5 may. 2012

Lecturas recomendadas (72)

'Raúl Campeador', por Martí Perarnau; Tito Vilanova; el derby de Manchester; Gerd Müller; Delio Rossi; 'Los dueños del mundo', nuevo libro de Eduardo Sacheri; García Márquez y el fútbol; Javier Cantero, presidente de Independiente, se enfrenta a la mafia de las barra-bravas; la publicidad argentina en las Malvinas para los Juegos Olímpicos de Londres; entre otros.


Raúl Campeador, el 'Señor 7' deja el Schalke entre homenajes (M. Perarnau, 29/04)

El listón de Tito, Vilanova reemplaza a Guardiola (M. Perarnau, Sport, 01/05)

Una historia de otra época, gran precia del derby de Manchester, que el City ganó 1-0 al United (J. Quixano, El País, 30/04)

El Torpedo, un goleador anómalo, Gerd Müller, 'el neurótico genio del fútbol' (C. Ros, El País, 03/05)

Despedido por pegar puñetazos a su propio jugador, la golpiza del técnico Delio Rossi a Ljajic, una semana después del numerito de los ultras de Genoa (E. Giovio, El País, 03/05)

'Los dueños del mundo', nuevo libro de Eduardo Sacheri, el placer de la lectura garantizado (M. Cordeu, Agencia Télam, 18/02)

Macondo, García Márquez, el fútbol y las últimas novedades de la Feria del Libro de Buenos Aires (E. Fernández Moores, La Nación, 02/05)

Midland-CADU, el insólito partido del ascenso diezmado por un piquete, el fútbol argentino y sus situaciones 'grotescas' de cada fin de semana (La Nación, 27/04). Piquete de ocho (Olé)

Les hizo frente, Javier Cantero es el presidente de Independiente, y no ha tenido mejor ocurrencia que querer plantársele a la barra-brava, que es lo mismo que declararle la guerra a una mafia sustentada por el Gobierno (F. Schiavo, La Nación, 04/05). Ningunos bebitos, algunas pinceladas de la barra del Rojo (G. Grabia, Olé, 04/05). "Tengo miedo, no soy un loco", relato de Javier Cantero

El spot sobre un deportista que entrena en Malvinas, Fernando Zylberberg, política y los Juegos Olímpicos (Cadena 3 (Córdoba), 03/05). La insólita trastienda del polémico spot filmado en Malvinas (M. Verón, La Nación, 04/05)



Ver archivo de Lecturas recomendadas


3 comentarios:

Lagarto Azul dijo...

Con "Raúl Campeador" me has llegado al alma. Seguro que nunca fue el mejor regateador, ni el más rápido ni el más espectacular (eso seguro). Tal vez nunca levantó al respetable del asiento en una jugada puntual, pero lo que nunca nadie podrá poner en duda es que el Señor Raúl se dejó el alma en todos y cada uno de los partidos que disputó y que respetó e hizo respetar los benditos colores de los escudos que defendió. Siempre preferiré al futbolista trabajador que suda los noventa minutos trabajando para el equipo al virtuoso oportunista que gambetea en el momento oportuno para buscar la ovación en un momento puntual. Olé, caballero del honor.

Javi dijo...

Tiene razón Perarnau en lo de Tito, tienen que continuar con el estilo antes que con la exigencia de resultados.
Suerte que Muller pudo reconducir su vida post-futbolista, estrellas así no merecen que se apaguen de ese modo.
Qué vergüenza lo de Rossi, buena filosofía la de Fiorentina.
Otro libro de Sacheri? Parece bueno, aunque este parece que es más sobre su infancia que sobre fútbol, verdad?
El piquete del que habla la nota del CADU, es un piquete huelguista o qué exactamente? Buena la reacción de la hinchada argenta en twitter.
Ojalá se den más presidentes como Javier Cantero y empiecen a echar a las mafias de las barras del fútbol de Argentina.

Ezequiel Costa dijo...

Javi,

Lo de Delio Rossi no sé si fue una vergüenza, porque en Italia deslizaron que el jugador serbio le dijo "eres más discapacitado que tu hijo" (Rossi tiene un hijo discapacitado), y el entrenador reaccionó así. Como es un rumor no colgué ese enlace (el diario As lo dio por 'verdad')

Sobre los piquetes... Argentina es el paraíso del piquete, cualquiera puede hacerlo, sea huelguista o no. Ejemplo: Ángel Torres pone entradas a 80 euros y se juntan 30 hinchas del Getafe y cortan la M45 cinco horas, y nadie interviene. Ergo, hay cortes de tránsito diarios y en cualquier sitio, y Midland decidió empezar a jugar aunque los jugadores de CADU no podían llegar a su cancha por un piquete, y se iban incorporando al partido ya empezado conforme iban llegando. Surrealista.