30 ago. 2010

Cavenaghi, el Torito vuelve al ruedo


Perfil del delantero argentino, flamante fichaje de Mallorca. El Kity cumple así su sueño de jugar en la liga española tras estar en Girondins, Spartak de Moscú y River. Con 26 años, suma 135 goles en 289 partidos oficiales.

• Perfil de Cavegol

Tras un fichaje relámpago, Fernando Cavenaghi ya ha debutado con el Mallorca, y lo hizo ante un coloso como el Real Madrid. En la jornada inaugural de la Liga, el equipo de José Mourinho no pudo pasar del empate a cero en el Iberostar Estadi. Michael Laudrup, que se sentaba por primera vez en el banquillo bermellón, envió al Torito de General O’Brien al terreno de juego en el segundo tiempo en sustitución de Sergi Enrich.

Evaluar a un jugador por solo 45 minutos sería una imprudencia, pero el atacante argentino dejó algunas pinceladas en su debut. Con el paso de las jornadas se despejará la incógnita sobre cuál es el verdadero nivel de Cavegol: si puede repetir los 30 goles que anotó en el Girondins de Burdeos en 2008, si da un paso atrás y se asemeja al romo centro-forward del Spartak de Moscú, o si realmente llega a consagrarse como el delantero total que despuntaba en River Plate. Yo me inclinaría por esto último, que triunfará en el Mallorca. El tiempo dictará sentencia, mientras tanto, repasaremos la trayectoria del Gordo.


• De General O’Brien a Chacabuco

Fernando Ezequiel Cavenaghi nació el 21 de septiembre de 1983 en Bragado pero fue inscripto en General O’Brien, donde vivían sus padres Edgardo y Mónica, un pequeño pueblo de 2.000 habitantes ubicado a unos 250 kilómetros al oeste de la Ciudad de Buenos Aires. Allí, la familia todavía es dueña del único puesto de diarios. A los seis años sus padres de separan y él, junto a su mamá Mónica se traslada a la cercana Chacabuco. En la tierra de Daniel Passarella comenzó a dar sus primeras patadas a un balón contagiado por la pasión futbolera de su tío Elvio. El Kity, como le conocen por sus pagos, jugó hasta los seis años en Sport Bragado y luego en Bragado Club.

Además de la pelota, Fernando disfrutaba de la caza y, ya de más grande, se animaba a jugar al Disc Jockey en La Tienda, la discoteca que su padre tenía en O’Brien. Allí está su familia paterna, incluido su hermano menor Marcos (14 años) y allí también conoció a Soledad, "la novia de siempre" y que hoy es la madre de su hijo Benjamín. Sus otros dos hermanos, Belén (12) y Nicolás (14), viven en Chacabuco junto a su madre. Por sus tres hermanitos Cavegol siente adoración, incluso llegó a entrar en la cancha con ellos como mascotas.


• Viaje de ida al Monumental

Con 12 años su padre, Garito, lo llevó a probarse en River, y poco tiempo después él solo se trasladaría a la Capital para instalarse en la pensión de que utilizan los canteranos dentro del club riverplatense. Galdino Luraschi fue, en 1996, su primer entrenador en la Novena.

Con el equipo de la Banda Roja debutó de forma triunfal en la goleada 6-2 ante Estudiantes de La Plata en el Monumental, en un encuentro correspondiente a la primera jornada del Clausura (11 de febrero de 2001). El técnico era Américo Rubén Gallego, y a los 38 minutos del segundo tiempo mandó a la cancha a un tímido pibe de 17 años en sustitución de Saviola. Junto a él también se estrenaron Franco Costanzo y Daniel Ludueña. Los delanteros titulares de aquel equipo eran Cardetti y Saviola.

El primer gol liguero llegaría en el triunfo ante Argentinos Juniors (3-2, 11 de abril de 2001), aunque antes ya había anotado por la Copa Libertadores ante Guaraní (4-0, 6 de marzo). "Cuando vi que era gol no sabía para dónde ir. Me llevé por delante un defensor y lo grité con el alma. Esa noche casi no pude dormir", recordaba el Torito a El Gráfico (mayo de 2003).


