11 feb. 2013

Trifón Poch: “Si el entrenador habla mal de los jugadores, hay que tomarlo con naturalidad”

[Entrevista] El técnico del Fuenlabrada quita hierro a las críticas sobre la plantilla tras la dura derrota ante el Gran Canaria. En una extensa charla, el coach cordobés se refiere, entre otras cuestiones, al próximo duelo en Barcelona, la temporada del equipo y los silbidos al Rey. Asimismo, reivindica la figura del 'entrenador español' y recomienda sus dos películas preferidas de deportes.



Desde su llegada a mediados de noviembre, Trifón Poch (Córdoba, 1963) suma 13 partidos como entrenador del Baloncesto Fuenlabrada (balance de 5-8). Luego del parón copero, y de tres días de descanso, el conjunto naranja ha vuelto al trabajo con la mente despejada para afrontar el tramo decisivo de la temporada. Tercero por la cola y con apenas dos triunfos de ventaja respecto al descenso, este domingo visitará al Barcelona, flamante campeón de Copa y que nunca perdió como local ante el Fuenla, mientras que en la jornada siguiente recibirá al Real Madrid.

El despacho de los entrenadores del Mad-Croc es una oficina sin ventanas contigua a la sala de prensa del pabellón Fernando Martín. Allí, en el subsuelo, Trifón Poch planifica los partidos codo a codo con sus ayudantes, Sergio Jiménez, Fran Hernández y el preparador físico Javi Rubio. El primer entrenador del Fuenlabrada nos recibe en su ‘cuartel’ para pasar revista de su equipo.

Trifón Poch, junto a Sergio Jiménez (izquierda) y Fran Hernández, durante el encuentro ante Bilbao (Foto: Fuenlafreak / Lydia Calvo)

  • Frases destacadas

Barcelona: “Hubiese preferido que no jugásemos ante ellos como campeones de Copa. El Barça estará con muy buenas sensaciones, además de la incorporación de Oleson, que les dará mucho equilibrio. En cualquier caso, lo importante es que nosotros estemos bien”

Posibilidades de triunfo: “No podemos renunciar a tener la ambición de intentarlo. El Barcelona es un gran equipo pero también tiene defectos. Intentaremos atacar esas teóricas debilidades. En la primera vuelta competimos muy bien y estuvimos a punto de ganar. Unos balones perdidos en el último cuarto nos condenaron”

Claves del partido: “El tema de las pérdidas será uno de los aspectos que tendremos que controlar al máximo para que ellos no lleven el ritmo del encuentro. Vamos a tener que defender muy duro contra un equipo que tiene un gran potencial de ataque. Contra este tipo de rivales es muy importante que ataques bien porque ellos, muy fácilmente, van a estar en una media muy alta de puntos”

Reaparición de Sergii Gladyr: “Si todo va normal volverá el domingo. Espero que la rodilla aguante bien la carga de trabajo porque para nosotros estas seis semanas han sido un problema importante sin él”

Última rueda de prensa, crítico con sus jugadores: “La gente se piensa que los entrenadores tenemos una varita mágica… Por mucho que a veces avises a los jugadores que ‘cuidado, que no vamos bien’, ‘que en este partido es importante que salgamos de esta manera porque Gran Canaria va a venir muy concentrado’, los jugadores hacen su composición de lugar, y no están en la línea que tú les vas describiendo. Ante Canarias, Manresa y Gran Canaria el nivel de preparación por parte de los jugadores no ha sido el correcto. Del mismo modo que decimos las cosas que hacen bien, y ensalzamos a un jugador por un determinado partido, también decimos las que hacen mal. A veces parece que la gente se rasga las vestiduras por lo que ha dicho el entrenador, por si ha hablado mal de los jugadores. Creo que hay que entenderlo con la mayor naturalidad”

Comunicado oficial del club: “Es una decisión del Consejo y, por lo tanto, nos tiene que parecer bien todo lo que ellos digan o decidan. Por nuestra parte, lo único que tenemos que hacer es trabajar mejor y hacer las cosas bien, como por otra parte estamos haciendo en la mayoría de partidos”

Balance parcial (5 triunfos, 8 derrotas): “A veces nos falta la continuidad de un equipo que no está en una dinámica positiva de victorias. Eso te marca en tú confianza a la hora de afrontar los errores. Y luego, en varios momentos de la temporada, hemos pecado de falta de humildad, de no darnos cuenta de quiénes somos, de pensar que por haber hecho un par de buenos partidos ya no necesitamos trabajar al mismo nivel de esfuerzo y de intensidad”

