2 feb. 2012

Kirk Penney: “Fichar por el Fuenlabrada ha sido una magnífica decisión”

Reportaje publicado en el último número de FuenlaOé, revista oficial del Baloncesto Fuenlabrada. El cañonero kiwi, quinto máximo anotador en la actual ACB, repasa la temporada del equipo, el sueño olímpico de Londres, la vida en Madrid, el rugby y sus preferencias, que van desde Andrew Gaze hasta Roger Federer, pasando por Manu Ginóbili, Matt Damon y Mumford & Sons.


El escolta neozelandés fichó por el Fuenla el pasado verano tras jugar medio año en Gran Canaria en la temporada 2003/04. En plena madurez de su carrera, el segundo máximo anotador del último Mundial es una de las sensaciones de la Liga Endesa con 15.9 puntos de media por encuentro (quinto en la clasificación individual).



Kirk Samuel Penney (North Shore, Nueva Zelanda, 1980) tomó una decisión audaz en julio pasado. El capitán de la selección kiwi lograba con su club, los New Zealand Breakers, el primer título en la historia de un conjunto neozelandés en una liga australiana. Líder natural del equipo durante cuatro campañas, Penney sopesó que pasada la treintena aún tenía grandes desafíos profesionales por delante. Dejó nuevamente su Auckland natal, pero ahora, en lugar de ir a Estados Unidos como cuando tenía 20 años, aceptó la oferta de Fuenlabrada para regresar a Europa. A punto de llegar a la mitad de la temporada, el internacional oceánico reconoce estar disfrutando de la nueva experiencia en el Club Baloncesto Fuenlabrada.

Portada del último número de la revista oficial FuenlaOé


¿Cómo está llevando estos primeros meses en Fuenlabrada?

Muy bien, estoy disfrutando con el equipo. Estoy muy contento de tener otra oportunidad en España, un país muy bonito y que tanto a mí como a mi mujer nos gusta mucho. Fuenlabrada me había querido hace un año, pero entonces no podía venir porque tenía contrato con otro club. Luego, en julio, decidí venir a España, traer a mi esposa y volver a jugar en una liga tan potente como es la ACB, como un jugador con más edad y más experiencia. Venir a Fuenlabrada ha sido una magnífica decisión. Estoy agradecido de poder estar en este club.

¿Qué cambió en Kirk Penney desde aquel breve paso hace ocho años en Gran Canaria?

Muchísimas cosas. Fue mi primera experiencia europea tras jugar en Miami Heat. Probablemente mi mentalidad por entonces no era la adecuada, pero ahora valoro aquella etapa porque si no la hubiera vivido, hoy no podría apreciar todo este presente en Fuenlabrada.

¿Qué balance realiza hasta el momento de la temporada del equipo?

Creo que se nos han escapado algunos partidos en casa por muy poco. Esta liga es muy competitiva, con jugadores de primer nivel y con muchos equipos muy igualados. Como suele decirse, tenemos que ir partido a partido, focalizándonos en cada uno de ellos. Para el equipo ha sido difícil perder a Gustavo, por lo que será un gran desafío para nosotros lo que resta de temporada. Los partidos de la EuroChallenge son atractivos, pero sobre todo nos tienen que servir para preparar mejor los encuentros de la ACB, que es lo más importante para este club y la competición donde tenemos que enfocarnos con todas las energías.

¿Qué han perdido con la marcha de Gustavo Ayón a la NBA?

Gustavo poseía una gran fortaleza y transmitía intensidad. Él nunca paraba de moverse en la pista, siempre estaba creando oportunidades para él mismo y para sus compañeros. Debido a su gran actividad cogía tantos rebotes y realizaba muy buenos bloqueos. Era pura energía, y cuando pierdes a un jugador así obviamente que queda un vacío en el equipo porque no mucha gente puede hacer lo que él hacía. En esos casos lo que hay que hacer es jugar aún de forma más colectiva. Sólo jugando todos mejor y más en equipo podremos superar la marcha de Gustavo. Tenemos gente joven en su posición y creo que podrán lograrlo. Es un gran desafío para todos. En lo personal, Gustavo es una buena persona, un trabajador muy duro, al que le deseo lo mejor en Nueva Orleáns.

