18 dic. 2010

Chus Mateo: “Recuerdo que tuvimos varias terapias de vestuario”

Baloncesto Fuenlabrada. El técnico ayudante recuerda el duro momento que atravesó el club hace un año, con siete caídas seguidas y el cese de Luis Guil. El 13 de diciembre de 2009, con él como primer entrenador, el 'Fuenla' ganaba en Gran Canaria un partido clave para salir del pozo.

Artículo publicado en El Iceberg: Entrevista a Chus Mateo


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El 13 de diciembre de 2009 el Fuenlabrada logró un triunfo fundamental cortar una nefasta racha de siete derrotas consecutivas. El equipo naranja se presentaba en el Centro Insular de Deportes luego de una semana convulsa, que incluyó la peor derrota como local en la historia del club (61-103 ante el Joventut) y la posterior destitución de Luis Guil. Aquella victoria en Gran Canaria (70-77) significó el primero de los cuatro encuentros que Chus Mateo dirigió como primer entrenador. Luego se perdería en casa ante Granada y Manresa para terminar el 30 de diciembre con una sonrisa ante el Valladolid en el Pisuerga. Un año después, Chus Mateo, actual técnico ayudante de Salva Maldonado y de Sergio Scariolo en la selección, recordó aquellos días en el programa ‘La Pachanga’ de Globo FM.


Frases destacadas

Recuerdos: “El hecho de que destituyeran a Luis [Guil] para mí, para el club y para los aficionados. Fue un momento triste porque significaba el fracaso de lo que hasta ese entonces estaba haciendo el equipo”

Reacción: “Entonces no se estaba trabajando mal, pero debíamos cambiar algo rápido en la mentalidad de la gente, que se empezara a pensar más en el equipo. Había muchos intereses individuales o ciertos egoísmos. Tuvimos varias terapias de vestuario”

Fuenlabrada, último en ganar en Gran Canaria en liga regular: “No fue fácil. Vemos que el Valladolid sigue este año muy fuerte en casa y el CID de Gran Canaria sigue siendo un fortín prácticamente inexpugnable. Me quedó la espina de no haber podido ganar en casa, porque la afición lo necesitaba”

Campaña actual: “El inicio ha sido muy ilusionante. Esta temporada el equipo igual no tiene tanto talento individual como el año pasado, pero ahora es un equipo más redondo, está hecho de mejor manera”

Rendimiento de visitante: “Hay que aprender el cómo se gana fuera. No podemos estar en torno a las 20 pérdidas en cada partido de visitante ni podemos tener un porcentaje tan bajo de tres punto, pero nos vamos a recuperar”

Esteban Batista: “Un chico que ha sido capaz de darnos 24 puntos de valoración cada día y que ahora está rozando el límite de lo negativo, hay que animarle. Hemos de recuperarle, y en eso estamos”

Gustavo Ayón: “Su impacto nos ha sorprendido a nosotros y a él mismo. Está jugando francamente bien, y por eso los rivales ahora le prestan una atención mayor. Está promediando 12 puntos de valoración, que es mucho”

Xavi Rabaseda: “Contagia alegría y frescura. Es un chico ambicioso y valiente. Estoy convencido que dentro de unos años lo veremos en el más alto nivel europeo”


Entrevista

¿Qué recuerdas de aquellos días?

Fue un mes triste. El hecho de que destituyeran a Luis [Guil] para mí, para el club y para los aficionados seguramente fue un momento triste porque significaba el fracaso de lo que hasta ese entonces estaba haciendo el equipo. Las siete derrotas consecutivas hicieron que el entrenador principal saliera del equipo. Siempre es una frustración que las cosas salgan así, no habrá sido un plato de buena gusto para el club y el que más sufrió esa decisión fue Luis.

Fueron dos victorias en cuatro partidos, fundamentales para poder salir de un momento crítico. ¿Qué aprendiste de toda aquella situación?