Aspectos positivos: “Hemos crecido en la mayoría de cosas. Estamos mejorando prácticamente en todo, en porcentajes de tiro, en puntos anotados, en puntos recibidos, en todos los aspectos del juego. Tenemos más claros los papeles dentro del equipo, y lo que queremos hacer”

Rotaciones: “Es más importante la calidad que la cantidad de los minutos. Si los jugadores son capaces de dar minutos de calidad al equipo, lo más probable es que si el entrenador no es tonto, que en este caso no lo es, aumente la cantidad de minutos de esos jugadores en el campo. Hay que aprender a sentirse importante aunque no juegues muchos minutos”

Afición: “Las peñas del Fuenlabrada están muy arraigadas desde hace muchísimos años. Han visto pasar a muchos jugadores, a  muchos entrenadores, pero lo que permanece es el equipo y ellos. Nosotros tenemos que estar a su servicio”

Francesc Solana, dirigido por Poch en Girona: “Era un jugador de mucho carácter en la pista, muy expresivo, una persona abierta y positiva. Ha dejado huella en los equipos donde estuvo”

Entrenadores españoles: “Me encantaría en el futuro poder entrenar fuera del país. Luego, hay muchos componentes que influyen en el menosprecio hacia el entrenador español frente a los extranjeros. Es algo endémico y educacional. Aquí siempre nos parece que lo de afuera es mejor que lo de aquí. También hay un tema de agentes, de control de mercados por determinados agentes. Hay muchos entrenadores que ya llevan 20 años haciéndolo muy bien como Pedro Martínez, Salva Maldonado, Luis Casimiro, etcétera… entrenadores españoles que nunca han tenido la oportunidad, o muy pocas, de estar en equipos de Euroliga. Parece que ahora, porque hay entrenadores españoles en el Barça y en el Madrid, el entrenador español está bien. No. El entrenador español estaba bien ya mucho antes, haciendo grandísimos trabajos en circunstancias muy duras durante muchísimas temporadas”

Películas de deportes: “Me gustan mucho. Hay dos que tienen escenas muy interesantes: ‘Un Domingo Cualquiera’, con Al Pacino, sobre fútbol americano,  y ‘La Leyenda de Bagger Vance’, con Will Smith y Matt Damon, sobre golf”

Fútbol: “Soy más del Barça que de otra cosa, pero soy del tipo de aficionado que si ahora, en la Copa del Rey, el Madrid gana 0-10 en el Camp Nou, me dará absolutamente lo mismo. Me gusta el deporte de calidad en cualquier modalidad. Soy un vicioso de los Juegos Olímpicos”

Pitos al himno y al Rey en la final de Copa: “Nunca sabes hasta qué punto es el valor de todos esos silbidos. En cualquier caso la gente es libre de expresarse como quiera, tanto los que están a favor del Rey, los que deciden silbar de una manera sincera porque no se sienten representados por la monarquía y los que son impresentables y se apuntan al barullo. Mientras todos debatamos de una manera sosegada, abierta y libre, me parece correcto. Tampoco sé si una competición deportiva es el foro más idóneo. No me parece el lugar para manifestar tus opiniones respecto a eso cuando lo que hay es un partido de baloncesto, además en un ambiente festivo como es siempre el de la Copa del Rey, que además es un ejemplo de convivencia entre aficiones. Quizás en eso también deberíamos apuntarnos al buen rollito”




  • Entrevista

¿Cómo están después de una semana del partido de Gran Canaria y a una semana de visitar al Barça?

Con normalidad. Esperando que haya servido, sobre todo, para recuperar un poco a jugadores que hayan podido tener algún problema físico en las últimas semanas. Ahora estamos a tope para seguir trabajando. Cada partido es como es, y tampoco vamos a focalizar toda nuestra vida en el último partido. Lo hemos hecho mal, como lo hemos hecho muy bien en los anteriores. Hay que seguir adelante, trabajando para el próximo partido.

¿Qué te pareció la Copa del Rey de Vitoria?