¿Cambian mucho los objetivos del equipo sin él?

No puede saberse porque hay demasiadas variables. ¿Sabíamos en septiembre que Gustavo se iría en diciembre? Entonces ahora no sabemos lo que pueda pasar. Sólo sé que el equipo sigue trabajando para intentar ganar partidos. No somos un equipo que pueda plantearse grandes desafíos a medio plazo porque cada partido para nosotros es en sí mismo un desafío. Tenemos que trabajar mucho y bien en cada encuentro para poder ganar.

¿Siente más presión ahora al quedar como principal referencia ofensiva del equipo?

No. Creo que por nuestra forma de jugar hay compañeros que también juegan 25 minutos y que pueden ser muy importantes para el equipo. Todos tienen oportunidades de jugar y de aportar. No somos un equipo que dependa de un solo jugador.

¿Le ha costado mucho a usted adaptarse al juego del equipo en su vuelta a Europa?

No tanto. Cuando uno llega a un equipo nuevo tiene que intentar adaptarse lo más rápido posible a lo que pide el entrenador, a los nuevos compañeros y a los nuevos roles. Desde que se fue Gustavo hemos tenido que variar un poco la forma de jugar. Ahora tengo 31 años y ya he pasado por muchos clubes en todo el mundo, por lo que ya estoy medio acostumbrado a los cambios. Sí es verdad que el idioma es clave, por lo que estoy tratando de aprender español para poder comunicarme mejor.

¿Está conforme con su rendimiento hasta ahora?

Es demasiado pronto para decirlo, aún no llegamos ni a mitad de temporada. Tal vez dentro de un mes pueda evaluarlo. Sé que he tenido partidos mejores que otros, y que siempre se puede mejorar, sobre todo en el acierto. Siempre trato de exigirme al máximo y mejorar mi juego.

Gustavo Ayón y Bismack Biyombo pasaron directamente de Fuenlabrada a la NBA. ¿Piensa que un gran rendimiento suyo aquí podría permitirle regresar a la meca del baloncesto?

Mi mente no está la NBA, que es mi pasado. Ahora sólo estoy centrado en el Fuenlabrada y en la ACB. Estoy disfrutando el poder estar aquí. Jugaré una temporada y luego con el club evaluaremos qué hacer. Además, la decisión no depende sólo de mí, y uno nunca sabe lo que puede deparar el futuro. Para mí es muy importante disfrutar el presente, y más aquí, con todas las cosas positivas y los desafíos que estamos teniendo.

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención del club?

Creo que tenemos un grupo de trabajo maravilloso, muy unido, con los empleados del club apoyándonos permanentemente. Todo hace que podamos competir colectivamente en una liga tan dura. Es un equipo formado por muy buenas personas y me siento feliz de pertenecer a este club. Por otra parte, me gusta mucho el programa de desarrollo que tiene el club para sus jóvenes. Fuenlabrada es un gran club para jugar.

¿Qué le parece la afición?

Son fabulosos. Mi primo estuvo viendo en el Fernando Martín el partido ante Alicante y no podía creer lo ruidosos y entusiastas que eran los aficionados. Es increíble la alegría que expresan cuando ganamos un partido. Me encanta jugar para una afición así.

Penney, figura principal en la histórica victoria en Valencia (Foto: ACB Photo)


Sueño olímpico

Una de los objetivos de esta temporada para Kirk Penney es lograr el billete con su selección, los Tall Blacks, para los Juegos Olímpicos de Londres. No será sencillo. El torneo Preolímpico, que se disputará en Venezuela entre el 2 y el 8 de julio, otorgará tres plazas entre doce equipos: Angola, Corea del Sur, Grecia, Jordania, Lituania, Macedonia, Nigeria, Nueva Zelanda, Puerto Rico, República Dominicana y Rusia. Sobre la cita de Caracas, el jugador del Fuenlabrada sostiene que “obviamente es muy difícil porque hay selecciones de primer nivel, sobre todo las europeas. Primero habrá que pasar la primera ronda y después ver cómo quedan los cruces. Además de jugar muy bien necesitaremos un poco de suerte. Depende también si los equipos acudirán con sus jugadores NBA o no”.

