12 ene. 2012

Porfi Fisac: “El mal juego de un jugador es mi fracaso como entrenador”

El entrenador del Baloncesto Fuenlabrada repasa sus primeros meses en el club y promete que su equipo jugará la Copa del Rey la próxima temporada. Enamorado del básquet, intenta transmitir esa pasión a sus jugadores: “Esto del baloncesto dura muy poco. Les digo que no tienen tiempo de estar tristes o molestos porque dentro de poco se les acaba la carrera. Vamos a disfrutar”.



Porfirio Fisac de Diego (Fuenterrebollo, Segovia, 1965) asumió el verano pasado como entrenador de un Fuenlabrada que venía de hacer su mejor temporada en la última década de la mano de Salva Maldonado. Curtido en el barro del baloncesto modesto, Porfi Fisac se estrenó en la ACB tras ascender con el San Sebastián en 2006, gesta que repetiría con el Valladolid en 2009, club que se clasificó para la pasada Copa del Rey. Actualmente el Fuenlabrada se ubica décimo en la ACB (balance de 7/8) y con alguna opción de entrar en la Copa del Rey, al mismo tiempo que anteayer comenzó con un triunfo el Last16 de la EuroChallenge.

El técnico segoviano destila básquet por los poros. Cuando habla de baloncesto se sube a la moto, esa misma que le acompaña a todos lados y que le permite desconectar de las presiones habituales que todo entrenador enfrenta en su profesión. En una extensa entrevista Porfi Fisac analiza el Fuenlabrada actual pero ya habla como si planificara la próxima temporada (firmó por dos años) con la seguridad de que ha encontrado un lugar ideal para hacer lo que en su caso es una elección de vida: ser entrenador de baloncesto.



Frases

Fuenlabrada: “Me siento muy a gusto, muy identificado con Ferran López, con la idea del club en cuanto a potenciar lo que hay abajo. Si hay ventas es porque se están haciendo las cosas bien, y ya van muchos años de hacer las cosas bien. El club abajo está trabajando de forma fenomenal en la cantera, con una estructura de primer nivel”

Campaña: “Ahora mismo es un balance muy positivo. Con todo lo que se ha vivido, tener siete victorias creo que puede catalogarse como ‘explosión de júbilo’. Estamos en una situación muy halagüeña, pero viendo lo que queda de temporada, hay que reestructurar un poco este equipo”

Reestructuración: “Me refiero a fichajes y sobre todo métodos de trabajo. Con Gustavo teníamos una manera de jugar. Al perderle rectificamos para Sené, al que también perdemos. Tenemos que volver a rectificar a nivel táctico y de juego, no a nivel de filosofía, de defender y correr, que eso es igual. Pero cuando jugamos estático somos distintos”

Gustavo Ayón: “Lo que mejor define a Gustavo es su viveza y su honestidad. Es un hombre que todo lo que le venga en la vida se lo merece por su trabajo. Me hubiera gustado que se haya quedado todo el año, ahora estaríamos hablando de otros objetivos diferentes”

Mou Sené: “Es uno de los jugadores que más hostias le he dado desde el principio, y ahora que él estaba disfrutando de ese caramelo por todo ese trabajo, se lesiona. Para lo bueno o para lo malo Sené tiene esa personalidad que ni cuando le golpeaba se lamentaba, ni ahora que está lesionado se queja. Sené es la alegría”

Robert Joseph y fichajes: “Se ha ganado un respeto porque es un tío muy callado que viene aquí a trabajar. Lo normal es que él más tarde o más temprano vuelva al Ávila. Mientras tanto en el club estamos intentando encontrar un par de jugadores. Uno de cara al futuro y uno que nos dé el presente ya mismo”

Mike Hall: “Es el más perjudicado por la baja de Sené, porque si éste seguiría en el equipo, Mike Hall seguro que continuaría con nosotros porque es un jugador de primer nivel. Alguna opción de quedarse tiene, por su interés, sus ganas de trabajar y sobre todo porque el mercado no nos está dando ahora mismo lo que nosotros quisiéramos”

Massine Fall: “Es un hombre que ahora mismo no está en las condiciones que necesitamos. Él tiene que trabajar en su equipo EBA. No podemos exprimir ni quemar etapas, sería un error”

Lubos Barton: “Yo le decía que su mal juego como jugador era mi fracaso como entrenador. Teníamos que buscarle como sacarle hacia delante. Gracias a Dios hemos tenido la capacidad de encontrarle en ese puesto de ala-pívot”

Saúl Blanco: “Tiene calidad y físico, y nuestro trabajo es que esas virtudes las junte con una confianza y una armonía en su cabeza, que las tres patas que tiene un jugador, la calidad, el físico y la cabeza, se junten y vayan caminando igual”