• Las sabias palabras de Delem

Delem, brillante formador de futbolistas del semillero riverplatense, definió a Cavenaghi como un “futbolista muy bueno técnicamente. Quizás, como punto negativo, no tiene mucha movilidad, pero sí sabe colocarse adentro del área rival y aprovecha los espacios. Es un delantero que le gusta participar de la elaboración del juego, sin esperar arriba que le llegue la pelota. Es decir, se sacrifica a favor del equipo, y eso es muy valioso”.

Repasando las definiciones de sus goles, el Kity ha facturado de todas las maneras: con la diestra -su pierna hábil-, de zurda, de cabeza, de falta... su repertorio conjuga el oportunismo de los killers del área con la ductilidad de los grandes definidores.

Cavenaghi, de 1.80 m. de estatura, siempre admiró a Francescoli, y en su puesto siempre tuvo a Crespo como uno de sus referentes. "Ante la opción de pegarle fuerte desde fuera o de picarla, darle despacio, me quedo con la segunda opción. Es un estilo propio que traigo desde chico, me salí así", comentaba en El Gráfico (mayo de 2003). No obstante, más adelante comenzó a animarse al remate de media distancia.


• Tres títulos con River

En el verano europeo de 2001 Saviola se iría transferido al Barcelona, pero Cavenaghi se haría con el ‘9’ titular seis meses después cuando River logró el Clausura 2002 con 15 goles del Gordo, máximo artillero del torneo (ése sería el último Pichichi riverplatense hasta la actualidad). Con el Millonario ganaría dos títulos más: Clausura 2003 y 2004.

"Mi mejor partido creo que fue el día que le metí tres goles a Estudiantes" (3-2 el 24 de febrero de 2003), y "mi mejor gol fue el que le hice a Huracán de emboquillada" (6-0, 23 de marzo de 2003), recordó el goleador antes de partir rumbo a Francia.


El olfato goleador, unido a su buena técnica y entrega con el equipo, llevaron al joven delantero a ganarse la idolatría de la hinchada. Los registros anotadores de Cavegol subían temporada tras temporada: 3 goles (2001), 19 (2001/02), 23 (2002/03) y 27 (2003/04), totalizando 72 dianas en 121 partidos oficiales (55 tantos en 88 cotejos ligueros y 17 goles en 33 encuentros por copas sudamericanas), con un promedio de 0,60 tantos por partido). Nunca fue expulsado.

Curiosamente, la cifra de goles informada oficialmente por el Mallorca es de 50 dianas, guarismos que repite el diario As (en 81 partidos) y que superan los 41 otorgados por el Marca (en 88 partidos). Sin embargo, como se explicó en el párrafo anterior, el número real de goles con la camiseta de River es de 55 en Liga (más 17 en competiciones internacionales).

• Goles en la Bombonera

El 10 de marzo de 2002 el ariete bonaerense jugaría su primer superclásico: 0-3 ganaría la Banda Sangre en la Boca con un legendario gol de vaselina de Ricardo Rojas. Cavenaghi le marcaría dos goles a Boca en partido oficial, ambos en la Bombonera. El primero fue en un 2-2 (1 de junio de 2003): "El gol que más grité en mi vida", reconocería después.


El segundo grito sería el tanto con el que se consagraría en el club de Núñez: cabezazo para ganar 0-1 en la Boca en un partido clave puesto que ambos equipos se disputaban el liderato del Clausura 2004 a falta de cinco jornadas.

No obstante, la espinilla del atacante de O’Brien sería la eliminación a manos del equipo auriazul en las semifinales de la Copa Libertadores de 2004 (en la tanda por penaltis). Asimismo, en torneos amistosos de verano, Cavenaghi anotó en el 1-0 de River sobre Boca en Córdoba (30 de enero de 2002).


• Trofeo Santiago Bernabéu

El 23 de septiembre de 2003 River visitó al Real Madrid en una nueva edición del Trofeo Santiago Bernabéu, en la cual se homenajeaba a Alfredo di Stéfano y las Bodas de Oro del debut del ex River con el cuadro blanco. Cavenaghi jugaría de titular para el equipo que por entonces dirigía Manuel Pellegrini y que contaba con muchos jugadores que luego pasaron por España (Costanzo, Tuzzio, Ameli, Coudet, Mascherano, Guille Pereyra, Fede Domínguez, Rolfi Montenegro o Maxi López, entre otros). Luego, en el 2004, también jugaría con Argentina en el Camp Nou ante Catalunya.


• A Rusia sin amor

En julio de 2004 River transfirió al goleador de 20 años al Spartak de Moscú por un monto bruto de 11,5 millones de dólares (9,5 millones de euros al tipo de cambio de entonces). La irrupción del mercado ruso, rebosante de dinero fresco de dudoso origen, abrió un nuevo destino para los futbolistas sudamericanos. Lógicamente, la mayoría de ellos ganó en lo económico a cambio de planchar sus trayectorias, motivo por el cual muchos regresaron rápidamente a sus orígenes o encontraron reacomodo en equipos de segunda línea en ligas europeas más potentes.

"En Rusia me encontré con muchas cosas que no esperaba. Es una liga muy profesional, con muchísimos extranjeros, muy bien organizada. La impresión es que está en permanente crecimiento. No me arrepiento de haber venido a jugar”, señaló el ariete argentino en una entrevista concedida al diario Clarín (10 de enero de 2005)

Cavenaghi nunca pudo explotar en la capital rusa y perdió aún más protagonismo con la llegada del entrenador Vladimir Fedotov. 12 goles en 51 encuentros ligueros fueron el magro saldo que arrojó la estadía moscovita del Torito. En total, sumando encuentros de Copa y europeos alcanzó 17 tantos en 63 cotejos (promedio de 0,27).


• De la fría Moscú a la acogedora Burdeos

El bajón en el rendimiento del delantero despertó la esperanza en la hinchada riverplatense, quien añoraba por el regreso de su último gran goleador. Sin embargo, el delantero afirmó: "Quiero seguir mi carrera en España o Italia. Mi etapa en Rusia se terminó" (Clarín, noviembre 2006). Una larga lista de clubes españoles como Espanyol, Atlético, Racing, Deportivo o Celta se interesaron en Cavenaghi, pero fue el Girondins de Burdeos, en enero de 2007, quien apostó por el aletargado rompe-redes, desembolsando 11,5 millones de euros al Spartak para contar con el Torito.

"No puedo creer que pagaran eso por mí", admitió el jugador, que firmó un contrato por cuatro años y medio. “Es más de lo que le pagó el Spartak a River, lo que quiere decir que algo bueno hice. Quizás en Rusia no me fue tan bien como en River, pero tampoco fui un desastre” (Olé, enero de 2007). "Tiene grandes cualidades técnicas, me hace acordar a Marco Simone", declaró su nuevo entrenador, el brasileño Ricardo.


Por su parte, el diario Sport-Express señaló que el contrato con el club francés contenía una cláusula por la que el Spartak obtendría el 25 por ciento del siguiente fichaje del jugador por otro equipo.

“Sé que Yegor Titov [temperamental estrella del Spartak] dijo algo, pero es cosa suya. Creo que habló en mi contra. Lo cierto es que, a estas alturas, el tema ya tiene muy poco sentido. No me interesa entrar en polémicas”, señaló Cavenaghi para cerrar definitivamente su periplo por el cuadro moscovita (Don Balón, mayo 2007)


• Una ráfaga en el Girondins: 30 goles en el 2008

"Encontré mi lugar en el mundo. La ciudad es espectacular", sostenía un feliz Cavenaghi tras su primer año en la ciudad bordelesa (Olé, febrero de 2008). “Todo lo que me pasa se lo debo a Alejandro” (Alonso), ex volante de Huracán quien lo ayudó mucho en Francia. La ciudad, mucho más pequeña y acogedora que Moscú, el clima y las costumbres latinas favorecieron su rápida adaptación al estilo de vida francés. Eso, sumado al tipo de juego de Le Championnat, encendió nuevamente su racha goleadora.

30 goles oficiales en 2008, título de campeón de liga con el Girondins (2008/09) y goleador del equipo (13 dianas), más una Copa de la Liga (2008/09) y dos Supercopas galas (2007/08 y 2008/09), hacían que el Torito volviera a colarse en los resúmenes de los grandes goleadores de Europa. Además, el Kity fue elegido como el mejor extranjero del año por la revista France Football. El Bordeaux cortó así la racha de siete ligas consecutivas del Olympique de Lyon.


• Pérdida de la titularidad

Pero las sombras volvieron antes de fin de año al perder la titularidad en el conjunto dirigido por Laurent Blanc. "Estoy un poco decepcionado. Si hay ofertas, pienso escucharlas", comentó Cavengahi (La Nación, diciembre de 2008). Incluso, Rodrigo Villariño, uno de sus representantes, explicó: "La situación es difícil. El no entiende porqué no tiene espacio". Roma, Torino, Zaragoza, Osasuna y Tottenham fueron algunos de los clubes que se fijaron en él, pero el Girondins exigía 16 millones de euros. [Rodrigo Vilariño, ex River, pasó por el Compostela; mientras que su otro representante, Néstor Sívori, es hijo del legendario símbolo riverplatense Omar Enrique Sívori].

En febrero de 2009 el diario deportivo L’Equipe publicó que la Liga Francesa de Fútbol había iniciado una investigación para determinar la validez de los pasaportes italianos que poseen algunos jugadores argentinos. En dicha lista figuraba el nombre de Fernando Cavenaghi.

Posteriormente, en marzo, el ariete se lastimó la rodilla, lesión que le hizo despedirse de la temporada. Así y todo, sus 13 goles le alcanzaron para ser el máximo artillero del campeón francés.

Al comienzo de la temporada 2009/10 el Torito perdió el puesto en detrimento del marroquí Chamakh, quien era secundado en ataque por Gourcuff, jugando Gouffran y Jussie como extremos. “Me hubiese gustado que Blanc me respetara el puesto. No es normal que se saque al goleador, pero me la banco”, sostuvo Cavenaghi (Olé, enero de 2010).

Los números del centro-forward en sus tres temporadas y medio en el conjunto aquitanense arrojan 33 tantos en 81 partidos ligueros, y un total de 46 goles en 105 cotejos oficiales (promedio de 0,44).


• Mallorca, última parada

“¿Qué adónde me gustaría ir...? A quién no le gustaría jugar en Real Madrid o Barcelona”, respondía el punta argentino cuando ya no quería quedarse en Rusia (Clarín, noviembre de 2006). Dos años y medio después, el atacante de O'Brien rebajaba sus exigencias: “No soy tan pretencioso. Obviamente me encantaría ir a Real Madrid o Barcelona, pero para mí con un equipo como un Sevilla, Villarreal o Atlético de Madrid sería más que suficiente” (diario El Argentino, junio de 2009).


El pasado jueves -26 de agosto- el Mallorca (club en concurso de acreedores) oficializó la contratación de Fernando Cavenaghi, quien llega cedido por una temporada del Girondins de Burdeos y con una opción de compra de 3,5 millones de euros. Este domingo ya pudo debutar ante el Real Madrid tras sustituir a Sergi Enrich. Cavegol utilizará el dorsal 10 (en Girondins usó el 7 primero y después el 9, en Spartak el 19 y en River el 9).

Durante su presentación, el ariete aseguró que “sueño fue siempre jugar en la liga española, que hoy de la mano del Mallorca puedo llegar a cumplirlo”. A su vez, reconoció que el portero Germán Lux le ha ayudado a tomar la decisión de fichar por el club balear: “Tengo amistad con él de hace muchos años porque jugamos cuatro juntos en River Plate, ganamos títulos juntos, nos llevamos muy bien. Me ha hablado muy bien del club, de la ciudad y de la gente”. Poroto Lux y Martín Demichelis fueron sus grandes amigos en el vestuario millonario, amistad forjada en la cancha y en la práctica del golf.

A punto de cumplir 27 años, Cavenaghi suma 135 goles en 289 partidos oficiales a nivel de clubes (media de 0,47 por encuentro).


• Selección, esa vieja cuenta pendiente

La albiceleste ha sido uno de los frustrados anhelos del atacante bonaerense. Su primer contacto fue con las selecciones juveniles. Dirigido por Hugo Tocalli, el Torito disputó 21 partidos y marcó 13 tantos, logrando su máxima alegría al proclamarse figura y goleador del equipo Sub-20 campeón en el Sudamericano de Uruguay 2003.

