24 oct. 2012

Sergii Gladyr: “Elegí Fuenlabrada porque aquí puedo dar un gran salto”

El alero ucraniano repasa sus primeros días en el Fernando Martín. “Sueño con llegar a la NBA. Si este año juego bien me harán un contrato, sino tendré que mejorar”, dice el ganador de los dos últimos concursos de triples de la ACB. “Nos está faltando confianza”, admite sobre el 0-4 del equipo. Está casado con Olena Khomrova, esgrimista y campeona olímpica en Pekín.


Frases destacadas

  • Inicio de temporada: “A todos nos está faltando confianza. Si no tiras, no metes; si no metes, no coges confianza. Entonces, hay que tirar. Sin nuestros aficionados es más difícil jugar y ganar, necesitamos su ayuda”

  • Fichaje por el Fuenlabrada: “Ya era tiempo para cambiar porque en los tres años en Manresa no he mejorado mucho. Elegí Fuenlabrada porque aquí puedo dar un gran salto. Manresa está en Cataluña y Fuenlabrada está en Madrid. Puede que sean mentalidades diferentes”

  • Confianza: “Está claro que es difícil superar a Navarro, Llull, Rudy o Jaycee Carroll, pero con mucho trabajo puedes superar a cualquiera. También necesitas talento y un poco de suerte. Yo creo que puedo hacerlo”

  • Metas: “Mi objetivo total es salir de España y jugar en la NBA, sueño con eso. Mis derechos los tiene Atlanta Hawks y todo dependerá de cómo lo haga este año. Si juego bien esta temporada me harán un contrato, sino tendré que seguir mejorando y hacer todo lo posible para lograr ese objetivo”

  • Olena Khomrova: “Ella ha ganado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en esgrima, en sable por equipos. De momento ha dejado el deporte porque queremos formar una familia”



Sergii Gladyr (Mykolaiv, 17/10/1988) es uno de las tres nuevas incorporaciones que el Baloncesto Fuenlabrada realizó para esta temporada. El alero ucraniano, de 1.97 metros de estatura, llegó al Fernando Martín con la experiencia de tres campañas en Manresa, donde se caracterizó por su capacidad física y su acierto exterior. Internacional por su país, el jugador perimetral confía en que el equipo entrenado por Porfi Fisac se recupere pronto de su mal inicio liguero, además de poder destacarse en el plano individual para poder cumplir uno de sus dos grandes sueños deportivos: jugar en la NBA (el otro, “más difícil”, es ser campeón olímpico). Después de una intensa sesión matutina de entrenamientos, Sergii Gladyr, que acaba de cumplir 24 años, valoró sus primeras semanas en Fuenlabrada.


  • Magro arranque en la ACB

El Mad-Croc Fuenlabrada ha firmado su peor inicio liguero en sus quince temporadas ACB (0-4). A priori, se sabía que la entidad de rivales como Valencia, Real Madrid o Unicaja iba a condicionar el primer tramo del torneo, pero la sensación es que el equipo de Porfi Fisac aún está en formación y que debe mejorar notablemente su nivel de juego para poder ser competitivo en la Liga Endesa. “Yo estoy muy bien aquí. Me gusta mucho el equipo, los compañeros, los entrenadores, el club y la ciudad; todo está muy bien, pero para poder estar más contento el equipo necesita victorias, y espero que pronto podamos conseguirlas”, comenta Sergii Gladyr sobre sus primeras semanas en Fuenlabrada. Tenemos que entrenarnos duro y aprovechar este tiempo para mejorar las cosas e intentar ganar, añade.

