27 ene. 2012

Mike Hall, el 'Will Smith' del Fuenlabrada

El ala-pívot ha causado sensación desde su fichaje por el 'Fuenla' hace dos semanas, incluida la canasta ganadora ante el poderoso Besiktas. Tras estar diez meses parado por la rotura del tendón de Aquiles, el de Chicago ya se ha ganado al Fernando Martín, con rebotes y puntos, con bailes y choques de manos con los aficionados. A los 27 años, el actoral Mike Hall busca renacer en Fuenlabrada.


Es difícil encontrar a Michael Horus Hall (Chicago, 1984) con el rostro serio durante una charla. Y si lo tiene, sólo es parte de otra de sus bromas, porque Mike Hall contagia alegría, sobre todo cuando está en una cancha de baloncesto. El ala-pívot disfruta ahora de una nueva oportunidad tras diez interminables meses fuera por una lesión, y esa felicidad se refleja en su juego y en sus gestos. 'Living my movie' reza uno de sus tatuajes en el brazo derecho, una película que ahora vive en plenitud en Fuenlabrada, un club que sigue abriendo las puertas a muchos rechazados u olvidados, jugadores que sienten que aún están a tiempo de escribir sus mejores páginas en el mundo de la canasta.



Fuenlabrada, la ‘oportunidad perfecta’

Mike Hall vive el presente, y el recuerdo presente de todos los aficionados es el partido del martes pasado ante Besiktas, plagado de ex NBA y que llegaba al Fernando Martín con un 8-0 en las dos últimas fases de la EuroChallenge. Sin embargo, el equipo madrileño remontó en el último cuarto y, de la mano de un atinado Mike Hall, terminó llevándose un duelo clave con una cesta del interior de Chicago. “Estoy muy entusiasmado, muy feliz y muy agradecido de estar aquí. Es un gran equipo, con una gran organización, y agradezco la oportunidad que me están dando para regresar al baloncesto, al juego que amo y con el que me divierto mucho en la pista. Me siento muy cómodo. Aquí me han recibido inmediatamente como si yo fuera parte de la familia. Hasta ahora todo está fenomenal”, comenta Mike Hall luego de la primera sesión de entrenamientos tras el triunfo por el torneo continental. “Me siento muy feliz por haber podido volver a jugar al baloncesto. Ya me he olvidado de la pena que sentía cada día por estar fuera del básquet. Ahora estoy aquí, me siento como un niño pequeño de nuevo, juego en un gran equipo, disfruto mucho, por eso me pongo a corretear por la pista cuando acaban los partidos [hace el gesto de chocar las manos con los aficionados]. Desde hace dos años había empezado a perder la alegría por el baloncesto, que se estaba transformando sólo en un trabajo. Ahora en Fuenlabrada recupero lo que me hizo amar este juego. Echaba de menos todo esto, me siento muy feliz”, prosigue con fruición el propio jugador.

Mike Hall, lamentándose ante el Besiktas (Foto: Fran Martínez)