Estaba claro que este año el cuadro definía mucho el torneo. El primer enfrentamiento Barça-Madrid, y el hecho de que el Caja Laboral estuviese por esa misma parte del cuadro, marcaba la competición. El vencedor de ese Barça-Madrid tenía el camino más abierto, con más posibilidades. Valencia ha sido finalista. Quizás no tenían un camino muy complicado con Estudiantes y Gran Canaria. Curiosamente, los dos equipos que todo el mundo decía que estaban peor son los que jugaron la final. Eso habla también de lo peculiar de este torneo, que siempre es especial.

¿En qué medida crees que le puede afectar al Barcelona celebrar la Copa antes de recibir al Fuenlabrada? ¿Puede ser una ventaja que estén de festejos además de tener que visitar al Maccabi en Israel el jueves?

Si te digo la verdad yo hubiese preferido que no jugásemos ante ellos como campeones. Pienso que les puede relajar un poco la tensión negativa que podían tener hasta ahora, que ahora han ganado bastante en confianza. En cualquier caso, sea como sea, lo importante es que nosotros estemos bien y que podamos hacer muchas cosas bien teniendo en cuenta el rival que tendremos delante. El Barça va a jugar con muy buenas sensaciones, con la incorporación de Oleson, que yo creo que será un jugador muy interesante para ellos, que les dará mucho equilibrio. A trabajar al máximo esta semana para prepararnos para un partido que sabemos que será muy complicado.

Dada la entidad del rival y de lo que hizo el Fuenlabrada en su último partido, ¿alcanza con hacer un buen partido en el Palau o sólo importa la victoria?

Sólo interesa ganar. Lo hemos dicho desde el primer día, contra quién sea o dónde sea. Tenemos que sumar las victorias que nos ayuden a cumplir nuestro objetivo. Nos da igual que sea el rival que sea. No podemos tener una actitud de conformismo ante ninguna derrota.

¿Estiman que Sergii Gladyr pueda reaparecer en Barcelona?

Parecía que iba a volver antes del último partido pero al final se complicó. La semana pasada ha hecho entrenamientos progresivos, cada vez más tiempo con el equipo y, si todo va normal, durante esta semana se tiene que incorporar ya de manera definitiva a los entrenamientos. Espero que la rodilla aguante bien la carga de trabajo porque está claro que para nosotros estas seis semanas han sido un problema importante sin él.


Trifón Poch, viviéndolo en el Fuenla-Valencia  (Foto: Fuenlafreak / Fran Martínez)

El Fuenlabrada nunca pudo ganar en el Palau blaugrana. Sin embargo, en el Valvi Girona debutaste como primer entrenador con triunfo allí (84-93, el 22/03/1996). Luego repetirías con el Girona en 1998 y con Alicante en 2005. ¿Qué recuerdas de aquella primera victoria?

Fue un partido especial con un fin de temporada especial también, porque el equipo estaba en una situación comprometida de clasificación. No recuerdo ahora si ganamos siete u ocho de los últimos nueve partidos, y teníamos un calendario complicado, pero el equipo reaccionó muy bien. En el Palau hicimos un partido fantástico, y fue una primera victoria que nos ayudó mucho a creer en nosotros. Luego sumamos muchas victorias.

Aquel día Francesc Solana metía 19 puntos. ¿Cómo era en esa etapa en Girona?

Él era un jugador de mucho carácter en la pista, muy expresivo, que vivía mucho los partidos. Era un jugador con unas capacidades bastante completas, en cuanto no era un especialista, pero era capaz de defender a un nivel correcto, de jugar con intensidad y de aportar puntos. Para nosotros, en aquellos años de Girona, fue un jugador importante. Allí creció y luego tuvo la oportunidad de dar un salto a equipos mejores. Es un jugador que además personalmente deja huella en los equipos donde está. Es una persona abierta y positiva, y eso siempre ayuda a cualquier equipo.

¿Puede darse actualmente una sorpresa igual, que el Fuenlabrada gane al Barça en el Palau?

