4 may. 2011

Adrián Laso: “Más que con el mate me quedo con mi defensa sobre Tomic”

Baloncesto Fuenlabrada. El pívot palentino valoró en Globo FM su debut en la ACB. Su familia disfrutó desde la grada el triunfo ante el Real Madrid. Respecto al partido en Valladolid, el canterano señaló: “No te la puedes jugar esperando a ganar en la última jornada. Hay que ir a por todas ya”.


Foto: Adrián Laso el día de su debut (ACB / Fran Martínez)

Artículo publicado en El Iceberg

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Adrián Laso González (Palencia, 1990) se convirtió el pasado domingo en el tercer canterano en debutar esta temporada en la ACB con el Fuenlabrada (Álvaro Muñoz y Bismack Biyombo fueron los otros dos). El pívot castellano-leonés registró dos puntos (un mate tras asistencia de Valters) y un rebote en poco más de cuatro minutos. En su estreno, el canterano de 2.05 metros sustituyó a Gustavo Ayón y le tocó defender a Ante Tomic (2.17).

El internacional sub-18 comenzó a jugar al baloncesto en el Colegio Blas Sierra de Palencia. De allí pasó al instituto Alonso Berruguete hasta llegar al Club Filipenses del Colegio Blanca de Castilla. En 2006 se unió a la cantera del Baloncesto Fuenlabrada. Su gran progresión fue interrumpida en abril de 2009, cuando con el equipo sub-20 de Fuenlabrada sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. Tras ocho meses de recuperación, en diciembre de 2009 se marchó cedido al CB Illescas, equipo vinculado de LEB Plata.

Adrián es el menor de tres hermanos (Jaime y Marta), y en Madrid siempre ha vivido con su tía Mercedes, quien sigue ejerciendo como ‘tutora’ del pívot. Entre sus aficiones están los caballos, escuchar a Michael Jackson y ver una y otra vez las hazañas de Michael Jordan.

En el programa ‘La Pachanga’ de Globo FM, este estudiante de ingeniería eléctrica valoró su debut del domingo en el Fernando Martín, repasó su trayectoria y analizó el futuro más inmediato, el partido que mañana el Fuenlabrada jugará en Valladolid, el cual puede sellar la clasificación matemática al ‘play-off’ después de nueve años.


Frases

Debut ACB: “Hacerlo contra el Madrid ha sido especial, porque además se saldó con victoria del equipo y con una buena actuación personal. Creo que no se puede pedir más para el día del debut. Salva confió en mí, y yo intenté dar lo máximo para corresponder a esa confianza. Sobre todo no podía fallarle al equipo”

Familia en la grada: “Coincidió que vinieran desde Palencia mis padres, mi hermano y mi hermana. Después de la lesión de rodilla que tuve hace dos años, que me cortó la progresión, después de trabajar duro todo este tiempo, al final esto es como una recompensa, tanto para mí como para mi familia. Además coincidió con el día de la madre, y como vino a verme, qué mejor regalo que ese. Sí, después me dijeron que mi padre se puso a llorar ni bien salí a la pista”

Imagen del domingo: “Más que con el mate, que era una asistencia que me deja solo debajo del aro, me quedo más con la defensa sobre Tomic, que es lo que más difícil y lo que más depende de ti, de decir ‘este tío no me mete canastas’”

Claves de la gran temporada: “Aquí hay muy buenos jugadores, como Gustavo Ayón, pero no hay lo que se dice una estrella que haga todo. Es un equipo que ataca y defiende juntos. Cuando un compañero da el paso adelante, el resto del equipo está con él. Salva ha sabido hacer un muy buen grupo, y en el baloncesto que haya un buen grupo suple muchos defectos que tenga el equipo individualmente”

Partido en Valladolid: “Es a media horita de Palencia. Mi familia ya ha comprado más de 20 entradas para mañana. Según me han dicho, sólo cuestan dos euros cada una. El Valladolid quiere llenar el pabellón para asegurarse la victoria. Vamos a tener un partido difícil respecto a la afición. Habrá que tener la cabeza fría para poder ganar. Son momentos en que todos nos jugamos todo. No te la puedes jugar esperando a ganar en la última jornada. Hay que ir a por todas ya”

Inicios en el baloncesto: “Empecé a los cinco años en el colegio donde yo estudiaba, el Blas Sierra. Después estuve en el instituto Alonso Berruguete y con ocho años me fui al Colegio Filipense. Ese sí que era un grupo de amigos. Todavía tenemos una gran relación. Y desde allí me vine directamente a Fuenlabrada”

