20 jun. 2012

Jon Sistiaga, "Con los barra bravas"

Opinión sobre el reportaje de Canal+ sobre el accionar de los violentos y organizados hinchas argentinos. Un producto revelador para el gran público español y que intenta ahondar en la ‘cultura del aguante’.





Ayer por la noche se estrenó Canal+ el vídeo “Con los barras bravas", del periodista Jon Sistiaga. El reportaje se adentra en la impunidad con la que se mueven los hinchas (o delincuentes) más violentos del fútbol argentino. El documental es muy recomendable y cuenta con varios aciertos, como los testimonios de Ricardo Darín, Joaquín Sabina o Javier Cantero, nuevo presidente de Independiente y el único en mucho tiempo que se ha negado a ‘transar’ con la barra brava (que en Argentina es como plantarse a la mafia).

Hay algunas puntualizaciones menores que realizar sobre el documental. El periodista dice “a la Capital Federal pertenecen los cinco grandes clubes”, lo cual no es cierto, puesto que Independiente y Racing son de la provincia de Buenos Aires (Boca, River y San Lorenzo sí son de Capital). En la misma frase se menciona que “el año pasado 16 de los 20 equipos de Primera eran de la provincia de Buenos Aires”, profundizando la confusión entre Capital Federal y Buenos Aires (en rigor, diez de los 20 equipos eran de la provincia de Buenos Aires en la temporada 2010/11, y nueve en la presente; nunca 16). Básicamente, la Ciudad es un territorio autónomo de la provincia, como si el ayuntamiento de Madrid fuese una Comunidad Autónoma en sí misma, y el resto de Madrid (fuera de la ciudad) formase parte de, por ejemplo, Castilla-La Mancha.

Jurisdicciones al margen, lo que parece una broma es lo de San Telmo y la Isla Maciel. Jon Sistiaga dice, antes de subirse a un bote que flota sobre agua putrefacta, que “el viejo puente colgante ya no funciona así que la única manera de pasar es atravesando este riachuelo en barca”. Cuando llega al otro lado del canal, las calles están llenas de coches, y es que ‘Isla Maciel’ no es una isla sino que se denomina así por estar separada del barrio de la Boca por un riachuelo. Hay cinco puentes (como mínimo) por donde pasan vehículos y peatones que la unen con la ciudad, por lo que el detalle de la barca no se entiende más allá de lo pintoresco.

Por otro lado, y yendo a lo sustancial, se advierte que Mauro Martín, actual jefe de la barra brava de Boca, pidió 10.000 dólares (algo menos de 8.000 euros) para ser entrevistado. Normal. Hace cuatro o cinco años el diario Marca entrevistó, en páginas centrales y a modo de serial, a Mauro Martín, tiempos donde Mauricio Macri también era presentado en ese medio como “alcalde” de Buenos Aires, ex presidente de Boca y “futuro” presidente argentino (Macri, como la amplia mayoría de los presidentes de clubes, financia a estos barras). Como con Maradona, Marca paga esas entrevistas (por más que lo nieguen), y está bien que Canal+ avise que como le pidieron dinero no entrevistó a Mauro Martín debido a que la razón propia del reportaje es denunciar a esos barras.

Sin embargo, algo que no aclara en el documental (y se da por hecho) es que el resto de ‘personajes’ no recibió contraprestación alguna. En el caso de Rafa Di Zeo es cierto, porque hoy, recién salido de la cárcel (donde era visitado por muchos jugadores del primer equipo), brinda entrevistas por doquier en su rol de 'estrella mediática' y con el objetivo de recuperar su lugar en la barra de Boca. Ahora bien, Alejandro ‘Chiquitona’ Flores (Excursionistas), Ricardo Pavone (San Telmo) o Fabián ‘El Crudo’ (Atlanta) no creo que hayan hablado ‘por nada’, aunque claro que serán costes asumibles para una producción (puede que me equivoque feo, pero muchos medios argentinos no entrevistan a barras porque aducen que les piden dinero a cambio, lo mismo que Mauro Martín...).

Por ese mismo motivo puede haber sufrido la agresión de Pablo 'Bebote' Álvarez, líder violento de Independiente, en una noticia que rebotó fuerte en los medios. El periodista, con una libreta negra bajo el brazo, reloj y gafas de sol quiere, con sus dos camarógrafos, grabar (gratis) a la barra del Rojo. Aunque vaya escoltado por dos policías se produce la agresión, micrófono roto y guantazo, e instantes después el periodista denuncia los hechos, con su libretita negra bajo el brazo, el reloj puesto y las gafas de sol intactas. Cualquier persona que haya ido a una popular y haya sido realmente “agredido” por un barra sabe que es imposible salir caminando por sus propios medios y menos con todas sus pertenencias. Insisto, la agresión existió, pero me parece que se ha magnificado demasiado y que se trató más de un 'apriete' que de otra cosa (digo esto porque las barras tienen en su prontuario reciente cientos de víctimas hospitalizadas y muchos muertos en el camino). A su vez, el entrenador de Independiente que acusa ser echado “por la barra” es Antonio ‘Turco’ Mohamed (la aclaración es porque aparece en el reportaje pero no se indica quién es).