El sábado pasado el conjunto naranja cayó ante Unicaja, encuentro que, pese a la derrota, arrojó algunas señales positivas para el alero ucraniano: Fuimos aguantando tres cuartos y yo creo que eso ante un equipo como Unicaja es un resultado bastante bueno. Claro que un muy buen resultado es una victoria, pero tres cuartos jugando a ese nivel está bien, con buena defensa y con bastante buen ataque. Creo que hemos jugado bien, pero hemos fallado en el último cuarto. Nos falta ser regulares y jugar bien 40 minutos, no 30”. El balance negativo del cuadro madrileño, idéntico al del Lagun Aro, otorga mayor trascendencia al partido del próximo domingo en San Sebastián. “Ellos tienen buen equipo y creo que les ha faltado un poco de suerte. Va a ser un partido difícil porque, como nosotros, necesitan sumar su primer triunfo”, cuenta el ‘7’ del Fuenlabrada.
Sergii Gladyr, ante el Madrid (Foto: Fuenlafreak / Fran Martínez)


  • La confianza es todo

Una de las claves para explicar las cuatro derrotas sucesivas del Mad-Croc en el inicio liguero son los bajos porcentajes de acierto de sus principales triplistas. Leo Mainoldi, 21% (promediaba 39% en ACB), James Feldeine, 17% (40% en la temporada pasada en el Breogán), y Sergii Gladyr, 17% (35% de media en sus tres años en Manresa, casi el doble también). El internacional ucraniano realiza un diagnóstico sobre este apartado: “Lo primero es que a todos nos está faltando confianza, y lo segundo son las rachas, porque si un tirador mete la primera y la segunda, ya puede meter cualquiera después. Pero lo primero que nos falta es confianza, porque hemos empezado contra buenos equipos y no estuvimos bien”. Consultado por cómo se recupera esa confianza, el de Mykolaiv no tiene dudas: “Tirando sin miedo. Fallas, y sigues tirando. Si no tiras, no metes; si no metes, no coges confianza. Entonces, hay que tirar”, razona. El jugador confía en que recuperará la puntería exterior (2/12, 17%) en los próximos partidos: “Claro, como soy un tirador esta situación me obliga a mejorar este porcentaje, y lo voy a conseguir”. Porfi Fisac comentaba hace un par de semanas en Área18 que debían convertir la juventud de la actual plantilla en una virtud. “El entrenador me dice que tengo que jugar más duro y más concentrado, que siga haciendo mi trabajo, tirando y siendo más agresivo”, señala el jugador.

Gladyr busca reencontrarse con sus triples (Foto: Fuenlafreak / Fran Martínez)


  • Especialista en concursos de triples

Gladyr es un experto en los concursos desde el 6.75. Con 19 años, en su país ya había ganado uno con el MBC Mykolaiv. Luego, en la temporada 2009/10 -su primera en Manresa-, quedó segundo, sólo superado por Pedro Robles. No obstante, se desquitaría coronándose una campaña después quedando por delante de otro excelente lanzador como Jimmy Baron. En la 2011/12 no se disputó concurso de triples, pero hace un mes el exterior del Fuenlabrada revalidó su condición de especialista tras lograr el concurso de triples desarrollado en la sede de Endesa. “No tiene nada que ver un concurso de triples con un partido porque la presión es distinta. En un concurso tiras solo y en un partido tiras cansado y con un defensor encima, es muy diferente. Un concurso de triples es un título para ti mismo, pero ganar un partido con un triple vale mucho más que cualquier concurso”, explica. En el vestuario trascendió que, con parte de los 4.000 euros de premio, el triplista invitaría a comer a toda la plantilla, a lo que el propio jugador añade: “Me he comprado unas ‘bambas’, unas zapatillas”, demostrando su dominio de la jerga en castellano, uno de los cinco idiomas que habla junto al ucraniano, ruso, inglés y catalán.

El alero revalidó su título en el concurso de triples de la ACB (Foto: ACB Photo)


  • “Creo que podría superar a gente como Navarro o Rudy”

En la mencionada entrevista, Porfi Fisac se refería al potencial de Gladyr: “Tiene que dar el paso de gigante, y eso es convertirse en un jugador de Euroliga. Está dentro de él porque tiene todas las condiciones del mundo para triunfar: físicas, técnicas, mentales, conocimiento del idioma... Está en sus manos”. A su vez, el presidente José Quintana sostenía en la revista oficial del club que el alero ucraniano “tiene capacidad para ser sexto jugador del Real Madrid o Barcelona”. El baloncestista eslavo responde así a los elogios recibidos: “Me gusta que tanto el entrenador como el presidente diga esas cosas de mí. Quiero darle las gracias por eso, pero no creo ser el único que pueda dar ese salto para poder jugar en el Real Madrid o en el Barcelona. No me genera más presión. Está claro que es difícil superar a Navarro, Llull, Rudy o Jaycee Carroll, pero con mucho trabajo puedes superar a cualquiera. También necesitas talento y un poco de suerte. Yo creo que puedo hacerlo”. Para ello, el exterior del Fuenlabrada admite que tiene perfeccionarse en muchas facetas del juego: Siempre hay que mejorar en todo lo que haces: tiro, penetración, defensa, todo. Lo más importante es el tiro; salida, parada y tiro. Soy bastante buen defensor, pero no muy bueno. Puedo defender también los ‘carretones’. Hay que mejorar en penetración y en los tiro libres, porque para el tirador que soy tengo que subir el porcentaje en los libres”.