Seis años en Fuenlabrada: “Cuando tenía 16 años me vine a vivir con mi tía a Madrid, con la que sigo viviendo. Me ha tenido mucha paciencia, me ha cuidado, me ha hecho las comidas… Los primeros años fueron los más difíciles porque al no tener coche y vivir en Madrid, tenía una hora y media de transporte público. Salía de casa a eso de las 6:45 de la mañana y volvía a las 11:30 de la noche todos los días”

Ingeniería eléctrica: “La universidad me la tomo con calma, pero no dejo de estudiar por si en un momento el baloncesto se acaba. Si en este deporte todo te sale muy muy bien, a los 36 ó 37 años puedes haber podido coger dinero para vivir después, pero si eres normalito a esa edad o antes se acaba y lo que has ganado no te da para vivir el resto de tu vida. Entonces tienes que tener algo para poder trabajar en otro lado, además de que una lesión puede cortarte la carrera. Es lo malo del baloncesto. Lleva mucho tiempo, exige mucho, y al final no es seguro”


Foto: Primera canasta de Laso en la ACB (Fran Martínez)


Entrevista

¿Cuándo bajaste de la nube del debut?

El lunes, cuando volvimos a entrenarnos, que esta semana jugamos el jueves. Da igual que haya debutado porque siempre tienes que entrenarte de la mejor manera.

¿Cómo te sentiste en esos cuatro minutos?

Al principio, según sales, nervioso. Además era una salida bajo presión porque me tocaba ser el último en la defensa. Pero después, cuando el balón a tu lado, y tienes que defender y luego atacar, ya es como si estuvieras en un entrenamiento, con la cabeza puesta sólo en el partido. Luego, cuando vuelves al banquillo, sí piensas que es tu debut. Cuando estás jugando no te da tiempo a pensar nada.

Lo duro ya estaba hecho en todos estos años, ahí sólo tocaba disfrutar…

Exacto, lo duro era llegar hasta el momento en que el entrenador te dice que salgas. Si él confía en ti es porque lo que has hecho está bien. No tienes que demostrar nada, simplemente hacer lo que siempre has hecho bien en los entrenamientos. Sobre todo no fallarle al equipo, si no ayudar en lo máximo posible.

Lindo día te tocó para debutar…

Sí, contra el Madrid ha sido especial, que además se saldó con victoria del equipo y una buena actuación personal en esos cuatro minutos. Creo que no se puede pedir más para el día del debut. Si antes iba a entrenarme con ganas todos los días, ahora voy con muchas más.

¿Te habían comentado previamente Salva Maldonado que podrías llegar a debutar ante el Real Madrid?

Sí, antes me había comentado que si me pedía que saliera, no me quedara parado como pensando que si era a mí, que era posible. Se había hablado que si había problema de faltas, podría salir yo. Pero tampoco te esperas salir en el segundo cuarto, con el partido igualado. En el momento que él me dijo ‘sal’, lo pensé una décima de segundo y me fui a pedir el cambio.

Los debuts de los canteranos suelen darse en los últimos cuartos cuando los partidos ya están encarrilados, que no es tu caso: segundo cuarto y con el Fuenlabrada perdiendo…

Sí, además eso. Gustavo había hecho la segunda falta pero siguió en pista, por lo que yo pensé que me tocaría a la tercera falta. Pero a los dos minutos vino el cambio, a falta de cuatro minutos para el descanso con el Madrid ganando de cuatro (35-39). Salva confió en mí, y yo intenté dar lo máximo para corresponder a esa confianza.

Estuviste en el banquillo por primera vez ante el Valladolid, el 12 de enero, pero debutas después de la octava convocatoria. Con paciencia todo llega en la vida, ¿no?

Sabía que aunque fuera convocado debutar era muy difícil todavía, porque estaba Bismack, que lo estaba haciendo muy bien. Yo entré en la convocatoria como quinto pívot porque Esteban se había ido. Después, cuando Bismack se fue, las cosas se pusieron más de cara para que debutara. En los primeros partidos no pudo ser, pero sí ante el Madrid. Estoy muy contento.

¿Cómo lo vivió la familia?

Estábamos todos muy ilusionados. Además coincidió que vinieran desde Palencia mis padres, mi hermano y mi hermana. Después de la lesión de rodilla que tuve hace dos años, que me cortó la progresión, después de trabajar duro todo este tiempo, al final esto es como una recompensa, tanto para mí como para mi familia.

En el descanso del partido, un aficionado se acercó a la cabina de Globo FM para comentarnos que cuando entraste en la pista a tu padre en la grada al que se le llenaron los ojos de lágrimas…

Sí, me dijeron que estuvo llorando ni bien salí a la pista. Yo no le vi porque no podía ver a ningún sitio en la grada.

