata) (Marzo, 2013)

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