1 dic. 2012

La primera de Trifón, inolvidable

Valladolid 102 - Fuenlabrada 104. En un partido memorable, el Mad-Croc logra su segundo triunfo de la temporada tras vencer en la prórroga. 200 hinchas naranjas deliraron con la canasta final de Gladyr. James Feldeine, 31 puntos. Gran debut de Kris Valters. Trifón Poch: "He tenido taquicardia. Al final hubo jugadores que con sus decisiones nos ayudaron a ganar".


Con sufrimiento y con carácter. No había otra manera posible. El Fuenlabrada, ya con Trifón Poch en el banquillo, había rozado el triunfo ante Barcelona y Bilbao, y por ello no extrañó que hoy, ante el Valladolid, los jugadores naranjas tuvieran que esforzarse al máximo para sellar la segunda victoria de la temporada (la primera con el entrenador cordobés) en un encuentro que parecía sentenciado en la primera parte (25-46, +21) pero que tuvo que decidirse sobre la bocina de la prórroga con una agónica canasta de Sergii Gladyr. En el medio ocurrió de todo, porque fue un partidazo con múltiples incidencias, soberbias actuaciones individuales, remontadas y alternancias en el marcador, pero que terminó con 200 fieles seguidores fuenlabreños revoleando sus bufandas en el Pisuerga. Sí, una vez más, la afición naranja dijo presente en las malas, que es cuando realmente vale calificar a las hinchadas.

La primera mitad fuenlabreña fue primorosa. En el cuarto inicial, los de Trifón Poch sacaron diferencias a partir de un enorme acierto exterior (6/9, 66%, anotados por cinco jugadores diferentes), lo que les permitió cerrar el cuarto con un 23-31 en el marcador. En el segundo capítulo Roberto González cambió íntegramente todo el quinteto, pero los jugadores naranjas mantuvieron su nivel e incluso fortalecieron la defensa. Entre medias, Kris Valters debutaba por tercera vez con el Fuenla y James Feldeine seguía encendidísimo, con canastas de todos los colores para el escolta neoyorquino (17 puntos al descanso). Tras un parcial acumulado de 2-20 y un par de cestas de Álvaro Muñoz y Chuck García, el Mad-Croc ponía la máxima renta el marcador: +21 (23-44 y 25-46). Luego, dos canastas de Sergii Gladyr enfriaban cualquier indicio de reacción pucelana, la última un ‘coast to coast’ para sellar una fenomenal primera mitad (34-53). Al descanso, el cuadro local llevaba un lapidario 0/7 en triples, ante un 8/15 visitante (53%).


Kristaps Valters demostró en su debut que volverá a aportar mucho al Fuenlabrada: 15 puntos (cuatro triples) (Foto ACB Photo / C. Minguela)

Pero este Valladolid, armado sobre la marcha y con un presupuesto ajustadísimo, también posee espíritu guerrero, el cual le ha llevado contra pronóstico a tener ya cinco victorias en la temporada. Y por ello no sorprendió su empuje en el tercer cuarto, acortando distancias con Nacho Martín y Othello Hunter percutiendo en la pintura. Un triple de Jordi Grimau colocó el 51-59, pero entonces emergió el ‘recién llegado’ Valters para aplacar con un triple los ánimos vallisoletanos (51-62). Aun así, dos aciertos locales más desde el 6.75 metieron al Blancos de Rueda en el partido (57-65), renta que se achicó más con un tiro libre de Hunter ni bien empezó el último cuarto (58-65).

Sin embargo, el base letón del Fuenla volvía a demostrar su oportunismo con su tercer triple en tres intentos (58-73, minuto 32). Después, unos libres convertidos por Feldeine parecían romper definitivamente el partido (64-78, m. 34). Nada más lejos de la verdad, porque los de Roberto González siguieron apretando y limando diferencias, sobre todo con Nacho Martín, que clavó tres triples seguidos que movieron los cimientos del pabellón y generaron olas en el Pisuerga, río que baña un flanco de la cancha pucelana. Total, 82-84 a falta de 2 minutos. Quino Colom, de gran partido, castigaba desde el perímetro (82-87), pero Ian O’Leary se sacaba otro triple de la chistera (87-88, a falta de 1:15).

James Feldeine (31 puntos y 31 de valoración) ante Nacho Martín (31 de valoración) (Foto ACB Photo / C. Minguela)

El encuentro estaba loco y en un puño, pero las muñecas de ambos equipos no temblaban. Nacho Martín, inconmensurable, se iba eliminado tras cinco faltas (notición para el Fuenla), pero un 2+1 de O’Leary ponía adelante a los suyos (90-89) a falta de 43 segundos. A esa acción le siguió otro triple de Valters y una agónica cesta de David Navarro para forzar la prórroga (92-92). El empate final espoleó aún más a la afición local, aunque las 200 gargantas naranjas seguían creyendo en la victoria.