Para equipos como el nuestro es complicado, pero como decía antes, no podemos renunciar a tener la ambición de intentarlo, de hacer el mejor trabajo posible. Evidentemente sabemos que el Barcelona es un gran equipo, que tiene grandes jugadores y virtudes, pero que también tiene defectos. Intentaremos atacar esas teóricas debilidades con tus propias armas y virtudes como equipo. Eso es lo que intentamos siempre. En la primera vuelta, aquí en casa, competimos muy bien contra el Barça y estuvimos a punto de ganar [debut de Trifón Poch con el Fuenlabrada]. Unos balones perdidos en el último cuarto nos condenaron. Contra equipos de ese nivel, los errores los terminas pagando caro. El tema de las pérdidas será uno de los aspectos del partido que tendremos que controlar al máximo, para que ellos no lleven más de la cuenta el ritmo del encuentro, que es algo que hacen habitualmente.

¿Qué puntos débiles tiene el Barça?

Tampoco te los voy a pormenorizar mucho por si ellos lo leen (ríe), pero está claro que todos los equipos tienen debilidades, jugadores que defienden peor o mejor en determinadas situaciones, o incluso tácticamente como equipo, que responden de manera diferente según lo que tú puedas plantear. Eso es lo que intentaremos poner sobre la pista. Evidentemente, vamos a tener que defender muy duro contra un equipo que tiene un gran potencial de ataque. Siempre digo que contra este tipo de rivales es muy importante que ataques bien porque ellos, muy fácilmente, van a estar en una media muy alta de puntos porque tienen muchos jugadores capaces de anotar. Entonces, por mucho que tú te plantees defender muy bien, si no eres capaz de estar en una media alta de puntos, ellos tendrán más fácil estar en 80 puntos o más. Por lo tanto, es muy importante atacar bien, con la máxima confianza en todos los tiros.

Después de la última derrota en casa frente al Gran Canaria, muchos aficionados volvieron a evocar los tiempos en que en el vestuario había gente como Francesc Solana, Ferran López o Salva Guardia, quienes podían reconducir un vestuario en situaciones adversas.

No lo sé. A veces es un poco lo fácil pensar que tiempos pasados fueron mejores. Cada equipo es como es, con las personalidades de sus jugadores. Ahora mismo tenemos este grupo, con características diferentes a las que ha tenido este club en otras temporadas, pero no por eso son mejores o peores. Vamos a intentar sacar lo mejor de cada uno, que Rob Kurz se sienta cada día más capaz de ayudarnos, que la recuperación de Sergii Gladyr sea un hecho, que podamos estar todos de una vez, con todo nuestro potencial sobre la pista, para ver realmente de lo que somos capaces. Sí es cierto que a veces nos falta la continuidad de un equipo que no está en una dinámica positiva de victorias. Eso te marca en tú confianza a la hora de afrontar los errores. Y luego, en varios momentos de la temporada, hemos pecado de falta de humildad, de no darnos cuenta de quiénes somos, de pensar que por haber hecho un par de buenos partidos ya no necesitamos trabajar al mismo nivel de esfuerzo y de intensidad que nos había llevado a ganar esos encuentros, o a estar un gran nivel de competitividad. Cuando yo llegué, perdimos contra Barcelona y Bilbao haciendo buenos partidos, ganamos en Valladolid, y al siguiente partido no estuvimos al nivel de esfuerzo que deberíamos [CB Canarias]. Eso nos ha pasado otra vez ahora. Después de haber ganado dos partidos consecutivos por primera vez, ganando aquí a un equipo muy duro como Valencia y en Santiago, que también es una pista muy complicada, pues al siguiente partido no estamos al nivel de esfuerzo y de trabajo que un equipo como el nuestro necesita poner por delante en cualquier partido. Es otra característica que tenemos como grupo, un error que cometemos pero que hasta ahora no lo hemos conseguido solucionar.


Trifón Poch, luego del partido ante Valencia (Foto: Fuenlafreak / Lydia Calvo)

La última rueda de prensa, donde fuiste crítico con los jugadores, trajo mucha cola, comunicado oficial del club incluido…