Kirk Penney: “Que ahora no esté tan fino es más culpa mía que de él. Soy yo el que tiene que ayudarle a crear más sistemas para él. Tenemos que ser lo suficientemente inteligentes para saber que los rivales lo van a defender de una manera, pues yo tengo que buscarle alternativas”

Adrián Laso, Javi Vega y Álvaro Muñoz: “Ahora mismo los dos pívots de la cantera, Adrián Laso y Javi Vega, siguen jugando porque nos faltan los dos primeros pívots, pero si llegaran los dos fichajes habrá una cierta problemática. Pero estoy súper-satisfecho con ellos. Adrián Laso y Álvaro Muñoz tienen demasiadas ganas de demostrarme de que pueden jugar, y eso les está condicionando. Y a mí no me tienen que demostrar nada, que yo creo en ellos. Javi Vega era probablemente el que peor de los tres lo tenía para jugar, y sin embargo es el que más se está agarrando a lo que el equipo necesita”

Lesión de Leo Mainoldi: “Seguro que no llega a Valencia. Él es muy valiente, pero los médicos dijeron quince días y no vamos a forzar un tema de rodilla”

Ilusión de la afición por la Copa del Rey: “Que no se preocupen, que si no se la doy este año se la daré el año que viene. Reconozco que ahora mismo es muy difícil sacar los dos partidos que tenemos por delante”

Reclamaciones del Nizhny Novgorod y ambiente para la vuelta: “Sus quejas al final son injustas porque el árbitro pita pasos y después el jugador pisa fuera. Allá los serbios y croatas con su mundo, con su vida y con su forma de actuar, pero no tienen porqué pisarnos a los demás y tener más respeto. En este sentido, su entrenador [el serbio Zoran Lukic] creo que se equivocó claramente, pero es su problema. Sí, en la vuelta lo van a poner calentito”

Alegría: “Esto del baloncesto dura muy poco. Yo a los profesionales se los digo, que no tienen tiempo de estar tristes o molestos por algo, porque dentro de tres años ya se les habrá acabado la carrera. Vamos a disfrutar y vamos a dejarnos de preocupar”

Ciudad obrera: “Fuenlabrada no es un club de élite, es un club de sentimiento de élite, no de economía de élite. La gente de Fuenlabrada tiene que entender que la mayoría de ellos son gente obrera, trabajadora. Si quitamos los pies del suelo, si queremos comprarnos un Mercedes, nos perdemos. Nosotros tenemos que seguir trabajando con nuestro Renault o con nuestro Seat y no estar pensando en Copas o 'play-offs'”

Afición: “La del Fuenlabrada es de las dos o tres más guerreras o calientes de la Liga Endesa. El partido para ellos es una tradición, una religión, una fiesta. El primer anillo de este pabellón es como una parte más de este club, y eso es lo que falta en la gran mayoría de los otros equipos”

Oportunidades: “Hay muchísima gente que no llega nunca a debutar en la ACB. Yo por ejemplo, que nunca llegué a debutar en la ACB porque era un jugador de medio pelo, siempre transmito que daría un año de mi vida como entrenador por haber disputado un partido como jugador”

Filosofía: “Mi máxima es que ‘la falta de acierto o el mal juego de un jugador mío es mi fracaso como entrenador’. Hasta un minuto después de que ese jugador esté conmigo, yo tengo que defenderle a muerte. Amo esta profesión. Siempre he querido ser lo que ahora mismo soy. En mi escala de valores mi familia y mis hijos están arriba de todo, y luego va el baloncesto”

Motos: “La moto va donde yo voy, y como tienes que estar concentrado al 200% cuando conduces, me evade de pensar en nada. En años como estos en los que tienes problemas, penurias, y la fortuna no te sonríe en cuanto a marchas, fichajes o lesiones, pues a veces necesitas desconectar porque sino no eres entrenador, eres un robot. Y como persona que eres, ese robot un día peta”

Internet y literatura: “Me gusta leer mucho en Internet, sobre todo prensa y blogs. Un ordenador hoy en día es una máquina de recuperarte el tiempo, te absorbe de tal manera que te va ganando cada minuto. Un ordenador no es un libro, es un terrorista del tiempo. En literatura soy hincha de Miguel Delibes”


Porfi Fisac en plena acción durante un partido (Foto: Fran Martínez)


Entrevista

¿Cómo estás llevando estos primeros meses en Fuenlabrada?

La verdad es que me siento muy arropado, muy a gusto, muy identificado con Ferran López, con la idea del club en cuanto a potenciar lo que hay abajo. Luego es un club que me gusta. Tenemos carencias económicas, como la mayoría, tenemos ventas de jugadores, pues es que se están haciendo las cosas bien, y ya van muchos años de hacer las cosas bien. Sí me gustaría destacar que el club abajo está trabajando de forma fenomenal. Hay una estructura de club de primer nivel, en cuanto a jugadores jóvenes que están llegando a la selección española. Me siendo muy identificado con Fuenlabrada.