Cuando Navarro adelantaba a los suyos en la prórroga parecía que el fin del mundo se cernía sobre los fuenlabreños (96-93), pero un parcial de 0-4 devolvió la ventaja visitante. Allí se produjo una incidencia capital: el Blancos de Rueda fallaba cuatro tiro libres seguidos, errores que mantenían a salva al Fuenla: 96-99 a falta de 59 segundos. ¿Decisivos? No, porque como si el guion del partido estuviese escrito para una de esas películas universitarias estadounidenses, Uros Tripkovic la embocaba de tres para empatar cuando quedaban 50 segundos (99-99). 

Valters metía un libre pero fallaba el segundo, rebote (de oro) para Javi Vega, y posterior canasta del ala-pívot de La Avanzada, la primera suya del partido (99-102). ¿El final? Ni mucho menos, porque cuando restaban seis segundos Jordi Grimau la clavaba de tres (102-102) y, cuando todo parecía encarrilado a la segunda prórroga, emergió Sergii Gladyr para que, a pase de Mainoldi y sobre la bocina, metiera la definitiva cesta del partido. El alero ucraniano convirtió así la primera y la última canasta del partido, cerrando el círculo de un duelo que ya entra de lleno en la historia del Baloncesto Fuenlabrada, en una noche en que los jugadores naranjas se sacaron de encima una mochila que pesaba en la espalda y en el alma. En Valladolid llegó la segunda victoria de la temporada, la primera de Trifón Poch, con carácter, con sufrimiento, luchando metro a metro, y con explosión de júbilo final. Un triunfo fiel a la historia de este esforzado club.


Leo Mainoldi frente a Jordi Grimau (Foto ACB Photo / C. Minguela)

Detalles

Al descanso el Fuenlabrada sumó 53 puntos. Hace tres jornadas, en el último partido con Porfi Fisac, el Mad-Croc perdió 73-52 en Gran Canaria, es decir, anotando un punto menos en los 40 minutos en el CID que en la primera parte en el Pisuerga.

Los 104 puntos anotados en total por el Mad-Croc representan su mejor marca desde el 108-81 al Joventut en la temporada 2010/11.

Kristaps Valters tuvo su tercer debut con el Fuenlabrada. Con el dorsal ¡52!, el letón dejó muy buenas sensaciones, además de sumar 15 puntos y 12 de valoración (25 minutos).  

James Feldeine anotó 31 puntos y 31 de valoración en 39 minutos, topes todos ellos en sus 10 partidos ACB.

Quino Colom, 15 puntos y 18 de valoración en 21 minutos. Es el récord de puntos y valoración del base andorrano en la presente campaña.

Adrián Laso aún no ha debutado con Trifón Poch (tres partidos). Por su parte, Jon Cortaberría, que había disputado tres minutos ante el Barça, no jugó ante Bilbao y Valladolid.

En valoración, el Blancos de Rueda totalizó 125 por 102 del Mad-Croc.

Por parte local, se destacaron Nacho Martín (26+6 y 31 de valoración), Ian O’Leary (15+12 y 26 de valoración), y David Navarro (15 puntos y 23 de valoración).

El Valladolid, que llevaba un 0/7 en triples al descanso, finalizó con un 10/26 (38%).

Primera prórroga de la temporada para el Mad-Croc. La campaña anterior disputó dos: ganó en Sevilla y perdió como local ante el CAI Zaragoza.

El Fuenlabrada estuvo respaldado por 200 aficionados en el Pisuerga.

Quino Colom rompió su récord de temporada en puntos y valoración: 15 y 18 respectivamente (Foto ACB Photo / C. Minguela)

Ficha técnica

Blancos de Rueda Valladolid 102 (23+11+23+35+10): Alex Renfroe (9), David Navarro (15), Uros Tripkovic (14), Nacho Martín (26) y Othello Hunter (15) -cinco inicial-, Jordi Grimau (8), Ian O'Leary (15), Vytenis Cizauskas (-), Alhaji Mohammed (-) y y Nedzad Sinanovic (-). Entrenador: Roberto González. No utilizados: Antonio Izquierdo y Edu Ruiz.

Mad-Croc Fuenlabrada 104 (31+22+12+27+12): Quino Colom (15), James Feldeine (31), Sergii Gladyr (14), Leo Mainoldi (9) y Mou Sené (4) -quinteto inicial-, Kristaps Valters (15), Álvaro Muñoz (4), Charles García (10) y Javi Vega (2). Entrenador: Trifón Poch. No utilizados: Sergio Sánchez, Adrián Laso y Jon Cortaberría.