Fue un momento complicado porque seguíamos confiando en lo que se estaba trabajando, que no se estaba trabajando mal, pero debíamos cambiar algo rápido en la mentalidad de la gente, que se empezara a pensar más en el equipo. Entonces había muchos intereses individuales o ciertos egoísmos que no dejaban ver el trabajo del equipo. Es aquel momento sí que tuvimos varias terapias de vestuario. Te ibas a casa y no parabas de darle vueltas a las cosas, que antes también lo hacías, pero con una responsabilidad diferente. En lo personal aprendí el hecho de adaptarme a una situación nueva, cambiar un rol de la noche a la mañana, de ser el ayudante en el que en un momento determinado todo el mundo se apoya en el hombro para llorarle ciertas penas a mantener una distancias que en un momento determinado también tienes que mantener sin dejar de alimentar todo lo que supone la cohesión del equipo. Gracias a Dios todos juntos pudimos salir de ese momento, y esa victoria en Gran Canaria fue una alegría grande en lo personal.

Curiosamente los dos triunfos fueron de visitante y las dos caídas en el Fernando Martín. ¿Te quedaste con la espinita de haber podido ganar en casa?

Sí, por supuesto. De los cuatro partidos ganamos los dos fuera y perdimos los dos de casa. Ante Manresa habíamos hecho un grandísimo partido y tras llegar igualados al final perdimos con un triple de Román Montañez. Luego, ante el Granada, vino Joe Ingles e hizo 40 de valoración. Nos hubiera gustado además ganar en casa porque la afición llevaba mucho tiempo si celebrar en el Fernando Martín. Sí que fue una espina.

Viéndolo en perspectiva, después de aquellos dos triunfos sucesivos de visitante, el equipo sólo pudo ganar uno de los 16 partidos que jugó fuera de casa.

Nada es fácil. Vemos que el Valladolid, que mantiene el mismo bloque que el año pasado, sigue mostrándose este año muy fuerte en casa, mientras que Gran Canaria sigue haciendo del CID un fortín prácticamente inexpugnable [desde entonces, 16 victorias seguidas en liga regular como local del equipo insular]. Las victorias fuera en ACB se venden muy caras. Aquellas dos victorias nos vinieron muy bien y nos dieron mucha alegría. Me sentí muy contento.

Luis Guil dirige esta temporada al CB Murcia, segundo en la LEB Oro detrás del Obradoiro. ¿Sigues en contacto con él?

Sí, de vez en cuando hablamos, y siempre que hay un partido importante le deseo suerte. En lo personal y en lo profesional quiere que le vaya muy bien porque se lo merece, hizo un gran trabajo aquí en Fuenlabrada. Tuvo esa mala suerte de los partidos perdidos. Al final los entrenadores somos siempre un poco víctimas de los resultados independientemente del trabajo. Es algo que forma parte de la vida profesional que hemos elegido.

Volviendo al presente, ¿cómo valoras la temporada del equipo?

El inicio ha sido muy ilusionante, jugando francamente bien y con muy buenas sensaciones a todos los niveles. Esta temporada el equipo es más redondo que el año pasado, igual con no tanto talento individual pero sí con un equipo bien hecho. En estos dos últimos partidos igual no hemos jugado tan bien como veníamos haciéndolo. Creo que hemos tenido algún momento de ansiedad fuera de casa que no nos ha permitido optar por la victoria. Un tema importante que no podemos olvidar es que nuestro equipo estaba configurado con un talento individual que era Lubos Barton, que lo estamos echando de menos, claro que no tanto en casa, donde espero que sigamos igual de solventes y de fuertes como hasta el momento. Pero por estos dos tropiezos en Valencia y Manresa podemos venirnos abajo, hay que seguir trabajando y sumando para terminar la temporada estando en la ACB.

¿Cómo está Davor Kus de la lesión en el tobillo de Manresa?

Tuvo una torcedura. Esta tarde veremos cómo se encuentra. Parece ser que no es nada grave y que incluso podrá entrenarse bien.

¿Por qué el funcionamiento del equipo varía tanto cuando juega de visitante?

Hay que aprender el cómo se gana fuera, donde aún no hemos encontrado el camino. No podemos estar en torno a las 20 pérdidas en cada partido de visitante si queremos optar a la victoria, ni podemos tener un porcentaje tan bajo de tres puntos. Y cuando saquemos una ventaja tenemos que saber administrarla mucho mejor. En Alicante y en Canarias tuvimos la opción de ganar y alguna hubo en Baskonia, pero en los otros tres partidos, Barcelona, Valencia, y Manresa, no hemos tenido opción. Eso no significa que nos recuperamos en los siguientes.