En San Sebastián y en Valladolid ya estabas habituado a gestionar recursos económicamente limitados.

Sí, son situaciones muy semejantes en cuando al aspecto deportivo y económico, lo que pasa es que club tiene una entidad muy distinta. Todos vivimos en el límite, en el peligro, pero con diferentes formas. Valladolid, San Sebastián y Fuenlabrada son muy diferentes.

Incluso en una entrevista con la peña Fuenlabrada Blues antes de empezar la temporada te referiste a Manresa, Fuenlabrada y Gran Canaria como “las tres cunas del baloncesto sentimental en ACB”.

Yo creo que hay una parte pobre de la liga, pero que es una parte humilde. Y dentro de esa humildad Manresa y Fuenlabrada subsisten con una entidad propia. Hay otros que por desgracia tienen que ir variando cada día porque no tienen estabilidad como club, como organización. Fuenlabrada, Manresa, y hasta diría que Gran Canaria, tienen una entidad muy marcada.

¿Qué valoración realizas de la campaña del equipo hasta ahora?

Ahora mismo es un balance muy positivo. Podemos acabar la primera vuelta con siete ganados, y podemos pelear por más, que sería extraordinario. Con todo lo que se ha vivido, tener siete yo creo que puede catalogarse como ‘explosión de júbilo’. Nadie esperaba perder a un referente como Ayón, porque todo el equipo estaba hecho en torno a él. Habíamos metido a dos jugadores jóvenes de casa porque él era un referente, y no tener cuatro jugadores de fuera en esa posición. La llegada de Sené conllevó una serie de problemas al principio, y cuando Sené estaba empezando a despegar como un cohete se nos parte. Pero los chicos son valientes y nos han ganado un partido. Vamos a ver como nos reestructuramos, porque ahora mismo estamos en una situación muy positiva, muy halagüeña, pero viendo el grupo, la clasificación y el futuro, hay que reestructurar un poco este equipo. Y esto a mitad de año veremos cómo lo hacemos. Ahí todos en el club tomamos mucho protagonismo, hasta los aficionados.

¿Por reestructuración te refieres a un cambio en la forma de jugar del equipo?

No, me refiero a fichajes y sobre todo métodos de trabajo. Con Gustavo teníamos una manera de jugar, él era un referente. Al perder a Gustavo y tener a Sené tuvimos que rectificar porque no son el mismo jugador. Ahora perdemos a Sené y tenemos que volver a rectificar a nivel táctico y de juego, no a nivel de filosofía, de defender y correr, que eso es igual. Pero cuando jugamos estático, en ataque y en defensa, somos distintos. No es lo mismo tener a Sené (Fisac abre sus brazos) que tener a Gustavo, que es un tío de mucha agresividad. Entonces tenemos que reinventarnos y reestructurarnos deportivamente. Hemos dado un paso, hemos dado el segundo, y vamos a ver cómo se nos da este tercero, porque llegarán, o está llegando alguno, jugadores por Sené y por Ayón. A ver qué hacemos.

Después de la victoria ante Estudiantes dijiste que Gustavo Ayón era “el alma del equipo”. ¿Qué imagen te queda de él tras su marcha?

Es impresionante el aprecio que le puedes tener a una persona en tan poco tiempo por su honestidad. Lo que mejor define a Gustavo es su viveza y su honestidad. Gustavo es un hombre que todo lo que le venga en la vida se lo merece por su trabajo. Sí que es cierto que en ese momento era nuestro espíritu, por eso no habíamos perdido un jugador sino un poco el espíritu del equipo. Ahora hay jugadores que han dado un paso hacia delante y nos han ayudado a recuperarnos, pero es un espíritu diferente, no es el espíritu de Ayón. Me hubiera gustado que se haya quedado todo el año porque creo que el equipo le hubiera ayudado a él a ser mejor jugador todavía de lo que es, y él nos hubiera ayudado a nosotros a estar más a gusto y más cómodos en la clasificación, y a lo mejor ahora estaríamos hablando de otros objetivos diferentes. Por las circunstancias son así.

¿Cómo está Mou Sené de ánimos tras la lesión?

Es uno de los jugadores, hablando en plata, que más hostias le he dado. Desde el principio hemos estado con el “pin pan, tienes que trabajar”. Y ahora él, pobrecito, estaba disfrutando de ese caramelo por todo ese trabajo que había hecho anteriormente. Pero Sené, para lo bueno o para lo malo, es la alegría, es un hombre sin el sentido de la obligación de tener que hacer las cosas. Las hace porque le agradan y porque le apetecen. Por eso para lo bueno o para lo malo Sené tiene esa personalidad que ni cuando le golpeaba y le estaba haciendo trabajar mucho se quejaba, ni ahora que está lesionado se queja. Sigue siendo el mismo. Hay que hacer una muy buena programación con él para que el año que viene sea un jugador importante.