Asimismo, Penney no descarta nada y recuerda el gran papel de los Tall Blacks en el último Mundial: “Hicimos un gran trabajo, quedando terceros en el grupo de España y derrotando a Francia, que fue cuarta de nuestra zona”, comenta el segundo máximo anotador de la cita en Turquía (24,7 puntos de media), sólo por detrás de Luis Scola (27,1). El cañonero de North Shore debutó en unos Juegos Olímpicos cerca de casa, en Sydney 2000. Entonces tenía 19 años, y repetiría experiencia en Atenas 2004. Tras el sinsabor de no poder clasificarse para Pekín 2008, Penney sabe que ahora, a los 31 años, puede estar ante la última oportunidad de volver a acudir a una cita olímpica. “Por supuesto que es un sueño para mí y para mucha gente. Es un torneo extremadamente especial”, señala.


Familia de deportistas

El hecho de haber dejado nuevamente su país natal por cuestiones profesionales no supone un problema familiar para Penney, acostumbrado a los viajes tras haber jugado en Estados Unidos, España, Israel, Lituania y Alemania: “Mi familia está en todos lados. Mi esposa es de Estados Unidos, su familia está allí. Mis hermanos viven en Londres y mis padres en Nueva Zelanda, ¡el mundo es nuestro hogar!", declara el escolta, que conoció a su esposa, Audra Jeffers, durante sus primeros años en Norteamérica y con la que se casó en el verano de 2010: “Ella jugaba al voleibol en la Universidad de Wisconsin mientras yo estaba en el equipo de baloncesto. Luego me acompañó a Nueva Zelanda, donde jugó al ‘beach voley’ de forma profesional, y en España ella forma parte del Feel Volley Alcobendas”. El club del norte de Madrid participa esta temporada en la Superliga 2, la segunda categoría del voleibol femenino, y acaba de clasificarse para la Copa de la Princesa.

Por otra parte, el hermano mayor de Kirk, Rodd, es jugador de rugby del Saracens, vigente campeón de la poderosa liga inglesa: “Mi hermano es profesional en Inglaterra, donde ya lleva muchos años. Ambos crecimos con el rugby. Él juega de número trece, de ‘centro’, y yo, por mi físico, jugaría de siete (ala) o de ocho (octavo)”, bromea Kirk sobre la mayor corpulencia de su hermano. El escolta del Fuenlabrada explica cómo se decantó por el básquet en un país que profesa un culto sagrado al balón ovalado: “Siempre me apasionó el baloncesto. Boté por primera vez una pelota cuando tenía cuatro años. Practico muchos deportes: rugby, tenis, cricket, pero amo el baloncesto, desde siempre fue mi preferido. Seguí jugando y estoy muy contento. Este deporte me ha permitido recorrer el mundo, me apasiona jugarlo al más alto nivel”.



Paso fugaz por la NBA

La trayectoria de Kirk Penney ha dado numerosos vuelcos antes de recalar en el Fernando Martín. Sus primeros pasos como profesional fueron en 1998 en el North Harbour Kings de Auckland. Un año más tarde, con 19 primaveras y tras ser elegido ‘Rookie del año’ en Nueva Zelanda, viaja a Estados Unidos para incorporarse a la Universidad de Wisconsin. Entre constantes progresos en la NCAA acude a los Juegos Olímpicos de Sydney, aunque su temporada de despeje fue en la 2001/02, brillando con los Badgers de Wisconsin y con los Tall Blacks en el Mundial de Indianápolis 2002. Tras cuatro años de baloncesto universitario debuta en la NBA con los Miami Heats, jugando sólo dos partidos. Allí comenzaría el periplo europeo de Penney, que firma a finales de 2003 con el Gran Canaria, donde completa 35 partidos entre ACB y Copa Uleb.

