7 sept. 2010

Scola do samba


Acaba de finalizar el Argentina 4 – España 1 en River, buen broche para un jornada memorable para el deporte argentino por el triunfo ante la vigente campeona mundial pero, sobre todo, por la apasionante victoria de Argentina sobre Brasil por los octavos de final del Mundial de básquet. Nuevamente, el Luifa Scola volvió a emocionar con su juego.

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Acaba de finalizar el Argentina 4 – España 1 en River, buen broche para un jornada memorable para el deporte argentino por el triunfo ante la vigente campeona mundial pero, sobre todo, por la apasionante victoria de Argentina sobre Brasil por los octavos de final del Mundial de básquet. Nuevamente, el Luifa Scola volvió a emocionar con su juego.

El 93-89 en Turquía dirimió para los albicelestes un nuevo duelo regional el cual, sin la trascendencia mediática futbolera, genera una fuerte rivalidad en Sudamérica.

El partido fue trepidante y parejo desde el inicio. Pocas diferencias, festival de triples y chispas que saltaban en cada cruce de miradas. El equipo del genial estratego argentino Rubén Magnano tuvo a un atinado Marcelinho Huertas (32 puntos), pero Argentina tuvo a Scola, el Luifa, un tipo que te hace emocionar con solo verlo por televisión: garra, técnica, empuje, liderazgo sin estridencias: 37 puntos, 9 rebotes y una pila de intangibles.

Luisito es un jugador que aparece cuando su equipo lo necesita, y en esta selección dirigida por el Oveja Hernández se necesita a un Scola durante los 40 minutos (hoy jugó 39, promedia 36). Ejemplo: después de una falta innecesaria de Junior Cequeira, Scola se acercó, y cara a cara, tranquilizó a su compañero mientras se adivinaba una frase del tipo “no te vuelvas loco, atrás tuyo estoy yo, acá defendemos los cinco”. Acto seguido, Cequeira tuvo dos acciones positivas consecutivas.

Por lo pronto, el ex Ferro sigue siendo el máximo anotador del Mundial, pero a él este dato poco le importa. El baloncesto es un deporte de equipo, y para equipo hoy apareció, además del Lancha Delfino (20 puntos), un fenomenal Pancho Jasen. A los 32 años, el bahiense va de menos a más en Turquía. Hoy, cuando Leandrinho clavó dos triples para un 66-72, emergió Súper-Pancho para emular al brasileño.

Volviendo a Scola, después de la ajustada victoria ante Jordania y harto de que la prensa pregunte por las ausencias de Ginóbili y Nocioni, el jugador porteño declaró: “No nos vamos a resignar. Sabemos lo que somos y lo que tenemos". El jueves toca la renovada y meritoria Lituania. Promete ser otro partidazo como ante Serbia y Brasil. A Argentina no le sobra nada, pero sabe lo que es y lo que tiene. Y tiene a Scola.


Fotos: ACB.com

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