13 ene. 2011

Bismack Biyombo: “Quiero hacer del baloncesto mi vida”

Baloncesto Fuenlabrada. El pívot congoleño de 18 años valoró sus primeras sensaciones tras su debut en la ACB. En Globo FM repasó su vida y lo duro que significó dejar su país y su familia para cumplir su sueño de jugar al básquet. Llegó a España en 2009 procedente de Yemen.



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Bismack Biyombo en diez frases:

Derrota ante el Valladolid: “Salva [Maldonado] nos dijo que ahora había que seguir entrenando para el siguiente partido, que habíamos hecho un buen trabajo y que si teníamos que perder, podíamos perder así, peleando hasta el final”

Visita al Real Madrid: “Es un encuentro dificilísimo pero por otra parte no lo es tal, porque para mí el mejor equipo es el mío. Hay que jugar el partido y poner toda nuestra energía para lograr esa victoria”

Debut en la ACB: “Aprovecho esos momentos para disfrutar y para aprender a cada instante una cosa más. Mi padre me llamó después del debut para felicitarme y recordarme que siempre hay que ser humilde y trabajar duro todos los días, que todo llegará con el tiempo”

‘Salvadores’, Maldonado y Guardia: “El entrenador me ayuda todos los días, me dice que lo que tengo que hacer es entrenar duro y salir al campo a hacer lo que sé hacer; aprendo mucho de él. Y Guardia es una persona que me aconseja tanto dentro como fuera del campo. Es un tío especial para mí”

Primeros pasos en el básquet: “Fue a los once años en el colegio. Más tarde le dije a mi padre que yo quería hacer del baloncesto mi vida. No me dio una buena respuesta, pero en los días siguientes aceptó y me fui del país con 16 años. Me costó mucho dejar a mi familia”

Experiencia en Yemen: “Fuimos a jugar un campeonato en Jordania y nos enfrentamos a un equipo que entrenaba Mario Palma. Me preguntó la edad y yo le dije 16. “¿En serio?, después del partido tenemos que hablar, obligatorio”, me respondió. Yo lo que quería era tener un buen entrenador que me ayudara, y él me dijo de venir a España. Fue la decisión correcta”

Fuenlabrada: “Llegué a España el 11 de junio de 2009, y dos meses después empecé a entrenarme con el equipo de EBA que el Fuenlabrada tenía en Getafe. Luego pasé al Illescas y, desde hace un mes y medio, empecé a entrenarme con el equipo de ACB”

Dorsal: “Mi favorito es el ‘28’. Es el día de mi cumpleaños, y si además escribes ‘Bismack’ en el teléfono con números, te sale 28. Será mi número cuando llegue el momento”

Tiempo libre: “Tengo un profesor particular que me trae cosas para leer y aprender español. Como yo el próximo año quiero estudiar, me han dicho que tenía que mejorar mucho el idioma”

Fútbol y música: “Mi equipo es el Inter de Milán, y de la música española me gusta mucho Joaquín Sabina”



Perfil

Bismack Biyombo Sumba (Lubumbashi, República Democrática del Congo, 28-8-1992) debutó el pasado domingo en el partido entre DKV Joventut y Fuenlabrada. La marcha de Esteban Batista al Baskonia y el no fichaje de un sustituto dejaron el hueco para que el joven cedido en el equipo vinculado del Illescas (LEB Plata) viajara y debutara en un histórico pabellón como el Olímpico de Badalona. El pívot de 2,04 (aún en crecimiento) no desentonó en su estreno: 5 puntos, 7 rebotes y 8 de valoración en 13 minutos. Con muchos aspectos por pulir, su actitud le valió para disputar ayer su segundo encuentro. En la derrota ante Valladolid, el ‘center’ africano registró 2 puntos, 5 rebotes y 4 de valoración en 13 minutos, y recibió los primeros aplausos del Fernando Martín.

Tras el debut en Badalona, Salva Maldonado valoró que “el trabajo de Bismack ha estado bien, siempre dentro del contexto en el cual se le mire. Si se le mira como jugador extranjero nuestro, a lo mejor se queda un poco corto respecto a otros jugadores con más experiencia. Si lo miras como un jugador que está aprendiendo, de chico que está ahí para darte un poco más de profundidad de banquillo, entonces habría que decir que ha hecho un muy buen partido. No le puedo pedir nada más”. Ayer, tras la derrota ante Valladolid, el técnico catalán también se refirió a la continuidad del pívot congoleño en el primer equipo: “Hasta el fin de semana Biyombo va a estar con nosotros. No tengo tanta capacidad para ver más allá del partido del domingo. No soy visionario. Estoy contento con él, ha hecho un trabajo bueno”.

Por su parte, Salva Guardia elogió a su nuevo compañero en Globo FM: “Para ser un chaval de 18 años estuvo sobresaliente. Creo que el año que viene va a dar el paso definitivo. Un físico como ese no lo podemos dejar escapar. Es una muy buena persona, inteligente y trabajadora, que tiene claro de dónde viene y qué es lo que tiene que hacer para triunfar. Yo me lo quedaría ya, pero eso lo tienen que ver los que dirigen y el entrenador. Yo soy sólo un jugador, pero si fuera por mí, me lo quedaría viniera quien viniera”, señaló uno de los capitanes del equipo.

Bismack (pronúnciese ‘Bismáck’) reconoce que es el primer jugador de Lubumbashi en jugar fuera de su país y que está en España gracias a Mario Palma (ex seleccionador de Angola y Jordania). En diciembre pasado, con el Illescas fue MVP de la jornada en LEB Plata (35 puntos de valoración ante el Prat Joventut). ‘Bi-Bi’ habla cinco idiomas y tiene un profesor particular de español que le puso el club porque año que viene quiere estudiar.

República Democrática del Congo, sangre y cobalto
Lubumbashi es la segunda más grande de la República Democrática del Congo (ex Zaire), sólo por detrás de la capital Kinshasa. Situada en el sur, próxima a la frontera con Zambia, la ciudad en la que nació Biyombo forma parte de la provincia de Katanga, donde se halla la reserva de cobalto más grande del planeta, además de importantes yacimientos de oro, diamantes y cobre. El país, independizado de Bélgica en 1960, sufrió desde entonces la dictadura de Mobutu. Tras su marcha, a mediados de la década de los 90, se desencadenó una guerra civil que se saldó con más de cuatro millones de muertos.



Entrevista

¿Qué te pareció el partido de ayer?

La derrota fue un poco decepcionante, porque todo el mundo esperaba la victoria y no hemos podido ganar el partido. Ahora, a trabajar para el siguiente partido.

¿Cómo has visto la última jugada en que a Kris Valters le pitaron falta en ataque?

Es una falta que ha pitado el árbitro, que es quién decide en el campo. No podemos hacer otra cosa que seguir jugando, pero nadie está seguro de esa falta.

¿Cómo estaba el vestuario tras el partido?

Un poco hundido, un poco callado. Ahí Salva [Maldonado] nos dijo que ahora había que seguir entrenando para el siguiente partido, que habíamos hecho un buen trabajo y que si teníamos que perder, podíamos perder así, peleando hasta el final.

¿Cómo afrontan el próximo partido ante Real Madrid, con la plaza para la Copa del Rey aún en juego?

Es un partido dificilísimo pero por otra parte no lo es tal, porque para mí el mejor equipo es el mío, los mejores jugadores son los que están conmigo. Hay que jugar el partido y poner toda nuestra energía para lograr esa victoria, que nadie espera, pero que nosotros sí pelearemos por ella.

¿Cómo estás llevando estos dos primeros partidos en la ACB?

Me estoy sintiendo bien, aunque algunas cosas un poquito raras me pasan, pero cada día se aprende una cosa nueva en el juego, con los compañeros en los entrenamientos. Aprovecho esos momentos para disfrutar y para aprender a cada instante una cosa más.

El martes pasado Salva Guardia habló muy bien de ti…

Salva Guardia es una persona que me ayuda mucho en los entrenamientos, me aconseja tanto dentro como fuera del campo. Es un tío especial para mí, y tenerle a mi lado es muy bueno.

Hasta comentó que hablas cinco idiomas…

Sí, hablo francés, inglés, español y dos idiomas del Congo.

Estás utilizando el dorsal ‘15’, que era de Batista, pero sin tu nombre. ¿Pesa mucho esa camiseta?

No es porque Batista usaba ese número, pero antes de venir a España también jugué con el ‘15’ cuando estaba en los países árabes. Es una camiseta que pesa porque la acaba de dejar un jugador como Batista, pero a mí no me importan mucho los números, lo que me importa es salir al campo y hacer lo mejor que pueda en él.

En el Illescas juegas con el ‘8’…

A mí me gusta mucho el ‘28’, que es mi número favorito. Es el día de mi cumpleaños, y si además escribes ‘Bismack’ en el teléfono con números, te sale 28. He concluido que al final será mi número cuando llegue el momento. Nací el 28 de agosto de 1992, y como no me dejaban usar el 28, elegí el 8 que es el mes de mi cumpleaños.

¿Cómo fue la experiencia de jugar muy jovencito en Yemen?

Estuve allí jugando una temporada antes de venir a España. Al principio lo he pasado como aquí, que era todo nuevo, incluido el idioma, que me costó bastante aprender. Un agente me llevó allí porque me querían unos equipos. En Yemen nos fuimos a jugar un campeonato en Jordania. En un partido, puse un tapón que el árbitro me pitó como falta, pero el entrenador del equipo contrario, Mario Palma, me dijo que no era falta. Y luego me preguntó la edad y yo le dije 16. “¿En serio?, después del partido tenemos que hablar, obligatorio”, me dijo. Y hablamos mucho, y me dijo que me iba a ayudar, que tenía tres opciones: a jugar en Angola, porque él fue seleccionador allí, o ir a Jordania, donde es ahora seleccionador, o venir a España. Y él me dijo que lo mejor era venir aquí. Yo lo que quería era tener un buen entrenador a mi lado que me ayudara.

Y de allí vienes a España…

De Yemen tuve que volver a Congo, y de allí venir a España. Llegué el 11 de junio de 2009, y empecé a entrenarme todo el verano con Pepe Laso y con Richi. Igor, uno de mis agentes, me dijo que uno de los equipos que me quería mucho era Fuenlabrada, que este club me iba a ayudar a evolucionar como jugador y como persona. Luego, el 6 de agosto, empecé a entrenarme con el equipo de EBA que el Fuenlabrada tenía en Getafe. Después comencé a entrenarme con el equipo de LEB Plata, y entrenaba por la mañana con uno y por la tarde con otro. Desde entonces he estado trabajando mucho, y ya en febrero de 2010 me quedé sólo con el Illescas de LEB Plata. Jugué mucho pero no tuvimos la suerte de clasificarnos para los ‘play-offs’. Ya en esta temporada, desde hace un mes y medio, empecé a entrenarme con el equipo de ACB. El entrenador Salva [Maldonado] me ayuda todos los días, siempre aprendo algo de él y creo que estoy en el buen camino. El club además me puso un profesor de español que me ayudó mucho, y ahora mismo puedo entender el idioma.

Entonces la decisión de venirte a España consideras que la correcta.

Sí, ha sido la correcta y estoy contento en el club donde estoy ahora, por la oportunidad que me está dando el entrenador y el club de seguir evolucionando.

¿Cómo es Lubumbashi?

Es una ciudad turística en un país que en su momento sufrió varias guerras hasta llegar al día de hoy, en el que las cosas han mejorado mucho. Además del turismo, hay muchas reservas minerales.

¿A qué edad comenzaste a jugar al baloncesto?

A los once años, con los amigos en el colegio. No era nada importante. Con catorce años me llamó un equipo de Primera División, pero a mi padre no le gustaba mucho y me dijo que todavía no había llegado el momento para comenzar esa carrera. Yo le contesté que tenía que dedicarme al baloncesto, y al final me dejó hacerlo. Al principio a mí y a mi familia nos costó mucho porque el primer año no lo pasé muy bien. Intentaba adaptarme al juego pero, en el segundo año, el baloncesto empezó a ser muy importante para mí, trabajando para los compañeros y haciendo pesas casi todos los días. Llegó un momento en que las cosas cambiaron y mi padre sí estaba muy contento, me contaba que sus amigos hablaban de lo bien que jugaba. Allí le dije que yo quería hacer del baloncesto mi vida. No me dio una buena respuesta, pero en los días siguientes mi padre y mi madre aceptaron y me fui fuera del país a jugar al baloncesto con 16 años. Me costó mucho dejar a mi familia para hacer una cosa que me gusta mucho.

¿Cómo han vivido tus padres el debut en la ACB?

Ellos siguen allí. Mi padre, François, me ha llamado con una voz alegre para felicitarme, y para decirme que hay que seguir trabajando, que así iba a llegar. Sobre todo, una de las cosas que él siempre me dice es ser humilde y trabajar duro todos los días, que todo llegará con el tiempo y que cada cosa tiene su momento.

Mides 2,04 y tiene 18 años. En la ficha del año pasado en el Illescas decía que medías 2,03. ¿Te han comentado si puedes seguir creciendo en estatura?

Sí, me han dicho que mis cartílagos todavía están abiertos y que iba a crecer un poquito más.

Ahora comenzarás a dar entrevistas y los aficionados empezarán a saludarte, lo que acarreará una mayor presión sobre ti para rendir al máximo nivel. ¿Cómo manejas el tema de que la gente empiece a hablar de ti?

A mi me interesa poco el tema de cargarme de presión. Cuando juego en el campo no lo hago por una u otra persona, lo hago por mí. Si mañana o pasado las cosas me salen mal, dirán que he fallado. Si no manejo bien esa presión, el jodido seré yo. El entrenador Salva me ha dicho la última vez que hablé con él es que lo que tengo que hacer es entrenar duro como lo estoy haciendo y salir al campo a hacer lo que puedo hacer, lo que sé, cómo hacerlo bien, y nada más. Por eso estoy aprovechando esta oportunidad, la suerte que tengo de tener al entrenador a mi lado.

¿Cómo te defines como jugador?

A mí me gusta mucho la defensa, y me gusta mucho trabajar, trabajar y trabajar. Son las dos cosas más importantes, trabajo y defensa, y luego viene lo demás.

En la República Democrática del Congo surgieron jugadores como Christian Eyenga (ex del DKV, de donde se fue a la NBA, Cleveland Cavaliers), Didier Ilunga-Mbenga (ex Los Angeles Lakers y ahora New Orleans Hornets) y Dikembe Mutombo (ya retirado). Los tres de Kinshasa, la capital, ninguno de Lumbubashi…

No, ninguno. Yo soy el primero de Lumbubashi en jugar fuera de mi país.

Y Serge Ibaka es de República del Congo, país más pequeño que el tuyo.

Sí, es del otro Congo.

¿Con qué desenchufas del baloncesto?

En el tiempo libre estudio. Tengo un profesor particular, que en el tiempo libre me trae cosas para leer, para aprender español. Como yo el próximo año quiero estudiar, me han dicho que tenía que mejorar mucho el idioma. Estoy leyendo muchas cosas y mirando pelis en español.

De Lubumbashi también es el TP Mazembe, reciente y brillante finalista del Mundial de Clubes. ¿De qué equipo eres?

El fútbol me gusta. El Mazembe es un club de mi país que tiene un muy buen equipo. Aquí en España, como hay muchos rivales, me pongo en el medio. Porque luego en el club me dicen “oye, es que tú eres del Barcelona, qué tú eres del Madrid”. Me pongo en el medio y ya está, no quiero entrar en la polémica (risas). A mí el que me gusta mucho el Inter de Milán [que en la final del Mundial de Clubes batió al Mazembe].

¿Reconoces está canción? [suena el tema ‘Amando’ de Zaiko Langa Langa]

Es una canción muy antiguad e mi país que escuché por primera vez cuando tenía seis años, por ahí. Es de Zaiko Langa Langa, de Papa Bemba [voz principal del grupo]. Desde los trece años que no la escuchaba, y me hace mucha ilusión escucharla ahora mismo.

¿Te gusta la música española?

Estoy conociendo cada día a cantantes nuevos, y me gusta mucho Joaquín Sabina. Yo entré un día en el coche de mi entrenador Salva y le pregunté quién era el cantante, y me dijo que era Joaquín Sabina. A él también le gusta mucho.

Fotos: ACB Photo / Surralles


Artículo publicado en El Iceberg

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