La historia del fichaje del interior estadounidense por Fuenlabrada tiene sus vueltas. Tras la marcha de Gustavo Ayón a la NBA y la lesión de rodilla de Leo Mainoldi, el equipo se quedaba con Mou Sené y los canteranos Adrián Laso (2,05 metros) y Javi Vega (2,05) como interiores, además del alero reconvertido Lubos Barton (2,02). En la primera semana de enero Mike Hall, ala-pívot, arriba al sur de Madrid para hacer unas pruebas, y el día 7 los naranjas cortan ante Unicaja una serie de cuatro derrotas seguidas en la presente ACB. Sin embargo, Sené se lesiona de gravedad para toda la temporada, provocando que el club, aún sin fichar a nadie, concentre sus esfuerzos en contratar a un ‘center’. Porfi Fisac explicaba así la situación del equipo: “Mike Hall es el más perjudicado por la baja de Sené, porque si Mou no se hubiera lesionado, Mike Hall ya hubiera fichado con nosotros, pero ahora lo que necesitamos es un reemplazo para Sené. Mike es un jugador de primer nivel, tiene una actitud y es muy trabajador, algo que va de la mano con este club. ¿Opciones? Alguien que tiene ese interés y esas ganas de venir a trabajar aquí, alguna opción tiene”. Un día después, el viernes 13, el club oficializaba su fichaje. “El se pagó su billete de Estados Unidos” -revelaba Fisac el pasado martes- “para venir a entrenarse con nosotros. Con las bajas de Sené y Ayón buscábamos más un ‘5’, pero él me dijo “coach, yo pago mi billete, pero quiero que me veas jugar”. Ya hace tres años estuve a punto de ficharle para Valladolid, pero firmó por Armani Jeans. Calidad y talento tiene, y esperemos llevarle bien para que responda hasta el final”, valoró el entrenador segoviano.

El ex baloncestista del Milano relata lo que representa para él su llegada a Fuenlabrada: “Siempre quise jugar en España. Creo que la liga italiana es muy buena y me la pasé muy bien allí, pero la ACB siempre ha sido la mejor liga de Europa. Me estaba recuperando de la lesión y mi agente me llamó para decirme que Fuenlabrada quería hacerme una prueba. No podía creerlo. Lo primero que hice fue comprarme un billete de avión y en una hora ya tenía las maletas listas. Quería viajar cuanto antes y estaba dispuesto a hacer lo que hiciera falta. Fue una decisión sencilla para mí porque no podía perderme la oportunidad de jugar en la ACB. Fuenlabrada tenía su historia en la liga, con una gran afición y estaba cerca de Madrid, una oportunidad perfecta”. Su incorporación al conjunto del sur de Madrid puso fin a un calvario interminable tras una grave lesión cuando estaba en el Erdermir turco: “Estuve diez meses lesionado tras romperme el tendón de Aquiles [pierna derecha] en Turquía. Mala suerte”, cuenta un Mike Hall que por primera vez borra la sonrisa de su cara. Por eso no dudó en dejar nuevamente Estados Unidos para embarcarse en el proyecto fuenlabreño.



Baile tras la victoria ante Valladolid (desde el 1:44)(Fuente: Fuenlafreak)


‘Rebound Machine’

El gran público conoció a Mike Hall a través del impresionante mate a una mano que anotó ante Valladolid. “Son situaciones del juego. Antes de la lesión sí hacía muchos, es cuestión de confianza. El primer día que llegué a Fuenlabrada el entrenador me dijo: “coge todos los rebotes que puedas”. Entonces, cuando juego, primero pienso en rebotear, en defender. Luego, en ataque, a veces salen esas acciones”, dice el jugador, quien también explica la leyenda que colocó en su perfil de Facebook: 'Rebound Machine in Baloncesto Fuenlabrada': “El entrenador me lo dejó bien claro: “aquí no tienes que anotar ningún punto en toda la temporada, aquí tienes que coger rebotes”. Entonces, intento hacer lo que él me pide, ningún problema”. El propio Mike Hall ahonda en esta cuestión al ser interpelado por sus principales cualidades como jugador: “Creo que puedo hacer muchas cosas. Puedo ayudar al equipo en muchas facetas, pero me encanta rebotear. No me interesa si anoto un punto o diez, lo que realmente me importa es coger muchos rebotes. Si reboteo bien y el equipo gana, soy feliz”.

Respecto a sus objetivos en la flamante etapa fuenlabreña, el ala-pívot de Illinois responde enérgico: “Ganar, que el equipo gane cada partido. Personalmente, poder volver a una cancha y enseñarle al mundo que físicamente estoy muy bien, que estoy focalizado en ser nuevamente un jugador de primer nivel. A la gente de Fuenlabrada quiero demostrarle que aprecio todo lo que hacen por mí cada día, entrenándome y jugando duro”.