Gladyr lanza ante Jaycee Carroll (Foto: ACB / V. Carretero)


  • La NBA como objetivo final

En el año 2009 Sergii Gladyr fue elegido en el Draft de la NBA en el número 49 por Atlanta Hawks. “Mi objetivo total es salir de España y quiero jugar en la NBA, pero mi objetivo esta temporada es intentar jugar bien con el equipo, juntos, no cada uno, sino hacerlo en equipo. El objetivo es ganar todos los partidos que podamos, pero después de cuatro derrotas no vamos a bajar las cabezas. Tenemos que jugar mejor como equipo”, señala el alero, quien confía en que un brillante desempeño en la ACB le permita catapultarse hacia la meca del básquet. Mis derechos los tiene Atlanta Hawks. Todo dependerá de cómo lo haga este año. Si juego bien esta temporada, me harán un contrato, sino tendré que seguir mejorando y hacer todo lo posible para lograr ese objetivo. Sueño con llegar a la NBA”.

En 2009, elegido en el Draft de la NBA por Atlanta Hawks (Foto: NBA.com)


  • De Manresa a Fuenlabrada, de ‘Séryi’ a ‘Serguí

El alero de Mikolaiv estuvo tres años en el histórico Manresa antes de recalar este verano en el Fernando Martín, promediando 8,7 puntos; 2,6 rebotes y 6,8 de valoración en 20 minutos. Más allá de haber calado entre la afición del conjunto de la comarca del Bages, el jugador explica los motivos que llevaron a mudar de aires: “La temporada pasada pensaba que ya era tiempo para cambiar porque en los tres años en Manresa no he mejorado mucho. Sí he mejorado un par de décimas en los números, pero ahora mismo quiero dar un gran salto y por eso dejé Manresa. Elegí  Fuenlabrada porque aquí puedo, y espero, dar ese gran salto”. El Bàsquet Manresa, que cuenta con orgullo en su palmarés un título de liga y otro de copa, tiene muchas similitudes con el Fuenlabrada: clubes humildes y sacrificados situados en las afueras de grandes ciudades, presupuestos cada vez más ajustados, equipos sin grandes individualidades pero con mucho trabajo, y fieles aficiones. Aun así, Sergii Gladyr encuentra distinciones entre ambos destinos: “Es todo diferente, los equipos, los entrenadores… incluso allí hablan catalán y aquí castellano. Son distintos porque Manresa está en Cataluña y Fuenlabrada está en Madrid. Puede que también sean mentalidades diferentes. Me gustan los dos sitios. Fuenlabrada es más grande que Manresa, que es más pequeña pero que está muy bien para los entrenamientos, con el pabellón cerca. Todo está cerca allí. No hay muchos sitios para desconectar y puedes estar concentrado en el baloncesto toda la semana, como en Fuenlabrada. Aquí es casi lo mismo, no hay muchas cosas que hacer si no vas a Madrid”.
En Manresa, con su clásico gesto cuando convierte un triple (Foto: ACB / Alberch)