Esteban Batista tres partidos lejos de su rendimiento habitual. ¿Cómo se trabaja en estos casos desde el cuerpo técnico para ayudar al jugador a recuperar su nivel?

Hay que animarle. Pienso que un chico que ha sido capaz de darnos prácticamente 24 puntos de valoración cada día y que ahora está rozando el límite de lo negativo, hay que reconducirlo mentalmente en el sentido de que siga trabajando día a día, de que no se preocupe en exceso si no le van saliendo las cosas. Tenemos que seguir apoyándolo porque para nosotros es una pieza fundamental. Necesitamos de él porque nos solventa mucho el trabajo en la pintura, eso es innegable. Hemos de recuperarle, y en eso estamos. Creo que pronto volverá a ser el Batista que todos esperamos.

Gustavo Ayón llegó casi como un desconocido allá por abril de 2009. ¿Te ha sorprendido su evolución en este año y medio o por entonces ya le veías condiciones para esta explosión?

Nosotros hace dos años ya lo veníamos siguiendo en México, y habíamos visto en él unas grandes cualidades físicas, una intensidad bárbara que podía ayudarnos muchísimo. Intentamos que él madurara primero viniendo a entrenarse con nosotros, para que vea como era esta liga. Luego jugó tres partidos en liga [debutó el 26 de abril ante el Baskonia, jornada 32]. No jugó mucho y decidimos cederlo a la LEB, a Tenerife, para que pudiera foguearse. Él hizo un muy buen papel el año pasado y creo que mentiría si alguien dijera que esperaba el impacto que ha provocado en este inicio de temporada. Todos esperábamos que todo iba a ser paso a paso, y creo que nos ha sorprendido a nosotros y a él mismo. Está jugando francamente bien. Ese impacto a encendido la alarma en los otros equipos y por eso ahora le prestan una atención mayor. Ahora puede que él no esté tan fino, pero al nivel del equipo. Creo recordar que él esta promediando una valoración cercana a 12 [12.7], que es mucho. Desde su esfuerzo y desde su intensidad nos da muchísimas cosas. Estamos muy contentos con él. Ahora hay que tener paciencia para que él encuentre más regularidad.

Otro impacto de otro casi debutante en la ACB es el de Xavi Rabaseda. ¿Qué destacarías de él y que proyección le ves?

El aporta una alegría y una frescura que contagia. Es un chico ambicioso y valiente. Sí, su impacto ha sido sorprendente como el de Gustavo. Son dos jugadores que entre los dos no suman más de 30 partidos en la ACB [17 el ripollés y 13 el mexicano]. Es gente que empieza, y que por eso no siempre van a estar magníficos. El futuro de ambos es envidiable. En el caso de Xavi, estoy convencido que dentro de unos años lo veremos en el más alto nivel europeo.

¿Qué lectura previas realizas del encuentro del domingo ante el Bizkaia Bilbao Basket?

Son dos dinámicas contrapuestas, porque nosotros venimos de dos derrotas y ellos de ganar al Caja Laboral en un gran partido ofensivo. Ellos vienen de anotar 99 puntos y nosotros 54. Pero esto es baloncesto y estas cosas sólo se pueden tener en cuenta lo justo. Nosotros en casa estamos haciendo buenas actuaciones. Con el apoyo de la afición vamos a tener un buen nivel y con opciones de ganarle al Bilbao.

A colación de esas dinámicas contrapuestas, el base Aaron Jackson viene de hacer su mejor partido en la ACB [26 puntos y 24 de valoración] mientras que Valters y Colom sufrieron mucho en Manresa.

Sí, pero como digo, cada partido es una historia. Tanto Kris como Quino no hicieron un buen partido el último día, pero estoy absolutamente convencido de que van a volver a rendir en gran nivel. Ambos tienen mucho orgullo y se pondrán las pilas; saben que no pueden repetir otro partido así. Independientemente de actuaciones individuales, el equipo hará un buen partido el domingo.



Foto: ACB Photo

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