El ala-pívot de Chicago, histrionismo puro (Foto: Fran Martínez)


Cuatro partidos, cuatro triunfos

El debut de Mike Hall, de 2,03 metros de estatura, no pudo ser mejor: aportó dos triples y seis rebotes en un histórico triunfo en Valencia (a la postre decisivo porque el cuadro 'taronja' quedó fuera de Copa tras perder en Badalona). Su segunda presentación fue en Pardubice, saldada con otra alegría (12 puntos y 8 rebotes), pero el impacto llegaría el domingo 22 de enero, porque su estreno en el Fernando Martín coincidió con el triunfo ante Valladolid que sellaba el pasaporte para la Copa del Rey once años después. Ese día el de Chicago sumó 10 puntos y 9 capturas, y se metió a la gente en el bolsillo con su carisma, bailando en la pista a la conclusión del choque y corriendo pegado a la grada para saludar a los aficionados. Apenas dos días después Mike Hall repetiría celebración, en este caso ante el Besiktas y luego de anotar la canasta ganadora sobre el final, un encuentro muy especial para él: “Fue uno de los partidos más grandes que he jugado, y no por los puntos que anoté ni por el resultado, sino porque Pops [Mensah-Bonsu] y Dave Hawkins son dos de mis mejores amigos. Me encantó jugar junto a Pops en la Universidad [George Washington], y Dave es mi vecino ahora en Washington DC. Es divertido enfrentarme a ellos en una cancha, y más un ambiente como el del Fernando Martín, con sus aficionados animando. Encima ganamos, lo cual lo hace más mágico y grandioso”.

Hall, en el partido clave por la Copa ante Valladolid (Foto: ACB / F. Martínez)


Ese encuentro ante el Besiktas estuvo marcado por el pique previo con Pops Mensah-Bonsu, charla rescatada inicialmente por el blog Fuenlafreak: “Fue una conversación amistosa y divertida. Hizo que el partido sea más atractivo para nosotros, que yo entre más motivado a la pista. Me entrené y jugué con él diariamente desde 2002, y diez años después seguimos siendo muy amigos. Sé como son todos sus movimientos, y él sabe los míos, es un gran jugador por lo que es un gran desafío para mí enfrentarme a él. Lo importante es que la canasta final sirvió para que ganara el equipo. Después le envié un mensaje para que nunca olvide esa jugada”, señala entre risas Mike Hall, autor de 15 puntos y 7 rebotes.

El partido europeo también dejó fuertes quejas del entrenador del pudiente equipo turco, Ergin Ataman, quien visiblemente irritado por la derrota comenzó a jugar la vuelta: “Remontar dos puntos no es nada para nosotros y terminaremos primeros en el grupo, en un partido regular, no como el de hoy. Nos vemos en Estambul”. El nuevo ‘7’ del Fuenlabrada jugó en la temporada pasada en el Erdermir turco, y da su visión de lo ocurrido: “Hay muchas situaciones en la pista que cada uno ve a su manera, y como siempre hay dudas, no puedo hablar sobre la labor de los árbitros. Los jugadores sólo juegan el partido. Por supuesto que el encuentro ante Besiktas en Estambul será durísimo. Ellos estarán enojados, querrán vengarse, pero esto es baloncesto: cada partido es una guerra, cada partido es duro, por lo que estaremos preparados. No temo ir a su cancha. Cuando jugué con el Erdermir en su pabellón no había más de mil personas, ni animaban como sí lo hacen los aficionados aquí”.

