24 jun. 2012

El CF Fuenlabrada vuelve a la Segunda B

El equipo azulón derrota 1-0 al Coria sevillano (4-0 en el global) y asciende a la categoría de bronce tras cuatro temporadas en Tercera. Eloy marcó el tanto definitivo en un equipo liderado por Pachón y conducido por Antolín Gonzalo. Fiesta total en el estadio Fernando Torres.



El Club de Fútbol Fuenlabrada regresa a la Segunda División B tras una extenuante temporada de 44 partidos y cuatro interminables años. En el verano de 2008 el conjunto azulón había descendido a Tercera y desde entonces cada campaña comenzaba con la ilusión por las nubes y terminaba con el dolor de no poder recuperar la categoría (ni siquiera poder disputar los playoffs de ascenso). Hasta este año, cuando de la mano del entrenador Antolín Gonzalo el equipo no sólo se proclamó campeón de la Tercera madrileña sino que también logró la ansiada vuelta a Segunda B tras eliminar al Coria en la eliminatoria decisiva (triunfos 0-3 en Sevilla y 1-0 en el Fernando Torres). Las lágrimas, las risas y los festejos de la afición en el nuevo campo fuenlabreño se entienden por lo duro de la temporada (la serie perdida con el Marino de Tenerife en el duelo de campeones amagaba con despertar los fantasmas del pasado) y por las urgencias de un club con la suficiente historia y presente para estar más arriba que la Tercera División.


Los jugadores celebran el 1-0 de Eloy


El fin de semana pasado el Fuenlabrada había ganado 0-3 en Coria del Río, pero para que no cupieran dudas hoy el combinado azulón salió a rematar la faena sin especular en lo más mínimo. Desde el inicio, y bajo el aura de Sergio Pachón, los locales dominaron a un conjunto sevillano que, pese a la pierna fuerte (mal entendida) de alguno de sus componentes, terminó felicitando a los jugadores azulones dentro del campo. Eloy marcó el único gol en el 55, y pudieron ser muchos más de no ser por la falta de acierto local y las atajadas del portero Juan, la figura del choque.

Basilio, David Borrás, Dani Hernando (lesionado de gravedad en la primera jornada pero santo y seña del club, empujando como hincha y jugador), Jesús Fernández, Marcos Mauro, Pulido, Josué, Sergio Hernández, Adrián Romero, Chumi, Borja, Huete, Guti, David Hens, Igna, Jesús Sánchez, Miguel Prieto, Pachón, Eloy, Rafita, Barbosa, Aitor, Juanma, Grande, Josema, y Quique Lorenzo, integrantes del Fuenlabrada que ha recuperado la categoría.


Fin del partido y mientras el Fuenla comienza a celebrar el ascenso, los futbolistas del Coria agradecen a su afición el apoyo incondicional


Uno de las virtudes del equipo dirigido por Antolín Gonzalo fue la fortaleza colectiva, y dentro de ese bloque de jugadores se destaca el nombre de Sergio Pachón, quien a los 35 años se da el gusto de subir con el equipo de su ciudad. Esta vez no marcó cuatro goles (y medio) como en aquel histórico ascenso del Getafe en Tenerife. Hoy a ‘Pachi’ no le hizo falta, le alcanzó para dar un pase-gol para que Eloy sentenciara la eliminatoria, pero nadie duda del ascendente del delantero sobre este grupo. La imagen de Pachón al final del partido era para enviarla directamente al álbum de leyendas del club. Con una bandera de la Comunidad de Madrid colgada sobre los hombros, como si fuera la capa de un superhéroe, Pachón se abrazaba con todos y no paraba de sonreír. Ejemplo de profesional dentro y fuera del campo, el atacante madrileño demuestra que aún quedan futbolistas qué sólo juegan por la gloria deportiva.

Hubo invasión de campo para festejar el ascenso


A diferencia del fútbol ultra-profesional, en el fútbol modesto los clubes son como una familia donde se conocen todos, donde cada persona tiene nombre y apellido y donde cada uno se saluda con un abrazo mientras comparten la pasión por unos colores. Del ascenso del Fuenlabrada, celebrado por jugadores, cuerpo técnico y aficionados (muchos habituales del baloncesto, como el utillero Tonino), me gustaría destacar la labor de gente que durante cuatro años no paró de trabajar para que el equipo azulón volviera a Segunda B. Seguramente cometa la injusticia de olvidarme de nombres clave, pero un rápido repaso lleva a unos cuantos nombres: Pedro Díaz, gerente del club; Tere, la encargada del material; Ramón García Pajuelo, delegado y ya presente en la fundación del club en 1975; Miguel Ángel Arto, aquel joven presidente que le tocó gestionar al club en épocas de vacas flacas; Ramón Fernández, ese directivo que tanto hizo por el baloncesto en la ciudad y que hoy también veía recompensado su trabajo en el club de fútbol; Antonio Fuentes, ese joven cuyo amor por el fútbol modesto (uno de los creadores de la página ElGoldeMadriz) y por el Fuenlabrada hacía que hoy estuviera casi tan exultante como cuando Iniesta la embocó en Sudáfrica; y Roberto Fernández, ese periodista que desde hace más de una década se desvive por el deporte fuenlabreño desde Onda Fuenlabrada. Todos ellos hoy estaban muy felices.

En tiempos donde cada vez se hace más difícil encontrar motivos para celebrar las alegrías, el Fuenla y su gente hoy se dieron un fiestón en el estadio Fernando Torres. En un mediodía con 35 grados de temperatura y bajo un sol que rajaba la tierra, el Fuenlabrada vuelve a tocar el cielo, hoy un cielo tan azul como su camiseta.

El entrenador Antolín Gonzalo, con Roberto Fernández de Onda Fuenlabrada

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