Árbitros: Emilio Pérez Pizarro, Óscar Perea y David Soto. Eliminados por faltas personales: Nacho Martín (m. 39), Chuck García (m. 42), Othello Hunter (m. 44).

Incidencias: Encuentro correspondiente a la jornada 10 de la Liga Endesa. Polideportivo Pisuerga (4.800 espectadores, con unos 200 aficionados del Fuenlabrada).


Javi Vega anotó su única canasta en la prórroga, clave para el triunfo en Valladolid (Foto ACB Photo / C. Minguela)


 Sala de prensa


Roberto González, entrenador del Blancos de Rueda Valladolid

Valoración del partido
“Ha habido dos partes claras. La primera hasta el descanso, cuando fuimos un equipo fofo, soso y sin alma. Por eso íbamos 20 abajo. Y a partir del descanso he visto otro equipo, un equipo que quería luchar y ganar el partido. Hoy no ha podido ser pero, lo que decimos siempre, que llegar al final con opciones de ganar es importante. Esperemos que otro día si podamos ganarlo”.

Lectura de juego
“En el primer tiempo no hemos sido capaces de leer que sólo teníamos una falta, que no hacíamos falta y que nos metían canastas con un porcentajes increíbles de tres y de dos. Eso no lo hemos sabido leer”.

Mayor valoración que el Fuenlabrada (125-102)
“Me río yo de las valoraciones. Llevamos dos partidos perdiendo con más valoración que el rival. Eso quiere decir que el equipo trabaja, trabaja y trabaja. A veces con acierto y a veces con desacierto, pero los jugadores no pueden poner más físico ni más entrega porque lo han dado todo”.

Labor arbitral
“Eso lo dejo a vosotros (los periodistas), que lo veis más tranquilos. Yo abajo me estoy moviendo y hay cosas que se me van. No lo veo bien”.





Trifón Poch, entrenador del Mad-Croc Fuenlabrada

Valoración del partido
“Buenas noches. Espero que estéis recuperados todos; yo lo estoy intentando. Ha sido un partido realmente increíble. Nosotros hemos hecho una primera parte extraordinaria. Creo que hemos salido muy centrados en el partido. Hemos encontrado mejor el camino en el segundo cuarto, donde nos hemos dado cuenta que teníamos que defender. En la segunda parte ha cambiado mucho el panorama por diferentes motivos. Primero porque nunca nos hemos encontrado cómodos con la defensa de cambios automáticos que han planteado ellos. Hemos dejado de atacar, hemos dejado de ser agresivos y hemos parado el balón sin encontrar soluciones. A partir de ahí creo que entran en juego la cabeza de los dos equipos. El Valladolid con una dinámica mucho más positiva que nosotros, y a nosotros nos ha empezado a crecer la tensión por nuestra situación en la clasificación, el ver las cosas mucho más negativas a partir de nuestros propios errores. Hemos pasado de dejar de atacar a dejar de defender también, a no controlar el balance defensivo y a conceder tiros muy cómodos. Creo que nuestra cabeza estaba más fuera del partido, pensando en nuestras derrotas que en lo que teníamos que hacer para intentar ganar. El partido ahí finalmente se ha vuelto loco, pudiendo pasar más de 50.000 situaciones diferentes para decantar el resultado para un lado u otro. Este es el resumen que os puedo desde la taquicardia del momento”.

Triunfo necesario
“Cuando se nos pase el achuchón, el miedo a perder que hemos tenido, vamos a valorar las muchas cosas positivas que hemos hecho en todos los sentidos, tanto defensivamente en bastantes minutos como la solvencia en el juego de ataque. Hoy hemos mejorado nuestros porcentajes de tiro. Luego que nos van a ayudar reacciones que ha habido en el campo. Otras veces nos hemos arrugado, y hoy ha habido jugadores que han tomado decisiones al final y que nos han ayudado a ganar. Todo esto va a redundar en algo que para nosotros ahora es la propia vida, que es mejorar la autoestima del grupo y de cada jugador individualmente para que cada día nos sintamos capaces de ser un poco mejores”.

Debut de Kris Valters, y Sergio Sánchez sin jugar
“No le pasaba nada [a Sergio Sánchez]. Hemos intentado alternar a los otros dos bases en el puesto. Tal cómo se ha puesto el partido en la segunda parte era mucho más complicado meterle directamente desde el banquillo sin haber jugado antes. Y Kris ha estado suficientemente bien, teniendo en cuenta que lleva poco tiempo con nosotros. Él no tienen todavía el control de los movimientos del equipo, y que físicamente quizás le falte un poquito de ritmo de partido, como a todo el equipo”.



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