Estando Gustavo Ayón lesionado antes de la primera jornada de liga dijiste que “Sené es la vida, sin él no somos nada”. La cuestión es que sin ‘el alma’ y sin ‘la vida’ el equipo ha ganado los dos últimos partidos…

Es una cuestión del espíritu que inculcan algunos jugadores veteranos. El baloncesto tiene dos condiciones: calidad y trabajo. Con algo más de trabajo puedes suplir algo de calidad, pero sí es cierto que ese trabajo y esa calidad tienen que ir llevados desde una claridad en cuanto a los conceptos. El baloncesto es un juego de conjunto, es un juego de más precisión de lo que parece. Si no haces bien las cosas, si no llegas a la perfección en ciertas cosas, no eres capaz de conseguir los objetivos. Creo que como entrenador hay que ser intransigentes en ciertas cosas, que tienen que absolutamente correctas. Si está mal, está mal. Todos los jugadores tienen que tener una serie de objetivos prioritarios que puedan y deban cumplir. Luego, a partir de ahí te adaptas.

El martes en rueda de prensa ya valoraste el debut de Robert Joseph. ¿Tiene opciones de seguir hasta fin de temporada si en los próximos partidos rinde para el equipo?

En teoría es una ayuda que nosotros hemos pedido al equipo vinculado [Fontedoso Carrefour El Bulevar de Ávila] y Robert tiene contrato con ellos. Lo normal es que más tarde o más temprano él vuelva a su equipo. Mientras tanto en el club estamos intentando encontrar un par de jugadores. Uno de cara al futuro y uno que nos dé el presente ya mismo. Eso es lo que estamos buscando. Mientras tanto Robert, pues como él te dijo, tiene esa mentalidad que le lleva a poder ser útil. Es fundamental esa mentalidad de ‘voy a disfrutar y no me voy a preocupar’. Es que esto del baloncesto dura muy poco. Yo muchas veces a los profesionales se los digo para que lo tengan claro. No tienen tiempo de estar tristes, porque dentro de tres años ya se les habrá acabado el tema. No tienen tiempo de sentirse dolidos o molestos por algo, porque dentro de cuatro años ya se les habrá acabado la carrera. Vamos a disfrutar y vamos a dejarnos de preocupar. Y eso es lo que tiene que hacer Robert.

Mike Hall lleva entrenándose con el equipo algunos días, ¿cuántas opciones tiene de quedarse?

Mike Hall es el que más perjudicado se siente por la baja de Sené, porque si éste seguiría en el equipo, Mike Hall seguro que continuaría con nosotros porque es un jugador de primer nivel. Tiene una actitud y es muy trabajador, algo que va de la mano con todos nuestros jugadores y con este club. ¿Opciones? Alguna tiene, porque alguien que tiene ese interés y esas ganas de venir aquí a trabajar con nosotros, pues alguna opción tiene, y sobre todo porque el mercado no nos está dando ahora mismo lo que nosotros quisiéramos.

¿Te inquieta que los días vayan pasando y no lleguen esos dos fichajes?

Nosotros vamos con esto muy justos, pero no me preocupa porque el club sigue trabajando muy duro en el tema. Massine Fall es un hombre que ahora mismo no está en las condiciones que necesitamos. Él tiene que trabajar en su equipo EBA, el año que viene probablemente currárselo en su LEB Plata y ver si el año siguiente puede estar en la ACB. No podemos exprimir ni quemar etapas, sería un error. A veces es cierto que hay jugadores que son capaces de saltarse esas etapas, pero no es el caso de Massine. Él primero tiene que crecer a nivel de condiciones deportivas, técnicas, tácticas, de cabeza, de conocimiento del juego, de oficio... El oficio muchas veces es lo más importante para un jugador, por eso para mí el momento bueno de un jugador es a los 33 o 34 años. A esa edad tiene el físico un poco reducido pero sin embargo la parte intelectual, y del conocimiento del juego, es muy superior. De los 29 a los 32 años es el momento idóneo. Hasta entonces es crecer, crecer, crecer… y luego es sacarle provecho a ese crecimiento.

Comentabas que Robert Joseph tendrá el sábado su recompensa de debutar en la ACB con 33 años tras años en LEB 2 y LEB Oro. Y ante el Nizhny Novgorod mostró en la pintura que conoce ese oficio.