En el verano de 2004 participa en los Juegos Olímpicos de Atenas y en 2005 se consagra campeón de la NBDL con el Asheville Altitude (hoy Tusla 66ers). Entre medias, cuatro encuentros en la NBA con Los Angeles Clippers. En el verano de 2005 ficha por el Maccabi Tel Aviv, donde también obtuvo la liga y copa israelíes, además de jugó la Final Four de la Euroliga. Tras un buen Mundial en Japón 2006, el escolta neozelandés juega en el Zalgiris Kaunas lituano (campeón de liga) y en el Alba Berlín alemán. En 2007 retorna a su ciudad de origen y firma por los New Zealand Breakers. En sus cuatro campañas allí recupera notablemente su mejor nivel, siendo dos veces máximo anotador de la NBL y proclamándose campeón en la 2010/11. A su vez, en 2010, Penney demostró su derecha letal como segundo máximo anotador en el Mundial de Turquía.

Penney lanza de tres ante el Barcelona (Foto: ACB Photo / Fran Martínez)


Tall Blacks y New Zealand Breakers

Los New Zealand Breakers lograron un hito el último verano al convertirse en el primer equipo neozelandés en ganar un título deportivo en Australia (la NBL la disputan actualmente ocho equipo australianos y uno neozelandés, los Breakers). “Fue muy importante para mí país, estamos muy orgullosos de haberlo logrado”, cuenta Penney, que sigue día a día la campaña de sus ex compañeros: “Me siento muy unido a ese grupo de jugadores, que es la base de nuestra selección. Nos llevamos muy bien y desde aquí me alegro por cada victoria de ellos”. NZ Breakers comparten ahora el coliderato de la NBL, donde destaca Abercrombie: “Thomas es un jugador joven que está haciendo un gran trabajo en los Breakers, como también Mika Vukona, cualquiera de ellos creo que haría un buen papel en la ACB”, recomienda.

Si bien los Tall Blacks han demostrado ser un sólido equipo en la última década -disputaron los tres últimos mundiales además de los Juegos Olímpicos de Sydney y Atenas-, sólo dos jugadores han podido debutar hasta el momento en la NBA. Sean Marks fue el pionero en 1998 (Toronto Raptors, actualmente en Portland Trail Blazers), mientras que Penney apenas sumó seis partidos entre Miami Heat y Los Angeles Clippers. Sin embargo, el exterior del Fuenlabrada augura un buen porvenir para el básquet de su tierra: “Steven Adams es un joven muy bueno y que podría ser elegido número uno o dos en el Draft dentro de un par de años. Esperemos que él sea el tercer neozelandés en la NBA, y que el baloncesto siga desarrollándose en Nueva Zelanda”. Adams, de 18 años y 2,13 metros de estatura, es la gran perla de la cantera neozelandesa.



Nueza Zelanda, cuna de los All Blacks

Kirk Penney define a su país como un lugar “precioso, con playas, lagos y montañas”. “Honestamente he viajado por todo el mundo y Nueva Zelanda es lo más bonito. Puedes esquiar, bucear, surfear… hay muchísimas cosas para ver y hacer. La verdad es que echo de menos las playas de mi país. De lo que he conocido de España me ha gustado Sevilla y Málaga, además de ver fotos muy bonitas de muchos lugares, como Mallorca”, dice.

Y si hay algo que caracteriza a Nueva Zelanda en el mundo es su rugby. El 23 de octubre pasado los All Blacks lograron, como anfitriones, su segunda Copa Mundial tras batir a Francia en la final de Auckland. A la misma hora, en las antípodas, el Baloncesto Fuenlabrada lograba su segunda victoria en la historia en Badalona ante la Penya. “Esa mañana no la olvidaré nunca. Cuando terminó el partido ante Joventut fui directamente a mi teléfono para ver el resultado, y ganamos por un punto. Me puse muy feliz por ellos y por el país, porque es enorme para Nueva Zelanda poder albergar eventos de esta magnitud, y ganarlos es muy bueno para el país. Pienso que la gente hará ahora más deporte que antes. Me hubiera gustado mucho estar allí, pero igual fue un día grandioso: All Blacks campeones del mundo y nosotros ganando en Badalona”, recuerda Penney.