La gente se piensa que los entrenadores tenemos una varita mágica… Está claro que tenemos mucha incidencia en el grupo, pero hay veces que también la cabeza del grupo tiene sus vivencias y sus maneras de pensar. Los jugadores a veces cometen este error, de decir ‘sí, vale’. Es un poco como la madre que está avisando siempre a su hijo ‘cuidado que te pasará esto, cuidado’, pero el hijo tiene que vivir su propia experiencia y le acaba pasando. Por mucho que a veces avises a los jugadores que ‘cuidado, que no vamos bien’, ‘que en este partido es importante que salgamos de esta manera porque Gran Canaria va a venir muy concentrado desde el principio’, los jugadores hacen su composición de lugar, y no están en la línea que tú les vas describiendo. Yo al menos así lo entiendo. Todos tenemos una responsabilidad, el entrenador y los jugadores. La de estos es muy importante en la preparación de los partidos, en cómo los afrontan mentalmente. Ahí no hemos estado bien en varios partidos, como ante Canarias, Manresa y Gran Canaria. En estos partidos el nivel de preparación por parte de los jugadores no ha sido el correcto. Del mismo modo que decimos las cosas que hacen bien, y ensalzamos a un jugador por un determinado partido, también decimos las que hacen mal. A veces parece que la gente se rasga las vestiduras por lo que ha dicho el entrenador, por si ha hablado mal de los jugadores. Creo que hay que entenderlo con la mayor naturalidad. Del mismo modo que no les estoy haciendo la pelota cuando destacamos algo positivo de un jugador o del equipo.

Tanto Javi Vega como Leo Mainoldi, los dos con los que pudimos conversar en zona mixta después de la derrota ante Gran Canaria, admitieron la escasa actitud de los jugadores.

Entonces estamos diciendo todos lo mismo, que los jugadores no salieron a hacer lo que tenían que hacer. Lo reconocen ellos, lo dice el entrenador, estamos todos de acuerdo ¡Qué bien!

¿Qué te pareció el comunicado oficial? No es habitual, ni en el Fuenlabrada ni en el deporte profesional, que un club pida disculpas públicas a su afición por el rendimiento de sus jugadores.

Es una decisión del Consejo y, por lo tanto, nos tiene que parecer bien todo lo que ellos digan o decidan. Por nuestra parte, lo único que tenemos que hacer es trabajar mejor y hacer las cosas bien, como por otra parte estamos haciendo en la mayoría de partidos. Salvo en el último partido, en todos los encuentros hemos competido por la victoria. Sin contar los dos primeros partidos, Barcelona y Bilbao, llevamos cinco victorias en las últimas once jornadas. Ojalá hubiésemos tenido ese balance desde el principio, y ojalá seamos capaces de mantener ese balance de aquí al final porque nos ayudará a lograr el objetivo que tenemos por delante.

¿Qué es lo que más te ha gustado del equipo en estos trece partidos que llevas en Fuenlabrada?

Creo que hemos crecido en la mayoría de cosas. Estamos mejorando prácticamente en todo, en porcentajes de tiro, en puntos anotados, en puntos recibidos, en todos los aspectos del juego. Tenemos más claros los papeles dentro del equipo, y lo que queremos hacer. Sobre todo hemos conseguido ser competitivos en la mayoría de partidos algo que, teniendo en cuenta como estaba antes el equipo, ya es bueno para nosotros. Tenemos que ser capaces de mantener esa competitividad a pesar de que ahora estemos en una fase del calendario por delante.

Mencionabas antes a Robert Kurz. ¿Cómo le estás viendo?

Primero se ha puesto al tono físico necesario de competición. Ahora creo que ya lo tiene, y espero que cada vez su aportación sea más constante y regular, que nos dé la consistencia que él nos puede dar en todos los sentidos, tanto con el criterio que tiene a la hora de atacar como el que tiene a la hora de defender. Necesitamos jugadores que nos den ese equilibrio. A veces tenemos altibajos marcados, precisamente, por los altibajos de otro jugador, y necesitamos gente que aporte siempre lo mismo, que dé confianza al grupo.

¿Te preocupa el bajón de Mou Sené en los dos últimos partidos en casa?

Intentaremos ayudarle para que mantenga el nivel de confianza que había tenido en los anteriores partidos. Quizás la entrada de Rob [Kurz] retoca un poco los minutos, o el tipo de rotación que estamos haciendo. Estamos metiendo más ahí a Javi Vega, jugando junto con Rob, para tener más consistencia en el juego interior. Esperamos ayudarle [a Sené] porque cuantos más jugadores tengamos al mejor nivel posible, será mucho mejor para el equipo.

James Feldeine fue MVP ante el Valencia, llegando a declarar luego en el diario As que quería “jugar en el Barça o el Madrid”. ¿Puede descentrar tanta atención mediática a un jugador debutante en la ACB?