Él se ha ganado un respeto porque es un tío muy callado que viene aquí a trabajar. Ya lo escuchasteis, que primero agradeció a sus compañeros, agradeció al club, agradecer, agradecer… no, también debería agradecerse a sí mismo porque si jugó fue gracias a su trabajo. Las oportunidades a veces te llegan demasiado tarde, pero te llegan. Hay otros a los que nunca les llega la oportunidad. Hay muchísima gente que no llega nunca a debutar en la ACB. Yo por ejemplo, que nunca llegué a debutar en la ACB porque era un jugador de medio pelo, siempre transmito que daría un año de mi vida como entrenador por haber disputado un partido como jugador. Eso lo tengo clarísimo. Esa misma sensación que tengo como entrenador es la que quiero transmitir a mis jugadores.


Fisac en una rueda de prensa en el Fernando Martín (Foto: Fran Martínez)


El comportamiento final de parte de la delegación rusa te sirve para advertirles a tus jugadores, sobre todo a los jóvenes, que para ganar en Nizhny Novgorod además de jugar bien al baloncesto habrá que aguantar ciertas presiones…

Sí, lo van a poner calentito. Creo que van a vender ese partido como ‘el partido’, creyendo que su pelea es entre ellos y nosotros. Así creo también que están desprestigiando un poco a Pardubice, que es un buen equipo y que tiene sus opciones de quedar entre los dos primeros del grupo. Desde luego sus quejas al final son injustas totalmente porque en la jugada final el árbitro pita pasos y después el jugador pisa fuera. ¿Qué estás protestando, que es válida la canasta? Si el árbitro ya había pitado pasos, que eran muy claros. Allá ellos, los serbios y croatas con su mundo, con su vida y con su forma de actuar, pero no tienen porqué pisarnos a los demás y tener más respeto en ciertas cosas. En este sentido, el entrenador de ellos [el serbio Zoran Lukic] creo que se equivocó claramente, pero es su problema. Él lo quiere ver así, pues que lo vea así. Él tiene que entender que su equipo empezó jugando muy bien el partido, ganando bien, pero después nuestros chicos comenzaron a actuar y a trabajar. Que a lo mejor perdieron ellos solos el partido, puede ser, pero nosotros nunca nos entregamos. ‘No des nunca un balón por perdido, no des nunca una canasta por metida, y hasta entonces trabaja’, ése es nuestro lema. No hay otro, no hay más.

Dijiste el martes que no te planteabas en lo más mínimo la Copa del Rey, pero entiendes que la afición se ilusione con ganar en Valencia y al Valladolid para volver a este torneo una década después.

Que no se preocupen, que si no se la doy este año se la daré el año que viene. Que estén tranquilos, que el año que viene jugarán la Copa. Reconozco que ahora mismo es muy difícil para nosotros, es muy complicado sacar los dos partidos que tenemos por delante. Hay que tener los pies en el suelo y saber lo que somos. Yo creo que la gente de Fuenlabrada tiene que entender que la mayoría de ellos son gente obrera, gente trabajadora, gente en el paro, hay de todo. Fuenlabrada no es un club de élite, es un club de sentimiento de élite, no de economía de élite. En este club somos obreros, y como nuestros aficionados, a veces también nos toca estar en el paro. Vivimos igual que nuestros aficionados, y por eso hay esa simbiosis, esa comunicación, ese ‘feeling’ que tiene que existir. Entonces, si quitamos los pies del suelo, si queremos comprarnos un Mercedes, nos perdemos. Nosotros tenemos que seguir trabajando con nuestro Renault o con nuestro Seat. Esto es lo mismo. No podemos pensar ahora en la Copa o el ‘play-off’ porque es como si estuviésemos en el paro, con ciertas debilidades. Y si mañana esas debilidades desaparecen porque volvemos a trabajar, porque tenemos nuevos jugadores y podemos pensar en otras cosas, las pensaremos. Pero sólo hay un objetivo, y es el mismo para ocho o nueve equipos de la liga. Y el que se quiera engañar y pensar en otras cosas, pues que se engañe, pero para ocho o nueve equipos el único objetivo es la salvación. Que luego hay rebeldes que se meten en Copa y en ‘play-off’, pues claro que sí. Fuenlabrada el año pasado se metió en ‘play-off’ porque fue un rebelde. Esas son rebeldías, pero lo normal, la lógica, es que tú pelees por no quedar entre los dos últimos.

¿Qué te parece la afición del Fuenlabrada?

Creo que la afición del Fuenlabrada está en muy buen nivel. Yo conozco canchas y aficiones, y diría que ahora mismo la del Fuenlabrada es de las dos o tres más guerreras o calientes de la Liga Endesa. El partido para ellos es una tradición, una religión, una fiesta. Vienen con su tiempo, con sus bombos, colocan sus cintas. El primer anillo de este pabellón es como una parte más de este club, como un equipo más de la cantera. Porque ellos tienen su metodología de trabajo al venir a los partidos, y eso es lo que falta en la gran mayoría de los otros equipos. Que haya gente que se identifique con los clubes, que haya gente que tenga como una religión el hecho de ir todos los días al baloncesto. Las economías están debilitadas, y los clubes tienen la necesidad de la implicación de las ciudades y no sólo de las instituciones de las ciudades, o de las instituciones de las Comunidades. La gente tiene que identificarse y hacer que sus clubes se sientan unidos por un vínculo de algo más que un deporte, sino de una manera de pensar o de actuar. Y eso lo tiene el Fuenlabrada con su gente, esa es una gran diferencia con otros clubes.