Hall, en una imagen ante el Besiktas (Foto: Fran Martínez)


Mike Hall insiste en la cuestión familiar de la entidad madrileña para explicar el dulce momento del conjunto de Porfi Fisac, victorioso en sus últimos seis compromisos (tres en ACB y tres en EuroChallenge): “Fuenlabrada es un gran equipo, es como una familia. A nadie le preocupa quién anota más. Todo el mundo es igual, desde el que más minutos juega hasta el último integrante del banquillo. Todos quieren jugar duro, todos quieren ganar, todos se preocupan por el compañero. Sólo nos preocupamos de ganar. Este el baloncesto que a mí me gusta. Es bonito estar en un equipo así”.

El próximo rival del Fuenlabrada será el mismo que en la Copa del Rey: el Real Madrid, equipo al que ya se enfrentó Mike Hall defendiendo los colores del Armani Milano: “Ya tuve buenos partidos ante ellos… No, ahora mismo no tenemos presión. Estamos con confianza, jugaremos lo mejor que podamos. Luego ganaremos o perderemos, pero intentaremos pasar un buen momento”, valora Hall, quien no descarta más sorpresas del equipo de Fisac en la Liga Endesa, la Copa o la EuroChallenge. “Creo que somos un buen equipo, que prepara bien los partidos y que pelea cada encuentro para ganarlo. Realmente creo que podemos ganar cada partido. Es la mentalidad que veo en este vestuario”, analiza el interior norteamericano.


Vídeo de su celebración del triunfo ante el Besiktas (Fuente: Fuenlafreak)


El carisma del ‘Will Smith’ del Fuenlabrada

Además de ser jugador profesional, Mike Hall tiene dotes actorales, las cuales exhibió sin tapujos en sus dos primeros partidos en un Fernando Martín que enloqueció con sus gestos y saludos a los aficionados. “Lo más importante es ganar, pero siempre intento pasármelo bien en los partidos. El mejor momento del día para mí es cuando estoy sobre una cancha. La gente respeta el trabajo duro. Tú puedes fallar diez lanzamientos seguidos, pero si ven que juegas con pasión y con entusiasmo, respetarán tu trabajo. Soy el jugador que soy”, considera. “Los aficionados son muy importantes en la organización de un club. Ellos nos animan cuando jugamos bien, y cuando no lo hacemos también, por eso en dos semanas he notado que realmente son parte del equipo también. Solo hace falta ver la forma en que celebraron la clasificación para la Copa”, añade el flamante fichaje del Fuenlabrada, quien también pondera la forma en que los hinchas naranjas viven los partidos: “No se pueden comparar con los seguidores en Estados Unidos. Los aficionados en Milán son muy apasionados, me animaron un montón, y en España son fenomenales, entusiastas. Realmente escucharlos en estos dos partidos de casa fue alucinante. Sonaban como si fueran 10.000 o 15.000, dándote mucha energía”.

Asimismo, Mike Hall es un usuario activo de las redes sociales, en las cuales se expresa continuamente y donde intercambia mensajes con los aficionados. “Es difícil de explicar. Soy jugador de baloncesto, pero después soy una persona normal. Me gusta hablar con la gente, con los aficionados, porque para ellos yo soy alguien especial, aunque realmente sea una persona normal. Soy feliz así”, enfatiza Hall, quien se muestra agradecido por el trato tras su llegada: “Sólo puedo decir "gracias" por recibirme tan bien, por hacerme sentir enseguida parte de la familia del Fuenlabrada, por el ánimo que me dan. Disfruto cada momento. Esto es sólo el principio de un paseo que será divertido. El equipo entregará todo, jugará con pasión al 100%. Queremos que estén orgullosos de nosotros”.

Entre los seguidores fuenlabreños hay unanimidad: Mike Hall es calcado a Will Smith, comparación que no le molesta en lo más mínimo: “Es divertido, me lo han dicho toda mi vida. Realmente no me veo parecido, pero la gente siempre dice eso. Will Smith es un gran actor y una gran persona”. [risas]

Por su parte, Leo Mainoldi también destacó la rapidez con que su nuevo compañero se ha metido a la afición en el bolsillo: “Es un jugador increíble y muy completo. Ya se ha ganado a la gente. Nos está ayudando muchísimo. Es muy importante que se haya adaptado rápido, con la liga ya empezada”, apunta el ala-pívot argentino.