Él, después del MVP, de todo el revuelo este que se habló del Barcelona, la verdad es que no ha estado muy bien en los últimos partidos. Es muy joven todavía, y hay que ver muy bien cómo asimila este tipo de situaciones. Esperemos que lo antes posible encuentre otra vez el equilibrio que ha tenido, sobre todo en su juego de ataque.

Luego del triunfo en Santiago, llegaste a decir que Jon Cortaberría había sido el “MVP del equipo”. El donostiarra pasó de jugar muy poco a promediar 31 minutos en los últimos tres partidos. ¿Sirve su caso como ejemplo?

Él hizo un buen trabajo, y como decía antes, lo destacamos. En mi opinión fue fundamental para que el equipo pudiera ganar. Eso es lo que todos esperamos de nuestros jugadores, que todo el mundo cuando salga dé lo que tenga que dar, cada uno con sus características, pero siempre con un tono de esfuerzo y de trabajo.

Sergio Sánchez, en Zaragoza, comentó ante su situación particular que iba a “trabajar duro para cambiarle la opinión al entrenador”…

Como ya le dije a él también, para mí es más importante la calidad que la cantidad de los minutos. Si los jugadores son capaces de dar minutos de calidad al equipo, lo más probable es que si el entrenador no es tonto, que en este caso no lo es, aumente la cantidad de minutos de esos jugadores en el campo. Si un jugador en la pista juega bien, lo lógico es que siga jugando, y si no juega bien, pues que salga otro y que lo intente. Más que estar obsesionados con la cantidad de los minutos, los jugadores deben estar obsesionados con la calidad de los minutos, que cuando entren a la pista, sean cinco o 35 minutos, estén satisfechos de haber ayudado al equipo. Evidentemente, todos quieren jugar lo más posible. Tampoco es bueno tener actitudes de conformarse con jugar menos. Luego también están las dinámicas de los equipos y las calidades de los jugadores. Hay jugadores que son mejores y que tienen que aportar más cosas, y otros que tienen un papel diferente, secundario, pero no menos importante para el equipo. Esto es algo que también hay que comprender, que hay jugadores que juegan más, otros menos, pero todos son igual de importantes. Hay que aprender a sentirse importante aunque no juegues muchos minutos. Nosotros intentamos darles importancia a todos los jugadores, como por ejemplo en esa situación de Cortaberría que tú comentabas antes.

La llegada de Kristaps Valters ha propiciado que Quino Colom jugase menos minutos (pasó de  promediar  21 en los primeros diez jornadas a 14 minutos en las últimas diez). Cuando hablamos a principios de diciembre señalaste que su rendimiento “no había sido bueno”. ¿Cómo lo estás viendo ahora?

Todos tenemos que dar más para ayudar al equipo a ganar más partidos. Él ha estado irregular, con momentos en que ha estado muy bien y otros en que ha cometido más errores. Es importante la regularidad, que el equipo sepa lo que un jugador te va dar cuando entra a la pista, que haya una garantía de unos mínimos de acierto y de trabajo, que es lo que necesita el equipo.


Trifón Poch, en el último choque ante Gran Canaria (Foto: ACB Photo / Fran Martínez)


Cambiando de tema, en Fuenlabrada las peñas están muy vinculadas al club, incluso celebran cenas con componentes del equipo. ¿Tienes previsto asistir a una? ¿Te parece bien que los jugadores confraternicen con la afición?

Ya he ido a una. Creo que cualquier actividad que se haga de contacto con la gente que nos sigue es muy importante. Todavía se deberían hacer más, porque nosotros estamos trabajando para que toda esa gente pueda disfrutar con su equipo. Tiene que haber una relación y un feed-back por parte de los jugadores. Me sorprende que haya clubes que recortan ese contacto, que impiden las ruedas de prensa o las declaraciones de los jugadores. Ellos tendrían que estar constantemente opinando para estar en contacto con la gente. Aquí, las peñas del Fuenlabrada están muy arraigadas desde hace muchísimos años, son gente que siguen desde hace mucho al equipo. Han visto pasar a muchos jugadores, a  muchos entrenadores, pero lo que permanece es el equipo y ellos. Está claro que nosotros tenemos que estar a su servicio.

Entre 1993 y 1995 ya estuviste en la Selección B. ¿Sueñas con llegar a ser algún día seleccionador, o dirigir algún equipo de Euroliga?