¿Con qué imagen te quedas del domingo?

El debut, que además coincidió con el día de la madre, y como vino a verme, qué mejor regalo que ese. Dentro del debut puedo quedarme con el mate, pero dentro de lo que cabe, era una asistencia que me deja solo debajo del aro y la machaqué, pero yo me quedo más sobre todo con la defensa sobre Tomic, que es lo que más difícil y lo que más depende de ti, de decir ‘este tío no me mete canastas’. Me quedo con la defensa.

Álvaro Muñoz, Bismack Biyombo y Adrián Laso, tres canteranos debutando en la ACB. Parece que en tiempos de crisis el Fuenlabrada mira hacia su cantera y encuentra soluciones…

Cuando Esteban se va todos se piensan que el equipo va a bajar mucho el nivel. Aparece Bismack y el nivel se mantiene de sobra. Luego se va Bismack y se empieza a decir lo mismo, que el equipo se vendrá abajo, pero todos los jugadores dan un plus para que el nivel no baje. Y ahora debuto yo, con el equipo ya haciendo una temporada idílica. Es un muy buen equipo, lo cual nos ha ayudado a los tres canteranos ha debutar bien, a dejar buenas sensaciones.

Con Álvaro forman una dupla de castellano-leoneses debutando en la ACB en el mismo equipo, algo que no es habitual…

No, no es nada habitual. De Castilla y León también está Iván Martínez, que debutó en la ACB con el Valladolid. Pero sí, de nuestra generación, con Álvaro somos de los pocos castellano-leoneses que estamos en la ACB. Álvaro es muy buen amigo mío. Además, cuando él se va a su casa, nos vamos juntos para nuestra tierra.

Después de varias semanas entrenándote con el primer equipo, ¿qué destacarías para explicar este gran momento?

Yo creo que es el equipo. Hay muy buenos jugadores, como Gustavo Ayón, pero no hay lo que se dice una estrella que haga todo. Es un equipo que ataca y defiende juntos. Cuando un compañero da el paso adelante, el resto del equipo está con él. Salva ha sabido hacer un muy buen grupo, y en el baloncesto o en los deportes de equipo, que haya un buen grupo suple muchos defectos que tenga el equipo individualmente. Se suman unos a otros para que el conjunto, con un presupuesto bajo, como es el caso del Fuenlabrada, pueda hacer grandes cosas.

¿Cómo afrontan el partido de mañana en Valladolid, que está a 50 kilómetros de Palencia?

Sí, media horita. Para la gente que me quería ir a ver será más fácil acercarse. Mi familia ya ha comprado más de 20 entradas para mañana. Según me han dicho, sólo cuestan dos euros cada una. Ellos quieren llenar el pabellón para asegurarse la victoria. Por eso me parece que vamos a tener un partido difícil respecto a la afición, porque se va a llenar. Habrá que tener la cabeza fría para poder ganar.

Es que Valladolid está obligado a ganar, si no Unicaja se le escapa…

Sí, Valladolid tiene que ganar los dos, y Fuenlabrada no perder los dos. Son momentos en que todos nos jugamos todo. No te la puedes jugar esperando a ganar en la última jornada. Hay que ir a por todas ya. Creo que se va a ver un partido bonito. Son dos equipos fuertes, de los que aun así no se esperaba que a estas alturas estén en las posiciones en las que están.

Estás utilizando el dorsal ‘13’, el mismo del Illescas. ¿Representa algo especial ese número?

He tenido el ‘13’ en Palencia y también desde siempre en Fuenlabrada, salvo el primer año que llegué en junior y lo tenía otro chico. Es un número especial que siempre me ha gustado. Cuando empecé a jugar ya era el número de mi hermano. Ahora en Fuenlabrada suelen darte el número que sobra, pero como ya no sobraba ninguno al entrar Bismack y Álvaro, me preguntaron cuál quería, como estaba libre, pedí el ‘13’. Tampoco es algo que sea importante.

¿Donde comenzaste a jugar al baloncesto?

Empecé a los cinco años en el colegio donde yo estudiaba, el Blas Sierra. Después estuve en el instituto Alonso Berruguete y con ocho años me fui al Colegio Filipense. Ese sí que era un grupo de amigos. Todavía tenemos una gran relación. Allí, con el entrenador Manoli, cogí una gran afición por el baloncesto. En Castilla y León éramos un equipo con nivel. Me ayudó mucho estar en Filipenses. Y desde allí me vine directamente a Fuenlabrada.

En una nota del periódico el Norte de Castilla se señalaba que tanto tu padre como tu abuelo medían 1.94 metros. ¿El baloncesto te llega por tradición familiar?

No, sí que también son altos pero ninguno de ellos jugó al baloncesto. Les gustaba más el fútbol. Pero con mi altura, y como mi hermano se había metido al baloncesto, pues dije ‘yo también me meto’. Así desde los cinco años, siempre haciendo baloncesto. Es parte de la rutina. Mi hermano [Jaime] tiene tres años mayor que yo y no es tan alto, juega de base.

¿Llegaste a probar con el fútbol?

Sí, pero era bastante malillo. He jugado con los amigos, pero nunca me llamó. A mi familia sí que le gusta mucho el fútbol.

¿Están contentos con el resultado de Champions League de ayer?

No, para nada. La zona de Palencia siempre ha sido del Madrid.

¿Cuántos años llevas en el Fuenlabrada?

Este es el sexto año que estoy en el Fuenlabrada. Cuando tenía 16 años me vine a vivir con mi tía a Madrid, con la que sigo viviendo. Los primeros años fueron los más difíciles porque al no tener coche y vivir en Madrid, tenía una hora y media de transporte público. El colegio lo tenía en Leganés [Legamar], para que según saliera del instituto pudiera ir directamente a entrenarme. Salía de casa a eso de las 6:45 de la mañana. Entrenábamos entre las ocho y las diez de la noche, por lo que llegaba a casa a eso de las once y media todos los días. Los dos primeros años fueron los más duros. Luego, con la universidad, también tienes que estudiar pero te deja un poco más de libertad con respecto a las asignaturas.

Seis años en Madrid, ¡tendrán que hacerle un monumento a tu tía Mercedes!

Sí, mucha paciencia, mucho cuidarme, comidas, llevarme. Luego del segundo año ella me llevaba todos los días en coche para que yo no estuviera tanto tiempo en el transporte público. Estoy muy contento con mi tía.

¿Qué carrera estás estudiando?

Ingeniería eléctrica. Me lo tomo con calma, pero no dejo de estudiar por si en un momento, por ‘h’ o por ‘b’, el baloncesto se acaba. No quiero perder la costumbre de estudiar. Aunque lo vaya haciendo poco a poco, quiero tener algo ahí para tirar. Si en el baloncesto todo te sale muy muy bien, a los 36 ó 37 años, se acaba. Si eres muy bueno habrás podido coger dinero para vivir después, pero si eres ‘normalito’ a esa edad o antes se acaba con un dinero que tampoco te da para vivir el resto de tu vida. Entonces tienes que tener algo para poder trabajar en otro lado, tener algo para vivir, además porque una lesión puede cortarte la carrera. El baloncesto no es seguro. Es lo malo de esto. Lleva mucho tiempo, exige mucho, y al final no es seguro. Por eso nunca hay que subirse a la nube de que con el baloncesto vas a conseguir lo que quieras porque muchas veces, aunque no dependa de ti, puede acabarse.

¿Cómo es eso de que una de tus aficiones sean los caballos?

Es que mi familia el pueblo siempre ha tenido caballos y a mí me gustaba mucho montarlos. Lo malo es que desde el momento en que el baloncesto se vuelve algo más serio, ya no puedes estar con los caballos. No puedes arriesgarte a caerte y lesionarte. El baloncesto te da muchas buenas cosas, pero te quita algunas pequeñas cosas que ya no puedes hacer.

La familia de Adrián disfrutó con el debut del palentino. Su padre Jaime, en el centro de la imagen (Foto: Javier Calvo)


Adrián Laso según sus entrenadores:

“Laso lleva entrenándose más de un mes con nosotros, pero ahora ha vuelto a tener problemas en la rodilla. Estamos preocupados. Por un lado está entrenándose de forma excelente, pero se entrena un día y al otro no lo puede hacer porque se le ha hinchado la rodilla. El nivel de trabajo suyo es excelente, nos ayuda mucho en los entrenamientos. Tiene que seguir trabajando, evolucionar y tener continuidad” (Salva Maldonado, entrenador del Fuenlabrada, 18/04/2011)

“Es todo corazón, un pívot que pone todo en la pista. También está cerca de jugar en la ACB, debe mantener su entrega e ilusión con la que juega” (Sergio Jiménez, entrenador del CB Illescas, 01/03/2010).

“Adrián es un jugador que imprime mucha intensidad al juego y con un margen de mejora técnica que debe ir recorriendo con los entrenamientos” (Chus Mateo, segundo entrenador del Fuenlabrada, 22/12/2009)



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