El auténtico Will Smith


Chicago, NBA e Italia

“Como todo chico de mi barrio, comencé a jugar en los ‘playgrounds’ de Chicago. Cuando el sol salía yo ya estaba jugando al baloncesto, y cuando el solo se ponía yo aún estaba tirando a canasta en la oscuridad. Era algo que te mantenía fuera de los problemas. Había vecindarios peligrosos en Chicago, pero en el baloncesto tú siempre estabas a salvo”, rememora el actual jugador del Fuenlabrada sobre sus inicios en el básquetbol en la tercera ciudad más poblada de Estados Unidos, tras Nueva York y Los Angeles. Luego Mike Hall comenzaría a despuntar en el Alan B. Shepard High School, de Palos Heights, dejando Illinois en el 2002 para incorporarse al George Washington University de la NCAA. Después de cuatro temporadas en Washington, donde llegó a ser capitán, pasó al Tulsa 66ers de la D-League, en el que estuvo entre 2006 y 2008. Entre medias,en febrero de 2007, tuvo un fugaz paso en la NBA tras jugar dos partidos en Washington Wizards. “Ahora mismo la NBA no es importante para mí. Cuando tú eres un niño sueñas con jugar en la NBA. Yo ya jugué allí, así que algún día le diré a mis hijos “tú padre jugó en la NBA”. No es importante. Amo el baloncesto, ahora juego en España y sé que por muchos años seguiré jugando al básquet, aunque sea en las canchas callejeras, dónde sea”, aclara Mike Hall.

En 2008 el interior estadounidense iniciaría su periplo italiano al fichar por el Armani Jeans Milano (Olimpia). En dos años cuajó buenos números y se ganó a la parcialidad del cuadro lombardo, disputando Euroliga y siendo subcampeón de la Lega italiana en ambas temporadas (superado por el actual pentacampeón, Montepaschi Siena). No obstante, unas declaraciones suyas en las redes sociales sobre cuestiones del equipo precipitaron su salida del club. Allí su estrella comenzaría a apagarse paulatinamente. En el verano de 2010 ficha por el Teramo Basket, pero disputa sólo cinco partidos y a los pocos meses, en diciembre, regresa a su país al ser contratado por los Dakota Wizars (D-League). En sus dos campañas y media en Italia promedió 9.3 puntos (32% en triples) y 7.0 rebotes en 29 minutos (86 partidos). Ya en enero del 2011 ficha por el modesto Erdermir turco, donde tras jugar diez encuentros (13.4 puntos y 8.4 rebotes de media) sufrió la rotura del tendón de Aquiles.

'Big Mike' y 'Living my movie', dos de sus muchos tatuajes


Milanista y apasionado por Brasil

Mike Hall lleva 20 días en Madrid, pero ya tuvo tiempo de asistir al Santiago Bernabéu para ver un Real Madrid-Barcelona, una experiencia que le dejó impactado. “Me encanta el fútbol, pero no me puedo decantar entre Real Madrid y Barcelona porque soy del Milan”, afirma con un guiño el jugador que se enamoró del conjunto 'rossonero' durante su estancia lombarda. Asimismo, al ala-pívot norteamericano le gustan todo tipo de deportes: “Soy seguidor de los Chicago White Sox [béisbol] y de los Chicago Bears” [fútbol americano]. Por otra parte, cuando Hall tenía siete primaveras, los Chicago Bulls de su ciudad ganaban el primero de sus seis anillos (logrados todos en los ’90). Sin embargo, el jugador rehuye de sentimentalismos en el baloncesto grande: “Es difícil para mí elegir un equipo de la NBA porque tengo muchos amigos allí. Veo los partidos de ellos y quiero que les vaya bien, nada más”.