Asimismo, esta temporada el nombre de Gladyr se ha modificado ligeramente en la ACB respecto a sus tres años anteriores en Manresa, pasando de Sergiy a Sergii. “Ahora me ponen el nombre con dos letras i al final, que es como figura en el pasaporte. Se pronuncia ‘Serguí’, pero como estuve tres años en Manresa, y Sergi es nombre catalán, me decían ‘Séryi’. Ambos suenan bien, me da igual”, cuenta con gracia el alero. Otra de las cosas que no podrá hacer en el Fernando Martín es ponerse a bailar con las animadoras, como sí  hizo una vez en Nou Congost. “No, ahora eso no lo hago más, estoy más maduro”, dice entre risas mientras se pone a hacer un paso de baile. El exterior eslavo utiliza en Fuenlabrada el dorsal ‘7’. En Manresa lució el ‘17’ primero y luego el ‘13’, mientras que en la selección empleaba el ‘13’ y ahora también el ‘7’. El ‘13’ también lo usaba en sus comienzos en el Mykolaiv. Su agencia de representación de Bouna Ndiaye, la misma de Mou Sené.

Desde el 00:47, Gladyr baila en el partido ante el Barcelona



  • Referente en la selección ucraniana

La generación dorada de la selección soviética estaba conformada por una brillante camada de jugadores rusos, lituanos y, en menor medida, letones. En contraposición, el desarrollo del baloncesto ucraniano quedó opacado por sus vecinos. Ucrania, hasta el momento, nunca llegó a clasificarse a unos Juegos Olímpicos ni a un Mundial. A nivel individual, por ejemplo, el ucraniano Alexander Volkov integró el equipo soviético que logró el oro en Seúl ’88, o, por citar otro caso actual, Viktor Khryapa nació en Kiev pero es internacional por Rusia. Pese a la falta de figuras de renombre, la actual selección ucraniana, crece año a año. El pasado verano logró clasificarse al Eurobasket 2013 de Eslovenia, siendo Gladyr el líder del equipo en anotación y asistencias. En ese plantel sólo había dos hombres que jugaban fuera de Rusia y Ucrania: el estadounidense Steven Burtt y Gladyr. “Hay otro jugador ucraniano, Serhiy Lishchuk, del Valencia, pero que en el verano estaba lesionado y tuvo que descansar; pero el año que viene creo que se unirá de nuevo a la selección”, comenta el ‘7’ naranja, quien a su vez valora positivamente la gestión del seleccionador Mike Fratello (ex Atlanta Hawks, Cleveland Cavaliers y Memphis Grizzlies): “Es un entrenador que me gusta mucho porque tiene una visión de juego diferente. Es americano, y a mí me gusta el estilo de baloncesto americano. Me agrada como ve el juego, como lo enseña”.

Líder de la selección ucraniana (Foto: eurobasket2013.org)

Más allá de las aspiraciones de disputar el Mundial 2014 en España, el exterior de Mykolaiv admite que lo que realmente le mueve el alma es una cita olímpica: “El gran sueño de mi vida es ser campeón olímpico. Cada verano intento hacer algo para acercarme a ese objetivo, pero es muy difícil porque por encima de nosotros hay muy grandes equipos como Serbia, Bosnia o Georgia, por mencionar algunos pequeños países con buenas selecciones. Ahora mismo todas ellas están por encima de nosotros. Necesitamos conseguir un nivel muy alto durante dos veranos, como mínimo. Ahora logramos clasificarnos para un Europeo, y el año que viene tendremos que mejorar si queremos entrar a un Mundial, donde estarán España, Rusia, Italia, Serbia, Alemania, Lituania…”, señala con un deje de admiración hacia las potencias europeas.

En relación a futuros cracks de su país, Gladyr destaca a Vyacheslav Kravtsov: “Acaba de firmar un contrato de dos temporadas con los Detroit Pistons de la NBA. Tiene un año más que yo y creo que para Europa su nivel es muy bueno, y que podrá hacerlo bien en la NBA. Eso espero, porque además él es mi amigo”. El pívot, de 25 años y 2.11 m., procede del BC Donetsk. “En Ucrania también hay un par de jóvenes que podrían probarse en España, pero realmente ahora en mi país el nivel de baloncesto está muy por debajo respecto al de España”, agregó.

Gladyr se queda con el balón en el triunfo manresano en Fuenlabrada del 19 de diciembre de 2009. Armando Gago y Chus Mateo lo viven desde el banquillo (Foto: F.O.)