Ese es un punto en el que no estoy muy de acuerdo con el documental. Se esgrime que la realización del mismo tiene por objetivo denunciar la violencia y así poder cambiar la realidad, pero dudo que cambie algo más allá del impacto mediático del material. Es como que un periodista se meta en una chabola de la Cañada Real, le rompan un micrófono, un par de golpes, y lo denuncie públicamente: revuelo, redes sociales echando humo pero, ¿llegar a cambiar la realidad? Lo que muestra el reportaje es lo que cualquier argentino de a pie viene padeciendo desde hace más de 30 años. Mucha gente trabaja con ahínco para erradicar a las barras, y ahí si está el acierto de Sistiaga en entrevistar a Mónica Nizzardo, de la ONG Salvemos al fútbol, y a Gustavo Grabia, periodista del diario Olé que lleva años revelando detalles del accionar de los barras. En definitiva, el reportaje divulga una realidad y como producto televisivo es muy bueno, aunque en algunas cuestiones sólo se quede en el impacto televisivo.













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6 comentarios:

Javi dijo...

A ver si miro el documental, pero vaya fallo lo de Isla Maciel

Iván González dijo...

Lo he leído un poco por encima solo por saber tu opinión al respecto del reportaje. Yo lo tengo grabado y por tanto, cuando lo vea lo leeré, que no me van los "espoilers".

Stan dijo...

Visto anoche, no me ha acabado de enganchar.

Tiene el merito de mostrarnos a esos tipos y conseguir imágenes que para mi son inéditas, como el tema del desplazamiento en los autobuses. Pero por lo demás me ha parecido que no acaba de "retratar" a estos mafiosos. Por ejemplo, es Sistiaga el que dice que ninguno le habla de fútbol sin que nosotros veamos en que momento se les pregunta por el deporte o por las alineaciones del equipo, sus jugadores, etc.

Lo que si me ha llegado es la tristeza de ese muchacho de 14-15 años que entra llorando al estadio. Es muy triste que el aficionado que paga y sustenta todo sufra esas penurias y esta gentuza; mafiosos delincuentes se mueva con esa impunidad.

Periquini dijo...

aún no lo he podido ver, pero entre lo que me han contado y lo que leo en tu blog, no tardaré... gracias por las aclaraciones Eze

Reimon dijo...

Me parece bien que analices tanto el reportaje, pero creo que te pierden las ganas por encontrar fallos.
Lo de isla Maciel es un error, si,al igual que lo de los equipos de Capital federal /provincia, pero teniendo en cuenta que no es una persona que conozca la zona, es más comprensible y no creo que sean realmente importantes para lo que el documental quiere mostrarnos.

Ahora, das por hecho que mienten y que pagan por ciertas entrevistas y no lo dicen y luego te cuestionas la agresión por la barra de Independiente. Un sola piña, ya es una agresión, no normalicemos la violencia como hacen ellos, igual que solo quedara en un apriete (como dices) es porque estaba escoltado por policías y estaban grabando.

Por último no creo que el documental pretenda cambiar la realidad, es sólo información. C

omo no cambian la realidad los reporteros de guerra etc... Es la denuncia de los hechos la que puede llegar a sacudir algunas conciencias que trabajen por intentar cambiar la realidad.

A mi me pareció un gran documental, tan solo eché en falta que se profundizara un poco más en lo que menciona Monica Nizzarro de las relaciones entre la Barra Brava y la política, cómo son algunos contratados como seguridad privada, contacto con sindicatos etc... que no sólo se quedan dentro del mundo del fútbol.

Ezequiel Costa dijo...

Hola Reimon,

Gracias por escribir. No me pierden las ganas por encontrar fallos, es que son muy evidentes, máxime para un medio como el Canal+ que cuida todos los detalles. Es como que diga que el filial del Real Madrid es un equipo castellano porque se llama Castilla... Las jurisdicciones en el fútbol argentino son clave para entender el tema de la violencia. Por ejemplo, Excursionistas, San Telmo, Boca y Atlanta son de Capital Federal, y actúa la Polícía Federal (o Metropolitana), mientras que Independiente (donde se produjo la agresión) queda en Provincia, y actúa la Policía Bonaerense. Dependiendo de la zona la policía permite o no el público visitante, el derehco de admisión (de los barras), etc. Todos sabemos que la policía y los barras son "socios" en algunos casos, por eso sorprende la agresión de Bebote Álvarez, algo en la negociación no se cumplió o se rompió, porque las agresiones en la popular no son al voleo, y por supuesto que no hay que normalizar la violencia, pero creo que el tema de la violencia no era para presentarlo en primera persona, del tipo "me agredieron", porque en Argentina la barra agrede a todos todo el tiempo. Insisto, él periodista y sus dos cámaras iban con dos policías (socios de los barras), imagina lo que sufren los que van sin policías de custodio (que son miles).

Lo de "pagar por entrevistas" es una opinión personal, así que respeto la tuya y si alguien de ese medio niega haber dado algo a cambio de tirar tres tiros al aire o drogarse ante una cámara asumiré mi error. Si eso se produjera, sería un hecho fantástico: al fin los barras empiezan a dejar de cobrar por las entrevistas y se exhiben gratis. El primer paso para erradicar la violencia se habrá conseguido.

Lo de "cambiar la realidad" no lo digo yo, lo dice el reportero cuando menciona la razón por la cual se negaron a pagarle a Mauro Martín.

Coincidimos en que es un gran documental, de hecho lo escribí y lo sigo recomendando, y por eso destaqué muchos puntos muy positivos (como el de Mónica Nizzardo, Grabia, Darín, entre otros).

Saludos, y que todo sirva para erradicar la violencia del fútbol.