¿Qué te llevó en Sevilla a subir a la grada a saludar a los hinchas antes de jugar el partido, que terminó con victoria?

Fue un detalle que quedó un poco en el anonimato, nada más. Me pareció que ver cien personas del Fuenlabrada un domingo por la mañana en Sevilla, una hora antes de comenzar el partido, cantando y animando, pues creí que como mínimo había que darles las gracias. Igual luego del partido perdíamos, porque pensaba que perdíamos, estaba tan cabreado que ni siquiera les daba la mano. Unas veces saludamos antes, otras después.

Volviendo a lo deportivo, ¿puede Leo Mainoldi volver en Valencia?

No, seguro que no. Es más, lo veo difícil para que en diez o quince días pueda incorporarse. Estamos haciendo los máximos esfuerzos por tenerle lo antes posible, pero este sábado no estará seguro. Él es muy valiente, pero los médicos dijeron quince días y no vamos a forzar un tema de rodilla.

¿Y cómo valoras la labor de Lubos Barton como ala-pívot?

Yo le decía que su mal juego como jugador era mi fracaso como entrenador. Teníamos que buscarle como sacarle hacia delante. Gracias a Dios hemos tenido la capacidad de encontrarle en este puesto de ‘4’. Dada la estructura del club no lo habíamos podido hacer hasta ahora porque teníamos cinco pívots, pero ya desde hace tiempo en el cuerpo técnico veníamos pensando en esta posibilidad. Le hemos puesto ahí y él ha dado un paso hacia delante. Me agrada mucho tener un jugador así. Cuando tengo un jugador que lo hace mal me voy jodido, porque pienso en qué tengo que hacer yo para que mañana pueda jugar bien.

¿Cómo valoras la incorporación de Saúl Blanco?

La llegada de Saúl era algo en un principio no imaginable para nosotros y de repente te encuentras con esto, y no lo puedes rechazar. Saúl tiene calidad y físico, y nuestro trabajo es que esas virtudes que él tiene las junte con una confianza y una armonía en su cabeza, que las tres patas que tiene un jugador, la calidad, el físico y la cabeza, se junten y vayan caminando igual. Es lo que pretendemos, porque cuando alguna pata te falla, estás jodido. Saúl tiene las tres, y si sigue en ese camino disfrutará él, nosotros y los aficionados.

Ante el NN incluso hubo minutos en que Saúl Blanco coincidió en pista con Kirk Penney, que sigue generando espacios para sus compañeros pero que ahora no está tan fino en el tiro…

Es una alternativa. Lo de Kirk es más culpa nuestra que de él. Soy yo el que tiene que ayudarle a crear más sistemas para él. No me preocupa para nada. Tenemos que ser lo suficientemente inteligentes para saber que los rivales lo van a defender de una manera, pues yo tengo que buscarle alternativas. Es más problema mío que de Kirk Penney.

¿La llegada de Saúl como un exterior más para el equipo puede dificultar la progresión de Álvaro Muñoz? ¿Cómo evalúas a los otros dos canteranos, Adrián Laso y Javi Vega?

El planteamiento al principio era claro: Lubos Barton de ‘3’ y Gustavo Ayón de referente. Con estas condiciones podíamos ir dándole minutos a Álvaro Muñoz, pero la llegada de Saúl evidentemente retoca un poco todas esas cosas, como coger a Lubos Barton y mandarlo para el puesto de ‘4’. Ahora mismo los dos pívots de la cantera del club, Adrián Laso y Javi Vega, siguen jugando porque nos faltan los dos primeros pívots, pero si estos dos primeros pívot llegan, pues ahí habrá una cierta problemática. Pero estoy súper-satisfecho con ellos. Creo que hay dos casos que son muy parecidos, que son el de Adrián Laso y el de Álvaro Muñoz, que tienen demasiadas ganas de demostrarme de que pueden jugar, y eso les está condicionando. Y a mí no me tienen que demostrar nada, que yo creo en ellos y sé lo que son. Lo único que tienen que hacer es sentirse más cómodos. Pero ojo que esto también es culpa mía, que si no les das minutos es difícil de que ellos se sientan cómodos. Esto es un poco la pescadilla de lo que está pasando con ellos, y la EuroChallenge es importante para que ellos adquieran estos minutos. Y si no se adquieren aquí, pues habrá que buscar lo que sea. Y después está el caso de Javi Vega. Él era probablemente el que peor de los tres lo tenía para jugar, y sin embargo es el que más se está agarrando a una faceta que el equipo necesita. Javi está muy sólido en esa faceta dura, agresiva, de correr, de poner, de hacer las cosas bien, y eso le está permitiendo estar más cómodo. Que le cuesta todavía hacer algún tiro, paciencia, eso es oficio, y el oficio sólo se gana con los minutos y con los años.


