20 may. 2011

Maletines y sobornos

Mañana se disputa la última jornada de Liga, con seis equipos intentando evitar la última plaza de descenso. Como cada fin de temporada, surge el tema de los maletines y las primas por ganar. Las sospechas están focalizadas en el encuentro entre Levante y Zaragoza (los granota ya están salvados).

Artículo publicado en El Iceberg


"Si los jugadores del Levante se pueden ir de vacaciones a Las Vegas en lugar de Cádiz, mejor", bromeaba un jocoso Diego Rivas en rueda de prensa. El mediocentro de la Real Sociedad casi no podía seguir hablando de las risitas de muchos de los presentes en su comparecencia. El equipo donostiarra (44 puntos), Mallorca (44), Osasuna (44), Getafe (43), Deportivo (43) y Zaragoza (42) lucharán mañana en horario unificado por la permanencia (uno de ellos se unirá a los descendidos Hércules y Almería).

A colación de uno de las temas de la semana, recupero un artículo publicado en el periódico El Iceberg el 1 de mayo de 2007. Todo sigue igual...


Maletines y sobornos

Un tema recurrente cada vez que entramos en el último tramo de la temporada es el de las primas a terceros, los famosos ‘maletines’. Si bien estos existen desde que el fútbol se hizo profesional, es llamativo que en los últimos años no estén tan mal vistos por el entorno balompédico. Lo que antes se hacía subrepticiamente, hoy parece ser una cuestión trivial, casi jocosa. Conviene recordar que las primas a terceros están prohibidas por el artículo 112 del Estatuto de la Real Federación, donde se las considera una ‘infracción grave’. Si bien hay faltas aun más graves, no por ello puede permitirse la incentivación, que es prima hermana del soborno.

Los defensores de esta práctica ilegal utilizan variados argumentos para justificarla, todos basados en que no tiene nada de malo si es para ganar. Supongamos que se enfrentan A y B, cuyo resultado repercute directamente en un tercer equipo. Este último, llamémosle C, entra en el juego y promete dinero al conjunto A para que ‘vaya a más’ ante B. Como A siempre ‘sale a ganar’ con independencia de la ayuda financiera externa, es ridículo que C le ofrezca dinero. No obstante, si el metálico realmente afectara el rendimiento de A, estaríamos ante un caso patente de falta de profesionalidad y honestidad. Además, C podría plantearse si no sería más económico primar a un solo jugador de B (que vaya ‘para atrás’) en lugar de a toda la plantilla de A. Y que nadie se rasgue las vestiduras por esto, porque los que aceptan ser parte de este ‘sistema de maletines’ demuestran tener precios, no valores. Desde ya que estas sumas en ‘negro’ no tributan impuestos (sí, es evasión fiscal).

Lamentablemente, toda la cuestión radica en la falta de pruebas y, lo que es peor, en la falta de voluntad de las partes para erradicar este tipo de prácticas que no son otra cosa que dopaje económico. El fútbol es un deporte de oposición entre dos equipos. Si un tercero paga, juega desde fuera y ya no es uno contra uno, adulterándose la competición. No se trata de ser moralista, sino de intentar preservar los valores de un deporte que cada vez pierde más su esencia.


No hay comentarios: