24 ago. 2010

"Hacélo Cuevas, hacélo"


El Albacete acaba de fichar a Nelson Cuevas, delantero paraguayo procedente de Olimpia de Asunción. Llega a tierras manchegas Pipino, quien con 30 años afronta su primer reto europeo tras una singular trayectoria profesional.

Nelson Rafael Pipino Cuevas (Asunción, 1980) es un jugador difícil de clasificar, con una carrera repleta de variopintas anécdotas y que, sin llegar a ser titular indiscutible, se ganó para siempre el cariño del hincha de River.

Sus orígenes idolatrando a otro ex Albacete: el ‘Loco’ González

Criado en la localidad de Fernando de La Mora, el futbolista paraguayo debe su apodo al legendario boxeador mexicano Isidro Pipino Cuevas, de rápidos movimientos sobre el ring. Hijo de Miguel Cuevas y Nidia Concepción Amarilla, Ña Tora, Nelson tiene tres hermanos.

Pipino comenzó a jugar en un club llamado 8 de Diciembre donde, según su hermano mayor Ryder, llegó a marcar 120 goles. Allí se formaría emulando a su ídolo de la infancia, Gabriel El Loco González. Curiosamente, Cuevas sigue así los pasos del ex volante de Olimpia, quien también jugó en el Albacete en Segunda División (1985-86).

Su debut como profesional fue en el Atlético Tembetary, humilde entidad en la que también pasaron Nelson Haedo Valdez –flamante fichaje del Hércules- o el boliviano Marco Sandy (ex Valladolid).


Llegada a River Plate

A principios de 1999, con 19 años recién cumplidos, Pipino participó del Sudamericano Sub-20 de Mar del Plata, cuajando una buena actuación en el lateral derecho, lo cual motivó su contratación por River Plate a cambio de 950.000 dólares. “Jugué de lateral derecho porque se había lesionado el titular, pero yo soy delantero”, esgrimía Cuevas luego de su gol a Perú con la selección juvenil dirigida por Mario Jacquet.

La mediatización de su fichaje fue bastante peculiar, puesto que su madre, personaje relevante en su carrera, ofició de representante de su propio hijo. Epifanio Rojas, presidente de Tembetary, tenía casi cerrada su venta al Udinese. Sin embargo, doña Nidia insistió en que quería tener a su hijo más cerca y frustró su pase a Europa para que aceptara la oferta de la Banda Roja. “Soy hincha de River desde chico, porque allá, en el barrio donde me crié, hay un club que se llama igual. Ahora mi mamá me cumple el sueño de jugar en River", señalaba durante su presentación ante la incrédula mirada de los periodistas.


Revulsivo

Jugador anárquico, rápido y desequilibrante, Nelson Cuevas no pudo afirmarse como titular indiscutible con ninguno de sus tres técnicos en el club de Núñez -Ramón Díaz, Américo Gallego y Manuel Pellegrini-, quienes achacaban su falta de rigor táctico. Su punto fuerte era salir como revulsivo desde el banquillo, basándose en su rapidez y habilidad, las cuales potenciaba cuando jugaba con espacios.

“Me tienen marcado como jugador de segundo tiempo. Ese concepto no me lo banco más”, señalaba el paraguayo al diario La Nación en enero de 2004, cuando regresaba al Monumental tras una cesión en China. La velocidad, una de sus principales virtudes, se diluía cuando tenía que entrar en el circuito de juego del equipo. Pero su oportunismo para lograr goles trascendentes le catapultaron como uno de los jugadores preferidos de la hinchada riverplatense.



“El mejor gol de mi vida”

Sin duda, el momento cúlmine de Cuevas en su etapa en River se produjo el 28 de abril de 2002. A falta de cuatro jornadas para el final del Clausura, el equipo millonario recibía a Racing en el Monumental en un partido decisivo por el título. En el minuto 89, el sargento Daniel Giménez sancionó libre directo al borde del área para el equipo visitante, expulsando al portero Comizzo por tumulto cuando River ya había hecho los tres cambios. Un joven Demichelis asumía el reto de ponerse los guantes ante un Ubeda que se aprestaba a que el balón solo superara la barrera. Pero el remate rebotó en un defensa, y Ricardo Rojas sacó un pase largo para Pipino Cuevas, quien desde su propio campo se lanzó a una carrera de 50 metros, eludiendo a Campagnuolo y decretando el 1-0 final ante el delirio del Monumental. "Fue el mejor gol de mi vida", reconocería siempre Cuevitas.


Festejos ante Boca

Otros dos momentos cumbre de Nelson fueron sus goles a Boca. El primero de ellos en la Bombonera (14/05/2000), igualando sobre el final tras un pase de Berizzo. El otro, un 2-0 en el Monumental (7/11/2004), en una definición que parecía no terminar de acabar nunca. Además, en un amistoso en el verano de 2003, Cuevas anotó un doblete al eterno rival por la Copa Revancha (3-3).

En total, con River disputó 74 partidos ligueros entre 1999 y 2004, en los cuales anotó 10 goles (además de cuatro tantos por torneos sudamericanos). En ese período, el equipo franjirrojo logró cinco títulos locales (Apertura 1999, Clausura 2000, Clausura 2002, Clausura 2003 y Clausura 2004). “Siempre llevo a River en mi corazón", declararía en una entrevista en 2007.


Selección: dos mundiales y tres goles

Con tres dianas, Pipino es el máximo anotador paraguayo en los Mundiales (dos a Eslovenia en 2002 y otro a Trinidad y Tobago en 2006). Pero en la reciente cita de Sudáfrica Cuevas se quedó con la miel en los labios al ser descartado por el Tata Martino. En total, el delantero acumular 41 internacionalidades y 6 tantos.



Madre polémica y esposa ‘modelo’

Nidia Concepción Amarilla se hizo famosa cuando negoció directamente con la directiva de River el fichaje de su hijo. Desde entonces, Ña Tora ha acapado una presencia mediática que no siempre favoreció a su propio hijo.

Por ejemplo, en abril de 2004, la madre había reclamado en televisión la presencia de Cuevas en un partido ante Brasil, pero el futbolista salió a desmentirla en el diario Crónica de Paraguay declarando: "Ella inventa cosas y se la pasa hablando al pedo”.

Luego, la propia Nidia prometió una campaña de recogida de firmas para echar el seleccionador guaraní Maño Ruiz por no convocar a su vástago. Ya habitual de los platós televisivos, se postularía como candidata a diputada por el partido Asociación Nacional Republicana.

Los directivos de River también fueron blanco de sus dichos cuando, en 2004, al ser consultada por una eventual venta de Cuevas, la madre respondió: “Negocian a mis espaldas. No sé si tienen problemas con Nelson o conmigo, porque soy mujer, paraguaya, gorda y fea".

Por otra parte, Nelson Cuevas está casado con la modelo Alicia Ramírez (amiga de la archiconocida Larissa Riquelme) y a quien cuesta reconocer en algunas fotos. La pareja tiene un hijo llamado Enzo.


El arpa y la guitarra

Siempre de buen humor, en sus años por el Monumental el paraguayo nunca se separaba de su guitarra, además de recordar siempre que en su casa también tocaba el arpa. De profundas creencias religiosas, Cuevas recientemente dedicó una canción a Salvador Cabañas, compatriota baleado en México.


Huida de China

Volviendo a su trayectoria deportiva, en el segundo semestre de 2003 Cuevitas se fue cedido al Inter Shangai de China, pero al poco tiempo tuvo que volver debido a la epidemia de neumonía atípica que afectaba al gigante asiático. A su regreso, el Ministerio de Salud Pública de Paraguay decidió aislar durante 10 días al delantero en carácter preventivo.


Campeón en cuatro países

A principios de 2005 el jugador sería transferido al América de México (700.000 dólares por el 75% del pase), quien lo cedería al Pachuca durante dos temporadas. Luego retornó a las Águilas donde tampoco funcionó ypegó vuelta a su país natal en 2008 para defender los colores de Libertad. Al poco tiempo firmó para el Santos brasileño donde dejó otro bonito gol para el recuerdo.

Dos clubes en el 2008 y otros dos en el 2009: Universidad de Chile y Olimpia de Asunción. Pese a no consagrarse en ningún equipo, sumó otros tres títulos ligueros a su palmarés (Pachuca, Libertad y Universidad). Hasta el momento, el delantero guaraní totaliza a nivel de clubes 55 goles en 318 partidos oficiales.

Cuevas, con 30 años y pasaporte extracomunitario, llega ahora al Albacete, su primera experiencia europea tras no superar las pruebas para incorporarse al Twente holandés o el Hannover 96 alemán. El Alba será su séptimo equipo en los últimos ocho años.

Los aficionados del Queso Mecánico sueñan con volver a Primera, y Pipino con hacer el gol del ascenso escuchando de fondo el “hacélo Cuevas, hacélo”.


Fotos: La Página Millonaria

1 comentario:

Colegio Diocesano Albacete dijo...

Magnífico artículo. Esperemos que nos haga soñar otra vez a la sufrida hinchada manchega.