  • Baloncesto en la sangre

“Nunca tienes que parar de mejorar; tienes que ser consciente de que no eres el mejor de todos y de que eres peor de lo que puedes llegar a ser algún día”, es un consejo que recibió de un entrenador y que marcó desde pequeño a Sergii Gladyr. Siempre tienes que trabajar más. Si tienes talento puedes llegar a un nivel, pero si trabajas mucho cada día, puedes llegar a un nivel más alto. Es así. Me lo decía ese entrenador y también mi padre. Él también fue jugador y se retiró muy joven, pero estuvo toda la vida en el baloncesto trabajando como manager. Cuando tenía cinco años me llevaba al club con un balón, y desde entonces me ayuda mucho. Sabe mucho de baloncesto”, comenta sobre su progenitor. “Mi madre y mi hermana también jugaban cuando era pequeñas, todos en mi familia jugamos al baloncesto. El único que llegué a ser profesional he sido yo. Están orgullosos de que ahora esté jugando en España. Sé que ahora no estoy en buen nivel, pero ellos están conmigo porque saben que puedo mejorar”.

(Foto: ACB)


  • Olena Khomrova, campeona olímpica

Últimamente las parejas de los fichajes del Fuenlabrada se están caracterizando por ser grandes deportistas también. La esposa de Kirk Penney, Audra Jeffers, es jugadora profesional de voleibol, mientras que la pareja de Chuck García, Arpine Amirkhanyan, es baloncestista en Estados Unidos e internacional por Armenia. En el caso de la esposa de Sergii Gladyr, Olena Khomrova, es campeona olímpica. “Ha ganado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín en esgrima, en sable por equipos”, dice orgulloso el jugador. Olena Khomrova, también nacida en Mikolaiv, fue además campeona mundial en 2009 (en su palmarés tiene a su vez tres platas y un bronce) y bicampeona europea en 2009 y 2010. Asimismo, en junio logró la medalla de plata en el último europeo de Legnano 2012, en Italia. Casados hace dos años, el exterior del Fuenla revela sus planes conjuntos para este año: “Como la esgrima no es tan popular ni puede ganar tanto dinero, ella ha elegido dejar su deporte y venir aquí conmigo. De momento ha dejado el deporte porque queremos formar una familia, y es imposible si ella sigue compitiendo en Ucrania y yo estoy aquí”.

“Me gustan los tatuajes pero aún no tengo ninguno. Creo que estos tienen que significar algo muy importante que haya pasado en tu vida, por ejemplo, un título de Euroliga. Mi mujer tiene un tatuaje de los anillos olímpicos, porque fue campeona en los Juegos y esos buenos recuerdos le van a quedar toda la vida. Yo de momento no tengo nada de eso, pero en cuanto tenga algo, como ser campeón de Euroliga o ser MVP, me tatúo”, alega un dicharachero Gladyr, quien también cuenta como desconecta del básquet en sus primeras semanas en Madrid. “Cuando estoy solo, sin mi mujer, me gusta descansar en casa, disfrutar de una película desde el sofá. Si voy a la ciudad voy al cine, que ahora puedo porque entiendo el castellano. Ahora, cuando estoy con mi mujer solemos pasear con nuestro perrito”. El pequeño can, de raza Yorkshire, se llama “Tinky, por Tinkerbell, de Peter Pan” (‘Campanilla’). Entre los gustos musicales, a Gladyr le gusta Paul Taylor, actual saxofonista de jazz moderno.
Olena Khmrova, a la derecha, con el oro en los Juegos de Pekín (Foto: Getty)


  • El pibe de los astilleros

Una de las míticas canciones de la banda argentina Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota es ‘El pibe de los astilleros’. En aquella región de Sudamérica emigraron hace un siglo casi 300.000 ucranianos. Muy lejos de allí, en Mykolaiv, conocida como la ‘ciudad de los astilleros’, nacía Sergii Gladyr. “Siempre tengo recuerdos muy buenos de mi ciudad porque allí vuelvo a ver a mi familia y a mis amigos con mucha alegría. Esa ciudad me lo ha dado todo. Si estoy aquí es gracias a mi familia que estaba ahí. Es una ciudad bonita y pequeña, con unos 500.000 habitantes”, dice de Mykolaiv. La ciudad debe su nombre a San Nicolás de Bari (Nykolaiv), puesto que el 6 de diciembre de 1789 los rusos derrotaron a los turcos y reconquistaron la ciudad. El entonces comandante Potemkin ordenó que la ciudad se llamara así por coincidir con la festividad de San Nicolás de Bari, quien, curiosamente, había nacido en el siglo III en una región que luego sería Turquía.