Porfi Fisac en su despacho durante la entrevista


Públicamente muchas veces eres autocrítico con los problemas del equipo, asumiendo responsabilidades por todos. ¿Puede que sea una forma de absorber la presión para quitársela a los jugadores?

Creo que los entrenadores tenemos más importancia de la que parece, tanto en el éxito como en el fracaso, en mayor medida en este último. Yo he tenido la desgracia de fracasar un año en San Sebastián, y fui el máximo responsable de ese fracaso. Pero reconozco que tu virtud está en que tú puedes mejorar cada día, en saber que si un jugador falla, tú puedes ayudarlo a que sea mejor. Yo tengo una máxima: ‘la falta de acierto o el mal juego de un jugador mío es mi fracaso como entrenador’. Hasta un minuto después de que ese jugador esté conmigo, yo tengo que defenderle a muerte. Y ese es mi objetivo de vida en este mundo. Este deporte, que no es un deporte, es una profesión, pero la amo. Es lo que más me gusta. En mi escala de valores mi familia y mis hijos están arriba de todo, y luego va el baloncesto. Como me gusta tanto tengo que ser lo suficientemente consecuente para saber cuando yo hago las cosas mal, y saber que todavía no sé todo, y saber que todavía me queda mucho. Y eso es lo único que pretendo hacer. No es flagelarme ni auto-fusilarme, sino que creo en mis jugadores a muerte, y cuando no crea en alguno estará fuera. Pero mientras tanto, hasta un minuto después de que estén conmigo, les defenderé. Es mi máxima, no hay otra.

¿Y cuándo empieza ese amor por el baloncesto?

Empecé en Maristas de Valladolid. Luego me formé un poco en las categorías inferiores del Valladolid, con la vinculación que tenía con Maristas Estuve en sitios Palencia y en Burgos, en lo que era Primera B, la Segunda División.. Cuando me marcho a Extremadura, al Villanueva de la Serena, acabé como jugador y es cuando decido ser entrenador. Por eso siempre he dicho que soy un castellano-leonés nacido en Segovia, pero que me siento identificado con Extremadura, porque me hecho allí. El primer equipo que entrené en Extremadura fue un mini-basket femenino, y he ido cogiendo todas las etapas. Por eso mi amor no es de la liga ACB o de la liga Endesa, mi amor es del baloncesto, mi amor es del básquet, mi amor es de la pelota, de la cancha, mi amor es de vivir la intranquilidad de jugar un partido, mi amor es del sentimiento de preparar y planificar un entrenamiento. Eso es mi amor y viene de siempre. Siempre he querido ser lo que ahora mismo soy. Siempre he sido entrenador aunque haya sido jugador, siempre. Entonces, ¿cómo no voy a disfrutar de esos años?

¿Qué dice la familia a tanto amor por el baloncesto?

Este año tuvimos una desgracia porque siempre en vivido con mi familia, en San Sebastián, en Valladolid, en Tarragona y en todos los sitios donde he estado, pero este es el primer año en que estamos separados. En principio la idea era quedarme en Valladolid pero las cosas no salieron como pensábamos y fue todo muy tarde. Lo del Fuenlabrada se retrasó mucho, y ya los niños ya tenían su colegio en Valladolid, los pagos hechos, las inscripciones, la casa, muchas cosas. Por eso este año me toca vivirlo solo, pero el año que viene están todos aquí.

Valladolid tampoco está tan lejos de Madrid, que si fuera Gran Canaria…

Eso sin dudas, pero jugando EuroChallenge es otro problema, que no tienes ni días libres para ir. Por otro lado, si no juegas la Copa tienes dos días de vacaciones (risas), tendrá al menos su parte positiva.

¿A tus hijos también les gusta el baloncesto?

Sí, son amantes de ello. Creo que les he entrenado dos veces. Me encanta que mis hijos sean los mejores, que lo hagan bien, pero sobre todo lo que más me gusta es que mis hijos tengan el máximo esfuerzo y el máximo respeto. Creo que dos estas palabras, el esforzarse y el respetar a los demás, es algo que si no lo tienen algún día me sentiría muy dolido. Tampoco voy mucho a verlos jugar, porque ellos se ponen muy nerviosos, pero ya tengo a mi mujer, que es su fan número uno y disfruta mucho con ellos del baloncesto.

¿Es cierto que eres un apasionado de las motos?