El escolta de North Shore explica también la importancia de la mediática Haka maorí, que también realizan los Tall Blacks de baloncesto antes de cada partido: “Cultura y herencia. Los maoríes fueron los primeros pobladores de Nueva Zelanda y sus tradiciones son muy fuertes para nosotros. Yo estoy orgulloso de ser neozelandés y estoy orgulloso de hacer la Haka antes de jugar. Es importante que la hagamos porque representa a un país y su historia. La hemos hecho desde antaño y la vamos a seguir haciendo en el futuro. Me gusta, te prepara para el partido”.



La vida madrileña

“Estoy muy cómodo en Madrid, ahora más que cuando llegué a España, porque puedo comunicarme mejor con la gente y comprendo todo mucho más. Mi español va mejorando, aunque la que más está aprendiendo es mi esposa. Ella me está ayudando con el idioma también”, cuenta Penney, que también agradece a sus compañeros de equipo que le hacen de traductor: “Álvaro Muñoz y Lubos Barton son por lejos los que mejor hablan inglés. Luego Sergio Sánchez y Ferran Laviña se defienden bastante bien”.

“Fuenlabrada es un buen lugar para vivir. En Madrid hay muchas cosas para ver, mucha historia para aprender, y su arquitectura es maravillosa. Con Audra nos encanta perdernos mientras recorremos la ciudad. Además la gente en España es muy cálida, amigable, hace que sea muy fácil adaptarte. A mi esposa también le gusta y está muy contenta aquí, y eso para mí es fundamental. Adoro España y estoy feliz de estar en Fuenlabrada, es justo donde quiero estar”, enfatiza Kirk Penney, que continúa contando sus vueltas por la capital de España: “Hace tres semanas estuvimos caminando por el Parque del Retiro, un sitio muy bonito que creo que en verano debe ser más lindo aún. En Madrid estamos yendo a muchísimos restaurantes, cafés y bares de tapas. Su ambiente es increíble”.

La gastronomía local es otro de los aspectos recalcados por Penney: “Es simple pero es muy buena, pero creo que debemos viajar mucho por España para llegar a comprender y entender bien la comida española. En San Sebastián aparentemente es fabulosa, algo similar me han comentado de Valencia. Cuando uno viaja es cuando realmente conoce la cocina de cada lugar. En Madrid puedo decir que la comida es muy buena. Es otra de las tantas cosas positivas de vivir ahora aquí”.

Asimismo, la cercanía entre Madrid y Londres respecto de Auckland es otra de las ventajas que destaca el basquetbolista kiwi, que pasó las últimas Navidades a orillas del Támesis: “Ya hemos recibido la visita de mi hermana, de primos y amigos, y nos encanta llevarlos a pasear por Madrid. Además aquí el clima es genial. Mi madre y mi hermano también están planificando visitarnos. Tengo mucha familia en Londres, hermanos y primos. Para mí está muy bien que Londres esté tan cerca de Madrid, porque estoy mucho más cerca de mi familia también. En Nueva Zelanda yo nunca los veía, ¡pero ahora sí puedo verlos! Ya nos hemos reunido tres veces desde que llegamos a Fuenlabrada. Además mi hermano tendrá un hijo en dos semanas, y como tíos nos encantaría poder ir un fin de semana a conocerle. Es gracioso: tan lejos de Nueva Zelanda pero tan cerca de la familia”.

Penney, con la indumentaria de la EuroChallenge (Foto: ACB / Fran Martínez)


Guitarras, pinceles y películas

Penney también se declara un ferviente melómano: “Me gustan muchos tipos de música, dependiendo del ánimo que tenga. Escucho a muchas bandas como Coldplay, Kings of Leon, U2, Crowded House y todos los clásicos. Ahora mismo en el coche tengo un disco de Mumford & Sons y no puedo parar de escucharlo”. Por su parte, en Internet puede verse un vídeo de hace dos años con Kirk Penney tocando la guitarra y cantando con sus compañeros de los Breakers el tema ‘Time of your life’ de Green Day. “Sólo estábamos divirtiéndonos, haciendo el tonto que se dice. Mi guitarra se quedó en casa y tal vez ahora deba comprarme una guitarra aquí, pero española”, aclara con un guiño el escolta cuyo otro de sus pasatiempos es la pintura: “A veces sólo quiero pensar y relajarme, y pintar me ayuda mucho. Me gusta dibujar. He estudiado arquitectura y por eso ahora estoy disfrutando con el diseño y la arquitectura de Madrid, una ciudad preciosa. Le estoy sacando muchas fotos”. Penney también es un apasionado del cine: “Es otro de nuestros hobbies. Ya hemos ido más de quince veces a los cines que están cerca de la Plaza de Santa Ana, en Madrid. Me encantan las comedias, reírme mucho, aunque también miramos muchos dramas o películas de acción. Lo que no me gusta es el cine de terror”.