Situada al sur de Ucrania, Mykolaiv se encuentra a 60 kilómetros del Mar Negro, confluyendo en ella los caudalosos ríos Pivdennyi Buh e Inhul. Por ello su puerto es considerado uno de los más importantes del este de Europa. “Mykolaiv es una de las tres ciudades de todo el mundo que tiene tres grandes fábricas de barcos. Mi abuelo trabajó en una de ellas”, cuenta con orgullo Gladyr, quien viaja a su país cada vez que puede. “En verano, en Navidades o siempre que tengo algunos días de descanso voy a Ucrania para disfrutar de estar con mi gente. Pero no echo de menos a mi país. A los que sí echo de menos son a mis amigos y a mi familia”, distingue el jugador.

Monumento a los constructores de barcos en Mykolaiv

Gladyr nació en 1988, tres años antes de que su país se independizara de la Unión Soviética. “No recuerdo casi nada aquella época. Sí que todo era muy barato, como los helados o la limonada, pero era difícil encontrar algunas cosas, como comida específica o algo de ropa. Mis padres me hablaban mucho de eso pero hoy somos otro país. Sólo nos queda el idioma, porque aún estamos hablando en ruso. Pero ahora algunas regiones ya están hablando en ucraniano, y es algo que cada vez se expande más. Es lo único que cambia. Por ejemplo, ahora en los colegios se estudia todo en ucraniano y hay clases de ruso, y antes era al revés. La diferencia entre los idiomas es como el castellano y el catalán, más o menos así”.

En 1986 el país también quedaría marcado por el accidente nuclear de Chernóbil. “Afectó mucho en la zona donde ha sido, pero no en mi ciudad, que está a más de 600 kilómetros del lugar del accidente. En el colegio hemos estudiado todo eso: ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Qué han hecho? Es parte de nuestra historia”. Chernóbil se encuentra al norte del país, cerca de la frontera con Bielorrusia. Por su parte, el basquetbolista internacional prefiere no pronunciarse respecto a la situación de Yulia Timoshenko. “Yo no sé nada de política y no quiero entrar ahí. Mi problema es el baloncesto y me siento bien sin saber nada de política”, zanja el jugador.

Los '61 comuneros', uno de los tres grandes astilleros de Mykolaiv 


  • El impulso del Fernando Martín

Sergii Gladyr también está presente en las redes sociales, aunque no es un asiduo usuario de Twitter (@Ruskyi). “Lo uso poco porque no veo claro la idea de poner toda mi vida ahí. Puedo poner algunas noticias o dar las gracias a algunos aficionados. Si quiero contactar con alguien, puedo llamar o usar el Facebook, que es más personal. Pero no quiero enseñar toda mi vida para todos, por eso no lo uso mucho. El nombre ‘Ruskyi’ fue porque cuando abrí la cuenta de Twitter estaba en Manresa y así me llamaban mis compañeros. Me gusta”, explica el extrovertido alero. Su forma de vivir el baloncesto seguramente le llevará a conectar con la afición fuenlabreña, aunque lógicamente la actual serie de derrotas no ha permitido la exteriorización de ese vínculo. “Quiero que nuestra gente esté con nosotros porque la necesitamos. Sin nuestros aficionados es más difícil jugar y ganar. Quiero que nos ayuden porque no somos tan malos como hemos enseñado en estos cuatro partidos. En este inicio nos han tocado tres de los cinco mejores equipos de la liga. Nos quedan trece partidos en la primera roda, seis en casa, y en esos necesitamos su ayuda”. Ante el Joventut, el próximo 3 de noviembre, el Mad-Croc Fuenlabrada volverá a jugar en casa. Ese día Sergii Gladyr alcanzará los cien partidos en ACB, ocasión ideal para celebrarlo con un triunfo que sirva al equipo naranja para reencontrarse con su afición.


Sergii Gladyr, durante la entrevista 



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