Su aventura en Rusia le alejó de la mayor. Pekerman lo convocó para el encuentro –no oficial- ante Catalunya en diciembre de 2004 (0-3, sustituyó en el descanso a Diego Milito). Recién en marzo de 2008 le llegaría la oportunidad en un partido absoluto, en este caso en el triunfo ante Egipto (0-2 en El Cairo). Esa vez Alfio Basile le envió al campo en sustitución de Julio Cruz. Un total de cuatro amistosos oficiales, siempre como suplente y sin anotar goles, representan su fugaz paso por la selección mayor.

Su relación con la albiceleste es una pregunta recurrente en todas las entrevistas. Desde un “Mi sueño es jugar el Mundial” (Clarín, septiembre de 2005), pasando por un “ahora mi principal deseo es la Selección” tras su flamante incorporación al Girondins (Olé, enero de 2007) o "no sé qué tengo que hacer para estar en la Selección" (Clarín, marzo de 2008), hasta llegar al último “no pierdo las esperanzas de hacer un buen año y que Maradona me llame” (Olé, enero de 2010). Pese a sus deseos, el Kity sigue viendo de lejos a la selección.


• El postergado regreso a River

“Sueño siempre con River, pero ahora momentos para pegar la vuelta, no pasa eso por mi cabeza. Aunque a ese club lo llevo en la piel", repite Cavenaghi cada vez que se le consulta por su regreso a la Banda Roja. “Es verdad que Caselli (candidato a las últimas elecciones en River) charló con mi representante, pero yo quiero seguir en Europa. Cuatro años más, como mínimo. Después, sí, vuelvo al país”, explicó el bonaerense (Olé, enero de 2010).

Dichas elecciones, en diciembre de 2009, fueron ganadas por Daniel Passarella, ex jugador y entrenador, y con quien no mantiene la mejor buena. “Mientras esté Passarella yo a River no vuelvo”, sentenció en junio del año pasado. “Un día pasé por al vestuario a saludar y él, que era el entrenador, me echó del vestuario de River”, agregó (diario El Argentino, junio de 2009). El Kaiser, actual presidente, es de Chacabuco, el mismo pueblo donde se crió el Torito.

En cuanto a su íntima relación con el club de Núñez, también fue polémica su presencia en medio de la barra brava riverplatense en un partido disputado en noviembre de 2004.


• La música como cable a tierra

Además de la pintura y el golf, otra de las pasiones del goleador es la música. “Me gusta tocar la guitarra. Le debo mucho a Héctor (Bracamonte), quien me enseñó algunas notas cuando estuve en Rusia. La música me tranquiliza, me gusta mucho". (Clarín, marzo de 2008). Seguidor de Calamaro, Árbol y Kapanga, ya en Francia tomaría clases con un profesor argentino.


• Personal

Quien acompaña a Cavenaghi donde quiera que vaya es su mujer, Soledad Gainor. Luego de casi diez años de noviazgo, la pareja contrajo matrimonio en mayo de 2007. “Me casé con mi primera y única novia. Es mi amor, mi compañera de siempre. También, por ella cada día estoy mejor con mis compañero de equipo: todos quieren venir a casa a descubrir las milanesas a la napolitana más ricas del mundo", confesaba el ahora jugador del Mallorca (Olé, febrero de 2008). En octubre de 2008 fueron padres de Benjamín.

El delantero lleva numerosos tatuajes como, por ejemplo, la Virgen de Luján que luce en el brazo derecho. Por otro lado, resultaron llamativas las declaraciones que la modelo Pamela David, reconocida hincha de River, realizó al diario Olé en julio de 2005: “Cavenaghi es mi amor platónico. Siempre me pareció un pibe muy sano, buena persona. Tengo una camiseta de él, y me la pongo para dormir...”.

Mientras muchas mujeres suspiran al verle, en Mallorca suspiran para que el Torito sea el que salga por la puerta grande.




Fuentes: Revistas El Gráfico y Don Balón; diarios La Nación, Clarín, Olé y El Argentino.

Fotos: La Página Millonaria, sitios web oficiales de Mallorca CF y Spartak de Moscú.

1 comentario:

Pedro Fernaud dijo...

Completísimo perfil, Eze. Y muy divertido el final. Enhorabuema. Sigues por el buen camino de la documentación, la amenidad y un estilo trepidante narrativo.

Seguiré con mucho interés tu blog.

Un abrazo