Uno de los países que más interés despierta en Mike Hall es Brasil. “Los brasileños son muy alegres y me siento identificado con ellos. Con un brasileño y una cerveza tienes montada una fiesta”, cuenta entre risas el interior del Fuenlabrada, que quiere cumplir su sueño de conocer al país sudamericano dentro de dos años: “Sería espectacular estar en el Mundial de 2014”. Entre otros gustos brasileños menciona a su fútbol, a Ronaldihno Gaucho, al escritor Paulo Coelho y a la película ‘Ciudad de Dios’. “Me apasiona la música brasileña, sobre todo el ‘pagode’ [un estilo propio dentro de la samba], aunque también me gusta el R&B, el hip hop, y Alicia Keys, soy un gran fanático de ella”, enumera. En relación al cine, su cinta favorita de baloncesto es "Hoop Dreams, una película de dos chicos afroamericanos que tratan de alcanzar su sueño de triunfar en el baloncesto. Es una gran historia de chicos de Chicago”.

Mik Hall y su esposa Kacey (Foto: Facebook)


Familia, tatuajes y Fuenlabrada

Asimismo, Mike Hall recuerda lo que su familia le dijo cuando les comunicó que volvería a Europa para jugar en el Fuenlabrada: “Ellos comprenden lo que significaba para mí estar fuera del baloncesto. En la despedida me dijeron “suerte, sabemos que lo harás genial y juega tan duro como puedas, y haznos felices”. Hijo de Vanita Banks, su hermano mayor, Jerel, no juega al baloncesto: “Él es médico, una persona inteligente”, aclara Mike, que por el momento está solo en Fuenlabrada. “Mi esposa [Kacey] está en Estados Unidos. En uno o dos meses vendrá a visitarme, pero es complicado por su trabajo”, añade.

Como muchos otros basquetbolistas, la piel de Mike Hall está cubierta de tatuajes. “Ya ni sé cuántos tengo, perdí la cuenta” -bromea el jugador- “pero cada tatuaje tiene su significado. Es una forma diferente de expresarte, con momentos importantes en la vida de uno”. ‘Living my movie’, una de sus frases de cabecera, puede leerse en su bíceps derecho, ‘Big Mike’ en el hombro, mientras que ‘La Dolce Vita’, en su antebrazo izquierdo, evoca su paso por Italia. Una de las cosas que mantiene en Fuenlabrada del Milano es el dorsal, el ‘7’: “En la Universidad jugaba con el número 3, pero en España no puedo usarlo. Me encanta el blackjack, y el siete es un buen número”, dice señalándose un siete negro de picas tatuado en su brazo izquierdo.

En los pocos días que lleva en España, Mike Hall está aprovechando para conocer su nuevo destino. “Después de los entrenamientos intento ir a Madrid para hacer turismo. Ayer cogí un tren con Robert Joseph. Llevé la cámara de fotos y recorrimos un montón de sitios por el centro de la ciudad. Hay que disfrutar la vida, cada día es un gran día”, relata entusiasmado tras aprender italiano también quiere incorporar el español a sus lenguajes. “Mañana mismo empiezo en una escuela de idiomas en Madrid. Espero aprenderlo pronto”, finaliza Mike Hall.

El nuevo '7' del Fuenla, durante la entrevista


Mientras tanto, los aficionados del Fuenlabrada se preparan para recibir el domingo al Real Madrid. Si los de Porfi Fisac derrotan al conjunto blanco sumarán su séptima victoria consecutiva, prolongando la fiesta en un Fernando Martín que esperará gozoso una nueva actuación de Mike Hall, un ‘showman’ que trabaja como jugador de baloncesto, y que bien podría ser el protagonista de su película favorita: 'Hoop dreams'.

1 comentario:

Javi dijo...

Wow, qué entrevista! Directa a ACB.com? Debiste pasartelo pipa con él.