Sí, tengo mi moto ahí. A veces me gusta desconectar, antes o después de un partido. Si el coche requiere el 100% de concentración, la moto requiere el 200%. La moto me evade de pensar en nada, sólo pienso en conducir, y de ahí que las motos me saquen un poco de la rutina. En años como estos en los que tienen problemas, penurias y situaciones en las que estás trabajando al máximo, y la fortuna no te sonríe en cuanto a marchas, en cuanto a fichajes o lesiones, pues necesitas saberte evadirte. Porque son muy largas las noches hasta las tres dándole vueltas a la cabeza, y necesitas desconectar porque sino no eres entrenador, eres un robot. Y como persona que eres, ese robot un día peta y se estropea, seguro.

¿La moto entonces duerme en Fuenlabrada?

Sí. El primer viaje a Fuenlabrada fue en coche, pero el primero en que vino mi mujer, ella trajo el coche y yo la moto. Lo tenía claro, la moto va donde yo voy.

Me recuerda a la anécdota de Marcelo Bielsa, que siendo futbolista juvenil de Newell’s dormía con la moto dentro de su habitación de la residencia para canteranos, lo cual le llevó a discutir con los que ya le llamaban ‘Loco’…

Sí. Tengo relación con la Oveja [Sergio Hernández], el seleccionador de Argentina, que también es motero.

Viendo la forma en que te expresas públicamente, muchos piensan en que darías mucho juego en Twitter, como en su momento dio Pedro Martínez. ¿Te gustan las nuevas redes sociales?

Me gustan muchísimo. Tengo un íntimo amigo, Mario Madejón, que siempre me insiste en este tema, pero creo que a nivel profesional me perjudicaría. Porque no soy una persona que se calle ciertas cosas, y a veces suelto ciertas palabras que no deba de soltar. Seguro que mañana, cuando no esté en esto, tendré mi propio blog o Twitter, o lo que sea, pero ahora mismo prefiero mantenerme al margen de todo esto. Cuanto menos se hable de un entrenador, a veces es mejor, lo más conveniente. No soy en exceso de entrevistas, pero entiendo que el club tiene una imagen y para mí el que salgan cosas publicadas es bueno para el club, pero no me gustan mucho las entrevistas. Más que nada porque no me las tomo como entrevistas, porque para mí ahora mismo es como si estuviera hablando con un colega de baloncesto. No me acuerdo de que estuviera esto aquí grabando (señala la grabadora) y te puedo decir cualquier cosa que pienso y siento.

¿Qué piensas del fútbol?

Me apasiona. Siempre creí que iba a ser mi deporte por excelencia más que el baloncesto. Lo que pasa es que me tiré por esto porque todo me fue saliendo rodado desde que empecé a jugar. Ahora mismo soy hincha del Pucela a muerte porque la estamos pasando mal, estamos en Segunda, igual que en literatura soy hincha de Miguel Delibes. Además del Valladolid también soy bastante de la Real, otro de los sitios donde viví.

En algunas fichas técnicas figura que eres oriundo de Fuenterrebollo, un pueblito de Segovia. ¿Cómo es?

Fuenterrebollo es un pueblo que tendrá 400 o 500 habitantes. Cuando yo nací allí, hace ya la friolera de 46 años, tenía unos 800. Ahora mismo son de los pueblos que fueron perdiendo población. Lo que pasa es yo no he vivido nunca la sensación de ese pueblo. Mi padre era practicante, ATS, y cuando yo tenía dos años nos marchamos a Valladolid. Entonces sí tengo el recuerdo de ir por Fuenterrebollo y decir ‘joder, aquí he nacido’, pero es muy difícil sentirme identificado. Yo voy ahora mismo a Villanueva de la Serena, veo la casa donde nació mi hijo y parece como que lo tienes más reciente.

Por último, además de la familia y la moto, ¿con qué otras cosas desconectas?

Me gusta Internet, y en este sentido leer mucho, sobre todo prensa de todo tipo. Por ejemplo, ahora leo prensa argentina para seguir a ex jugadores que he tenido, como Maxi Stanic. Me gusta leer donde están mis chicos. Luego muchos jugadores y entrenadores tienen blogs a los que me gusta entrar. Gente como Javier Imbroda, como Aito, como Scariolo, como Messina… me gusta leerlos, y todo ello lleva tanto tiempo que no me alcanza para la lectura literaria, como sí utiliza mucho mi mujer. Un ordenador hoy en día es una máquina de recuperarte el tiempo, te absorbe de tal manera que te va ganando cada minuto. Un ordenador no es un libro, es un terrorista del tiempo, joder, te absorbe de una manera exagerada.

2 comentarios:

Javi dijo...

Muy buena entrevista Eze! Porfi es crack, es un fenómeno, le tomaré la palabra y el año que viene tendremos Copa!

Anónimo dijo...

Porfi muchas gracias por lo que has hecho en FUenlabrada! a la copa!
ÓscarFuenla