A todos nos gustaría entrenar al mejor equipo del mundo, pero lo importante es poder trabajar a gusto estés donde estés, y saber adaptarte a las necesidades del sitio en el que estás. Más que sueño, porque yo lo de los sueños… duermo poco… mi objetivo es ayudar al club en el que esté, y sobre todo  encontrar las mejores condiciones posibles para poder trabajar. No me gusta ese ambiente de tener ídolos, de ‘mi objetivo es’, de ‘mi máxima ambición es llegar allí’. Por supuesto, tengo toda la ambición del mundo para hacer ganar a mi equipo, sea el que sea.

Con la crisis, en el último tiempo cada vez más los entrenadores españoles salen a dirigir por el mundo. ¿Es una demostración de la gran cantera de técnicos que hay en España? ¿Te gustaría en el futuro el desafío de dirigir en el extranjero?  

Primero, me encantaría poder entrenar fuera. Luego, hay muchos componentes que influyen en el menosprecio hacia el entrenador español frente a los entrenadores extranjeros. Es algo endémico y educacional. Aquí siempre nos parece que lo de afuera es mejor que lo de aquí. Parece mentira, pero todavía es así. Es sorprendente la poca salida que han tenido los entrenadores españoles, probablemente porque entrenan en la mejor liga que hay a excepción de la NBA, y están bien aquí. Pero si están preparados para entrenar a los equipos de la mejor liga, es ilógico que no estén preparados para entrenar en cualquier otra competición. También hay un tema de agentes, de control de mercados por determinados agentes, lo que hace que las puertas se abran o se cierren dependiendo en qué cuadra estás. Allí los entrenadores españoles se han visto frenados frente a otros, pero ojalá cada día haya más que puedan tener la oportunidad de demostrar su capacitación, como hoy ya lo están haciendo algunos. Hay entrenadores sobradamente preparados para ejercer su profesión fuera de aquí.

Pablo Laso y Xavi Pascual ya se han ganado un respeto dirigiendo al Real Madrid y Barcelona. ¿Tienes la percepción que en la opinión general de la gente los entrenadores españoles ahora están más valorados?

Poco a poco. A mí lo que me gustaría es que no se diera esa valoración sólo porque ahora al Barça y el Madrid hayan llegado entrenadores españoles que lo están haciendo bien. Eso parece que haya sorprendido. No, es que hay muchos otros entrenadores que ya llevan 20 años haciéndolo muy bien en una liga como esta, que todos dicen que es la mejor. Pedro Martínez, Salva Maldonado, Luis Casimiro, etcétera, etcétera… muchos entrenadores españoles que nunca han tenido la oportunidad, o muy pocas, de estar en equipos de Euroliga o en equipos potentes, pero yo no les daría menos méritos, porque sobrevivir en equipos pequeños tiene una complicación muy grande. Parece que ahora, porque hay españoles en el Barça y en el Madrid, el entrenador español está bien. No. El entrenador español estaba bien ya mucho antes, haciendo grandísimos trabajos en circunstancias muy duras durante muchísimas temporadas. A veces me hace mucha gracia cuando sacan algunas estadísticas de estas. Recuerdo cuando al Caja Laboral lo entrenaba Dusko Ivanovic, y decían ‘el número de victorias entre Ivanovic-Poch’. Evidentemente, él me ganaba por paliza, pero claro, él había entrenado al Caja Laboral o al Barcelona, y yo al Girona, al Alicante o e Granada. Son interesantes esas estadísticas.

Por eso te comentaba que no sé si hay muchos entrenadores que, estando en equipos de presupuestos medios o bajos, hayan ganado siete veces al Barcelona en la ACB (cuatro con Girona y tres con Alicante).

Vamos a por la octava. Hay quiénes van a por la décima, yo voy a por la octava.

En teambasket.com analizas al baloncesto, la labor de entrenadores, árbitros, etcétera. ¿Cómo ves al periodismo deportivo actual?

Es complicado ahora, no sólo el periodismo deportivo sino el del mundo de la información en general. La situación es muy cambiante. Internet está haciendo que este mundo de la información está tomando un camino nuevo, y se está abriendo la puerta a mucha gente que entra en este mundo a partir de páginas web, de blogs personales, que se convierten en focos de opinión. Es un mundo que está empezando a crecer y en el que todos tenemos que aprender a manejarnos. No tiene nada que ver con el mundo de la información cuando yo empecé a entrenar profesionalmente.