Fútbol y preferencias deportivas

El ‘6’ del Fuenlabrada reconoce que fue en Madrid la primera vez que asistió a un estadio de fútbol: “Con mi esposa fuimos a ver el Real Madrid ante el Villarreal en el Santiago Bernabéu. Tengo una nueva apreciación por el fútbol después de ver ese gran partido. El control del balón de los jugadores es digno de admiración, lo controlan igual con el pie que nosotros con la mano. Antes sólo había ido a ver encuentros de rugby, así que era la primera vez en el fútbol y realmente quedé impresionado”. Asimismo, el exterior del Fuenlabrada no se decanta por ningún color en particular: “Me han contado que los tres equipos más importantes son el Real Madrid, el Barcelona y el Atlético de Madrid. Se supone que debo animar a uno de estos tres, al menos es lo que mis compañeros de equipo intentan”, indica entre risas Penney, que admite que no es muy asiduo a las redes sociales: “Las uso aunque realmente no demasiado. Soy una persona reservada, de la vieja escuela”.

En cuanto a preferencias, Penney explica que los gustos dependen de cada deporte: “Me siento identificado con todos los equipos neozelandeses, ya sean All Blacks, Tall Blacks o cualquier selección. Crecí en la época en que los Chicago Bulls ganaron sus campeonatos y solía ver mucho los partidos de Michael Jordan, John Paxson y Steve Kerr. Tengo 31 años, y todos los que tienen mi edad mirábamos a aquellos Bulls. En la NBA ahora mismo sigo a los Minnesota Timberwolves por Ricky Rubio y Kevin Love. Además, en 2003 jugué una liga de verano con los T-Wolves. Claro que la Universidad de Wisconsin, de la NCAA, también es mi equipo. Allí conocí a mi esposa, que en fútbol americano es de los Green Bay Packers. Así que, por supuesto, mi equipo en la NFL son los Green Bay Packers…”.



Tiro libres

Un jugador histórico

De la parte del mundo de donde vengo, Andrew Gaze [escolta australiano de 46 años, disputó cinco Juegos Olímpicos y está considerado como el mejor baloncestista oceánico de la historia].

Un jugador actual

Es difícil quedarse con uno. De los escoltas sigo mucho a Manu Ginóbili, y también me gusta como juegan Tony Parker y Dwyane Wade.

Un entrenador

Tony Bennet, que me dirigió en Wisconsin y ahora es el primer entrenador de la Universidad de Virginia. Personalmente es el que más me ha influido en mi carrera.

Un deportista

Roger Federer. Es actual pero creo que también ya es un clásico. Es realmente un jugador increíble que lleva en la cima durante muchos años. Disfruto mucho viendo todos sus partidos.

Segundo deporte

Rugby.

Hobby

La pintura y el cine.

Un actor o actriz

Matt Damon.

Un grupo

Muchos. Ahora mismo, Mumford & Sons.

Tú último concierto

Cuando en la pasada Navidad estuve en Londres fui con mi esposa a ver a Rihanna. Estuvo divertido. No es mi favorita, pero tenía que acompañar a mi mujer. Soy un buen esposo. (risas)

Un libro

Soy cristiano y obviamente la Biblia es muy importante para mí.










Click en las imágenes para agrandar / El reportaje/entrevista tuvo lugar el 3 de enero de 2012, mucho antes de la clasificación a la Copa del Rey y a los cuartos de final de la EuroChallenge

Enlaces / Kirk Penney
Kirk Penney: “Crecí con el rugby, pero amo el baloncesto” (30/09/2011)

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