¿Qué te parecen las redes sociales en el baloncesto profesional?

Es algo inevitable. Creo que tenemos que hacer un esfuerzo a nivel educacional, y no tengo claro que se esté haciendo. Lo importante es que la gente esté lo suficientemente educada como para hacer un uso correcto de todos esos medios tan fantásticos que tenemos en nuestras manos. El problema es toda la gente que tiene acceso a estos medios tan interesantes que no tiene el nivel educativo o el criterio para saber hasta dónde puede llegar, qué puede decir públicamente, qué es correcto y que no. Ojalá hiciéramos más incidencia en ello, en educar a la gente de una manera correcta para que todos hagamos un uso responsable de algo que está ahí, que cada día va a ir a más, y que con un uso correcto son unas herramientas extraordinarias.

¿Utilizas Twitter?

No.

Como cinéfilo, ¿qué películas de baloncesto recomiendas?

He visto muchas. Me gustan las películas de deporte. Personalmente una de las que más me han gustado es una de fútbol americano donde Al Pacino es entrenador, ‘Un Domingo Cualquiera’, y luego hay una de golf que es muy interesante, con Will Smith y Matt Damon, ‘La Leyenda de Bagger Vance’. Hay muchas escenas en esa película que son muy interesantes. Siempre pillas alguna escena que luego puedes utilizar.




¿Sigues la NBA?

Más que ver partidos, la sigo a nivel de Internet, y todo lo que me bombardea mi hijo pequeño sobre Kevin Durant (risas).

¿Y el fútbol?

Sí, me gusta todo el deporte. Soy más del Barça que de otra cosa, pero soy del tipo de aficionado que si ahora, en la Copa del Rey, el Madrid gana 0-10 en el Camp Nou, me dará absolutamente lo mismo. Me gusta el deporte de calidad en cualquier modalidad. Soy un vicioso de los Juegos Olímpicos. Si hay emoción, puedo ver desde triatlón hasta tiro olímpico.

El vestuario del Fuenlabrada está muy dividido entre Madrid, Barça y Atlético. ¿Hay muchos piques en la semana?

Cuando hay enfrentamientos directos, sí. Es parte de la vidilla de los equipos, aunque ahora no tienen mucho que cortar. La mayoría están chupando rueda, como el de la mesa de enfrente, que es un merengue [mira a Sergio Jiménez, su entrenador ayudante].

¿Qué te han parecido los pitos al himno y al Rey en la final de Copa?

Es muy complicado porque el ambiente está muy enrarecido ahora. Nunca sabes hasta qué punto es el valor de todos esos silbidos. Hay un acontecimiento multitudinario y me gustaría saber cuántos son sinceros, gente que no está de acuerdo o que no se siente representada por la monarquía, y cuántos son los que apuntan porque otros silban. Como silban unos cuantos, pues silbamos todos, y venga, fiesta. Y como está el ministro allí [Wert], pues vamos a silbar también. Yo tampoco le daría más importancia. En cualquier caso la gente es libre de expresarse como quiera, tanto los que están a favor del Rey, los que deciden silbar de una manera sincera y los que son impresentables y se apuntan al barullo. Mientras todos debatamos de una manera sosegada, abierta y libre, me parece correcto. Tampoco sé si es el foro más idóneo. Es una competición deportiva, pues vamos a vivirla como tal, y vamos a vivir el deporte y a dejar estas cosas de lado. Pero como se ha puesto de moda ahora pitar al Rey vaya donde vaya, sobre todo si es en Cataluña o en el País Vasco, pues parece que la cuestión es ‘venga, vamos a pitarle’. No me parece el lugar para manifestar tus opiniones respecto a eso cuando lo que hay es un partido de baloncesto, además en un ambiente festivo como es siempre el de la Copa del Rey, que además es un ejemplo de convivencia entre aficiones, muy rivales, pero que siempre conviven. Quizás en eso también deberíamos apuntarnos al buen rollito.

Por último, llevas dos meses y medio en Fuenlabrada, con la familia viviendo en Girona. ¿Cómo marcha la adaptación a Madrid?

Me gusta mucho esta oficina. Paso prácticamente todo el día aquí.

Casi bajo tierra, no hay ventanas al exterior...

No, pero es agradable, he tenido peores (risas).

Trifón Poch, en su despacho, durante la entrevista


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